-CAPITULO 38: ESTE ES EL FIN DEL CAMINO Y NO HAY PARA DONDE IR-
¿Dónde estoy? ¿estoy vivo? ¿he muerto? No se si estaba cerrando los ojos o los tenia abiertos. Realmente desconozco mi posición actual, ¿lo ultimo que recuerdo? ¿Qué era? Ah si, el haber recorrido ese gran trayecto en el puente de luz hacia el portal que supuestamente daba ha Equestria pero donde me encuentro no hay nada. Solo que una oscuridad total.
+Iniciando protocolo de seguridad…+
+Protocolo iniciado, escaneo en progreso…+
+zona intermedia del portal Humano-Equestria+
¿zona intermedia? ¿Estoy cruzando el portal a Equestria aun?
+Afirmativo, este lugar es conocido como las viceras del espacio-Tiempo donde todos los portales a diferentes mundos se interconectan+
¿Otros mundos? ¿Cuántos mundos hay?
+Calculando+
+en su totalidad hay 65 mil millones 355 mil 556 universos ajenos al nuestro+
¿Tantos universos son?
+afirmativo Doctor Knives+
¿Cuánto tiempo falta para llegar a Equestria?
+Calculando+
+Se estima que en 500 años con 250 dias+
¿500 años? Es demasiado. No viviré para siempre.
+Error…+
+Error…+
+Error…+
+Error…+
El parlante del brazalete se había estropeado, no podía escuchar nada nuevamente, aunque lo curioso es que no he abierto la boca. Todo lo he pensado, curioso. Solamente relaje el cuerpo y deje que el tiempo avanzara. Parece que asi termina mi vida, esperando a llegar a Equestria donde conocere nuevamente a mi princesa pero de no llegar, espero en Dios que me permita renacer nuevamente en Equestria. Quiero ser un pegaso, volar por todo el cielo azul y ver el hermoso paisaje que da Equestria a sus habitantes. Quiero estar ya.
*No te rindas humano, que yo. Tu guardian cumplirá tu sueño*
¿Quién dijo eso? ¿Quién eres?
*Parece que mi asistente ha metido mucho la pata en tu historia Arturo*
¿Quién eres?
*Dudo mucho que sepas quien soy, soy el Guardián del tiempo y del espacio. Puede que pertenezca a tu mundo, puede que no. Mi nombre es Nova, el Arcángel Nova. He estado velando por todos ustedes desde las sombras pero Phoenix intervino fuertemente en tu mundo creando varias inconsistencias temporales causando que tu termines aquí*
¿Nova? ¿Phoenix? No entiendo lo que esta sucediendo.
*Es lógico, pero no os preocupéis. Que de aquí en adelante te guiare hasta llegar a Equestria*
Este ser empezó a recitar unas palabras inentendibles ¿Latín? ¿es el antiguo Latin? No entiendo para nada la situación pero al terminar de recitar sus palabras a lo lejos vi una luz blanca, ¿sera lo que creo que es? Esta luz blanca empezó a acrecentar mas y mas hasta llegar a mostrar una imagen. Era el castillo de Canterlot. Podía ver el gran castillo se veía hermoso, podía ver una gran multitud de ponys entrar y salir por la gran puerta del castillo, todos los ponys se veían bien arreglados con vestidos llenos de colores vividos y llamativos, al parecer. Llegue a Equestria ¿Por qué? Porque en la entrada podía ver a cierta princesa del sol con tres ponys a su lado de color blanco pero su peinado era lo único que las diferenciaba y las vestimentas.
Cai de golpe frente a la gran puerta de madera en medio de los ponys. Levante ligeramente la vista para verlos en Shock, mire hacia los lados para levantarme poco a poco. Realmente no quiero alarmar a nadie. Me limpie la tierra de la ropa para ver frente a esa princesa quien al verme empezó a llorar. Solo le sonreí alegre para dar varios pasos hacia ella.
