Hola! de nuevo yo para dejarles un muy emocionante capítulo. Asuntos importantes empiezan a resolverse ahora y veremos lo que pasa con cierto personaje al que se, ustedes "aman" tanto como yo.
Me divertí muchísimo escribiendo este capítulo y se que les va a encantar!
Besos!
CAPÍTULO 14
AL COMPÁS DE UN VALS
- TOMOYOOO!
Sakura corrió al ver a su amiga a lo lejos, ambas se fundieron en un abrazo infinito, se habían extrañado tanto.
- Mi querida Sakura! No sabes cómo te extrañé.
- Hola Sakura! La saludó con cariño Sonomi, quien había regresado con ellos.
- Sonomi, qué sorpresa! – la abrazó Sakura.
- Hola Sakura, Eriol abrazó a su amiga, Tomoyo tiene razón te extrañamos muchísimo.
- Dónde está Li?- Preguntaba Tomoyo, y no pasó desapercibida la sombra de tristeza que se posó en la joven de ojos verdes.
- No lo sé, no creí que pensara venir a recogerlos.
- Bueno, no importa, estás tú mi querida amiga y para mi es suficiente.
Una limosina los esperaba para llevarlos a su casa. Así que se ubicaron todos muy cómodamente en el lujoso vehículo, hablaban animadamente Sakura preguntando y ellos contándole sobre lo maravilloso de su viaje.
- Antes de ir al apartamento vamos a almorzar si? – dijo Sonomi.
- Por nosotros perfecto. Qué dices Sakura?
- Claro, tengo el turno de la tarde así que tengo tiempo.
- Aun no puedo creer que estés trabajando Sakura – le decía muy seria Sonomi. – Dime por favor, te falta algo?.
- No, Sonomi de ninguna manera, solo que me gusta hacerlo, además en el café estoy siempre conociendo personas nuevas y eso me encanta.
- Bueno Sakura, pero sabes que puedes prescindir de ese trabajo cuando gustes. Nunca te va a faltar nada.
- Gracias Sonomi, por siempre cuidar de mí. Seguro mi madre desde el cielo debe estar muy feliz.
Bueno, llegamos al restaurante.
Mientras eran ubicados en su respectiva mesa, Tomoyo se separó del grupo.
LLAMADA TELEFÓNICA
- Minako?, soy yo Tomoyo la compañera de apartamento de Sakura. Cómo estás?
- Ahhh Tomoyo que gusto oírte, ya regresaste?.
- Siii de hecho acabamos de llegar, y necesito pedirte un favor, mira Sakura no se encuentra en condiciones de ir a trabajar, pero sabes que es muy terca e insistente. Podrías hablar con tu jefe y pedirle estos dos días de permiso?
- Claro, si dices que Sakura no está en condiciones lo mejor es que descanse. No te preocupes yo hablo con el jefe y entre mi compañera y yo la cubrimos.
Ya estaban todos a la mesa y esperaban a Tomoyo.
- Amiga dónde estabas?
- Resolviendo algo importante, pero ya está hecho – se sentó al lado de Sakura susurrándole – No trabajaras hoy ni mañana, tenemos que hablar.
Ante estas palabras Sakura agachó su rostro, gesto que Eriol comprendió a la perfección. Si, había pasado algo importante.
Terminaron de almorzar y se dirigieron al apartamento para dejar las maletas, al final, Sonomi se despidió a pesar de la insistencia de Sakura, ella se quedaría en su pent-house de Tokio, así que salió, Eriol comprendiendo la mirada de Tomoyo abanando el apartamento dejando a las chicas solas.
- Ahora si Sakura, ya no tienes que contenerte más, dime que pasó.
La chica rompió en llanto en los brazos de su amiga, le contó todo lo que había pasado desde que ellos se habían ido, cómo Shaoran le preparaba la comida, había compartido con su familia y la había rescatado de esos asquerosos hombres en el café, los patines que le regaló y cómo pasearon en Tomoeda, también del festival de verano y el beso que ella le había dado pero se había olvidado y por último lo sucedido en el club el día anterior.
