Mi compañero de piso. (Levi x Lectora)
Disclaimer: Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.
Esta es una fanfic traducida por: leonhardtrose
Historia original en inglés por: Maddie612 en
Capítulo 3
"¿Estás tratando de cagar, o puedo abrir la puerta?" dice Levi con un leve tono de molestia en su voz.
Te acuestas de lado y tu mejilla queda presionada en el suelo frío. Estaba limpio de todas maneras. Dejaste salir un quejido. Escuchaste los pasos lejanos de Levi para después volver a oírlos cerca, y que probablemente, haya regresado con un cuchillo para abrir la puerta.
Al oír el sonido de la puerta abriéndose, te sientas y rodeas tus piernas con tus brazos. Levi resopla irritado. Y luego, él te levanta cual pluma del suelo y te carga por el pasillo, quitándote los zapatos en el camino. Antes de que te colocara en la cama delicadamente, te quito el abrigo empapado.
Apenas tu cuerpo toca el colchón, estornudas.
"Lo que me faltaba," Levi murmura.
Te estremeces, más por el hecho de que él acababa de cargarte, que por el frío que hacía.
"Tienes 5 minutos para cambiarte," te ordena tu compañero de piso. "Estaré esperando en la cocina y mejor que tengas una buena excusa por lo del baño."
Antes de cerrar la puerta tras el, repite, "5 minutos."
Escondes tu rostro entre tus manos temblorosas. ¿Qué se supone que le ibas a decir? ¿Qué a nadie le agradas en clase? ¿Qué lo amas y él no te ama de regreso? ¡Maldición!
Ah, es cierto. Se supone que tenías que cambiarte.
Abres tu clóset con tu ropa dentro y escoges una blanca, con unas letras que dicen "¡Todo marcha de maravilla!". Pero que atinado. Te quitas la franela mojada y te pones la seca. No te cambias los vaqueros porque no están tan mojados. Y para finalizar te desenredas el cabello con los dedos.
Y luego, te diriges a la cocina para enfrentar a tu compañero de piso enojado.
"¿Qué paso?" pregunta Levi, mientras que te sientas en la silla opuesta. De alguna manera se las arreglo para hacerse su acostumbrado té negro. O tal vez ¿ya lo estaba tomando cuando llegaste?
Tragaste. "Nada especial."
"¿Alguien te hizo daño?" él deja de tomar y te mira meticulosamente.
"No," le respondes con la cabeza gacha, evitando a toda costa su mirada inquisidora.
"Dime." Él luce curioso.
Niegas con la cabeza firmemente. "No."
Él asiente ligeramente. "¿Entonces qué paso?"
Realmente no querías decirle. "Nada que te incumba."
"¿En serio?" Él levantó una ceja. Tú te muerdes el labio inferior. Él se ve tan guapo.
"En serio," Exhalaste.
Después de que respondieras, él pierde totalmente el interés en ti.
Como siempre.
Dejas la cocina y te vas a acostar a tu cama, ni siquiera te molestas en cambiarte la ropa. Entonces, cierras los ojos y cansada, te quedas dormida.
Cuando te despiertas, está oscuro afuera. ¿Cuánto tiempo habías estado durmiendo?
De repente, te sientes muy débil. Te pasas la lengua por tus labios resecos y te colocas de pie. Levi tenía un termómetro en el botiquín del baño. Caminas por el pasillo y cuando colocas la mano sobre en el picaporte de la puerta del baño, escuchas una voz familiar, "¿Qué estás haciendo, mocosa?" Levi está sentado en el sofá de la pequeña sala con un libro en sus manos.
"Quiero tomarme la temperatura," explicas con la voz ronca, "y no me puedes llamar mocosa. Somos contemporáneos en edad."
"Tú eres más joven." Él camina hacia ti. "Ahora, vuelve a la cama, o podrías romper el termómetro mientras lo sostienes…"
Tú te encoges de hombros y vuelves a tu cama obedientemente. Un momento después él está en la habitación y te pasa el termómetro de mercurio. Lo colocas debajo de tu axila izquierda para descubrir, cinco minutos después, de que tienes quebranto.
Levi frunce el ceño al ver la línea rojiza del termómetro indicando que tenías 36.6 grados centígrados o quebranto de fiebre. "¿Has tomado algo hoy?"
Piensas por un momento. "No en realidad."
Levi entorna los ojos sale y vuelve con una botella de agua.
"Gracias." Comenzaste a tragarte el líquido vital.
"Contrólate un poco, idiota. No voy a cuidarte como si fuera una especie de niñera todo el tiempo."
"Nadie te está obligando a hacerlo," respondiste cerrando la botella.
Él no responde. Y se te viene un recuerdo de hace 7 minutos atrás.
"Como sea, dijiste que yo soy más joven que tú, ¿a qué te refieres con eso?"
"¿Acaso importa?" Él se recuesta en la pared y se cruza de brazos.
Tú ignoras su pregunta. "Tengo dieciocho y estoy en mi primer año universitario. ¿En qué año estás tú?"
Él resopla pero te responde igualmente, "En el primero, como tú."
Frunces el ceño levemente. Piensa (t/n) ¡piensa!
Oh, sí, ¡por supuesto!
"¿Es tu segunda carrera?"
"Sí," él dice, abriendo un poco los ojos. Lo sorprendí, pensaste con satisfacción.
Haces un calculo de 15 segundos, "Así que debes tener veintidós, por lo mínimo."
Él asiente confirmando tus especulaciones.
"Así que, ¿veintidós?"
"Sí," él dice con énfasis.
Pensaste en cómo te sentías por esa reciente información. Bueno, cuatro años no era una gran diferencia de edades. Y luego, recordaste que no importaba de todas maneras porque tus chances con Levi eran de una en un millón.
"Toma." Le devolviste su termómetro. "Necesito ducharme. No me demoro."
Dejas la habitación y a Levi, con una mirada burlona.
NOTA DE LA TRADUCTORA: Capítulo 3 recién salido del horno. Espero lo disfruten. Mwah. Gracias por sus reviews me hacen muy muy muy feliz. ¡DE VERDAD LO HACEN! No saben lo contenta que estoy, les agradezco a cada una de ustedes . El capítulo 4 se tardará un poco más, pero espero poder publicarlo más rápido de lo que Levi se tarda diciendo la palabra "cagar" GRACIAS DE NUEVO .
