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Capítulo 9: El Alfa de la relación

Demonios, ¿Qué no puedes ser un omega normal por una vez en tu vida?

Pregunta en su mente, sintiendo como su sudor baja por la espalda, deslizándose tortuosamente lento causándole escalofríos. Sus músculos están agarrotados de una manera que le sorprende, pero una voz en su cabeza dice que no debe de ser así, pues él ha dormido tendido en el suelo dos días seguidos, y que sería imposible que no le doliera la espalda después de semejante cosa; pero no puede evitar pensar que su vida estaría mejor si Derek no hubiera mandado a sus primos a la escuela, e irónicamente, a su mismo grupo.

Porque está mal, piensa.

Horriblemente mal que la familia del profesor este en su grupo, y que debería de ser ilegal ese trato de preferencia más que odia que comete el director. Sobre todo después de la mirada mordaz que le mandan los primos rubios, o al menos el de cabello rizado y la mujer. Parece ser que saben algo que él desconoce, y eso, definitivamente desquicia a Stiles. Él odia el no saber las cosas, lo detesta, porque cuando una persona no te dice nada es porque se trata de ti, o al menos eso es lo más probable según la revista que leyó en casa de Allison mientras esperaba que Scott y la beta castaña terminaran la sesión semanal de besuqueos para que, por fin, comenzar el proyecto de Harris.

Entonces, no puede evitar que su corazón lata con fuerza cuando una mano se coloca justamente al lado de su cara, y reconoce, de una manera que le resulta escalofriante hasta para él, que el barniz de uñas rojo es idéntico al de Erika Reyes. Sube la mirada, pasando por el brazo forrado en una chaqueta de cuero negra hasta llegar al rostro de la chica Hale, quien le sonríe.

—Oye, eres Stiles, ¿Cierto? —la voz de la rubia acaricia su nombre, sonando susurrante en los labios pintados de rosa pálido, y tiende a ponerse aún más nervioso cuando los ojos cafés de ella, que de algún modo se parecen demasiado a los suyos propios, brillan en reconocimiento. Isaac se sienta al lado de Scott, o al menos eso puede presenciar por el rabillo del ojo.

—Sí, el único e inigualable—comenta, sonriendo de lado, aunque sabe que su comisura está temblando en nerviosismo.

Su omega le grita que es peligroso, y que debe bajar la cabeza ante la mirada de la beta, pero por alguna razón no puede hacerlo, porque su orgullo no lo permite, porque sería una muestra

de sumisión que él no se puede permitir ante nadie. Ni siquiera ante esa sensual rubia de sonrisa peligrosa.

Erika sonríe.

—Es grandioso que nos toquen las mismas clases—comenta la chica, mientras se enrolla de manera coqueta un mechón de su cabello en el dedo. Stiles tiene que retener el impulso de sonreír de manera irónica. Erika se sienta a su lado, y sabe que ese día será especialmente largo—. Entonces, ¿las clases son demasiado aburridas como parecen, o mejoraran?

—Si fuera tú no conservaría esas esperanzas—se encoge de hombros, tratando de destensarse—. En especial no después de las seis horas de Harris que tenemos semanalmente. O de las de Derek. Mucho menos por la literatura con la profesora Blake y economía con el entrenador Finstock. Después de una clase de ellos, desearas cometer algún delito para estar en prisión y no asistir a clases.

—Tal vez cometa homicidio pa

ra garantizar mi arresto—Stiles no pudo evitar gemir.

—Si es así, ten piedad y mátame a mí—dice, cerrando los ojos—. Al menos así no vendré a la escuela.

Escucho la risa Erika, y el mismo se encontró sonriendo. Tal vez la chica no era tan mala solo por ser Hale.

—¿Homicidio el primer día de clase? —Isaac, quien está sentado frente a Erika, se gira, mirándole con una ceja alzada—. ¿Eso no molestara a Derek?

—¿A quién le importa lo que piense ese Sourwolf? —sin poder detener el comentario este sale de su boca, y cuando se percata de lo que ha dicho se sonroja levemente, escuchando las risas de Erika, Isaac y Scott, quien aparentemente ha escuchado.

Se suponía que nadie debía de darse cuenta que así llamaba a Derek en su cabeza. O no al menos si quería mantener su espalda lastimada sin ser empotrada en ninguna superficie.

