Capítulo 8
Rick tardó horas en dormirse. Al principio se quedó tan quieto que hasta temía respirar, no quería molestarla, no quería que dormida, ella se alejara…
La sintió entrar en un sueño profundo, respirar con tranquilidad y entonces se permitió acomodarse. Se posicionó frente a ella, sus narices casi se tocaban. Se imaginó inclinándose sobre ella y besando sus labios con ternura...
Fantaseó con que ella se despertara y le sonriera, dándole su aprobación para besarla hasta cansarse… sintiendo su entrega a él… dulce y apasionada, como él imaginaba que sería…
Rick levantó su mano y acarició su cara, apartando una hebra de cabello que caía, rebelde, sobre su mejilla…
Kate se movió un poco y luego se relajó bajo sus dedos. Las caricias eran respetuosas, porque Rick no podía evitarlas… y era que casi no podía creer que ella estuviese ahí, tan cerca, tan implicada con él…
Rick se inclinó hacia adelante y besó su frente con ternura. Ella volvió a moverse y él se sintió culpable por molestarla…
Kate suspiró y se mordió el labio. Rick fijó su mirada en su boca. Ella levantó sus brazos y lo tomó del cuello, acercó sus labios a los de él y Rick sintió que su corazón latía alocado en su pecho.
-Por favor, no me dejes… - la escuchó decir sobre su boca.
-Nunca…- jadeó él.
-Mmm… sí…- dijo ella y giró y quedó de espaldas, acomodándose al contorno de él, que cerró los ojos cuando sintió el roce de su cuerpo, imposiblemente pegado al de él…
-Descansa…- le dijo al oído y la oyó suspirar.
Apretó los ojos cuando comenzó a sentir su cuerpo reaccionando a ella. Pensó en comida… en un rico postre, helado… con fresas… y crema batida… no… crema batida no… le haría fantasear aún más…
Inspiró hondo y se concentró en lo único que podía hacer que se calmara… el hecho de que Kate se había sincerado con él y las cosas habían avanzado más de lo que él hubiese podido imaginar…
Le costó dormirse, pero finalmente lo consiguió. Soñó con ella, con su sonrisa, con ese aroma que él ya había podido sentir, pero que ahora se estaba haciendo cada vez más conocido para él… cotidiano...
Pasaron las horas y ellos casi no se movieron. Kate fue la primera en abrir los ojos cuando comenzaba a aclarar y no pudo evitar sonreír al acomodarse en sus brazos.
Era increíble, se sentía segura, protegida, amada y feliz… aunque ella estaba segura de que la verdadera felicidad, aún no había llegado… que quizás llegaría cuando ella se decidiera y le diera una oportunidad a todos esos sentimientos profundos que él despertaba en ella…
Cerró los ojos, intentó seguir durmiendo y se preguntó si todas esas caricias que sintió que él le hacía la noche anterior, habían sido reales o parte de un sueño…
Giró para mirarlo y sonrió. Se mordió el labio agradeciendo, a quien fuera que lo hubiese hecho posible, su suerte… porque tener a un hombre así a su lado no era una tontería… aunque tampoco era suerte, sino el destino…
Rick suspiró y ella quiso abandonarse a esos labios y no soltarlos nunca más…
Se imaginó cargándose de valor para decirle que ella también lo amaba. Entreabrió sus labios para pronunciarlo. Nunca se había atrevido a hacerlo, ni siquiera estando sola, frente al espejo… sin embargo, mientras había estado internada, lo había repetido en su mente casi como un mantra… un mantra que le había salvado la vida…
"Yo también te amo, Rick" Era tan fácil y tan difícil al mismo tiempo… porque decírselo implicaría aceptar que una pareja con él podría funcionar y Kate se sentía un despojo en ese momento…
Y él la esperaría… lo haría… ¿cómo no iba a hacerlo? Era el hombre de su vida… lo era… Kate no necesitaba comprobar nada… lo sabía, y lo había sabido durante años… aún cuando estaba con Josh y cuando él había vuelto con Gina…
Cerró los ojos cuando se sintió adormilada… ¿qué más daba si se dormían hasta el mediodía? A ella lo único que le importaba era estar en sus brazos…
Un rato más tarde, Kate sintió que él se movía suavemente y abrió los ojos casi con pereza. Se encontró con su mirada cálida, llena de amor y no pudo evitar sonreír.
Él se contagió de su sonrisa y pestañeó, sus ojos azules perdidos en los de ella. Era como si ambos quisieran grabar ese momento en su memoria para siempre…
-Hey…- le dijo él en voz baja, con complicidad.
