Capítulo 19
Cuando traspasaron la puerta para salir a caminar como lo hacían habitualmente, todas las mañanas, Rick la tomó de los hombros y Kate sonrió de costado. Se sentía bien no tener que estar atenta por si su padre los veía…
No hablaron mucho en el camino, como de costumbre, el silencio entre ambos era cómodo y al llegar al arroyo, ella se sentó a descansar y él la abrazó con ternura…
-¿Cuánto tiempo te quedarás?- le preguntó ella mientras jugaba dibujando formas sobre la tierra seca con una ramita.
-No lo sé… supongo que unos días más… me encantaría poder quedarme para siempre, pero no puedo…
-Entiendo…
-No, realmente no lo haces… esto significa que sufriremos… pero no sé como hacer para evitarlo…
-Si… si yo me vuelvo contigo a New York, ¿me cuidarás?
-No hace falta que te conteste eso, ¿no crees?
-Rick… siento que correré peligro si vuelvo…
-Yo creo que lo peor ya pasó… y también creo que debes olvidarte un poco de todo el caso… nadie dice que será fácil, pero creo comprender que el peligro viene por seguir escarbando…
-Quizá me acerqué demasiado…
-Es posible… pero tendrás tiempo de seguirlo… ahora debes recuperarte… y yo te ayudaré…
-Entonces cuento contigo si vuelvo…
-Siempre… Kate… ¿por qué tantas dudas?
-No lo sé… no es por ti… es por mí… siento que no podré controlarme… que terminaré siguiendo la investigación y terminaré muerta…
-No digas eso… yo no lo voy a permitir…
-Eso era lo que quería oír…
-Entonces… ¿vendrás a casa?- le preguntó él con calma.
-Como quieras… podríamos pasar algunos días en una casa y otros en la otra… ¿qué te parece?
-Me suena como a… vivir juntos…- dijo y la vio abrir la boca.
-Pues… así suena…
-¿Tú quieres eso?
-Creo que te hice sufrir demasiado… no quiero dar más vueltas…
-Si llegas a proponerme matrimonio creo que me moriré aquí mismo…
-No… me olvidé los anillos en la cabaña…- se burló ella.
-No te preocupes, déjamelo a mí…
-Sería lindo… algún día…
-Pero no hoy…
-¿Lo harías hoy?
-¿Bromeas? Lo haría ya…- dijo él y ella alzó las cejas sorprendida.
-Yo creo que así estamos bien, por ahora…
-De todo lo que dijiste, lo que más me gustó fue ese "por ahora"
-Y hablando de… ahora…- dijo y alzó ambas cejas mientras se mordía el labio provocándolo.
-Detective Beckett…- jadeó Rick cuando ella cortó la distancia entre ambos y lo besó húmedamente.
Las cosas se pusieron intensas casi inmediatamente. Rick estaba desesperado, lo único que quería era besar su piel, acariciarla, pero era algo peligroso, alguien podía pasar y verlos… a plena luz del día y no sería bueno para ellos…
Juntó fuerzas y se separó con dulces besos, disminuyendo la intensidad…
-Rick…- le dijo ella que estaba casi en su mismo estado.
-Esta noche… no a plena luz del día…
-Sí… tienes razón… ¿vendrás a buscarme? Podríamos escaparnos como el otro día…
-Sería un poco obvio… quizá podamos irnos sin que tu padre lo note…
-¿Qué tal el auto?- dijo besando suavemente sus labios.
-¿El auto de tu padre? No tendré sexo ahí…- dijo él escandalizado.
Kate puso los ojos en blanco, pero lo comprendió.
La tomó de la mano y luego de unas caricias, volvieron a la casa.
Jim los esperaba con la comida. No hablaron de lo que más les interesaba, pero Jim estaba contento, Kate podía sentirlo y eso la hacía feliz a ella…
Kate se dedicó a pintar y Rick se entretuvo charlando con su suegro un buen rato sobre política.
Luego de que Rick les preparara una rica comida, Kate quiso abordar el tema de su romance con Rick para poder tantear la situación…
-Estuvimos pensando, con Rick… en que cuando decida volver a la ciudad, me instalaré unos días en su casa… y él vendrá otros a la mía…
-¿Para cuidarte o porque vivirán juntos?
-Jim…- dijo Rick- yo no sé si estás de acuerdo con que convivamos…
-Creo que es un poco tarde para tratar de imponer mi opinión…- dijo y sacudió la cabeza- Kate es una mujer adulta, te quiere y tú la quieres… me gusta que intenten construir algo juntos… sobre todo porque siempre supe que ustedes tenían sentimientos mutuos muy profundos…
-Entonces… nos das tu bendición…- preguntó Kate con algo de nerviosismo.