—Ese lobo amargado le pateara el trasero si no se calla ahora, señor Stillinski—gruñe el susodicho, entrando por la puerta con su usual ceño fruncido.

Erika no puede evitar soltar una risita, y el mismo Stiles se encuentra casi incapaz de no hacer lo mismo.

Una cosa es decir en voz alta que Derek es considerado el lobo feroz que persigue a la caperucita en su mente, y otra muy diferente es que el mismo amargado le escuche decirlo a sus espaldas. Sinceramente, la segunda opción no le importaría.

Derek se dirige a su escritorio, lanzando la maleta sobre este, no sin antes haber sacado una pálida tiza para garabatear de manera distraída en la pizarra unas cuantas palabras que son claves para la lección de hoy. Guerra, Evolución, Cambios, Debate.

Algunas exclamaciones de fastidio suenan en el aula, mientras que la emoción de un omega en particular llega a sus oídos. Debió haberlo imaginado, piensa, girándose para ver a los chicos y dejando caer su mirada sobre Stiles, quien les sonríe a sus primos y a Scott explicándoles alguna que otra cosa. Stillinski obviamente debe de considerar que este tema es grandioso, pues, cuando leyó los objetivos de este, los cuales son bastantes ambiciosos, fue lógico el suponer que al joven le encantaría la siguiente lección de historia.

—Bien clase—llama la atención de los chicos, sin sonreír, y como generalmente lo hace aunque en el fondo este casi tan emocionado como Stiles, pues este es uno de sus temas favoritos—. Como sabrán, o tal vez no porque dudo seriamente que alguien haya tenido el verdadero interés en estudiar el pasado; antes, en el siglo pasado, los humanos convivían según una jerarquía de importancia social que no estaba regida por leyes ni siquiera remotamente parecidas a las nuestras.

Antes ni siquiera no había jerarquías. Solamente Vivian como querían hacerlo, pues no existía las denominaciones Beta, Alfa y Omega, y los jefes y representantes de las antiguas naciones eran solo personas que el pueblo elegía. Como es de esperarse, los casamientos y uniones eran de igual modo diferentes. ¿Alguien sabe porque los humanos cambiamos tanto?

Espero pacientemente a que alguien levantara la mano, pero el salón estaba tan malditamente callado que no dudo en gruñir sonoramente, dejando que un poco de la ira contenida que tenía su alfa saliera y alertando a los alfas del grupo, al igual que asustando a los omegas y a unos cuantos betas (incluyendo a sus primos, quienes se pusieron de inmediato en alerta mirándole con seriedad), aunque Stiles seguía tan impasible como siempre ante sus exigencias. Eso seguía exactamente igual que el primer día, y como en ese entonces, la molestia no dudo en crecer. Maldito omega altanero.

—Si no responden todos se quedaran en detención—las manos, como si hubiera activado un botón, se alzaron de inmediato, y no dudo ni un segundo en darle la palabra a Lydia Martin, una de las mentes más brillantes del grupo—. ¿Lydia?

—¿No fue porque la gente del Viejo Mundo comenzaron a morir a causa de hambre y empezaron una guerra entre ellos, Profesor? —contesta la pelirroja, mirándole intensamente y ansiando que su respuesta sea acertada. Derek asiente con la cabeza.

—Lydia tiene razón, chicos. Aunque eso es lo que la mayoría piensa, debemos de saber que eso solo fue un parte de ello. Todos sabemos que la evolución es un proceso por el cual todos los seres vivos que se consideran lo suficientemente fuertes para la vida pasamos para garantizar nuestra preservación, pero, ¿A qué se debió esta evolución exactamente? —Miro a todos, antes de proseguir y girarse para encerrar con un circulo Evolución—. Ahora, todos sabemos que la principal arma que usaron eran productos químicos que luego contaminaron el aire, agua y la tierra. ¿Alguien sabe cómo las personas sobreviven estas dificultades? —El Beta sentado al lado de Erika levanta la mano, e inmediatamente le da la palabra—. Adelante señor Rogers.

—Fue debido a la inmunidad genética o inyecciones que aplicaron. Y en cuanto a la comida, sobrevivieron como pudieron, la mayoría eran carroñeros y muchos murieron por los venenos que había en lo que comían o bebían—contesta.

—Eso es correcto. Muy bien dicho, Rogers— lo elogió—. Ahora el tiempo paso, y sabemos cómo la jerarquía de Importancia Social terminó siendo, pero quiero que todos piensen que grupo jugó la parte más importante para las primeros pueblos del Nuevo Mundo.

Espero que alguien le respondiera, y no le sorprende absolutamente nada que Stiles levantara la mano de inmediato, pidiendo con sus ojos que le dejara responder. Sin embargo, y antes que pidiera cederle la palabra al omega, un alfa del otro lado del salón le interrumpe.

—Obviamente, los Alfas. Quiero decir, ellos fueron los que protegieron y cuidaron los culos de todo el mundo en aquel entonces—El estudiante dice alto y claro, y suelta una risa desagradable. Derek le observa, mientras que Stiles siente el movimiento involuntario de su ojo al saber quién exactamente ha hablado. Entonces el estudiante habla de nuevo, y su mirada de color whiskey se dirige inmediatamente a él. Jackson—. Quiero decir, no tengo nada en contra de Omegas o los Betas, pero por favor. En aquel entonces dependían de los Alfas para hacer todo. Conseguir comida, luchar para protegerlos e incluso morir para salvar a sus pueblo. Protegen gente incluso en la actualidad.

Stiles siente un dolor de cabeza mientras trataba de reprimir su necesidad de querer golpear a ese idiota en la cabeza con el volumen de la enciclopedia en pasta dura que guarda en su casa. ¿Quién demonios se cree ese idiota para querer degradar a los demás solo porque su padre le ha dicho que los alfas deberían de mandar?

Antes de que se lance de manera deliberada contra el chico, este vuelve a hablar.

—Sí, los Betas los ayudaron—dice, cruzándose de brazos y alzando una ceja. La vena del cuello de Stiles palpita llena de rabia, y siente como chirrían sus dientes impidiendo que las plabras que grita en su cabeza salgan—, ¿pero los Omegas? Se sentaban a disfrutar del espectáculo desde la retaguardia, quiero decir ¿Qué demonios? ¿Dónde estaban cuando sus parejas estaban muriendo por ellos?

Eso es suficiente, piensa, mientras estalla.

Se levanta del pupitre, estrellando sus manos contra la superficie y mirando con furia contenida a Jackson, mientras que la atención de todos se posa en él. Scott sabe que eso no puede ser bueno.

—En primer lugar, creo que todos los grupos de la IS desempeñaron un papel importante para todos los pueblos dentro de sus capacidades—espeta, mirando directamente a Jackson con todo el odio que había acumulado por él esos últimos años—. En segundo lugar, me gustaría señalar que no existe, en ningún lugar de este planeta, alfas capaces de hacer lo que Jackson ha dicho, ¿Proteger gente? ¿Acaso saben que jerarquía es la numero uno en cometer crímenes alrededor del mundo? Exacto, los alfas—La gente empieza a mirarlo, pero esto no hace que se desvié de su propósito inicial de ninguna manera—. Y por último, los Omegas han jugado un papel muy importante, ya que eran los únicos que, en su momento, eran capaces de dar a luz a estos "oh tan importantes" Alfas. Así que creo que las declaraciones del estudiante anterior no tienen educación, son engañosas, y en conjunto, innecesarias—finaliza Stiles. Y no se arrepiente de nada. Bueno, no en ese momento. Después de unos momentos de silencio, Derek decide de romper el incesante silencio que se ha formado en la clase.

—Eso ha sido un interesante argumento, por parte de ambos—dice, y Stiles no puede evitar mirarlo con expectación, aliviándose de una manera casi patética al verle sonreírle abiertamente… o al menos todo lo que Derek puede sonreír, que es una expresión casi invisible—. La finalidad de este ejercicio es exactamente el debatir acerca de ese tema, pero debo decir que el Sr. Stillinski tiene razón, los Omegas fueron fundamentales para el desarrollo del ser humano.

Los ojos de Derek en ese momento son de un color verde grisáceo, brillante, como cuando él había jugado Lacrosse, y no puede evitar observar mejor el brillo de orgullo que se distingue entre todos esos colores difuminados que se han convertido en uno de los favoritos de Stiles.