-Hey… - le contestó ella.
-¿Dormiste bien?
-Increíble…- dijo ella con sinceridad.
-A mí me costó dormirme… pero no me arrepiento… amé mirarte dormir, acariciarte la cara, fantasear con lo que podría pasar, despertarme contigo…
-¿Entonces pasó?
-¿Qué?
-Te sentí anoche… tus manos acariciándome, un beso en la frente, tu respiración cerca… creí que lo había soñado…
-¿Te molesté?
-Para nada… fue una noche increíble…- dijo ella sonriente.
-Bien…- dijo él y levantó una mano, y acarició su cara como lo había hecho durante la noche. Ella cerró los ojos, concentrada en sus dedos, luego sintió sus labios en su frente, tiernos… y él se quedó allí unos segundos… y descendió a la altura del puente de la nariz, hasta que depositó un último beso en la punta y ella abrió los ojos y lo miró.
-¿Desayunamos?- le preguntó para distraerse del deseo.
-Me quedaría aquí el resto de mi vida, pero sí… - dijo él y ella sonrió y lo abrazó un momento.
Se dirigieron a la cocina y cada uno se encargó de algo diferente. Se mantuvieron en un silencio confortable hasta que el móvil de él comenzó a sonar.
Cuando Rick vio el identificador, puso los ojos en blanco y suspiró. Decidió que era mejor atender esa llamada que dejarla pasar… Megan era insistente y él quería dejarle en claro a Kate que no estaba interesado en ella…
-Megan…- dijo y Kate levantó la vista- sí… por supuesto que recibí tu mensaje… y tengo que decirte que a mi novia no le gustó demasiado… - Kate sacudió la cabeza y sonrió- creí que habíamos pasado un buen momento y que estaba claro que las cosas no seguirían… ¿por qué? Porque estoy enamorado de otra mujer… escucha… ¿por qué no lo piensas? Estoy seguro de que amas a tu marido… estabas enojada el otro día… y yo también… ¿recuerdas? Bien… si me disculpas, tengo que irme… no, no me arrepentiré… adiós…- dijo y cortó.
-Una mujer enamorada…- dijo Kate con una media sonrisa.
-Una mujer despechada… su marido la engañó con su secretaria… ella estiró la mano y me encontró… es todo…- dijo y sacudió la cabeza.
Kate colocó una taza de café sobre la mesa y lo miró. Rick sonrió y tomó su mano. Se la llevó a los labios y la besó sin cortar el contacto visual. Ella bajó la vista algo incómoda… y cuando Rick iba a decir algo…
Kate sintió que el pecho le quemaba y se tomó la herida con la otra mano.
Sin soltarla, Rick rodeó la mesa y se puso enfrente de ella. Kate tenía la mano sobre la herida, los ojos apretados y respiraba con algo de dificultad. Rick la tomó de la cara y se quedó con ella ahí…
-Hey… ¿estás bien?
-La herida… a veces me tira… bastante…- dijo entre dientes y él apoyó su frente en la de ella, mientras veía que sus rasgos se relajaban.
-Tranquila…- le dijo sobre sus labios y Kate abrió los ojos y lo miró.
Simplemente no pudieron evitarlo más. Kate fue quien se acercó con su cara de costado, buscando sus labios y él la recibió con los labios entreabiertos, casi desesperado por ella…
Rick hubiese querido que el beso fuera más tierno, más romántico, pero supo que ambos necesitaban que fuese intenso.
La acercó a su cuerpo y ahondó el beso cuando la escuchó suspirar. Y entonces Kate rodeó su cuello con sus brazos y comenzó a besarlo ella misma.
Lo exploró delicada pero ansiosa y Rick se encontró abandonado a ella…
El beso no se interrumpió por falta de ganas de continuarlo, sino por falta de aire… ella se mordió el labio, como si estuviera saboreando el beso aún y él sintió que su cuerpo reaccionaba, inequívoco…
-Gracias por esperarme…- le dijo ella en voz baja y él sonrió.
-Si este es el premio, te esperaré toda la vida…- le dijo él y fue ella la que sonrió.
-No creo que demore mucho tiempo más…- le dijo y lo abrazó segura de que la deliciosa sensación de felicidad que sentía, la ayudaría a sentirse preparada para él… muy pronto…
Bueno... parece que las cosas siguen avanzando! Espero que les haya gustado. Nos vemos en el próximo!