- Tomoyo, como no me di cuenta! Aunque todo empezó poco a poco, digo, es increíble con él me siento tranquila, segura, que no necesito nada. Y cuando me besó no sentí inseguridad como si me sucedió con Haruto.
Haruto… Ay mi pobre amiga. - Pensaba Tomoyo
- Ya no quiero seguir con él. El problema es que no nos veremos hasta la gala del viernes
. Ustedes irán?
- Claro, tengo invitación por parte de mi madre y de Eriol.
- Si, Yo voy con Haruto, pero la verdad no quiero.
- Sabes algo Sakura? Vamos a ir y me voy a asegurar de que estés tan absolutamente hermosa, que él se va a arrepentir.
- Arrepentirse de qué Tomoyo? Si he sido yo la que no he actuado correctamente como su novia.
- Sakura, no digas eso, espera a hablar con él pero por ahora no te culpes de nada. No se puede tener remordimientos de las decisiones que provienen del corazón, y lo que pasó con Li, no fue solo un impulso, me hablas de emociones y sensaciones que no habías experimentado nunca. Vale la pena luchar por lo que se quiere. No te arrepientas de nada.
Las palabras de Tomoyo le dieron un nuevo ánimo y aceptó asistir al baile.
Cuando Eriol regresó al apartamento Li no estaba allí, - Dónde podría haberse metido? Recordó súbitamente que había un solo lugar donde a él le gusta ir cuando necesitaba paz.
Allí estaba, sentado bajo un árbol con los ojos cerrados como si con eso lograra callar todo lo que pasaba en su mente.
- No estás solo amigo.
La voz de Eriol lo sobresaltó, se sintió agradecido por verlo de nuevo, no había nadie más con quien pudiera hablar de lo que había sucedido y lo estaba atormentando.
Le contó al joven inglés todo lo que había pasado.
- Hiragizawa, yo nunca había sentido eso por nadie, nunca nadie había movilizado en mi tantas emociones juntas, desde la ternura a la pasión, ese deseo constante por protegerla de todo y de todos.
- Lo sé, experimento en carne propia lo mismo que tú. Es lo mismo que siento por mi amada y creo amigo mío que no estás confundido, todo lo contrario, dentro de tu corazón sabes perfectamente lo que significa Sakura para ti.
- Si, pero ahora no deseo verla, siento que todo esto está mal, está bien que no me gusta su novio, pero lo que hicimos ayer… No me parece correcto.
- Li, acaso no recuerdas lo que ese tipo le está haciendo a Sakura?.
- Claro que sí, pero yo no soy él.
Con esa respuesta las cosas quedaron en silencio por un rato.
- La quieres de verdad?
- Tú lo sabes Hiragizawa.
- Entonces conquístala, no te dejes vencer, Haruto no la merece y ella necesita estar con alguien mejor que la ame de verdad y sepa cuidarla.
- Está bien Eriol, voy a conquistar a Sakura, solo que por ahora, si deseo estar alejado un poco para ordenar mis ideas, no puedo seguir como un loco actuando por simple impulso.
- "Siempre hay un poco de locura en el amor, mas también hay un poco de razón en la locura" (F. Nietsche). No te arrepientas de nada, busca ser feliz, lo mereces Shaoran. – Creo que ahora sí somos amigos en serio – le sonrió Hiragizawa – o fue accidente que me llamaras por el nombre.
- No lo fue, en realidad confío en ti y agradezco tu preocupación.
Llegó el día domingo y se reunieron con sus amigas, conocieron a Eriol y todas quedaron encantadas, más aún al ver la felicidad de Tomoyo, fueron de compras, compartieron un día muy agradable.
En una zona apartada del campus se dejó escuchar el timbre de un teléfono celular. Era Ierán Li, quien encomendaba una misión a su hijo. Representar al clan Li en una gala que se realizaría el día viernes y en la cual eran invitados de honor junto con otras grandes familias orientales. Al chico no le gustaban esos eventos, pero en vista de la insistencia de su madre, la otra opción era que ella tuviera que viajar a Tokio y en las actuales circunstancias era lo que menos quería Shaoran.
