Mi compañero de piso. (Levi x Lectora)

Disclaimer: Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.

Esta es una fanfic traducida por: leonhardtrose

Historia original en inglés por: Maddie612


"¿Sabes que ella no es su novia, verdad?" pregunta Annie, a pesar de con el tono que lo dice, no es muy convincente.

Te asomas por la ventana congelada. Está nevando de nuevo.

"Yo también deduje lo mismo," tu gruñes y tomas un sorbo de tu tacita de té.

Annie mira a su alrededor. Es la primera vez que está en tu piso, excepto por esa vez que ella vino para avisarte que las clases fueron suspendidas. Su mirada cae sobre la superficie inmaculada de la mesa frente a ella.

"¿Cómo es él?" ella pregunta de repente, aun mirando la superficie de la mesa.

"¿Quién? ¿Levi?" La miras, distraídamente. Ella no responde, así que asumes que ella se refiere a él. "Él… está bien."

"Bien," ella repite. "No me gusta esa palabra. No es concreta. Hace que la gente aparente ser buena para todo el mundo. ¿Levi es bueno para todo el mundo?"

Tus ojos se abren más que de costumbre. ¿Qué clase de pregunta era esa?

"Levi es-" El sonido de las llaves fuera de la puerta te cortan las palabras. "Está aquí," terminas la oración con un suspiro. Actualmente te sientes aliviada de no tener que responderle a Annie. Describir a las personas no era uno de tus puntos fuertes. Especialmente si tenías que caracterizar a tu compañero de piso, del cual no sabías absolutamente nada cabe destacar.

"¿Podrías alguna vez en la vida limpiarte los zapatos en la alfombra antes de entrar al piso?" tú y Annie escuchan la fría voz de Levi un segundo antes de que se asome a la habitación, viendo los copos de nieve derritiéndose. Él te mira de una manera inquietante con sus mechones negros pegados a su frente. La única cosa que arruina todo el escenario y sus cejas fruncidas.

Volteas a ver a Annie y ves que ella está mirando a Levi con sus ojos entrecerrados. Cuando vuelves tu mirada hasta Levi, él ya no estaba. Sólo escuchas el sonido de la puerta de su habitación cerrándose.

"¿Puedo usar el baño?" Annie pregunta, sin tono.

Asientes.

"Seguro. Vamos. Te enseño el camino hasta el bañ-"

"Creo que sé dónde está," ella te interrumpe y sale de la habitación.

No tienes que esperar tanto. Ella vuelve cinco segundos después, poniéndose su abrigo y rodeándose con una bufanda.

"¿Qué estás haciendo?" tartamudeas.

Annie solamente niega con la cabeza firmemente. Con un movimiento como de un ninja, abre la puerta que da hacia el balcón y se desliza hacia afuera.

"¡Annie!" dices suavemente, no queriendo que Levi te escuchara.

Te pones de pie rápidamente y te apresuras hacia ella. El aire frío golpea tus hombros desnudos al instante que te encuentras fuera del piso, haciéndote temblar. Y en ese momento, te arrepientes de no tener la sudadera que tenías puesta más temprano. Mientras tanto, Annie saca una pierna luego la otra por sobre la cerca del balcón y se columpia ágilmente. Miras con ojos abiertos como platos como se lanza y aterriza seguramente sobre la suave nieve.

Los pasos de Levi resuenan en el piso detrás de ti, así que rápidamente te devuelves hasta la sala, cerrando la puerta del balcón detrás de ti. Te dejas caer pesadamente sobre la silla, tratando de calmarte. Dos segundos después, los pasos de tu compañero de piso en la habitación. Él no dice nada, sólo se sienta y engancha sus orbes grises en tus ojos.

"Ella tuvo que irse," respondes a la pregunta no dicha, y tu mirada cae sobre la que era la taza de té de Annie.

Por el rabillo del ojo, ves a Levi asentir. La tensión en el cuarto es tanta que casi se podía tocar, alcanzando un nivel insoportable. Eventualmente, volteas tu cabeza hacia él.

"¿Qué?" Él dice fríamente.

Tú estornudas.

"Nada, Levi." Te pones de pie. "Nada en absoluto." Aprietas las manos en puños. "Simplemente quiero que finalmente me digas, ¿qué en la tierra está sucediendo aquí?"