Capítulo X: Un padre siempre estará orgulloso por las acciones que haga su hijo, las cuales siempre deben ser buenas y que tengan un objetivo, con respecto a la ayuda que Buck le había ofrecido a su padre era darle un estilo "Cool", como él lo llamaba a su forma de vestirse, pero a su padre, iba a darle un viaje por el tiempo hacia su querida década del 80, con la buena música y la cultura de ese entonces.

Pero si tú eres el mandatario de una ciudad costera, cuya economía depende de las actividades del verano y la industria local, debes mantenerlo en secreto, sí es que no quieres pasar el peor de los bochornos del Mundo ante la prensa, la cual se lanzaría para humillarte hasta tal punto en el que la gente llegaría a cuestionar tu papel como mandatario.

- Bueno, aquí vamos. Se dijo Buck, tras regresar del ayuntamiento a su casa, cuando se detuvo en un semáforo, esperando a que pasara a verde, sus ojos se posicionaron sobre aquella bella Crystal Gem, Perla estaba allí, su corazón se detuvo, como si hubiera sido alcanzado por un rayo, quería bajar el vidrio de su coche, pero le costaba hacerlo, se sentía como si algún mago o hechicero lo controlara y no le dejara expresarse, literalmente quiso hablar, pero sus palabras no salieron de sus labios.

- "¿Qué me está pasando? ¿Por qué no puedo hablar? Dios, está allí, vamos, palabras, salgan de mis labios, expresen su opinión" Pidió Bill, pero no pudo, mientras tanto, en la vereda, Perla estaba con Amatista, quienes habían vuelto de recorrer el centro comercial.

- Oye, Perla, mira. Le señaló Amatista al Alcalde Dewey, el cual estaba haciendo caras locas.

- ¿Qué le estará pasando? Se preguntó ella, mientras que caminaba hacia la ventana y golpeaba suavemente para saber qué era lo que tenía el mandatario.

Por otro lado, Dewey estaba más petrificado que en la película "Harry Potter y la Cámara de los Secretos", trató de hacer algo, pero no pudo, solo hizo una sonrisa hacia Perla, quien lo tomó como que todo estaba en orden.

Cuando Perla se acercó y miró al alcalde sonreirle, ella se puso un poco alarmada, sabiendo que ese hombre actuaba de forma muy rara, por lo cual optó por alejarse y él escuchó unas palabras de ella.

- "Qué sujeto más raro" Dijo ella, causando la risa de Amatista.

Al oír esas palabras, Dewey quedó petrificado y cuando vio que el semáforo cambió a verde para avanzar, él se dirigió hacia su hogar y apoyó la cabeza en el volante, Perla le había dicho eso, no tenía que desilusionarse, habría otra oportunidad y con su hijo la iba a ver.