Capítulo 20: Celo
You are mine
Advertencia: Este capítulo contiene multiple contenido sexual explicito entre dos hombres. Si eres homofobico, lo cual dudo si es que llegaste hasta aquí, o simplemente no disfrutas de ese genero, puedes retirarte libremente sin ofender a nadie. Gracias.
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Stiles se remueve inquieto de nuevo, sintiendo como la tela de su camiseta se pega a su espalda como una segunda piel, ardiendo de sobre manera, como si fuera una especie de camisa de tortura hecha de lija y clavos. Su padre sigue conduciendo, ignorando como su hijo está casi muerto en el asiento trasero de su coche.
No bajas los vidrios del automóvil en ningún momento, consciente de, llegado el caso, un Alfa huela a Stiles en pleno celo, no podría hacer mucho para defender a su propio hijo de una posible violación contra la voluntad del Omega y él mismo.
Ni siquiera se ha dado cuenta de cuando llegan a su casa, pero si siente como su padre lo toma de los hombros, sintiendo su contacto arder como nunca antes, provocándole solo un jadeo al verse siendo lastimado.
—Tranquilo Stiles—dice su padre, conduciéndole a su habitación. El Omega esta bastante consciente para sonreír burlonamente.
—Estoy tranquilo—comenta, caminando el mismo hacia las escaleras esperando a que su padre cierre la casa con los múltiples seguros que impiden la entrada de intrusos indeseados—. Estoy tranquilo, solo estoy... Dios. No estoy tranquilo, Derek, ¿él? ¿cómo...?—deja de hablar, respirando con dificultad.
—Ve a tu cuarto, Stiles.
No tiene energía para pelearle eso, por lo que sube con rapidez hacia su cuarto, tratando de no tropezarse con sus propios pies temblorosos. Cierra con un portazo la puerta, y busca por toda la habitación la puerta del armario, dispuesto a sacar todo para hacer su nido lo bastante cómodo. Sonrió cuando abrió el pequeño ropero, encontrándose con todo lo que necesitaba y una nota con la perfecta caligrafía de la mamá de Scott.
Melissa sabía que su celo no tardaba en llegar, y como toda madre preocupada, había estado abasteciéndole de comida, almohadas de felpa, y mantas gruesas. Seguramente su padre en este momento estaba informando a la escuela. Debajo de una sábana delgada, Stiles encuentra "juguetes" nuevos para él.
En este momento Stiles cuenta con 4 nuevos vibradores y consoladores (sumando un total de 12 juguetes). Y si, es malditamente vergonzoso que necesite esas cosas para satisfacerse a sí mismo durante todo su jodido celo, pero es la cruz que le toco vivir y no puede quejarse.
Toma unas cuantas mantas con la poca cordura que le queda, llevándolas a la esquina de su habitación, del lado contrario a su cama, al lado de la puerta del baño particular y su escritorio, donde descansa su computadora aun encendida. El lugar donde hace su nido es un desnivel circular en el suelo, acolchado con alfombra y de dos metros de diámetro y cincuenta centímetros de profundidad.
En las últimas décadas, las casas habían sido diseñadas con "cuartos específicos para Omegas", que estaban conectados a un baño privado, a prueba de sonido completamente, nada de lo que sucediera dentro de esas cuatro paredes podía salir. