Apenas terminas de amarrarte las trenzas, Levi hace acto de aparición en la oficina, junto a Erwin Smith quien traía un maletín en su mano.
"No lo hizo," tu compañero de piso dice, volviendo a encender la luz.
"¿Disculpa?"
"Él accidentalmente no se quedo encerrado en su auto."
"Oh." Tú sonríes ligeramente, pero la expresión de Levi era tan dura como una pared de ladrillos.
"Tengo los documentos," Erwin Smith dice. El palmea el maletín y lo deja descansar sobre el escritorio cuidadosamente. Tomas asiento al frente de él.
Levi se sienta en el sofá tras de ti, haciendo que lo miraras por encima de tu hombro. Levi luce más ceñudo que de costumbre mientras ve la hora en su teléfono. Él nota que tú lo estás mirando, y sin girar la cabeza, posa sus ojos cobalto sobre ti.
Probablemente es la primera vez que no huyes de su mirada. Levi entrecierra los ojos al notar que podías sostenerle la mirada.
Smith se aclara la garganta. El documento que trajo consigo estaba al frente de ti, junto con una pluma negra.
"Léelo cuidadosamente," él dice. "Tenemos tiempo."
Tus ojos leen velozmente el texto. Dice las especificaciones sobre tu colaboración con la legión de reconocimiento. Cinco minutos después, le devuelves la hoja a Smith. Él asiente y comprueba que todo esté firmado correctamente.
"Hablando de tiempo-" Levi comienza a hablar, pero se detiene a la mitad.
Algo comienza a zumbar.
Ustedes se miran entre sí, a la expectativa de algo. Incluso Levi luce perturbado. Erwin mete la mano en su bolsillo y saca su teléfono y se lo coloca en la oreja.
"¿Hanji?"
Al siguiente momento estás estampada en la parte trasera del auto de Erwin con algunas cajas y documentos volando a tu alrededor, cada vez que el auto se desvía bruscamente. Levi tenía sus cejas enarcadas, completamente concentrado en el camino. A su lado, de copiloto, Smith trata de hacer una llamada.
"¿No antes de una hora?" Él murmura en el teléfono. "Sí, su avión despega en tres horas, pero necesito que estén ahí más temprano."
Dejas salir un respiro tembloroso cuando el auto gira en una curva por enésima vez, de nuevo enviando algunos archivos al suelo del auto. Aferrándote a los bordes de tu asiento, cierras los ojos y comienzas a contar.
Diez minutos después, ustedes tres se dirigen al aeropuerto.
"¿Qué debemos hacer?" preguntas, tratando de sofocar la creciente ansiedad que te traicionaba con cada palabra que abandonaba tu garganta. "Ella esté abordando por las puertas probablemente, Señor Smith por favor hable con los oficiales."
Erwin se frota la parte inferior de la nuca nervioso. "No es una opción. Necesitamos actuar de manera incógnita. Al menos, hasta que el resto de nuestros escuadrones hagan acto de presencia."
"¡Pero no hay otra forma de atraparla! ¡En algunos minutos ella estará en la liberta de escapar y no podrán encontrarla!" explotas de repente, tus narinas inflándose y desinflándose con ira creciente. Aún estás con la ropa de ayer, toda cubierta de sudor, mechones de cabello se pegan a tu frente y cuello. Smith te mira, aturdido. Tu mirada se dirige al suelo, bajas la cabeza. "Lo siento mucho, señor. No quise parecer-"
"Espera," Erwin corta tu disculpa. "¿Dónde está Levi?"
Genial. Como si no tuvieras suficientes cosas en tu cabeza. Miras alrededor en busca de tu compañero de piso, pero gracias a la gente caminando en todas direcciones, apenas puedes lograr ver algo.
"Allá." Smith apunta a tu izquierda. Precisamente, Levi está ahí, tratando de caminar entre la multitud.
"¿Dónde estabas?" chillaste, ambos molestos y aterrorizados. "Estábamos tratando de averiguar cómo capturar a Annie-"
Él te dirige una mirada penetrante, y disgustada mirada. "Lo sé, ¿y por eso estás aterrorizada y haciendo ese escándalo?"
"¿En dónde estabas?" repites.
"En la oficina de boletos. Preguntando si, había algún puesto vacío."
Oh, claro.
"¿Y?" Erwin lo mira expectante.
Debe ser algún tipo de karma, buena suerte o algún suceso psíquico –o tal vez todo eso- porque Levi asiente.
"Oh, gracias al cielo," dices. Y entonces te das cuenta de que eso significa que están a un paso más de enfrentarse a Annie, y sientes una punzada de temor en el estómago.
