Hola! y bueno... No todo podía ser color de rosa (lo había dicho antes) aquí el inicio de una prueba que deberán superar nuestros protagonistas... No siendo mas, aquí les dejo
CAPÍTULO 21
LA PESADILLA
Dónde estoy? Lo último que recuerdo es sentir un fuerte dolor en el pecho y perder las fuerzas… Estoy asustada, tengo mucho miedo Shaoran… Mi amado Shaoran, dónde estás? Por qué este dolor no se va?.
De repente frente a ella, como si estuvieran proyectando una película, veía cada momento pasado con su amado, desde la primera vez que se encontraron, hasta esa triste despedida en el aeropuerto… La chica solo lloraba, hasta que todo empezó a ponerse claro y escuchaba una voz.
-Sakura, Sakura, por favor reacciona!
- Mi amor, ya llamé un médico, viene de inmediato.
- Eriol, no se qué le pasó, solo se desmayó… Estaba muy triste, Eriol, mi amiga!
- Tranquilízate Tom, esperemos que el doctor la vea y ya sabremos qué hacer.
-Tomoyo? Eriol? – empezaba a hablar una aturdida Sakura aún sin abrir los ojos.
- Sakura! -Tomoyo corrió y tomó sus manos – Amiga gracias a Dios despertaste, estaba muy angustiada.
- Qué paso? Dónde estoy? – Sakura trataba de incorporarse.
- No, no, por favor no te levantes Sakura. Ya viene Eriol con un poco de té.
De repente recordó lo que vio y sus ojos se llenaron de lágrimas.
- Shaoran! Tomoyo algo le pasó a Shaoran. – Estaba desesperada, tenía una crisis histérica pero nadie comprendía por qué.
En el apartamento ya estaba su padre, pues pasó cerca de una hora inconsciente. Se veía la angustia en las caras de quienes estaban allí, no lograban comprender qué sucedía y de donde sacaba ella que algo había sucedido con su novio. Llegó el médico justo cuando estaba en su crisis, le aplicó un sedante, y mientras se dormía tomaba la mano de Tomoyo diciéndole.
- Lo sé Tomoyo, algo muy grave pasó con Shaoran tienes que creerme – Aún sollozaba. – Llámalo por favor, terminó de decir antes de caer completamente dormida.
La chica de ojos azules solo lloraba al ver la condición de su amiga.
- Amor, lograste comunicarte con Shaoran?
- No Tom, es muy extraño. Ya llevo mucho rato escribiéndole y llamándole y nada. La verdad es que también tengo… no sé, es un malestar. Un presentimiento.
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¿Dónde estoy? Solo recuerdo un estruendo muy fuerte y dolor por un momento, pero ya no siento nada… Nada, ni frio o calor… Qué pasa?
Frente al joven empezó a descubrirse una terrible visión… Humo, fuego, el ruido incesante de sirenas, un vehículo completamente destruido y sangre.
- Qué es todo esto? Debe ser una pesadilla. Se pellizcaba pero ni eso sentía.
Al fondo veía como un grupo de paramédicos recogían a una persona, la habían inmovilizado por completo para subirla a la ambulancia y gritaban ¡Lo perdemos!.
Shaoran se acercó para contemplar más de cerca esa escena. Dios es terrible, está en muy malas condiciones. Se me hace tan familiar… ese cabello… Esa ropa (o lo que quedaba de ella), es exacta a la mía... Soy yo!
Subió a la ambulancia, se notaba el desespero en las voces de los paramédicos.
- Que tengan listo el quirófano.
- Es el señor Li, ya todo está dispuesto en la clínica. Los mejores cirujanos están esperando.
- Pobre, tan joven y guapo – decía una de las paramédicos- Como pudo pasarle algo así.
Shaoran solo escuchaba cuando de repente sintió un frio en todo su cuerpo y los gritos.
- Está teniendo un paro!. Rápido carguen el desfibrilador.
- Joven Li, resista por favor, resista.
Era un vacío y mucho frío lo que sentía el… Espectro? Qué era? Cómo podía estar allí viendo todo lo que sucedía? Así se siente morir?... Súbitamente dejó de tener aquella sensación, para volver a sentir… Nada.
- Ya está estable. – Suspiraban aliviados los paramédicos.
- Bueno es el momento, llegamos, hay que correr muchachos!.