—Entonces—prosigue el profesor, y Stiles se da cuenta que sigue de pie, por lo que se sienta rápidamente con las mejillas sonrojadas. Derek se gira a la pizarra y borra las palabras, para después escribir tres más. Omega, Alfa, Beta—. En una manada de lobos—se gira para mirar a la clase de nuevo, y Stiles siente a Erika reír a su lado—, todos los eslabones son importantes. Tanto el Alfa como los betas y omegas están en perfecta sincronía, pues saben que sin los demás no son nada. Se complementan y se dan fuerza, pues su poder esta en como acaten su papel en la manada. Las jerarquías están diseñadas actualmente para que no sean un impedimento biológico, sino para que todos se sientan pertenecientes en la sociedad y puedan funcionar de manera correcta. Sin embargo, estas no siempre se llevan bien con las otras, y un ejemplo de ello está en la rivalidad constante de Alfas y Betas, o bien, del rechazo de alguno de estos al contrario. Para mejorar su comportamiento y tolerancia a sus compañeros, y reforzar lazos entre los mimos, he decidido que no hay mejor manera de aprender la parte que desempeñó cada eslabón de las jerarquías para la época de la Gran Guerra, que hacer una interpretación de cada una.

Se acerca a su escritorio, tomando una urna llena de papeles de este y agitándola un par de veces frente a los ojos de los chicos.

—He colocado una equitativa cantidad de papeles con las palabras "Alfa", "beta" y "omega" dentro. La dinámica consistirá en que uno por uno, vendrán y tomaran un papel al azar. La jerarquía correspondiente, de ahora en adelante hasta que pase una semana, será la suya, y deberán actuar como tal. Diré que habrá múltiples monitores en los pasillos, y se encargaran de decirme quien no ha llevado a cabo la actividad, mientras que a esas personas les asignare una sanción correspondiente.

—¿Eso en qué demonios nos ayuda? —discute Jackson, molesto y cruzándose de brazos. Derek levanta una ceja.

—Le hara más humilde, sin duda alguna, Sr. Whittemore. Ahora pase, que es el primero.

Jackson se levanta ante las sonrisas burlonas de algunos chicos, y pasa con agilidad entre la fila hasta el frente, donde, no sin antes dirigirle una mirada molesta a Derek, mete la mano en la urna, pasándola distraídamente por los papelillos antes de tomar uno y sacarlo. Se lo tiende al profesor sin abrirlo siquiera.

Derek lo lee rápidamente, frunciendo el ceño y su boca en una mueca de molestia.

—Tiene mucha suerte, Sr. Whittemore—dice, dedicándole una mirada antes de mostrarle el papel que dice Alfa—. Al parecer no tendrá que cambiar de jerarquía. Ya puede retirarse.

Con una sonrisa de suficiencia el alfa se dirige hacia su pupitre, tomando su mochila y saliendo por la puerta. Derek mira a los demás, colocando de nuevo el papel dentro de la urna, y dice antes de alzar una ceja.

—¿Quién sigue?

Antes de terminar la oración, todos ya se han levantado, formándose y sacando papeles de la urna, y tomando sus mochilas y saliendo de clase después. Todos excepto el omega Stillinski, quien está observando todo y procesando las palabras de Derek, sonriendo al saber que, por una vez en la vida, la mayoría de los idiotas del grupo sabrán que demonios significa de verdad el ser un omega.

El aula queda vacía en minutos, pero el joven de lunares sigue sentado en su lugar, causando una incómoda sensación a Derek en el cuerpo al recordar, de manera involuntaria, el olor de Stiles.

Cuando abre la boca para decir algo, inmediatamente se define, pues Stiles ya ha golpeado con entusiasmo su pupitre, y se levanta con una gran sonrisa en su cara, casi corriendo hacia el frente.

Al llegar con Derek, le sonríe con entusiasmo antes de alzar sus cejas.

—Creo que soy el siguiente, Profesor—comenta, guiñándole un ojo y causando que casi se le resbale la urna de las manos, aunque logra sostenerla sin que los demás se percaten de ello.

Stiles dirige su mano al recipiente de cristal, confiando que el destino no puede ser tan malo, y que lo peor que le puede pasar es que quede como omega, y que por consecuente Derek le obligue a ser sumiso con él por una maldita vez en su vida—aunque eso no pasara jamás—. Pasa sus dedos húmedos por los papelillos, indeciso en tomar cualquiera, y, con los ojos cerrados como si fuera un niño, toma uno de ellos, alzándolo con el índice y el dedo del medio y tendiéndoselo a Derek como si fuera un desecho radioactivo.