Smith se ve aliviado también. "Ahora, tenemos que asegurarnos de lo que estamos haciendo. (Nombre), tú vas a comprar ese boleto."
Tú asientes, y la adrenalina crece en tu sistema sanguíneo. "¿Qué se supone qué debo hacer aquí?"
"Conseguirnos tiempo."
"Entendido."
"¿Eres alguna nueva clase de retardado mental o qué?" Levi habla de repente. "Ella ni siquiera tiene algún tipo de documento de identificación. ¿Cómo va a comprar ese boleto?"
"Buen punto. No pensé en eso." Erwin se rasca la cabeza. Está cansado y es más que evidente. "Tenemos que-"
"Además, ya yo lo compré."
Te congelas. "¿Qué? Pero soy yo la que necesita llegar."
Levi bufa, te agarra del brazo, y te arrastra con él hasta llegar al check-in.
"No tienes ningún documento, de todas maneras," él murmura.
"¿Tú si?"
Él te mira. De repente sientes tu mano derecha en tu cintura. Su tacto es gentil, muy diferente a su actitud antipática de costumbre. Tus mejillas están encendidas de un rojo parecido a una cereza al mismo tiempo que le envías una mirada confundida y sorprendida.
"Sólo quédate callada," él susurra antes de que lleguen al escritorio.
Miras su mano y como le entrega el boleto y su pasaporte a la empleada encargada del check-in. Él explica que su jefe ha arreglado una reunión de negocios con un importante inversionista y que espera que lo acompañes. La reunión estaba arreglada para mañana en la tarde y que acaba de enterarse hace unas horas. La mujer detrás del escritorio te mira. El boleto es solo para Levi.
"Mi prometida," él te presenta y da un apretón en la cintura de una manera alarmante mientras tú comienzas a inclinarte hacia un lado, peligrosamente, sorprendida por lo que acabas de oír.
No confías en tus propias piernas.
La conversación sigue. Siendo honestos, pensaste que él actuaría amable y cortés, pero no lo hizo. Él es él mismo. Gruñon, distante, rudo.
Intimidante.
"Me temo que no puedo darle a su prometida un boleto de abordaje." La mujer detrás del escritorio te sonríe expresando disculpas. "El termina está lo suficientemente lleno."
Cambias tu peso de una pierna a la otra. Es obvio que ella no te dejará pasar.
"Oh, eso es una lástima," hablaste a pesar del descontento de Levi. Su brazo presiona todavía más su agarre contra tu cintura. Tu cabeza está girando. "Levi, yo…"
Tu voz se corta y él te mira, una de sus cejas está levantada. Su cara luce realmente diferente cuando no tiene el ceño fruncido. Es más calmada. Pacifica. Lo habías notado hace ya un tiempo atrás.
Si tan solo él te viera de esa manera más seguido.
Tus siguientes palabras son dichas sin ni siquiera haberlo meditado antes.
Las manos de Levi se deslizan de tu cintura y se vuelven puños. La empleada se muerde el labio inferior.
Por alguna razón, tu corazón se siente pesado.
Levi no te mira ni una sola vez mientras te abres paso por entre la multitud, hacia la seguridad del aeropuerto. No te mira tampoco cuando están en el chequeo.
Eventualmente, reunirías el valor para preguntarle a cuál puerta se dirigían.
"B15," él responde, aún reticente a mirarte. Él te detiene.
Sus ojos van saltando por entre la gente esperando sus vuelos, y entonces, finalmente, él te mira.
"No puedo ir más lejos," dice.
Tú asientes. Ninguno de ustedes podría siquiera imaginar la reacción de Annie. Era mejor que tú la confrontaras que algún miembro de la legión.
"Trata de arrinconarla," él continua. "Habla con ella, lo que sea. Como Erwin dijo – consíguenos tiempo. Estaremos en contacto. ¿No has cambiado de número o sí?"
"No."
"Bien. Si algo ocurre que te haga sentir que estás en peligro, te alejas de ella lo más pronto posible. ¿Entendido?"
"Sí."
"Sólo no exageres las cosas."
"¿Eso es todo?"
El presiona sus labios. "Probablemente no, pero no tenemos tiempo para eso. Vete."
Tú obedientemente giras tu cuerpo y caminas hacia el centro del terminal, ni siquiera tenías una vaga idea de cómo ibas a conseguir a Annie entre tanta gente. ¿Y si estaba usando una peluca?"
"Y ¿(Nombre)?"
Volteas la cabeza para mirarlo una vez más. Él tiene una mirada inescrutable en sus ojos.
"¿Si?"
"Buen trabajo con el boleto de abordaje."
