Capítulo XII: Las ropas que Buck tenía en su armario gigante, iban a darle una buena mano a su padre, el tema era que no sabría si esas prendas iban a ser buenas, pero, ¿cómo no confiar en su propio hijo?.

- Bien, papa, ¿qué te parece estas prendas? Le preguntó Buck, mientras que le pasaba a su padre un conjunto gris, parecido a la ropa de Michael De Santa del GTA V, incluyendo unos zapatos negros y unos lentes oscuros de Sol.

- Mmm, déjame ver. Le pidió unos minutos para que se cambiara y de ahí, al salir, se dirigió hacia su hijo para que lo viera.

- Te ves perfecto. Esta será la primera tanda para tu futura cita. Le dijo su hijo, mientras que Bill se volvía a poner su traje clásico.

- Gracias, ¿y tienes más? Le preguntó su padre.

- Sí, déjame... Pero en ese momento, el celular de su hijo sonó, dándole a entender que tenía una reunión con unos amigos y tuvo que suspender el cambio de moda para su padre.

- Bueno, ve a ver a tus amigos y mañana me sigues ayudando. Le dijo Bill y su hijo se despidió de él, dirigiéndose hacia la puerta para encontrarse con sus amigos, ya que tenían una reunión en esos momentos.

Bill, después de que su hijo se despidiera de él y partiera con sus amigos, se quedó en su casa, mientras que se preparaba un café y descansaba del largo día de trabajo, esperaba poder no creerse que Perla le hubiera dicho esa palabra que lo hizo sentir mal: "Raro", él se sentía culpable por dentro por no haber podido reaccionar a tiempo con respecto a cuando la tenía cerca a ella, solo se quedó helado tras verla, se sentía como un tonto o un payaso frustrado que le causó enojo consigo mismo y encima no podía creer lo que había él mismo hecho.

- Debería no ser tan nervioso cuando la veo, pero es tan hermosa como una flor en Primavera, Dios, ¿por qué me ocurre? Se sintió mal el alcalde, mientras que la cafetera le anunciaba que su café estaba listo.

(Música Death Theme/Sad Song del OST la película "The Untouchables" o "Los Intocables")

Dewey hundía la cabeza en su sillón y sintió como esas palabras que había dicho Perla lo herían de a poco, no podía mostrarse así ante el pueblo de Ciudad Playa, le llevaría a la caída total de su mandato y sería la burla de la prensa, imaginarse la prensa con sus titulares llenos de escándalos y engaños, harían que todos le dieran la espalda. Mientras que se hundía en la tristeza, sabiendo que tal vez, él debería dejar ir a Perla, ella merecería a alguien más "buena onda" que él, fue entonces que tomó el control remoto y encendió la televisión, mientras que hacía zaping, se encontró con la película "Pink Floyd: The Wall", iba por la mitad y sentía como las canciones de Roger Waters le traían viejos recuerdos que le causaban mucho dolor interno.

(Música Is there any out there? de "Pink Floyd: The Wall")

¿Habría alguien ahí fuera esperándole? ¿Quién sería? Sentía que todos esos deseos de tener el corazón de la Crystal Gem se hundían como un barco en medio de una tormenta en alta mar.

(Música My Life de JJ, de la serie "Sons of Anarchy")

- "Tal vez deberían entender que hasta un alcalde puede fracasar, yo lo intenté, pero si la prensa se entera, estaré perdido". Por ese momento, él se resigno a seguir.

(Música The Lost Boy, Greg Holden, serie "Sons of Anarchy""Opie´s Funeral")

Inmediatamente sintió que todos los recuerdos más tristes de su vida pasaban como una película que jamás terminaban, si, hasta el hombre más fuerte puede caer por el simple deseo de su corazón, la traición del mismo, era considerado un error, pero nada le ganaba. Dewey sentía como sus lágrimas humedecían su rostro y su traje, viendo el final de la película de "The Wall", buscó algo más con que entristecerse y encontró "Sons of Anarchy" y "Neon Genesis Evangelion", una combinación muy fuerte, al ver tanta muerte, dolor y lágrimas, él mismo se sentía parte de todo el espectáculo, por lo cual lloró por todo, desde el divorcio con su esposa hasta ese mismo momento, en el que su corazón se había destruido, él ya no se sentía como el mismo, solo necesitaba un milagro.

