Hola! Momentos difíciles pasan nuestros protagonistas... Veremos qué sucede de acá en adelante.

Gracias a todos los que han dejado sus reviews y siguen mi historia, es muy significativo para mi.

CAPÍTULO 23

EL OLVIDO

Cuánto tiempo ha pasado ya? – Pensaba Shaoran, aún en ese espacio vacío.

Por momentos podía estar en la habitación donde estaba su cuerpo, era algo inexplicable, no podía hacerlo a voluntad, y de nuevo, sin saber cómo, volvía a caer en ese espacio. Cuando lograba ver lo que sucedía en el hospital siempre se fijaba en su amada Sakura, siempre estaba rodeado de su familia, allí podía ver su preocupación y amor hacia él, cada día sentía más deseos de volver a estar con ellos.

Ya había pasado más de un mes desde que el joven Li estaba en esa posición, pero había una presencia constante a su lado. Sí, era la chica de ojos verdes, solo se apartaba de su lado por asuntos estrictamente necesarios o por la insistencia de la familia de Li.

- Linda, por favor, esta vez llevas más de 24 horas aquí, necesitas ir a descansar – Le decía Fuutie con cariño.

- Pero… Shaoran me necesita…

- Si, pero él te necesita bien, si sigues así te vas a enfermar y no podrás estar a su lado. No te preocupes yo me quedaré con él, cuando hayas descansado y comido bien, vuelves si? Sabes que tienes a Wei disponible a la hora que desees para que te traiga, pero por favor, ve a descansar.

- Fuutie, por qué te tomas tantas molestias conmigo?

- Porque eres mi nueva hermanita – le dijo apretando sus mejillas– y Shaoran me mata si sabe que no te cuidé. Anda, vete y yo te llamo si algo pasa – terminó guiñándole un ojo-

Al salir allí estaba como siempre, su amado padre y Eriol, Tomoyo estaba en la casa descansando pues ellos se turnaban para hacer compañía a Sakura. Justo en esos momentos comprendía el gran tesoro que tenía, su familia tanto de sangre como del corazón.

Touya llamaba todos los días, no podía viajar pues el embarazo de Kaho se había tornado de alto riesgo y no querían que tanto el bebé como ella sufrieran ningún daño, pero permanecían siempre pendientes.

Sakura llegó a la gran mansión Li, donde la atendían con una reverencia tal que era como si fuera la señora de la casa. Para nadie era un secreto la posición que tenía en la familia, además que las circunstancias habían generado mucha empatía hacia ella, cuidándola con cariño.

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-Shaoran –

el joven se volvió para encontrarse nuevamente con la madre de Sakura, ella aparecía ante él esporádicamente lo que le ayudaba a mantener un poco de su cordura, a veces sentía que se volvería loco por la situación que estaba viviendo.

- Shaoran… Estás listo?

- Listo, para qué?

- Ya es hora.

- Cómo dice?

- Si, ya es hora de regresar, pero por favor, esta es una oportunidad que te ha brindado la vida, no pierdas el tiempo, disfruta tu vida y recuerda que no hay barrera que el amor no pueda romper. Cuida por favor a mi pequeña Sakura – terminó de hablar acariciando el rostro del joven con ternura-

De repente, sintió como si su cuerpo fuera absorbido por una fuerza que no comprendía. Le dolía la cabeza, muchísimo y su cuerpo también…

- Mi cuerpo, si, ahora puedo sentir el dolor y calor… Puedo sentir… Pero me siento confundido, no puedo abrir mis ojos pero sé que ya estoy aquí de nuevo. Su cuerpo cayó en un profundo sueño, ya no producto de los medicamentos sino como un descanso.

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La familia se hallaba en el saloncito de siempre, estaban todos reunidos en torno al nuevo parte médico brindado por el neurólogo quien era el único especialista a cargo de su caso, pues su cuerpo se estaba recuperando de manera satisfactoria, después sería necesario un traumatólogo y ortopedista para la rehabilitación de su parte motriz pero eso sería más adelante, ahora la prioridad sería el salir del coma y las secuelas a nivel neurológico que traería el fuerte traumatismo sufrido.

- Señores, hemos podido percibir una serie de reacciones que nos dan una señal muy positiva de la recuperación del joven Li, sus pupilas están más reactivas así que es muy posible que pronto despierte del coma.