+Error…+
+Errrrrorrr+
+Errrroooorrrrr+
Mire el brazalete para verlo echar chispas y explotar en mi muñeca, al poco tiempo de explotar mi cuerpo empezó a sentirse frio y con un vacío enorme, baje la vista para ver como mis piernas se iban petrificando de una manera sorprendente, desesperado empecé a correr hacia Celeste con lo que ella volo hacia mi lo mas rápido que pudo, saque el anillo de mi bolsillo asi evitando que se convirtiera en piedra. Cada segundo que pasaba mas rápido me convertía en piedra. El tiempo se acaba, mi vida se acaba. Tengo que darle el anillo antes de que me convierta totalmente en piedra.
-¡CELESTE!-estire mi mano para ver cómo se convertía en piedra al igual que mi pecho. Celeste se detuvo en seco para envolverme en su magia de unicornio.
-No Arturo, ¿Qué haces aquí? Se supone que no puedes estar aquí.
-pero, quiero estar contigo…no quiero vivir solo-La magia que había puesto Celeste sobre mi evitaba que mi cabeza se petrificara pero podía sentir un dolor insoportable.
-pero si vas a morir si te conviertes en piedra. No Arturo, no debiste-Celeste empezó a llorar frente a mi, vi a Shanalotte volar hacia mi junto con sus hermanas, quienes me veían curiosas.
-No importa, ahora estoy aquí. Shanalotte, ¿te acuerdas de mi?-Mire a Shanalotte quien al hablarle se escondió detrás de Celeste sin decir nada-Les borraste la memoria ¿verdad?
-Si, hice lo que me pediste. Pero, no es momento de hablar de eso, primero debemos atenderte-Celeste cerro los ojos para ver como su cuerno se envolvía mas en ese aura dorado-no quiero que mueras.
La sensación de dolor que envolvía mi cuerpo iba desapareciendo poco a poco, podía recuperar la movilidad de mi cuerpo, mi mano izquierda donde traía el anillo volvió a la normalidad. A los pocos segundos recupere la movilidad. Mire a Celeste que me veía con una sonrisa aliviada pero con una gran fatiga encima, la abrace fuertemente. Este abrazo es muy diferente a que cuando era humana, era mas alta que yo aunque eso no es nuevo. Apoyo su cabeza en mi hombro izquierdo mientras lo hacia, pude sentir su crin y es casi igual al de Luna solo que ese si parecía ser mas cabello que energía pura aunque al tener mis manos entre su crin me hacia cosquillas pero era una sensación agradable.
-Celeste, Te amo. Te amo demasiado-Corte el abrazo para verla con una sonrisa amable y benevolente.
-Yo también te amo Arturo, te amo demasiado-Celestia volvió a abrazarme con su característica sonrisa pero ahora puso su casco sobre mi hombro derecho.
-Perdoname por haber dicho esas cosas tan crueles y horribles cuando estabas en la Tierra. Realmente no quería herir tus sentimientos-rompí en llanto mientras la abrazaba, podía sentir su gran amor, ese amor nunca desapareció. Celeste siempre me ha amado sin importar lo que pase o lo que diga. Ella siempre me amara asi como yo lo hare. Realmente estoy feliz de estar a su lado.
-Arturo, no tienes por qué disculparte. Nunca me he enojado contigo, eres el amor de mi vida-Celeste corto su abrazo para verme fijamente-y siempre te amare sin importar lo que pase.
-Celeste-Sin dudar y sin pensar en las consecuencias le di un beso. Asi es, le di un beso a Celeste en su forma original. Puede que para algunos se vea o escuche enfermizo pero para mi no lo es. Esto es una manifestación del amor que tengo hacia Celeste, no importa de donde sea ni la forma que tenga. Mientras haya amor de por medio todo mundo es libre de amar a quien quiera. El beso no duro mucho aunque suene raro, lo disfrute. Nuestros labios se separaron para ver a Celeste sorprendida y ruborizada ante mi. Solo podía sonreírle en silencio mientras la veía-Sabes que no me importa lo que digan los demás de mi….