Pasaba la semana, Haruto ya había regresado pero efectivamente no se había visto con Sakura esos días, solo la llamaba esporádicamente.
Un día Tomoyo y Sonomi salieron con Sakura de compras en busca de un vestido para el importante evento. La chica de ojos azules se había empeñado en que su amiga luciera como una verdadera princesa… No para Haruto, sino para alguien más.
Estuvieron en el distrito de la moda, buscando un diseño exclusivo para la chica de ojos verdes, pues ellas ya habían adquirido lo propio en Paris.
- Tomoyo pero esto debe ser muy costoso y en realidad yo… digo, no tengo… pues tanto dinero.
Su amiga soltó una de esas risitas que la caracteriza.
- Tú no te preocupes por nada, solo por verte hermosa ese día.
Y si, fue allí en la tienda Dior que encontraron un bellísimo vestido para Sakura por fin era uno que se adaptara a los altos estándares de Tomoyo.
- Vas a brillar amiga, te aseguro que no habrá persona que no vea quien es Sakura Kinomoto esa noche, ya verás!.
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Llegó el tan esperado día, el evento se realizaría en un nuevo hotel a las afueras de Tokio por lo que todos habían decidido rentar habitaciones en dicho lugar para evitar el regreso a la ciudad a altas horas de la noche.
Por supuesto Haruto había hecho lo propio por él y Sakura.
Sonomi había reunido el valor para invitar al profesor Kinomoto.
Li, ya tenía un vehículo asignado por su familia para llegar al evento aparte de todo el grupo conformado por sus vecinas y sus padres.
Salieron todos juntos en la limosina de Sonomi, Sakura estaba casi conteniendo el aliento, sintiéndose muy nerviosa.
Cuando al fin llegaron al lugar, solo se veían lujosos vehículos y muchas personas que evidenciaban ser grandes personalidades, académicos, empresarios y demás.
Empezaron a descender del vehículo, primero el profesor Kinomoto con Sonomi quien llevaba un precioso vestido, muy pulcro y también elegante acorde a su edad.
Así mismo bajaron Eriol y Tomoyo, él lucía un traje Armani con zapatos italianos, en él no era nada sorprendente ese tipo de atuendos. Pero la señorita Daidouji lucía un hermoso vestido rojo, que acentuaba maravillosamente con su pálida piel, el cabello completamente suelto en ondas y una pequeña tiara muy hermosa, se veía espectacular, y su novio se sentía privilegiado de estar acompañado por semejante belleza.
Haruto estaría esperando a Sakura ya en el salón. Estaba impaciente por verla, tenía "grandes" planes para ellos esa noche.
Shaoran ya estaba en el lugar, era una zona VIP donde lo habían ubicado pero se sentía realmente incómodo. No conocía a nadie allí, así que se dirigió al salón principal y por la gran entrada estaba llegando el grupo de Sakura, pero él no podía ver a nadie más. Allí estaba ella.
Ataviada en un hermoso y finísimo vestido estraple de corte sirena, era una seda que se ceñía a su cuerpo y dejaba ver la hermosa y bien formada figura de la chica, más abajo de la rodilla el vestido empezaba a tener mayor vuelo y la tela pasaba a ser más delicada y un poco traslucida hasta terminar con una pequeña cola, llevaba en sus manos una cartera dorada que hacía juego con sus zapatos, y su cabello, caía como una cascada y al igual que Tomoyo tenía una tiara sobre su cabeza, pero había insistido en ponerse el broche que le había regalado Shaoran en su viaje a Tomoeda, que también podía usarse como prendedor.
Parecía una visión… El color del vestido? Verde por su puesto! Tomoyo lo había elegido así pensando en Li, que sabía estaría en la fiesta.