En la cara de todos se veía el júbilo y la esperanza ante esta noticia.

- Pero debo agregar que aún no sabemos que secuelas que puedan traer, pues no hemos podido realizar un análisis debido a que aún no reacciona, cuando lo haga por favor no se angustien pues hay eventos que se pueden producir pero que se recuperarán con el tiempo.

- Disculpe doctor, pero no comprendemos, qué tipo de secuelas serían? – Cuestionó Ierán.

- Bueno, según la lesión de su hijo, hay dos opciones, una de ellas es que las secuelas sean de tipo sensorial es decir, afecten los sentidos. Puede ser una ceguera, o problemas de percepción. Pero también pueden ser cognitivas, en este caso contemplamos algún tipo de amnesia y como les digo, esto solo lo sabremos cuando él despierte y también conoceremos la magnitud de lo sucedido, así como si es permanente o temporal.

Terminando de dar la información el médico salió del salón.

- Ahora que conocemos el panorama al que nos enfrentamos debemos estar más unidos que nunca, sea cual sea la condición de Shaoran al despertar, debemos darle todo nuestro apoyo – decía con su tono sereno la señora Li-

Allí también estaban Eriol, Tomoyo y Fujitaka, pues Sakura como siempre estaba en el cuarto de Shaoran, le gustaba leerle por largos ratos los tratados de arqueología que su padre conseguía.

- Es una hermosa voz la que logro escuchar… Pero quién es? – Se preguntaba Shaoran en medio de su inconciencia.

De repente la voz se detuvo.

Cuando abrió sus ojos, encontró con que estaba recostada en su regazo una chica, solo podía ver su rostro y era hermoso, se quedó un rato observándola y esos aparatos a sus espaldas hacían mucho ruido, como alertando algo, era extraño que a pesar del ruido esta chica no despierte.

Entró una enfermera corriendo seguida de una multitud. Si eso eran sus acompañantes, una multitud!.

Al verlos entrar, los reconoció… A casi todos, su madre y hermanas, pero los demás le resultaban extraños. Todos lo miraban sin atreverse a acercarse y un hombre de bata blanca – debe ser el médico – pensó, se abría camino entre las personas para llegar a él.

En ese momento la chica despertó por el alboroto y pudo verla… Esos ojos.

- Shaoran? La muchacha tenía sus ojos llenos de lágrimas pero fue apartada por el médico para revisar a su paciente.

Después de revisar sus pupilas le preguntó – Joven, sabe cómo se llama?

- Si, Li Shaoran.

- Por favor dígame la mayor cantidad de cosas que sepa sobre usted.

- Está bien: Me llamo Li Shaoran, tengo 21 años (Error, tenía ya 22), vivo en Hong Kong, estudio economía, mi madre es Ierán Lí, tengo cuatro hermanas. Qué más quiere que le diga?.

El médico volteó a ver a la familia para corroborar la información y solo veía rostros desconcertados. Salió de la habitación con Ierán.

- Puede decirme dónde estuvo el error en lo que dijo?

- Básicamente en la mayoría de cosas, si se llama Li Shaoran me recordó como su madre, pero ya no tiene 21 años, tiene 22, vive en Tokio y ya no estudia economía, estudia arqueología. La información que le dio fue de hace más de un año.

El galeno quedó pensativo. -Como lo temía-. Sin decir más regresó a la habitación.

- Joven Li, recuerda a las personas que están aquí?.

Paseó su mirada por los presentes – Si, ella es mi madre Ierán Li, mis hermanas Fuutie, Shiefa, Fanren y feimei, al señor que está allí, lo recuerdo… Una vez dio una conferencia en mi colegio aunque no entiendo que hace acá. Y los demás no, no sé quiénes son.

Todos se miraban confundidos, estaban felices de ver a su hijo y hermano despierto, pero no comprendían por qué no recordaba a sus amigos, suegro y sobre todo a Sakura. La miraron para ver su reacción solo para encontrarse con sus ojos llenos de lágrimas.

Ierán la tomó de la mano y la acercó a Shaoran – Hijo, de verdad no la recuerdas?-

- Es muy hermosa y esos ojos…- No madre, no la conozco.

La chica no pudo soportarlo y salió corriendo de la habitación seguida por su padre y amigos. La encontraron en la salida del hospital llorando en una banca

- Sakura! – Tomoyo se abalanzó sobre ella para cobijarla en un abrazo.