¿Qué paso? La imagen de Celeste se empezó a desvanecer, empecé a sentir un gran dolor en el pecho mientras caia al suelo, ¿que es esto? ¿es un paro cardiaco? Sentí que caí en algo suave y calido mientras gritaba agónico, este dolor era insoportable. Estaba luchando por estar consciente, las imágenes que veía eran algunas veces claras y en otras desaparecían, entre las veces que podía ver veía el cielo de Equestria, el cielo nocturno de Equestria. Las estrellas que iluminaban Equestria, las podía ver. En otros casos no veía nada, solo podía escuchar mis gritos de dolor. No moriré, no moriré, no moriré….
R
No entiendo, crei haber usado la suficiente magia para sanar a Arturo pero ¿Qué salió mal? Ahora, lo llevo en mi espalda para llevarlo al hospital mas cercano, las niñas venían conmigo. No podía dejarlas solas en la gran gala del galope. Mi hermana me suplantara al ver mi falta, Arturo no debe morir. Las niñas estaban asustadas por los gritos de Arturo pero no gritaban. Solo podía verlas temblar en mi espalda, mientras mas escucho a Arturo gritar mas me preocupo por el y acelero mas mi vuelo. Tengo que llegar al hospital cuanto antes.
No paso mas de un minuto en lo que llevaba volando para ver a mis costados llegar varios guardias reales para escoltarme en mi vuelo, no se si sea por mi bienestar o para cuidar a Arturo. Es lo de menos, llegue al centro de Canterlot para ver el gran hospital de Star Swirl el Barbudo, donde atendió mi viejo amigo hace mas de 2 mil años. El sabría que hacer, baje rápidamente hacia la entrada del hospital y ver varios ponys médicos conversando pero al verme rápidamente hicieron reverencia. Sin decir nada puse a Arturo frente a ellos quienes al verlo y escucharlo gritar del sufrimiento que lo atosigaba lo llevaron entre los dos al interior del hospital. Los seguí a cascos rapidos hacia la sala de operaciones donde lo colocaron sobre una camilla y empezaron a quitarle la ropa que llevaba encima dejándolo completamente desnudo, usaron su magia para sacar las radiografías y plasmar la imagen en las paredes de examinación. Lo que vi en esa pared era algo que no podía creer y necesitaba una explicación.
-Princesa Celestia, desconocemos la fisiología de este ser. Pero podemos ver claramente su corazón.
-¿Qué tiene su corazón?
-Su corazón esta hecho piedra-El doctor bajo un poco algo afectado-ahora mismo le inyectaremos una dosis de anestesia y néctar de salamandra para bajar ver si asi la petrificación baja.
-¿y si no baja?
-Pasaran cosas malas princesa-El doctor dio media vuelta junto con su colega algo afectados, es la primera vez que ven a un humano y desconocen totalmente su estado físico y mental. Realmente los ponys no se verán afectados si un humano vive aquí. Tengo la esperanza de que Arturo se salvara.
Casi instantáneamente le inyectaron a Arturo la anestesia y néctar de salamandra para calmar un poco su dolor, Salimos de la sala de operaciones para ir a un dormitorio donde fui escoltada por mis guardias reales. A Arturo lo dejaron en la cama descansando mientras que yo me quedaba a su lado, las niñas las había mandado de regreso con un guardia real para que las dejaran en sus habitaciones y también a notificarle a mi hermana que Arturo esta en Equestria. En toda la noche no dormí, veía a Arturo descansar o al menos tratando de descansar porque de vez en cuando hacia unos gemidos de dolor y cuando lo hacia usaba mi magia para calmar su dolor. Se que hago mal pero no quiero que sufra, no quiero que sufra….
Casi amanecia y Arturo dormia tranquilamente después de muchas horas de sufrimiento. La ropa que tenia por la gran gala del galope la había guardado en un cajón. Estaba viendo por la ventana de la habitacion para ver como la luna se ocultaba para ver salir el sol. Parece ser obra de mi hermana, gracias hermana mia. En estos momentos no soy capaz de hacerlo.
-¿Celeste? ¿Dónde estas?-la voz quebradiza de Arturo rápidamente llamo mi atención para voltear a verlo y verlo recostado en su cama con los brazos extendidos tratando de buscarme.