Bajan de la ambulancia a toda velocidad con un muy mal herido Shaoran y él simplemente corre tras ellos, hasta que sintió como un punzón en su corazón y todo quedó oscuro.
- Ahora qué es esto? Soledad, oscuridad y veía a alguien a lo lejos… Lloraba, ella lloraba y eso le dolía profundamente.
- Sakura eres tú? La miraba como a través de un cristal que ella observaba con cuidado. Cuando él observó las mismas imágenes, eran ellos. Como una película del tiempo que habían estado juntos. – Mi amada, mi Sakura, escúchame por favor, estoy aquí, estoy contigo! – gritaba el joven infructuosamente.
De repente nuevamente ese frio, el vacío y fue transportado a un quirófano donde se encontró observando como intentaban reanimarlo nuevamente.
- Voy a morir? Acaso voy a morir? Justo ahora, que quería iniciar una vida con Sakura, la vida no puede ser tan injusta! – Lloraba el joven de ojos café.
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-Amor no logras comunicarte aún?.
- No Tom y estoy muy preocupado.
Entra una llamada al apartamento.
- Quién es? – contestó Eriol.
- Touya, dónde está Sakura?
- Está sedada, tuvo una crisis nerviosa.
- No pensé que reaccionaría de esa manera, aunque sí, es una noticia terrible.
- A qué se refiere señor Kinomoto?
- Cómo? No saben? Enciendan el televisor. El novio de Sakura sufrió un atentado en Hong Kong, hay muertos y muchos heridos y según el informe Li está en muy malas condiciones.
- QUE?! Eso no puede ser, mi amigo! – Tom enciende el televisor.
Ahí estaba. La voz de la periodista en la pantalla.
Retomamos esta importante noticia desde Honk Kong, donde el día de hoy hace pocos minutos se registró un atentado que según informes preliminares iba dirigido contra el joven empresario y jefe del consorcio Li de Oriente, el joven Shaoran Li.
Al parecer había serios indicios de que habían recibido amenazas por parte de desconocidos que se estaban viendo perjudicados, pues el grupo antes mencionado estaba en una lucha férrea contra las grandes mafias del contrabando, pero estas amenazas habían sido ignoradas.
En este momento el joven se debate entre la vida y la muerte en el hospital central donde está siendo sometido a una compleja cirugía con la que buscan salvar su vida.
Tomoyo, Eriol y Fujitaka lloraban, era increíble lo que estaban escuchando y viendo… Era una escena completamente terrorífica, el humo, las latas retorcidas del vehículo donde se desplazaba Shaoran, dispuesto a regresar a Japón. Eriol miraba el anillo que aún tenía en su bolsillo en esa pequeña cajita de terciopelo.
- Amigo mío, debes resistir.
- Tom, nos vamos para Hong Kong.
- Y Sakura?
- No lo sé, no sabremos cómo podrá tomar la noticia, es muy extraño pero al parecer ella tuvo su primer desmayo cuando ocurrió el atentado, no entiendo cómo pero es como si hubiese sabido lo que ocurrió.
- Si, es muy extraño. – Decía una Tomoyo llorosa –
- Ya saben que yo me quedo con mi hija, no me moveré de acá y buscaré la manera de darle la noticia.
Sin ellos darse cuenta, y aún con el televisor encendido, Sakura estaba detrás de ellos. Pero no era la Sakura de siempre, era como una sombra, tenía la mirada completamente perdida y parecía autómata.
- Voy con ustedes.
Su padre corrió a abrazarla – Mi amor, vuelve a la cama por favor.
- No, papá, tengo que estar con él.
- Mi pequeña, pero no estás en condiciones.
Ella solo le miró con sus ojos cubiertos de lágrimas – Papá, qué hubieses hecho si alguien intentara apartarte de mamá cuando estaba muriendo?
- No lo hubiera permitido jamás – dijo el profesor cayendo en cuenta de inmediato de sus palabras.
- Prepararé tus cosas hija – y corrió a la habitación de su hija.
Tomoyo y Eriol la miraban extrañados, era como si no fuera su amiga, la valiente, dulce y amable Sakura, no, en esos ojos solo había dolor, estaba ausente.
- A qué hora nos vamos? –Dijo la chica de ojos verdes sin ver a sus interlocutores.
Estas palabras hicieron a Eriol reaccionar. – Ya están preparando el avión que pedí. Será solo cuestión de llegar al aeropuerto.
