Capítulo III: Antes de empezar con este capítulo, agradezco muchísimo a los que dejaron reviews n.n, saludos a AkumuHoshi, Urakashi y María, me alegro de que les guste este fic, lo estuve pensando por mucho tiempo en hacer una historia que tenga de pareja a Perla con el Alcalde Bill Dewey, así que les agradezco muchísimo sus reviews n.n. Saludos de parte de su amigo MontanaHatsune92.

Y ahora, comencemos con el capítulo III:

Como todo alcalde, Dewey debía tener un plan político-civil para poder obtener el corazón de la persona que amaba, pero con Steven no iba a ser suficiente, necesitaba a más gente para llevar a cabo su plan romántico.

- ¿Quién podría ser los que me ayuden al respecto? Mmmmm, ya sé, el padre de Steven, el Señor Greg Universe, recuerdo que él siempre le dedicaba poemas y canciones a la mujer que siempre él amó: Rose Cuarzo, ¿cómo olvidarlo a ese hombre? Él también me puede ayudar, ahora da clases de guitarra a los chicos que desean formar bandas de rock aquí y no es mala idea. Bien, ahí tenemos un espacio lleno, me faltaría alguien más, pero ¿quién?. Se decía Dewey, mientras que estaba sentado en una banca de los muelles, cerca de la tienda de la Familia Pizza.

Por su cabeza pensó en preguntarle a Cebolla, pero era un niño o a Rolando.

- No, no, él está afuera del pueblo con sus investigaciones paranormales y conspiratorias, ¿quién más me daría una mano? -En ese momento, una idea se le encendió en su cabeza- Buck, mi hijo, él sabe cómo ayudar a su padre, bien hecho, Bill, bien pensado. Se dijo y felicitó así mismo el irlandés, mientras que iba caminando por los muelles, esperando el amanecer, era una madrugada fría y no habían muchas personas por esa zona, salvo por los que abrían temprano sus locales, a ellos se les hacía raro ver a su alcalde deambular por esas horas.

- Señor Alcalde, ¿se encuentra bien? Le preguntó Koffi Pizza, el dueño de la pizzeria al mandatario.

- Por supuesto, es que necesitaba un poco de aire, la reunión de ayer me dejó bastante extenuado y sin aire, así que salí a dar una vuelta. Le respondió amablemente el hombre, mientras que le agradecía por su preocupación.

De ahí siguió deambulando por el muelle en esa noche fría de Ciudad Playa.

- No había otra opción, has hecho bien, Bill. Se dijo así mismo el alcalde, mientras que cuando estaba por llegar hacia la zona del templo y la casa de Steven, vio a caer a una gema del Homeworld, su piel color mandarina con rayas anaranjadas oscuras en la cara y en los brazos, como las de un tigre, junto con un largo, enmarañado y espeso cabello color blanco, de cuerpo musculoso, polainas de caoba con una camisa con tirantes color rojo borneo, un diamante amarillo pálido en su pecho y cuello de caoba en forma de "V" y botas de color rojo derby con puntas marrones.

Al ver la batalla que terminaba, la misteriosa gema escapó de allí, herida, pero alejándose en su nave espacial de Ciudad Playa.

- La hemos vencido a Jasper, pero volverá, estoy segura. Dijo Garnet.

- "¿Jasper?" Un momento, ahora lo recuerdo, esa era la gema que se estrelló con su nave hace unos pocos meses, Dios, otra vez ha vuelto. Espero que no vuelva a repetirse esto de nuevo" Pidió Dewey, mientras que veía a Steven con Perla curar a Lapis Lazuli, la cual había sido herida por el combate contra la gema enemiga.

- ¿Va a recuperarse? Preguntó Amatista.

- No te preocupes, Steven pudo reparar su gema, pero debemos ponerla a salvo. Vamos. Dijo Garnet, mientras que volvían a la casa, el orden había vuelto, pero Perla se quedó allí afuera, mirando las estrellas y reflexionando tras el encuentro con Jasper.

- Espero que no vuelva a pasar, la última ve, Lapis la encerró en el océano, ahora se fugó de allí y escapó al espacio, traerá a Peridot para vengarse. Dijo la Crystal Gem.

Cuando se la vuelta para volver adentro de la casa de los Universe, se giró para atrás, para ver si había alguien más, pero cuando pensó que lo había visto, no encontró a nada ni nadie allí.

Mientras tanto, afuera, Dewey había tenido un mini-contacto con ella, una mezcla de alegría y tristeza le invadió, tristeza por haber sido un breve tiempo de acercamiento y alegría porque ella, por alguna forma, se habría dado cuenta de que el alcalde de Ciudad Playa estaba allí, viendo por si estaban todos bien tras la batalla, sobre todo en aquella Crystal Gem.