Capítulo XVI: (Música: Point me at the Sky de Pink Floyd)
Se sentía como nuevo, como joven otra vez, sacándose de encima, tal vez por un tiempo, corto o largo, como él quisiera tener, se liberó de las ataduras del trabajo y de las responsabilidades, pero obvio, que las debía mantener, era el Alcalde de Ciudad Playa, él representaba al pueblo y no debían verlo en este "aspecto" de su vida privada, vistiéndose de la época de los 80, ya que si algún periodista se enteraba de esto, la carrera de Bill Dewey se vería comprometida en un gran escándalo regional o hasta podría llegar más allá de sus límites.
Un padre como él, que siempre estaba tan ocupado con el trabajo de Alcalde, nunca había visto que tenía un hijo genio, podía ser un "rebelde" pero Buck era un buen chico, ya que gracias a él, Bill pudo acceder a las puertas de la moda, en especial de su tan nostálgica década del 80, además de la ayuda de Greg Universe, era como ser el Emperador de Roma o tal vez el Presidente de Siria, aplastando y destruyendo a sus enemigos, pero sin exagerar, su felicidad era también gracias a su hijo único.
- Tu madre tenía razón: Eres un genio y yo nunca pude entenderte, siempre estaba ocupado y jamás podía ver tus logros en la escuela o con tus amigos. Le dijo Bill, felicitando a su hijo.
- Papa. Dijo su hijo, quien podía ser frío, pero alguien con sentimientos como todo ser humano.
- Vamos -Le un pequeño golpecito de camaradería- Mira lo que has llegado, eres todo un Tony Montana, heredaste mucho de tu madre, ella era una mujer muy fuerte y jamás se rendía, era toda una Reina, siempre le llamaba "Mi Emperatriz". Le contó Bill a su hijo.
- Gracias, papa. Tú también eres el mejor. Le agradeció su hijo, mientras que ambos se daban un abrazo familiar, algo que muy pocas veces habían tenido, ya que sus diferencias les habían impuesto una "barrera", por así decirlo, para que no tuvieran contacto entre ellos.
Mientras tanto, Steven y Connie habían salido de la casa de la Familia Dewey, volviendo para las suyas, ambos estaban en silencio, mientras que Steven acompañaba a su novia para su casa, ya que se estaba haciendo tarde, ellos no debían volver tarde, ya que sino, iban a estar castigados.
- ¿Crees que deberíamos decirle a Perla de lo que Dewey quiere hacer? Le preguntó Connie, mientras que Steven se detenía.
- Sería muy malo hacerlo, le estaríamos arruinando la sorpresa, además de que Dewey es un hombre bueno, lo que creo, es que debemos guardar silencio y no decir nada al respecto. Le dijo Steven, mientras que le tomaba de las manos a su novia.
- Tienes razón. -Pronto llegaron a la casa de la chica de cabellos negros, donde allí los esperaban los padres de Connie- Bueno, ha sido una buena tarde juntos, Steven, espero que podamos vernos de nuevo la semana próxima o este sábado. Le agradeció por pasar su día con ella, mientras que se despedían.
- No fue nada, Connie -Le besa los labios a ella dulcemente- Nos veremos este sábado, cuídate. Se despidió de ella y volvió a su bicicleta, para volver a su hogar.
Después de darle un beso de despedida a Connie, Steven volvió a su casa, pensando en lo que harían los dos juntos el fin de semana que estaba por llegar, mientras que llegaba, notó que tal vez, Dewey estaba haciendo bien ser un hombre que estaba enamorado de una Crystal Gem, digo ¿acaso el amor no tiene fronteras? Jejeje, pronto lo sabremos nosotros.
- Hola, Steven, ¿qué tal tu cita con Connie? Le preguntó Perla, mientras que le daba la bienvenida al niño.
- Estuvo buena, nos divertimos muchísimo. ¿Y tú cómo has estado? ¿Y Garnet y Amatista? Preguntó él, luego de devolverle el saludo.
- Ellas están el templo, cuidando a Lapis Lazuli, ya que por fin ha despertado, mientras que yo me he quedado leyendo un poco. Le contestó ella, mientras que el niño ocultaba su secreto.
- Me parece genial. Bueno, me iré a dormir. Hasta mañana, Perla, que descanses. Le dijo Steven, mientras que le daba un beso en la mejilla a la Crystal Gem y se dirigía a su habitación para dormir.
A su vez, Perla, cuando toda la casa quedó sumida en el silencio, mientras que miraba hacia el Cielo, preguntándose, ¿qué pasaría en el futuro? ¿Y si alguien pensaría en ella?.
- "Tal vez haya alguien en este pueblo que esté enamorado de mi, puede ser, pero mientras tanto, debo seguir con mi misión de proteger junto a Garnet y Amatista este bello Mundo" Se dijo ella para sus adentros, mientras que cerraba la puerta de entrada.
(Música "Crimen", Gustavo Cerati)
Pronto la noche comenzó a ceder espacio hacia el amanecer de un día en la Ciudad Playa.