-Aquí estoy Arturo-Me acerque nuevamente a la cama para tomar la mano de Arturo quien al sentir mi casco solto una ligera sonrisa-Aquí estoy esposo mio.
-Mi princesa, mi hermosa princesa. Como me gustaría verte.
-Pero si aquí estoy…-Espera, me acerque un poco mas para ver los ojos de Arturo y sus iris eran de color gris. Estaban petrificadas-Oh Dios.
-Lo se, estoy ciego.
-deja te curo.
-NO-Arturo puso un ceño fruncido mientras cargaba mi magia-no quiero que uses tu magia.
-¿Qué? ¿Porque?
-porque no tiene caso, he perdido la vista. Y se la razón de esto-Arturo alzo la manga de la bata para ver una quemadura que abarcaba un cuarto de su brazo-por esto.
-¿Qué es? ¿Qué te paso en el brazo?
-se suponía que era un aparato para evitar la petrificación pero cuando llegue a Equestria se descompuso explotando. Supongo que debe ser porque se sobrecalentó o estaba descompuesta.
-Dios, Arturo. Por favor permíteme ayudarte.
-Que no, no quiero.
-¿Qué? ¿Por qué tu necesad? ¿no quieres volver a ver a tus hijas?
-si quiero hacerlo pero, borraste sus recuerdos.
-Si, pero lo pueden volver a recuperar con un contrahechizo.
-Aun asi, no quiero que les devuelvas la memoria porque cuando me marche…-Arturo se detuvo mientras algunas lagrimas brotaban de sus ojos-porque cuando me marche, no quiero saber que tres niñas lloraron en mi tumba.
-No digas eso, no moriras. Ten fe-Me preocupaban las palabras de Arturo, me sentía fatal al escucharlas.
-La fe en estos momentos no esta de mi lado. Solo, solo estoy cansado.
-¿Cansado? ¿de que?
-De luchar, estoy cansado de luchar. Solo quiero descansar.
-No digas eso Arturo, no puedes rendirte. Quiero que estes conmigo.
-yo también quiero estar contigo pero el cansancio es grande. Tu campeón esta agotado.
-tu no eres mi campeón Arturo.
-¿No?
-Según los mandatos Equestres, cuando una princesa contrae matrimonio pasa a ser reina. Por lo que tu eres mi Rey. Eres el Rey de Equestria y tu Reina te exige que sigas luchando por tu pueblo.
-Que hermosas palabras. Ser tu Rey, creo que ser tu marido se queda atrás jeje-Arturo solto una ligera risa alegre mientras terminaba su frase. Pero su cabello se torno blanco. Haciéndose piedra.
-es inevitable…
-¿dijiste algo Reina?
-nada mi Rey. Solo pensaba algunas cosas. ¿Qué mandato quieres decretar?
-¿mi primer mandato? Hmmm… que todos los viernes sea de convivencia familiar. Que no haya clases, que todos tengan el dia libre para estar con su familia. Incluso los que están solteros, que vayan a visitar a su familia.
-¿Ah si?-solte una gran sonrisa mientras una lagrima corria por mi mejilla. Mi Rey esta muriendo-entonces tendre un dia a la semana para jugar con mis hijas.
-No, mi segundo mandato es que mi esposa y Reina cuide a sus hijas y les de mucho amor. Que les enseñe humildad y amor, que sean honestas y compasivas. Que hagan amigos.
-conozco a las ponys perfectas para que me ayuden.
-Bien, vamos bien-El brazo derecho de Arturo se iba convirtiendo en piedra mientras que las lagrimas de Arturo se acrecentaban mas-¿puedo hacer mas mandatos?
-Claro mi Rey, tienes el derecho de decretar todo lo que quieras.
-Me gusta eso….como mi tercer mandato decreto que toda Equestria debe saber la existencia de los humanos. Y que sepan que no somos una raza peligrosa. Y que en un futuro los humanos convivan con los Equestres-Arturo había perdido las piernas quedando solo su mano izquierda y su pecho.
-Mi Rey….-rompi en llanto mientras Arturo seguía teniendo una gran sonrisa en su rostro-¿Algun decreto mas?