Pero cuando miró, ya Haruto la había visto y al llegar la abrazó y besó, estaba feliz de poder presumir su hermosa novia con todos sus conocidos y por su puesto sus padres que nunca se habían sentido realmente agradados con la relación, seguramente, pensaba Sakura, por no pertenecer a su misma condición social.
- Mi princesa, tengo grandes planes para nosotros esta noche – decía con tono meloso el médico a oídos de la chica.- me imagino que durante este tiempo has reflexionado sobre nuestra situación y te has decidido por fin mostrarme cuánto me amas.
- Haruto, al respecto… Ehh yo necesito hablar contigo.
- Si mi amor ya habrá tiempo para hablar después, tengo muchas personas que presentarte.
Arrastró a la chica por todo el salón presentándosela a sus colegas y conocidos de la alta sociedad asiática.
Los que allí conocían sobre las andanzas del joven médico solo lamentaban que una chica tan bonita estuviera con semejante personaje.
Ya había empezado el baile, pero Haruto no quitaba sus manos de encima de la chica y ella estaba muy incómoda, le insistía para que fueran a ver la suite que había reservado pero ella solo quería quitárselo de encima, le fastidiaban sus caricias… Que diferente a estar con Shaoran.
De repente lo vio a lo lejos y su corazón dio un vuelco. Pero el chico no se acercaba, se estaba muriendo de los celos y mucho más cuando él la sacó del salón casi a rastras. Li sin saber por qué los había seguido, era ese instinto protector alertándole sobre algo.
- Sakurita, Sakurita… Por favor entiéndeme, ya no podemos posponer más este momento. – le decía el joven ya muy excitado y abrazándola por atrás. – No entiendes que me estás volviendo loco?-
- Haruto pero no podemos irnos, está muy temprano aún, Tomoyo y los demás se preocuparían.
- No me importa lo que diga o piense tu amiguita, esta es nuestra noche y vamos a aprovecharla.
Sakura se sentía realmente mal, tenía miedo de la manera en que Haruto la estaba tratando, como si fuera solo un pedazo de carne y deseaba que llegara su protector como siempre en esos momentos que ella había corrido peligro. Shaoran…. Una lágrima solitaria corría por el rostro de la joven mientras era prácticamente arrastrada al ascensor.
Él seguía tocándola de manera cada vez más sugerente y descarada, sin pensarlo, ella simplemente se volteó y le asestó una bofetada que lo dejó pasmado. Mientras Shaoran miraba a lo lejos con una sonrisa.
- No más Haruto! No vuelvas a tocarme!.
- Qué te pasa?! Eres estúpida?! Ninguna mujer, óyeme NINGUNA me ha despreciado jamás!, si, no niego que has sido la más difícil pero serás mía Sakura, serás mía! No habré tirado a la basura seis meses de mi vida siendo ridículamente dulce contigo para nada.
Los ojos de la chica se llenaban de lágrimas, no era que le importara Haruto, pero sentía engañada y burlada. Él solo la veía mientras seguía mascullando sus palabras.
- O que creías Sakurita, que me había enamorado de ti?
Otra bofetada se dejó oír en el solitario lugar. Estaban en un ala del hotel que estaba completamente desierta por lo que nadie se enteraba de lo sucedido, pero al momento de la bofetada el joven reaccionó con furia en su mirada y la empujó sobre un sofá que había en el solitario pasillo.
- Quieras o no, serás mía Sakura, no desperdiciaré tanto tiempo para nada.
La chica estaba totalmente aterrada al ver que se acercaba a ella, solo cerró sus ojos.
Pero se dejaron oír unas palabras que salían desde el otro lado del pasillo como una amenaza.
- La tocas y te mato!
Sí, es él, tiene que ser él… mi querido Shaoran.
El chico chino había corrido hacia donde estaba y se arrodilló ante ella para mirarla a la cara.
- Estás bien Sakura?
- Si Shaoran.
- Y por qué te metes, esto es algo entre MI novia y yo. – decía el médico totalmente furioso.
- No más Haruto, ya no soy tu novia, eres un desgraciado y me alegra muchísimo haberme dado cuenta de la clase de persona que eres antes de terminar con esta farsa.