- Gracias Eriol. No quiero tardarme más.
Ante estas últimas palabras, ambos corrieron a su apartamento por sus documentos y algo de ropa.
Tomoyo solo lloraba.
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Madre, esto será malo para usted – decía la hija mayor de Ierán Li.
- No te preocupes.
- Pero el médico dijo…
Su madre no le dejó terminar la frase.
- Nada, todo era mentira – dijo ella a punto de quebrarse.
- Qué está diciendo madre?.
- Yo…Yo soy una inconsciente – rompió en llanto – Engañé a Shaoran y a todos ustedes, nunca estuve enferma, lo hice para hacer que mi hijo regresara a hacerse cargo de sus obligaciones – decía ella entre lágrimas.
- Madre, cómo pudo? – la miraba su hija como si la persona que estaba allá fuera una completa desconocida.
- Fuutie, me equivoqué, puso todo en primer lugar antes que la felicidad de mi hijo. Es mi culpa, todo lo que está pasando es mi culpa – La mujer ya estaba en el piso, totalmente desconsolada.
Su hija al verla de esa manera se acercó a ella – madre, no había forma de saber que esto sucedería.
La mujer la miró con la culpabilidad en sus negros ojos.
- Si, es mi culpa. Yo tenía conocimiento de las amenazas en nuestra contra.
Esta vez su hija retrocedió, estaba completamente espantada.
- Por qué lo ocultó entonces?
- Bueno, nunca pasó nada preocupante, teníamos interceptados todos los teléfonos y no había movimientos sospechosos. Y cuando elaboré este plan para que Shaoran regresara simplemente lo olvidé.
- Lo olvidó madre? Lo olvidó? Así nada mas? Mi hermano está muriendo en un hospital. Mi hermanito! – gritaba Fuutie, ninguno jamás le faltaba el respeto a su madre, pero esta situación estaba completamente fuera de contexto. Ierán lo sabía, por eso no intentaba detener el arranque de ira de su hija.
- Hija, perdóname por favor.
- Ahora tengo que salir madre, voy para el hospital y en cuanto a perdonarla... Eso mejor lo hablaremos después.
Salió la mujer dando un portazo que retumbó más en el corazón de Ierán que en la misma casa.
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Sakura, hemos llegado
Al abrir sus ojos, se encontró con el dulce rostro de su padre, ella se había quedado dormida.
- Papá, estaban soñando?
Él la miró con lágrimas en sus ojos.- No hija mía, pero ya llegamos a Hong Kong.
Una lágrima solitaria recorrió la mejilla de la joven. Se levantó con dificultad, estaba mareada, sentía como si no tuviera fuerzas ni para mantenerse en píe, así que salió apoyándose en su padre. Eriol ya había dispuesto un vehículo para llegar directamente al hospital, al llegar a una zona central de la ciudad, el panorama era desolador, las calles cerradas, la policía en todos los alrededores y una sensación de temor.
- Hubo un terrible atentado aquí – dijo el chofer.
- Sabe qué pasó? – indagó Eriol.
- Bueno, pues según indicios era un atentado en contra del jefe de una familia muy rica y poderosa no solo aquí en Hong Kong, él iba en su vehículo, yo conocí al chofer, lamentablemente el impacto del explosivo fue directo al carro, es un milagro que ese muchacho haya sobrevivido, aunque parece que está muy mal y es muy triste en realidad, esa familia es muy querida por toda la comunidad pues son muchas las obras de caridad que realizan y se caracterizan por ser gente sencilla.
Sakura solo escuchaba, la verdad es que no había dicho nada desde que llegaron a Hong Kong.
Por fin llegaron al hospital después de un largo recorrido a causa de las calles cerradas. A pesar de que era la madrugada había mucho revuelo a causa de todos los heridos que dejaba el terrible suceso.
Eriol se adelantó a la recepción identificándose y preguntando por la condición de su querido amigo.
- Son ustedes familiares?
- Bueno, soy su mejor amigo y la chica que ve allá es su prometida.
- No sé si sea adecuado darles esta información pues es totalmente clasificada, pero aquí está una de las hermanas del paciente, la traeré para que ella determine si es posible brindarles la información.
Mientras tanto Sakura estaba sentada en esa salita, con la mirada perdida, tal y como había estado durante todo el viaje. Tomoyo la miraba y no sabía que hacer al igual que Fujitaka.