-La tienes, por supuesto… me alegra que te importe…- dijo Jim y sonrió.
-A ambos nos importa… no por nada me acerqué a ti para confesarte lo que sentía por tu hija…- intervino Rick.
-Lo que siempre supe que sentías…
-Exacto…- dijo Rick y abrazó a Kate, y ambos miraron sonrientes a Jim.
-Con respecto a esta noche…- dijo el hombre.
-Papá… yo…- intentó Kate.
-Sería un mojigato si les pido que no hagan lo más lindo que tiene una pareja, dormir juntos… entre otras cosas, claro… cosas que pretendo no oír… aunque tampoco les puedo prohibir que las hagan…- dijo ceremonioso.
-Jim… yo te prometo que…
-Que la cuidarás… aún está convaleciente… y ojalá duerman cómodos en esa cama tan pequeña…
-No te preocupes…- dijo Kate y le sonrió a Rick, feliz…
Tomaron un café y luego, cuando Jim se fue a dormir, se miraron con intensidad y ella lo tomó de la mano y lo llevó a la habitación…
-¿Vamos a dormir?- le dijo él sonriente, parecía un niño con juguete nuevo.
-¿Dormir? Es lo que menos pensaba hacer…- dijo ella mirándolo provocativa mientras cerraba la puerta con cuidado para no hacer ruido.
-Bueno… no creo que pueda concentrarme demasiado si tu padre está tan cerca…
-Créeme… mi padre duerme profundamente…
-Mejor no me cuentes cómo lo sabes…- le dijo achicando los ojos.
-Mejor no…- dijo y se encerró en el baño.
Rick se quitó la remera que llevaba y se quitó los bóxer, dejándose solo los pantaloncillos del pijama…
Ella salió un rato después con un camisolín de seda color morado y él abrió la boca, shockeado…
-¿Piensas que podré dormir a tu lado con eso?
-Ya te dije que no tengo deseos de dormir…- le dijo ella sonriendo divertida.
-Bueno, pero… no sé…- dijo y se acostó y se tapó hasta el cuello…
Kate alzó la ceja y se acostó a su lado.
-Buenas noches, aburrido…- le dijo y le sacó la lengua. Él sonrió algo incómodo y apagó la luz.
Ella se acurrucó en sus brazos y él la escuchó suspirar. Pasaron varios minutos en los que él pensó que ella se había quedado dormida, pero Kate lo sorprendió y se inclinó sobre él, besando sus labios. Rick la aceptó de buena gana, pero cuando ella siguió camino por su cuello y hombros, sintió que se encendía la alarma…
-Kate…- jadeó él cuando la escuchó suspirar, sus labios acariciando el torso desnudo de él, hambrientos…
-Shhh…- le dijo en voz baja y siguió su camino hacia el abdomen. Rick sintió que su deseo despertaba de golpe cuando Kate desapareció debajo de la sábana y cuando él quiso reaccionar, ella deslizó sus pantaloncillos hacia abajo y lo tomó en su boca, intensamente.
Rick sofocó un gemido y juró que había escuchado una pequeña risa por parte de ella…
-Kate…- dijo él en voz bajísima- por favor…
Pero Kate no le prestó atención, siguió en lo suyo un buen rato, descubriéndolo, escuchando sus reacciones, aunque en voz baja.
Se sintió poderosa al ver que él apenas podía contener el movimiento de sus caderas y lo llevó hasta el límite…
Rick se contuvo todo lo que pudo y entonces ella se incorporó y buscó protección y se la colocó ella misma.
Se deslizó en sus brazos y él la sostuvo un momento, hasta que sus músculos internos se adaptaron a él…
Kate comenzó a moverse, tratando de establecer un ritmo, pero él la detuvo y murmuró en su oído…
-Quieta… déjame a mí…- le dijo y comenzó a moverse lenta y profundamente hasta que la vio cerrar los ojos con placidez...
Rick se incorporó y besó su pecho con ansiedad… ella lo observó y colocó un dedo en su boca y lo miró mientras él lo succionaba. Los movimientos se volvieron erráticos y Kate, a pesar de la protección, lo sintió estallar cálidamente en ella y con esa visión, los ojos azules de él tratando de reponerse, consiguió su propio clímax…
Acomodaron un poco su ropa y él la tomó en sus brazos.
-¿Viste que no hacía falta hacer ruido?- le dijo divertida y él asintió sonriendo.
Bueno... parece que Rick se olvidó de la incomodidad... gracias por seguir leyendo! Nos vemos en el próximo!
