Mi compañero de piso. (Levi x Lectora)
Disclaimer: Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.
Esta es una fanfic traducida por: leonhardtrose
Historia original en inglés por: Maddie612
Sientes tus piernas temblando a la par que te pones sobre tus pies. Levi ladea una ceja hacia ti, claramente curioso por tu comportamiento.
"Discúlpame por un momento." Te rascas la nuca nerviosamente, el rubor carmesí expandiéndose por todo tu rostro. "Debo tomar una ducha."
Caminas a zancadas fuera de la sala, sintiendo los ojos grisáceos de Levi siguiéndote. Él no dijo nada pero tú sabes que está plenamente consciente de todo. Sobre tu estúpido enamoramiento de él. Nunca antes te habías sentido tan avergonzada.
Necesitabas salir. Tomar un bocado de aire fresco. Pensar todo de nuevo.
Te encuentras a ti misma fuera de tus cavilaciones y al frente de tu armario. Sin pensarlo mucho, agarras ropa interior limpia, una blusa blanca, pantalones de chándal y una sudadera negra.
Antes de que entres al baño, le echas un vistazo a la sala. Levi aún está en el mueble, en la misma posición que lo dejaste hace dos minutos. Su vista está puesta en dirección de la ventana. Sacudes la cabeza firmemente y te metes al baño.
Luego de una ducha rápida, te cambias de ropa a la que trajiste y lanzas la pijama a la cesta de ropa sucia.
Habiendo hecho eso, te diriges a la puerta para salir.
"¡Voy a salir!" gritas en dirección a la sala, sin esperar por la respuesta, y sales del departamento.
La brisa fresca del día te golpea la cara apenas pones un pie en el pavimento. Empiezas a trotar por la calle. Es una mañana fría pero refrescante.
Tratando de concentrarte en el trote, alejando cualquier pensamiento desagradable.
Inhala, exhala. Inhala, exhala. Inhala…
¡Pero que estúpida eras! Te preguntas si alguna vez volverías a tener el valor para mirar a Levi a la cara.
Después de 10 minutos de trote estás sudando y tus pulmones rogando por aire también. Tal vez no debiste haber trotado-corrido tan agresivamente. Decidiendo descansar por un momento, te apoyas de una barandilla, inhalando desesperada por bocanadas de aire.
Inhalas profundamente un gran bocado de aire y lo dejas salir lentamente. A la par, que inspeccionabas la calle de al frente meticulosamente
"¿(t/n)?" Te sobre exaltas al escuchar tu nombre casi en un susurro proveniente de alguien a tu izquierda.
"Hola Annie." Le ofreces una sonrisa leve a tu compañera de clase. "¿Día libre, eh?"
Annie Leonhardt se cruza de brazos. Ella tiene puesta una sudadera gris de capucha y un par de pantalones que le llegan hasta la rodilla negros de algodón. Su cabello rubio está acomodado en una cola de caballo.
"¿Has estado peleando con un ogro?" Ella pregunta, examinando tu cara sudorosa.
Tratas de reír pero la voz no puede escapar de tu boca. En lugar de eso, sonríes confundida.
"Yo… yo quería salir," explicas tomando pequeñas pausas para controlar tu respiración.
"¿Y por qué?" ella te da una botella con agua.
"Gracias." Tomas tres sorbos del líquido frío y luego colocas la botella en la barandilla a tu lado. "Y-yo soy una tonta Annie…"
Tu mirada se pone sobre las manos de ella descansando sobre su cintura, con el temor de mirarla a sus ojos azules.
"Todos los que trotan sin una botella de agua son tontos."
Pestañeas por enésima vez debido a que tus ojos comienzan a arder. De repente quieres contarle todo lo que ha acontecido en tu vida.
Y eso haces.
Annie te escucha con toda la atención posible. Ella asiente un par de veces pero no dice nada. Le dices todo lo que te pesa en el corazón. Al final de tu historia, estás hablando con un tono de voz difícil de alcanzar a oír. Cuando le cuentas sobre la contraseña de tu teléfono, ella lleva su mano hasta la tuya y te levanta como si fueras tan ligera o más que una pluma. Tú esperas en silencio su respuesta pero ella sólo te mira con su expresión fría de siempre.
"Dios…" Tu mano recorre parte de tu rostro y por entre tus cabellos. "Lo siento tanto… No sé porqué te dije sobre eso. Comenzamos a hablar ¿cómo hace tres días?"