El médico levantó su mano para golpearla pero allí estaba Shaoran quien lo detuvo y a su vez le propinó un golpe que lo hizo caer de espaldas botando sangre por la nariz.
- Mi cara!, te has atrevido a golpear mi hermoso rostro! Lo vas a pagar! – Estaba completamente furioso.
Entonces Shaoran se puso frente a Sakura adoptando su posición de pelea para defenderla. Al verlo así el médico retrocedió, sabía que no podía enfrentarse a él y solo le gritó.
- Está bien, quédate con tu pequeña virgen mojigata. Ya no me interesa. Además, Sakura, pensabas que me había aguantado todos estos meses esperándote como novio fiel?. Para que lo sepas, me divertí mucho en mi viaje a Europa si no eras tú sería otra, eres una niña tonta e ilusa.
Ahora era el puño de Sakura el que se había dejado ver directamente contra su rostro.
El médico quedó estupefacto al igual que Shaoran.
- No soy una niña Haruto y no soy estúpida. Dijo dándole la espalda y saliendo del lugar.
Sakura corrió hacia los amplios jardines del hotel, lloraba no por su inminente ruptura con Haruto, sino porque se sentía humillada y herida, por todo el tiempo que perdió al lado de ese hombre. Se detuvo frente a un árbol al lado de un pequeño lago artificial.
Sintió como algo cálido se posó sobre sus hombros y una voz dulce estaba tras de ella.
- Estás bien?- dijo poniendo su abrigo sobre los hombros de la chica
- Si, gracias… Es solo que me siento humillada sabes?
- No tienes por qué sentirte así, ese tipo era astuto y se aprovechó de ti, no es tu culpa.
- Shaoran, tú siempre estás en el momento preciso.
- Bueno, cierto día te dije que te iba a cuidar y cumplo mi palabra.
La chica le sonrió, todavía corría una lágrima por su mejilla, la cual el limpió con su mano.
Luego se inclinó y extendió su mano.
- Sakura, bailamos?
Ella correspondió al gesto del joven y ambos ingresaron de nuevo al gran salón, donde Tomoyo estaba todo el tiempo pendiente de su amiga porque la había perdido de vista. Cuando los vio entrar llamó la atención de su novio. – Eriol – le susurró al oído. – Ahí están- Ambos se miraron con complicidad, como solían hacerlo.
Los dos jóvenes recién llegados se dispusieron a bailar la siguiente pieza y fue un momento único. Las personas los admiraban.
Shaoran era un joven muy apuesto, varonil, tenía una figura de autoridad y clase que resaltaba más con el esmoquin que estaba usando. La joven, era increíblemente bella, y aún más con sus mejillas sonrosadas y una sonrisa en sus labios provocada por estar al fin en brazos de su amado, sin tropiezos, sin remordimientos.
Sus corazones latían al son del vals que sonaba, sus miradas lo decían todo, las palabras sobraban, era como si el tiempo se hubiera detenido, en ese momento solo eran ellos, el mundo había desaparecido.
Solo somos tú y yo.
Qué tal? Estaba en deuda con ustedes de quitar ese personaje del camino. ¡Se le salió el Kinomoto a Sakura! (es una expresión que usamos en mi país cuando a alguien la sacan de sus casillas, se molesta demasiado), quién se iba a imaginar a esta dulce niña reaccionando de esta manera? Por eso les dije que disfruté muchísimo escribiendo este capítulo.
Pero qué creen? Será que después de esto por finnnn esta parejita se dará una oportunidad? existirán mas dudas entre ellos?... Algún otro factor externo estorbará la felicidad de Sakura y Shaoran?... TODO ESTO Y MUCHO MÁS EN NUESTRO PRÓXIMO CAPÍTULO.
No quiero despedirme sin enviar un saludo muy especial a LaDOTT quien se ha interesado en mi historia. Mil gracias!
Los espero! Y no olviden dejar sus reviews.
Besos!