-Si, tengo un ultimo decreto-Arturo volteo a verme con esa misma sonrisa mientras las lagrimas se acrecentaban cada vez mas-no me olvides, por favor. No me olvides, lo único que quiero es estar siempre en tu corazón-poco a poco el pecho de Arturo se iba haciendo piedra mientras el me veía con una sonrisa tan grande-Hasta nunca Celeste. Fue un honor ser parte de tu vida, ser parte de esta historia que nos unio. No dejes que esto muera, sigue adelante con nuestras hijas. Me hubiera gustado ver a Shanalotte, Celeste y Teresa crecer pero no todo se puede en esta vida. Ruego a Dios que me permita renacer en este mundo. No creo reconocerlas pero siempre estarán en mi corazón. Te amo Celeste-Arturo junto su brazo izquierdo colocándolo en su pecho para hacer una gran exhalación-Adiós.
Vi como Arturo se convertía totalmente en piedra. Rompí en un gran llanto, no quería que esto terminara asi. Vamos Arturo, esto no puede terminar asi. Use mi magia sobre el cuerpo de Arturo pero no tenia efecto alguno. Quiero que Regrese, Dios mío. Por favor devuélvemelo. Al ver mi inútil acto mi llanto se acrecentó. Odio ver a la persona que mas amo muera frente a mis ojos. Mi corazón no soporta esto. Quiero que esto no termine, por favor. Arturo….
Han pasado ya 5 años después de la muerte de Arturo, nunca olvidare sus palabras. Y el dolor que me causo su pérdida. He estado escribiendo mi historia con Arturo desde el dia que murió. Arturo fue condecorado con el corazón de Phoenix el cual simboliza dar la vida por una princesa. Aunque soy Reina ya. Mis hijas, siguen sin saber sobre su padre pero lo sabrán aunque no por la magia. Sino por la historia que les contare, la historia que nos unió en primer lugar y como el cruel destino nos separó. Arturo yace en el jardín real donde empuña la espada de mi padre. Evening Star, la espada de luz solar. Claro, los mandatos que hizo se cumplieron haciendo de Equestria un lugar mas hermoso, cada viernes se podían escuchar potros reír y jugar junto con sus padres aunque yo luchaba esos días para no romper en llanto por la pérdida de Arturo.
El libro que declaro mi Rey había sido publicado hablando desde lo mas básico sobre los humanos, hasta su historia, evolución, guerras, filosofías. Todo, yo misma me encargue de escribir basándome en todo lo que he leído desde que estaba en su mundo asi cumpliendo sus mandatos públicos de mi Preciado Rey Arturo. Aunque ahora estoy recién terminando este libro pero mientras escribo estas palabras suelto unas grandes lagrimas. Como me duele escribir estas palabras mientras que mi Rey yace hecho piedra en el jardín Real del castillo. Donde yace con una pose digna de un rey. Donde todos son libres de ir a verlo.
-Mamá ¿Qué haces? Tía Luna ya hizo la noche-Entro a mi habitación Shanalotte tallándose los ojos cansada interrumpiendo mi escrito.
-Escribo un cuento para ustedes-Mire a Shanalotte con una gran sonrisa. Rápidamente corrió hacia mi con una gran sonrisa colocándose debajo de mi.
-¿De que se trata mamá?-Shanalotte alzo la vista con una sonrisa con una gran sonrisa-¿Me lo puedes contar antes de dormir?
-Aun no, todavía no lo termino hija mía-Respondí su sonrisa con un beso en la frente, ella había puesto un gesto algo molesto.
-¿Me dirás como se llama al menos? Para darme una idea de lo que será-Shanalotte hiZo un pequeño puchero, sus ojos. Sus hermosos ojos me hicieron rendirme. Y mas aun por seguir usando su aspecto humano, ella y sus hermanas se han opuesto a convertir su cuerpo en Equestriano.
-Claro que si mi vida. Se llama "Mi vida con Celeste"-Cerré el libro, he terminado la primera mitad. La segunda mitad la hare mañana. Mañana relatare el capitulo 14 con mas calma.
ESTO AUN NO HA TERMINADO...FALTA OTRA PAGINA.