- Cómo es posible que no me recuerde? Qué está pasando?

- Hija, cuando estabas en la habitación el médico habló con nosotros para decirnos lo que podría suceder y esta era una de las opciones, algún tipo de amnesia según comentó.

En ese momento salió Fuutie corriendo por la misma puesta, buscando a Sakura.

- Sakurita, te estamos esperando, el neurólogo va a explicarnos lo sucedido y es necesario que estés allí, vamos.

La chica secó sus lágrimas para seguir a su cuñada por los pasillos de este hospital.

Al entrar, el galeno no había empezado con su explicación, los estaban esperando, mientras un médico estaba revisando las condiciones generales de salud del joven Li.

- Ya que estamos todos reunidos les explicaré lo sucedido. El paciente presenta un cuadro de amnesia retrógrada. – Antes de que preguntaran continuó – Esta condición consiste en la pérdida de recuerdos de sucesos previos al trauma, en este caso, y revisando los recuerdos que mencionó, olvidó lo sucedido antes de irse a Japón, es decir, no recuerda nada de lo sucedido este último año.

Todos miraban atónitos, pero más atentos aún a la reacción de Sakura, que en silencio y con una mano sobre su boca solo lloraba y pensaba. – Se olvidó, de todo, de nuestros momentos juntos, todo lo que hemos compartido… Se olvidó de mí

Una pregunta de su padre al médico la sacó de sus pensamientos.

- Doctor, y esta condición es permanente o temporal?

- Aún es muy prematuro asegurarlo, pero en un gran porcentaje los pacientes recuperan la memoria, solo hay que tener mucha paciencia, no saturarlo de información ni tratar de hacerlo recordar por la fuerza. Solo nos queda esperar.

Ya habiendo concluido la reunión, aún no podían entrar a la habitación pues seguían con la revisión.

Sakura estaba sola en el pasillo tratando de asimilar lo que había escuchado y buscando en su mente estrategias para ayudarlo a recuperar la memoria, cuando notó que unos pasos se acercaban a ella. Era la señora Ierán que la envolvía en un abrazo y ella instintivamente puso su cabeza sobre su hombro y empezó a llorar.

- Ya regresará Sakura no te angusties, él encontrará la manera de volver a ti.

- Señora Ierán por favor perdóneme.

- Por qué?

La chica levantó su rostro arrebolada tratando de hablar.

- Verá, con todo esto, yo pensé que con esta situación usted iba a aprovechar para volver a unir a Shaoran con Meiling y que se quedara aquí en Hong Kong atendiendo los negocios de la familia.

La señora se sentó invitando a la joven a hacer lo mismo.

- Si te soy sincera, en otras circunstancias habría aprovechado lo que está pasando para hacer justo lo que dices. Pero todo esto que ha sucedido me ha hecho recapacitar en torno a mi postura sobre mi hijo y el negocio de la familia. Te digo esto porque si algo me has demostrado desde que llegaste es amor verdadero por mi hijo, Ya vez que Meiling ha venido algunas veces, ellos en realidad no se amaban y Shaoran lo sabía, pero pensé que mi sobrina si lo amaba pero veo en ti lo que no veo en ella. Ustedes se pertenecen, no sé de qué manera, pero el destino se encargó de unirlos y Él jamás se había enfrentado a mí por nadie ni por nada y lo hizo por regresar a tu lado. Yo no soy nadie para querer separarlos, aunque de igual manera, me hace feliz que te haya encontrado, lo haces feliz.

- Muchas gracias señora Ierán, no sabe lo importante que es para mí escuchar eso.

Ierán pasó su mano por el rostro de la chica limpiando sus lágrimas.

- Entonces ánimo, tu padre me ha dicho que eres una chica muy determinada y tenaz. Hay que recuperar a Shaoran.

Entre todos decidieron que iban a permitir a Sakura pasar el mayor tiempo posible cuidando de Shaoran para tratar de estimular su mente a recordar.

Pero antes querían hablar con él. Así que regresaron a la habitación, las cariñosas hermanas del joven y su madre.

