Capítulo 13

Rick perdió sus labios otra vez en el cuello de Kate, que suspiró suavemente, relajada…

-No quiero ser pesado, pero ¿cómo te sientes?

-Increíble…- dijo y sonrió con timidez.

-Dios… ¿tienes idea de lo que significa para mí verte sonreír?

-Me lo imagino…- dijo ella y se inclinó para besar sus labios. Estaban abrazados, piel contra piel, se habían quedado dormidos un rato y luego se habían despertado y él volvía a repetirle lo feliz que estaba y le preguntaba si todo estaba bien…- ¿ahora qué?

-¿Ahora qué? Te recuperas, yo me quedo a tu lado, te cuido y nos enfocamos en ser felices…

-¿Crees que podremos lograrlo?

-Estoy seguro…

-Bueno… tengo que admitir que si hay alguien con quien me imagino feliz… es contigo…

-¿Entonces tengo esperanzas?

-Si después de todo esto no las tenías…- dijo y alzó las cejas.

-Recuerdo cuando me acusabas de que solo quería dormir contigo…- dijo sonriendo.

-¿Acaso no era cierto?

-Quizás muy al principio… pero luego me fui enamorando de ti…- dijo y la apretó contra su cuerpo, tiernamente.

-Qué romántico…- dijo en lo que quiso ser un tono burlón, que no consiguió.

-¿No te gusta?- le dijo mordisqueando suavemente el lóbulo de su oreja y la escuchó reír.

-Mmm… mucho…- dijo en tono bajo y sexy.

-Kate…- dijo él perdido en sus ojos. De pronto sintiendo que comenzaba a reaccionar otra vez a ella.

-Hace un poco de calor aquí…- dijo y cuando se levantó para abrir un poco la ventana, Rick la miró un momento y luego miró hacia debajo de la sábana en donde su erección comenzaba a incomodarlo.

Kate volvió a la cama sin darse cuenta de lo que ocurría y le sonrió. Lo abrazó y buscó sus labios con los suyos.

Rick suspiró en el beso y luego se separó abruptamente. Kate lo miró sin comprender.

-Lo siento…- le dijo incómodo y cuando ella se dio cuenta, destapó suavemente la sábana y se mordió el labio con interés.

-Yo lo siento…- dijo ella y apoyó su frente sobre la de él.

-Esto pasará… estarás bien y nos reiremos de esto… te lo prometo…- le dijo y besó sus labios con suavidad.

-Y… ¿si nos levantamos a desayunar?

-Todavía no son las cinco de la mañana…- protestó él.

-¿Y si te hago pancakes?

-Espo me dijo una vez que los pancakes son la forma comestible de agradecer por la noche que pasamos juntos…

-Es una linda definición…- dijo ella y lo besó- vamos muévete…- le dijo y cuando él se perdió en el baño, encontró su camisa en el suelo y hundió su nariz allí, desbordada por su aroma.

No pudo resistirse y se la puso. Cerró los ojos y se perdió en la cocina. Rick apareció luego de un rato en bóxers y frotándose los ojos…

-Hey… tienes sueño… creo que fue una mala idea levantarnos…

-Si tú estás aquí… aquí quiero estar…- dijo y le guiñó el ojo.

Ella le sonrió y siguió cocinando. Rick se dio cuenta de que usaba su camisa y se quedó mirándola…

-Creo que mis camisas te quedan mejor que a mí…- le dijo y ella sonrió con timidez.

-Espera a verme con tus bóxers…- dijo ella y él se tomó el pecho.

-Yo creo que un traje de mecánico te quedaría sexy…

-Oh, no exageres…

-Pero… preferiría verte al natural… tienes una piel increíble…

-Richard Castle… no estás colaborando…

-¿Colaborando?

-¿Crees que no tengo ganas de quedarme contigo en la cama haciendo de todo menos dormir?- le dijo mirándolo acusadoramente.

-¿Crees que usando mi camisa estás colaborando?- le dijo él alzando las cejas.

-No lo había pensado…- dijo ella y él rodeó la mesa y la tomó entre sus brazos…

-No, claro…- dijo él y la besó húmedamente mientras sus manos la empujaban a la altura de la zona pélvica para rozarla con la de él…

-Rick…- jadeó ella.

-Esto será más difícil de lo que pensé…- dijo él con desilusión.

-Oh, Dios… me gustaría tanto decirte que me subas a la mesa y…- dijo y él la detuvo con un dedo en los labios.

-Lo más importante ahora es tu salud…

-¿Qué hay de mi salud mental? Y la tuya…- dijo ella con resignación.

-Esta noche… si te sientes bien… nos daremos un baño de inmersión… te prometo que será increíble… como una despedida antes de que llegue tu padre…

-¿Es una cita?

-Por supuesto…- dijo y besó sus labios una vez más antes de soltarla.

Rick tuvo que hacer control mental para no saltar sobre ella. La camisa entreabierta, apenas tapándola ejercía una influencia casi demoníaca en él…

Pero Kate no estaba mucho mejor que él, se sentía culpable de que tuvieran que reprimirse por algo que tenía que ver con ella… Y es que Kate se sentía bien… tenía su mente ocupada en otras cosas ahora… la herida no le molestaba, ni se sentía agitada, más bien se sentía llena de vida, de esperanzas, de amor… y quería disfrutarlo…


Desayunaron juntos, luego decidieron ir a caminar y cuando volvieron se quedaron dormidos un buen rato, abrazados en el sofá, estaban rendidos, la noche anterior habían dormido mal, pero estaban felices… y sobre todo, expectantes…

Jim llamó a la tarde para avisar que llegaría al mediodía del día siguiente y Kate se animó pensando que podría dormir abrazada, piel contra piel con Rick una noche más…

La tarde se hizo larga pero placentera… salieron a dar una caminata, hablaron de los planes de Rick con respecto a su nuevo libro y luego Rick le permitió leer los primeros capítulos, "Heat Rises" todavía no había salido a la venta…

Rick la observó de lejos mientras preparaba una ensalada de frutas, hacía un poco de calor y no deseaban cargarse con comida en la cena…

Disfrutaron una copa de vino y las frutas mientras Kate aprovechaba a preguntarle algunas cosas sobre el libro y cuando terminaron, Rick se levantó mientras ella seguía leyendo y sin decirle nada, preparó un baño de inmersión de burbujas y sales…

Kate lo vio aparecer y sonreír y dejó la laptop de lado. Él le indicó que se acercara con el dedo índice y ella sonrió y se reunió con él…

-Me siento bien…- le dijo ella, adivinando sus pensamientos.

Rick sonrió y la llevó al baño. Se quitaron la ropa, cada uno la suya sin dejar de mirarse y cuando no hubo más barreras entre ambos, él la abrazó y hundió su nariz en su hombro.

-Te deseo…- le dijo y ella lo miró.

-Yo también…- le contestó y deslizó su mano hacia abajo, y lo acarició sin avergonzarse.

Rick cerró los ojos y Kate sonrió complacida.

-¿Sabes qué? Creo que el baño puede esperar… los que no podemos esperar somos nosotros…- le dijo y alzó las cejas.

Rick tardó un momento en reaccionar, pero cuando lo hizo la besó y la apretó contra su cuerpo, incapaz de esperar un minuto más…


Esto seguirá pronto, veremos como hacen cuando vuelva Jim... nos vemos en el próximo! Gracias por leer!