Ella asiente con la cabeza levemente, aún en silencio. Comienzas a sentir el pánico recorriendo toda tu garganta.
"Oh por dios, Annie… Soy un caso perdido…" Empiezas a hiperventilar, cayendo sobre la dura realidad que vivías. "No puedo volver al departamento y simplemente pretender que no ha sucedido nada…"
Una carcajada histérica se te sale de la boca. Te agachas y te agarras la cabeza con ambas mano dejando salir un pequeño gemido.
Y luego Annie se agacha para estar a tu altura al frente de ti. Ella te agarra por las muñecas haciendo que la mires.
"(t/n)," ella habla calmadamente. "Eso es exactamente lo que vas a hacer. Volverás al departamento y pretenderás que nada ha pasado. Porque nada pasó."
"Pero-"
"No," ella te interrumpe. "Necesitas comenzar a tratarlo normal, (t/n)."
Ella se pone de pie agarrando la botella de agua. La imitas.
"Annie, yo…" Tu voz se corta porque algo húmedo aterriza sobre tu nariz. Levantas la cabeza.
"Nieve."
Tú frunces el ceño. A causa del "asunto Levi" perdiste totalmente la noción del tiempo.
"¿Qué día es?"
"Veinticinco de noviembre," Annie responde brevemente.
Abres los ojos como platos. De alguna manera los dos meses que has estado viviendo con Levi se las arreglaron para pasar desapercibidos.
"Mejor es que me vaya yendo," afirmas. Annie asiente.
"Buena idea." Ella sube la capucha y la arregla de manera que solo su nariz y boca son visibles.
Tomas un paso en su dirección.
"Annie, gracias…"
Ella sólo se arregla el mechón de cabello rubio que se salió de su cola de caballo en la parte derecha de su rostro. De repente notas lo hermosa que ella es. No solamente en el exterior pero en el interior también.
"Te veo mañana entonces." Te subes el cierre de tu sudadera porque comienza a nevar con más fuerza.
"Supongo." Annie se voltea y comienza a correr en dirección opuesta a la tuya.
Tragas. Ella realmente estaba determinada para correr en un clima como este. Tú seguiste su ejemplo y también te colocaste la capucha. Entonces, después de haber decidido que ibas a caminar en lugar de correr, comienzas a dirigirte hacia tu departamento. No querías desmayarte a la mitad de camino.
Desafortunadamente cuando por fin llegas, parada al frente de la entrada de tu departamento, estás totalmente empapada. Dudas al mirar el timbre. Después del discurso de Annie estás lista para enfrentar a Levi, pero no tal vez con la nieve derritiéndose por todo tu cuerpo.
Eventualmente tratas de colocar el mango de la puerta hacia abajo. Para tu sorpresa, la puerta se abre fácilmente. Entras tranquilamente al departamento, preguntándote si Levi aún estaría en la sala.
La puerta emite un pequeñísimo 'click' luego de que la cierras detrás de ti.
"Estoy seguro de que es ella." La voz cortante de Levi te hace estremecer. Parece que está hablando con alguien por teléfono. El sonido de pasos provenientes de la sala es señal de que tu compañero de piso está dando vueltas por la habitación.
Tú permaneces callada y quieta queriendo saber a quién se refiere.
"Sí, cabello rubio, ojos azul claro," él afirma, obviamente molesto con la persona que esta al otro lado de la línea. Tu estómago se retuerce.
Te pones la mano en el pecho, temiendo que los latidos de tu corazón sean los delatores. Te sientes enferma de repente. Mientras haces el intento por mantener tu desayuno dentro de ti, Levi termina de hablar por teléfono y, a juzgar por los sonidos, se lanza en el mueble.
"Te tenemos, Annie Leonhardt," él susurra tranquilamente.
NOTA DE LA TRADUCTORA: PRIMERO QUE NADA: LAMENTO QUE TARDE TANTO PARA ACTUALIZAR. De verdad, lo siento muchísimo. Es que comencé la universidad, y estoy estudiando medicina. Y no es fácil, ya tengo un montón de tareas para la semana que viene y bueno, de verdad lo siento muchísimo. Probablemente actualize el próximo domingo, por mis horarios. ME ALEGRA TANTO QUE LES GUSTE 3 Y siempre es un placer para mí traducir esta genial historia. ¡GRACIAS POR SUS REVIEWS, FAVS Y FOLLOWS! Me hacen muy feliz 3. De nuevo ¡un millón de gracias! :) disfruten.