Al llegar a la habitación lo abrazaron primero las jóvenes para luego dar espacio a su madre, quien lo abrazó de una forma muy cercana, como –al parecer- nunca lo había hecho porque el mismo muchacho no sabía cómo reaccionar, como si fuera algo antinatural en su madre, pero lo disfrutaba. Recordaba a su padre.

- Bueno ahora si alguien podría contarme qué hago aquí, qué pasó?

- Hijo, sufriste un atentado-

- Como? Y qué paso? Wei? Está bien?.

- Si, Wei está bien, de hecho viene en camino, ese día… Ese día él no iba manejando - la señora no quería darle detalles de la ausencia de Wei y las circunstancias en que había ocurrido.

- Bueno, es un alivio, pero entonces qué sucedió?.

- Lamentablemente todos tus escoltas fallecieron, la verdad ni los mismos médicos comprendían como sobreviviste esa explosión.

- Explosión? Fue acaso una bomba?

- Si, muy potente. Querían hacer daño al consorcio a través de ti.

El muchacho se quedó pensativo.

- Madre, podría decirme qué está pasando? Sé que algo anda mal conmigo, siento como si me hubiera despertado de un sueño muy largo y olvidara algo importante, además que todos me miraban extrañados cuando les dije lo que recordaba.

- El médico dijo que no era bueno intentar hacerte recordar a la fuerza.

- Pero puede relatarme las cosas, yo ya sabré como tomar la situación.

- Bueno, el último año pasaron muchas cosas, ya no vives en Hong Kong, vives en Tokio porque dejaste tu carrera de economía para ser arqueólogo

El muchacho miraba boquiabierto – Si, es una de las cosas que recuerdo, mi deseo por estudiar arqueología y empezar una nueva vida… Madre y Meiling?-dijo inclinando su rostro.

- Rompiste tu compromiso con ella.

- Lo hice? Ufff ese era otro asunto que deseaba desde hacía tiempo. Espero que usted no se haya molestado mucho.

La mujer lo miró con una sonrisa – Al principio si Shaoran, fueron decisiones muy drásticas, pero ya no-

- Bueno madre, sígame contando.

- Fue un año difícil Shaoran, te desvinculaste de todo lo relacionado con el consorcio y no te niego que fue algo muy frustrante para mí.

- Madre, y sabe usted algo de mi vida en Japón?.

- Si, de hecho las personas que viste hoy y que no reconociste son amigos muy queridos por ti. Incluido el Doctor Fujitaka Kinomoto, que según se, fue quien te inspiró a seguir esa carrera.

- Me sorprendió mucho verlo acá, nunca me imaginé que fuera cercano a mí.

- Te gustaría que los llame para que los saludes?

- Madre, usted sabe que me cuesta mucho relacionarme con gente extraña.

- Pero no son extraños Shaoran, solo no los recuerdas ahora, pero han estado a tu lado desde que sucedió el atentado. Abandonando incluso la universidad.

- Tiene razón madre, debo estar agradecido, puede hacerlos venir.

Tomoyo, Eriol Fujitaka y Sakura se encontraban en la salita, esperando. ¿Qué? Ni ellos mismos lo sabían. Hasta que entró la señora Li llamándolos para que la siguieran, dirigiéndolos a la habitación de Shaoran.

- He hablado con mi hijo sobre ustedes y aunque no recuerda nada, quiere verlos, creo que tendrán que presentarse para que él los vaya reconociendo de nuevo – les dijo antes de entrar- Sakura, perdóname pero creo que por el momento no es conveniente que sepa que son novios, eso es algo que haremos de manera progresiva te parece? Estás de acuerdo?.

- Si señora.

- Hijo, ya traje a tus amigos.

Pasaron uno a uno y Sakura detrás de todos, tenía miedo, miedo a no ver a su querido Shaoran en esos ojos que la miraban como a una extraña.

- Hola Shaoran, saludaron todos.

- Si te molesta que te llamemos por tu nombre, dínoslo, lo hacemos porque en realidad somos muy buenos amigos y nos los permitiste.

El joven chino asintió en silencio para después continuar – Como pueden ver, no los recuerdo, pero mi madre dice que eran muy cercanos a mí en Japón, por eso quise verlos- Su mirada se dirigió hacia Fujitaka – Profesor, el solo pensar que llegué a conocerlo y ser cercano a usted me hace sentir muy honrado.

- Gracias Shaoran- Dijo Kinomoto con su siempre amable sonrisa.

