Mi compañero de piso (Levi x Lectora)
Disclaimer: Shinge no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.
Esta es un fanfic traducida por: leonhardtrose
Historia original por: Maddie612
Annie Leonhardt se ajusta la peluca negra que tiene puesta, temiendo que algún mecho rubio se salga de su lugar, delatándola. Después de que gasto una buena cantidad de dinero en ella. Además los lentes de contacto grises que se colocó en el baño público comienzan a irritarle los ojos. Ella tendrá que quitárselos una vez que el avión aterrice.
En efecto sería genial si volviese a revisar si tiene todo lo que necesita.
Annie se dirige a los baños del aeropuerto, llevando su equipaje consigo. Ella se encierra en un cubículo y abre su bolso.
Su pasaporte falso sobresale de uno de sus bolsillos traseros. Ella lo sostiene en sus manos por un momento. Está a nombre de 'Mina Carolina', su nuevo nombre. Por unos segundos ella tiene un deseo incontrolable de arrojar el falso pasaporte por el inodoro. Con un suspiro suave, lo guarda otra vez en su bolsillo trasero e inspecciona el resto de las cosas que empacó.
Una caja con lentes de contacto. Listo.
Dinero. Listo.
Ropa de cambio. Listo.
Un teléfono con una nueva tarjeta sim. Listo.
Una botella de agua que compro en 'Duty Free'. Listo.
Y otras cosas más. Ella se sienta sobre el inodoro cerrado, repasando mentalmente algunas cosas. Le toma ocho minutos revisar todo.
Cuando termina, cierra su bolso y abre la puerta del cubículo. Una última mirada al espejo para chequear que la peluca estuviera en su lugar y…
Annie se congela. Una figura familiar está parada al frente de ella. Familiar, pero sin embargo no como ella la recordaba.
"Annie…"
Unos segundos pasan mientras ella examina tu rostro cansado, y reluciente gracias al sudor. De verdad eres tú.
Tú levantas una de tus manos, casi rogando, y susurras "Annie, háblame, por favor…"
"¿En dónde está él?"
Tú niegas con la cabeza.
"Oh, tú sabes de quién estoy hablando," ella dice fríamente, sigue de pie estática y alerta. Ella luciría como un animal acorralado sino fuera por esa expresión de frialdad en su rostro.
Tú niegas con la cabeza nuevamente. "¿Qué pasa con quién? Annie, te seguí hasta aquí. Solo dios sabe cómo logre-"
"No." Ella tensa su agarre en su bolso que está colgado de su hombro izquierdo. Su rostro sigue siendo inexpresivo y sientes una gota de sudor recorrer tu sien. "Ahora muévete."
Te entra el pánico. Ella no se puede ir. No ahora.
Antes de que Annie te empuje a un lado. La agarras por un brazo. Es un impulso.
"No lo hagas," sollozas, no tenías idea de qué hacer. "No lo-"
Sus labios son un rictus. No te alcanza el tiempo para pestañear cuando ella, con una increíble e inesperada fuerza, te manda al suelo acompañado con un golpe seco.
Tu espalda recibe todo el golpe y el dolor se esparce por todo tu cuerpo como una corriente eléctrica. Dejas salir una exhalación adolorida.
"Pensé que éramos amigas," dejas salir con un gemido. Esto es demasiado. Lo que habías experimentado en las veinticuatro horas pasadas parecía imposible de soportar para una sola persona.
Los ojos de Annie se abren como platos cuando se da cuenta de lo que acababa de hacer. Ella parece dudosa no sabe si irse y escapar u ofrecerte una mano para levantarte. Tal vez ustedes eran amigas después de todo.
Ella no escoge ninguna opción, mirándote desde arriba. Había una pizca de preocupación en su rostro, pero no te importa.
Simplemente ya no te importa.
"Por qué." No es una pregunta lo que se escapa de tu boca. Es una acusación. Miras al piso, tu estomago se encoge.
Annie sacude sus pies.
"¡Por qué!" Repites.
BANG!
El bolso de Annie vuela por el baño. Te sobre exaltas un poco más por el sonido que por el miedo.
Ella se muerde su labio inferior tan fuerte que deja salir un aullido. Sus nudillos están blancos al mismo tiempo que está encajando sus uñas fuertemente en ambas de sus palmas. La peluca negra sigue intacta en su lugar. Debe ser una buena peluca.
"Mi padre…" Es la única palabra que dice cuando colapsa sobre sus rodillas.
Y ninguna de ustedes dice nada.
Ambas en el suelo, ambas siguen en silencio y parece ser eterno cuando una mujer de mediana edad entra al baño. Ella te mira y luego a Annie, su mandíbula se desencaja, y abandona el baño sin decir palabra. Te preguntas si iría en busca de seguridad.
Y de nuevo en el cuarto de baño solo se oye tu respiración irregular. Miras a Annie. Su expresión está vacía.
Una vibración casi imperceptible te hace saltar y volver a la realidad.
Los ojos grises de Annie vuelven a la vida también. Y como si hubiese recordado algo, se pone de pie y comienza a recoger las cosas que se cayeron cuando lanzo el bolso.
Te sorprendes cuando su mano derecha aparece al frente de tu rostro. Al principio crees que ella quiere ayudarte a que te pongas de pie, pero después te das cuenta de que – ella solo quiere que le estreches la mano.
Te levantas del suelo de todas maneras. Tu espalda había dejado de doler hace un rato pero cuando la mano de Annie tocó la tuya, una corriente de dolor recorre tu espina.
Ella se voltea para irse. Tú no la detienes.
Todo termino ya.
Antes de que ella abra la puerta, ella te mira por última vez. Esto tiene que ser un gran malentendido. Tiene que serlo. Al siguiente instante, Annie ya no está.
Vuelves a deslizarte hasta el suelo y te cubres los oídos tan fuerte como puedes. No es suficiente para suprimir los sonidos de lucha de afuera.
Sacas el teléfono celular de tu bolsillo y abres el mensaje que acababas de recibir de Levi.
'Tenemos la entrada del baño cubierta, puedes dejarla ir.'
Continuara…
¡He vuelto gentecita! Perdonen la tardanza, han pasado muchas cosas pero aquí estoy de nuevo para ustedes. Y para seguir actualizando esta super emocionante fanfic. ¡Gracias por leer, por sus reviews, follows y favs! ¡Se los agradezco demasiado y la escritora original también! ¡Gracias!
Feliz lectura y escritura.
Saludos, leonhardtrose.