- Dios, por favor, dame un milagro para poder estar con ella, he sido un buen hombre, ayudo a la gente, juro mis promesas, jamás le he fallado a nadie, por eso te pido que me des una mano. Le rezó Bill a Dios de rodillas, hasta que en ese momento...

El celular de Greg sonó y él atendió, tratando de evitar que el que llamara no notara que había estado llorando a mares.

- ¿Sí? Preguntó Bill, mientras que empezaba la conversación.

- Alcalde Dewey, soy yo, Greg Universe, escuche, justo en este momento estoy libre y podemos continuar con la clase del otro día, ¿qué le parece venir ahora? Le preguntó Greg, Bill miró el reloj y supo que sería un buen momento, el milagro que él había pedido se cumplió por obra de Dios y de inmediato se empezó a sentir mejor consigo mismo.

- Sí, allí estaré, espéreme que ahí salgo. Le respondió Bill y colgaron.

Inmediatamente, el mandatario se lavó el rostro, limpiándose de las lágrimas y de los ojos rojos, se cambió de atuendo, poniéndose un traje negro con gafas de Sol oscuras, pareciéndose mucho a Michael Corleone de la saga de películas de "El Padrino" y tomó las llaves de su auto para reunirse en las playas de nuevo con Greg Universe: Un nuevo comienzo había empezado para él en ese momento.

Fue así que Bill se dirigió a las playas, al lugar que Greg le había solicitado y al bajar y verlo todo de negro, creyó que el pobre hombre había estado en un funeral.

- Tranquilo, es tan solo un cambio en mi modo de salir. Le explicó, mientras que se sacaba las gafas de Sol.

- Jajaja, debo conseguirme uno de esos. Le dijo Greg, mientras que ambos se dirigían al lugar secreto donde iban a proseguir con las clases.

Ya instalados en la zona de medanos, Greg le extendió una guitarra española al mandatario.

- Hoy vamos a expresar nuestra poesía en la música: Siga mis pasos, esto es muy fácil y divertido, a las chicas les va a encantar. Le contó Greg y comenzó con una balada clásica, para luego ir con un tango porteño de Buenos Aires, al mejor estilo Carlos Gardel.

Bill le seguía el curso del ensayo, con sus dedos en las cuerdas, comenzó a seguir y copiar los movimientos de Greg.

- ¡Eso, muy bien, Bill, vas muy bien! Ahora, sigues tú. Elije de este cuaderno la canción que quieras tocar y con gusto la escucharé. Le felicitó el padre de Steven, mientras que, revisando el cuaderno de canciones, encontró una que le interesó bastante.

- Elijo esta: "Perfume de mujer" de Carlos Gardel. Le mostró su tema a elegir.

- Muy bien, es un clásico de los argentinos con las damas, en especial para los nacidos en el siglo XX, pero dejemos esto de la historia y vayamos con la canción: ¡Adelante, Mi Amigo! Le pidió Greg, mientras que se sentaba en las piedras de los medanos para escucharlo cantar y tocar la guitarra española.

- Estoy listo, ¿y luego que vendrá? Le preguntó Bill Dewey.

- Después iremos con el rock and roll, en especial el de Argentina y de Europa. Le dijo Greg, mientras que le daba la señal para que empezar con su tema musical.

- Bien, 1, 2, 3: ¡Ahora!. Mencionó el mandatario y comenzó a tocar la guitarra española, pronto, el padre de Steven, le daría su aprobación o si necesitara mejor un poco más, pero por el momento, él iba muy bien.