Por el pasillo apareció una mujer joven, de cabello largo y del mismo color del de Shaoran que los miraba con curiosidad.
- Son ellos señora, preguntaron por su hermano.
- Gracias señorita, déjeme con ellos.
Los aludidos se quedaron observándola.
- Buenas noches, mi nombre es Shiefa Li, soy una de las hermanas mayores de Shaoran.
- Mucho gusto – se adelantó Eriol. Mi nombre es Eriol Hiragizawa, mi prometida Tomoyo Daidouji, el señor Fujitaka Kinomoto y la chica que ve allá sentada es Sakura Kinomoto.
- Sakura? – Dijo sobresaltándose un poco – Dios, debe estar muy afectada.
- Como usted puede ver, ha estado así desde que se enteró y créame, esa no es la Sakura que todos conocemos, ella es muy vivaz, amable y dulce, pero ha estado muy angustiada.
- Puedo verlo. La mujer china se acercó poco a poco a la joven sentada en ese saloncito con la mirada perdida.
- Pequeña – dijo levantando su barbilla con su mano y extendiéndole una cálida sonrisa.
En los ojos de la joven que siempre eran tan brillantes, solo se evidenciaba el dolor, la tristeza y las lágrimas.
- Ya veo por qué tienes loco a Shaoran – dijo con una sonrisa melancólica – eres hermosa.
Este comentario hizo que Sakura se sonrojara y mirara a su interlocutora con curiosidad. Era la primera vez desde que todo esto empezó que por fin dirigía su mirada a alguien.
La chica se derrumbó y abrazó a Shiefa rompiendo en llanto. Ambas lloraban y en ese momento compartieron sin palabras la angustia que las albergaba.
- Está bien pequeña, llora todo lo que quieras – las palabras de la recién llegada ayudaron por fin a tranquilizar a Sakura y cuando se calmó los invitó a pasar a otro salón reservado exclusivamente para su familia mientras estuvieran allí.
- Señorita – dijo llamando con un gesto a la enfermera – Ellos son familia, en cualquier momento si desean pasar no se los impidan. Haga saber esto a sus compañeros, no quiero que nadie los moleste.
- Claro que sí, así será. Con permiso.
- Síganme por favor. Les dijo al grupo de Sakura
Al llegar al salón vieron que era muy cómodo y tenían todo lo necesario allí.
- Supongo que están cansados y tienen hambre, por lo que veo no han llegado aún al hotel.
- Tiene razón, llegamos directo del aeropuerto.
- En ese caso, díganme que desean comer, lo que sea mandaré a traerlo.
- Gracias por su amabilidad – dijo Tomoyo con su dulzura característica – Por mi parte no me siento capaz de comer nada, solo deseo un poco de té.
Lo demás asintieron.
- Ya tienen dónde hospedarse?
- No aún no he llamado al hotel, pero pensaba hacerlo al llegar aquí – dijo Eriol.
- No será necesario, se hospedarán en nuestra casa.
- De verdad no queremos ser una molestia.
- No lo son, de ninguna manera. Antes creo que será mejor así, la verdad tenemos esta amenaza latente y no queremos que nada malo les suceda. No quiero asustarlos pero considero que es lo mejor.
- bueno, si usted insiste, no tenemos inconveniente – decía esta vez Kinomoto.
- Ahora, si no es molestia, podría informarnos sobre la condición de Shaoran?.
La mujer sonrió – Veo que son muy allegados, nadie fuera de esta familia lo había llamado por su nombre, él nunca fue muy adepto a tener amigos y siempre ha sido muy reservado.
- No fue fácil en realidad – todos sonrieron ante estas palabras de Eriol.
- Retomando tu pregunta – dijo en tono serio, tratando de no alterar más a Sakura- La condición de Shaoran es crítica, la magnitud del atentado en su contra, era algo para que lo que nunca estuvimos preparados y a pesar de que el vehículo era blindado, recibió mucho daño. En realidad es el único sobreviviente, sus escoltas también murieron.
Todos lucían realmente espantados, era horrible lo que estaban escuchando.
Continuó la mujer. – No puedo mentirles, Shaoran tuvo una cirugía muy larga, tiene muchos daños internos por lo que los médicos decidieron ponerlo en un estado de coma inducido, tratando con eso de darle tiempo a su cuerpo de recuperarse lo mejor posible.