El profesor parece tomar ese su tiempo para desdoblar el papelillo, frunciendo el ceño cuando una sola palabra se muestra en él. Stiles sonríe sin poder creerlo.

—Al parecer, ahora soy el Alfa en la habitación—dice Stiles, sonriendo ante el papel.

—Te recuerdo que yo también soy Alfa, idiota—bufa el de cabello negro, dirigiéndose al escritorio y depositando la urna ahí.

Siente los pasos presurosos del chico detrás de él, y sabe perfectamente por la sonrisa que tiene cuando se gira a verlo, que esta planeando algo. Y que definitivamente no es bueno.

—Creo que el objetivo de este ejercicio debería de cumplirse mejor—comienza, sonriendo aún más ante la cara temerosa de Derek—, si el profesor a cargo de la misma, también la lleva a cabo.

Oh demonios.

—Vamos, Derek—vuelve a guiñar un ojo, queriendo convencer al lobo amargado de su profesor—. Tú sabes que será divertido, y aunque seas una persona con cero sentido del humor, y aparentemente no tienes ganas de pasar un buen momento en ninguna etapa de tu vida, pienso que es una gran oportunidad.

Los ojos verdes le miran un momento, con las cejas fruncidas y los dientes apretados, y Stiles siente que ha perdido la batalla—además de tener nulas habilidades de convencimiento—cuando la mano del alfa toma un papel al azar del recipiente.

Suelta una carcajada al ver lo que ha sacado.

—No puede ser.

—Cállate.

—En serio, esto es gracioso y debes de aceptarlo. Tal vez deba traer una cámara conmigo, así podría inmortalizar situaciones futuras iguales a esta.

—No digas nada más o sino…

—No puedes decir "Te arrancare la garganta con mis dientes". Recuerda que eres un omega indefenso que está obligado a seguir los estereotipos de los omegas ante un imponente alfa.

—Stiles—advierte, frunciendo el ceño, molesto y a punto de lanzarse contra la yugular de Stiles en cualquier momento.

—¿Y quién es el imponente, macho, fuerte y guapo Alfa ahora?

—En serio, si no quieres estar muerto será mejor que te calles.

—Derek, ahora tus amenazas no me afectan, ¿Debo recordarte quien es el macho Alfa en nuestra relación?

—Cierra la boca—ordena el alfa, quien ese último comentario le ha descolocado aún más que los anteriores.

—Oblígame a hacerlo, Sourwolf—la sonrisa mordaz en los labios del adolescente es mucho más de lo que puede soportar.

La espalda de Stiles choca contra la pared más cercana, sintiendo como las manos de Derek toman su chaqueta con fuerza y lo mantiene ahí, quieto, con su rostro de una manera tan malditamente cerca que está seguro de algo: si se acerca un centímetro más, podría besar a su profesor.

Los alientos de ambos chocan en el espacio reducido que deja la angosta distancia entre sus labios, y no puede evitar abrir la boca y los ojos sorprendido al ver los orbes tormentosos de Derek tan cerca de él, percatándose de muchas cosas que había pasado por alto de ellos. Se da cuenta de unas manchas difuminadas de marrón entre todo el color grisáceo, dándole un aspecto adorable, y definitivamente sabe que algo está mal en su cabeza al pensar en Derek como "adorable" cuando este está a punto de matarlo.

Pero no puede evitarlo, porque sabe que no puede tenerle miedo a su profesor ya. Porque de una manera retorcida su omega no ha gritado que está en peligro, porque no se siente de esa manera, y puede que sea considerado suicida, pero definitivamente sabe que Derek no le hará daño ya, y eso, es aún más escalofriante. Y es lo bastante valiente como para tratar de defenderse si el alfa en serio quiere dañarle.

El olor del alfa le llena la nariz, y reprime el gemido de satisfacción al encontrarlo tan sorprendente como la primera vez que lo olfateo.

Después de unos segundos, Derek se separa, mirándole con ira.

—Lárgate si no quieres que cumpla mi amenaza.

Stiles prácticamente vuelve a respirar. Toma su mochila, lanzándosela sobre su hombro y dirigiéndose a la puerta.

—Oh, y Stiles—el susodicho se voltea de manera automática ante el llamado, y se encuentra con Derek sonriendo ladinamente—. Sigo siendo el Alfa en la relación.

Y Stiles no puede evitar sonrojarse.

¿Por qué demonios no podía ser un omega normal?