Eriol se acercó y extendió su mano – Mucho gusto, mi nombre es Eriol Hiragizawa, éramos compañeros de apartamento hasta poco que regresaras a Hong Kong. Ella – extendió su mano hacia Tomoyo – Es mi prometida

- Mucho gusto, soy Tomoyo Daidouji, somos vecinos.

- Ella es mi novia, y tú me ayudaste mucho en eso Shaoran.

Li, prestaba atención a la animada conversación de Eriol y Tomoyo, pero no dejaba de preguntarse quién era la chica que estaba detrás de su papá, escondiéndose y estaba triste.

Todos voltearon a ver a Sakura que no había dicho nada y tímidamente se acercó a su novio.

- Mucho gusto, soy Sakura Kinomoto. Somos… Vecinos también.

- Hiragizawa.

- Eriol por favor, te tardaste meses en llamarme por mi nombre y prefiero que sea así – le dijo sonriendo.

- Está bien, Eriol, dices que hasta hace poco éramos compañeros de apartamento, qué pasó?

- Bueno, pues yo estoy viviendo ahora con mi novia y prometida.

- Qué pasó conmigo entonces? Dónde vivo?

- Ehhhh, en otro departamento en el mismo edificio… - no podían decirle que con Sakura-

Estuvieron charlando un rato, Sakura no decía nada, solo miraba, quería averiguar si en esos ojos todavía se encontraba su amor pero no veía nada diferente, no la miraba como solía hacerlo aun cuando no eran nada. Deseaba que la miraba aunque fuera con el enojo que tenía al principio por sus torpezas. Se sentía totalmente ignorada.

Qué relación tendría con esa muchacha? Será que era importante? Se ve muy bonita cuando se sonroja y tiene unos ojos preciosos- pensaba Shaoran.

Había pasado un rato mientras los muchachos le contaban de sus experiencias en Japón y de cómo era uno de los mejores estudiantes y apasionado por su carrera.

Entró una enfermera a anunciarles el final de las visitas y que solo podría estar un acompañante.

Todos concordaron en que lo mejor era que por esta noche se quedara una de las hermanas para darle tiempo a Sakura de procesar el impacto de lo sucedido. Ella aceptó y se dirigieron todos a la mansión Li.

Todos estaban a la mesa para comer, pero la chica de ojos verdes se disculpó, solo quería descansar y se dirigió a su habitación. Al llegar a su cama no pudo evitar llorar recordando lo sucedido y extrañaba ver esa mirada en su novio que la hacía temblar, que la abrigaba y traía calidez a su corazón. De pronto escuchó la puerta.

- Puedo entrar señorita?

- Claro wei, espérame un momento – dijo mientras secaba sus lágrimas-

El amable señor ingresó con una bandeja, en ella un delicioso pastel de fresas y unos Pancakes con miel. Ella no pudo evitar sonreír.

- El joven Shaoran me comentó lo mucho que le gustaban estas dos cosas, y como quería levantarle un poco el ánimo, pensé que era una buena opción.

- Muchísimas gracias, de verdad que lo necesitaba.

- Sabe señorita? Mi joven amo de verdad la quiere mucho.

Ella levantó su mirada – Bueno pues al parecer me quería –

- No es así señorita Sakura, la mente puede olvidar, pero el corazón no lo hace. Es posible que ahora no vea ninguna esperanza. Pero sé que con el amor que usted le tiene a mi amo, le ayudará a su corazón a encontrar el camino. Solo no se rinda.

- Gracias Wei, de verdad me siento muy confundida ahora, antes con solo mirarme me hacía sentir la mujer más amada y preciada. Ahora ni me mira, y cuando lo hace es como a cualquier persona, de verdad me siento muy triste. – agachó nuevamente la mirada mientras su voz se quebraba-

- Tranquila señorita, sé que encontrará la solución, nunca lo había visto sonreír como cuando la mencionaba y enfrentarse al mundo por seguirla a usted. Mucho ánimo.

Ya terminada la conversación con Wei, la chica se asomó a su ventana pensativa.

Volverás a mi Shaoran.

Hola de nuevo! Ya ven que las cosas se tornan un poco complicadas... El corazón no olvida, eso es cierto, esperemos qué se le ocurre a Sakura para hacer a Shaoran regresar a ella.

Un cálido abrazo para todos!