- Va a sobrevivir? – La voz de Sakura sonaba cargada, tímida, temerosa.
Todos volvieron su mirada a la joven con preocupación.
Shiefa se arrodilló frente a ella tomando las manos de la chica en las suyas.
- Shaoran es increíblemente fuerte. De hecho los médicos no entendían como pudo sobrevivir, pero sabes algo?. Creo saber la razón.
- Cuál es? – preguntaba la chica.
- La razón es que tiene un motivo muy importante por el cual vivir, y estoy segura que no le gustaría ver a ese "motivo" con esa carita tan triste – la miró con una sonrisa – Él te ama muchísimo Sakura, jamás expresa sus sentimientos pero me lo dijo, justo ayer en la mañana antes de salir a la oficina.
- De verdad dijo eso? – Sakura miraba sorprendida.
- Si, y es por eso mi querida niña que debes ser fuerte, fuerte por los dos. Él te va a necesitar dándole ánimos para salir de esta, no hay nada más fuerte que un corazón decidido, aun cuando los médicos digan otra cosa. El amor es un milagro Sakura, y de ese milagro dependemos todos.
La joven de ojos verdes sonrió con dulzura, como siempre solía hacerlo – Gracias, muchas gracias – abrazó a Sheifa.
Ya había amanecido, Sakura se había quedado dormida al igual que los demás en posiciones bastante incómodas.
- Joven Hiragizawa – le llamaba la China – Lo mejor será que vayan a casa a descansar, el vehículo de nuestra familia está esperándoles y es mejor que lo hagan. Yo también ya me voy, mi hermana viene en este momento.
- Pero… Y Sakura? No creo que quiera salir de aquí en este momento.
- No te preocupes, hice que le pusieran un sedante, si no descansa no podrá aguantar lo que se viene y podría enfermarse.
- Bueno – se levantó el joven despertando a su novia que se encontraba recostada en su pecho y a su vez llamó al profesor Fujitaka.
Sacaron a Sakura dormida hacia el vehículo conducido por un hombre mayor.
- Mucho gusto jóvenes, mi nombre es Wei.
- Wei… Su nombre se me hace muy conocido – Dijo Eriol haciendo memoria – Es usted el hombre que crió a Shaoran no es así?.
- Así es joven, los llevaré directo a la casa, será lo mejor por el momento.
El viaje fue silencioso, en gran parte porque no podían despertar a Sakura que estaba en un sueño profundo. Al llegar, les esperaban varias personas de la servidumbre en la gigantesca mansión, les ubicaron en habitaciones vecinas.
Todos lograron descansar por unas horas, se levantaron, se arreglaron para ir al hospital.
- Sakura no despierta aún? – Preguntaba la hermana de Li – Ya es hora de que el sedante perdiera su efecto – dijo con cara de preocupación.
Todos se dirigieron a la habitación asignada a la joven de ojos verdes, su padre se acercó a la cama llamándola con cuidado. Pero no despertaba, aun cuando la llamaba más fuerte, la chica no reaccionaba, lo que prendió las alarmas e hizo que llamaran a un médico.
Un rato después...
- La señorita se encuentra bien – dijo el doctor- Es muy extraño que no despierte, se encuentra como en una especie de trance.
- A qué se refiere doctor? – indagó Fujitaka
- Digo que no es algo físico, es algo… Emocional podría decirse, como si no tuviera motivaciones para despertar, he visto algunos casos así en personas muy enfermas o con depresión aguda. Hay que estarla monitoreando y simplemente esperar, solo ella puede decidir hacerlo.
Siiiii lo confieso, lloré escribiéndolo, pobrecito Shaoran y también Sakura...
Bueno, no puedo irme sin agradecer a todos los amados lectores de esta humilde historia que espero sinceramente les agrade. Un saludo muy muy especial para Cyna y mira! motivada por tu interés publiqué este capítulo. Muchísimas gracias.
También a Elizzekomatsu. Espero que continúes disfrutando esta historia como yo la tuya, un abrazo!
Por último, pero no menos importante... Mis muy queridos Vane-Kun, Ale-Chan, Danna-Chan y Xiao Lang con quienes compartimos de todo y nada a la vez. Simplemente gracias!.
LOS ESPERO EL PRÓXIMO CAPÍTULO!
Besos.
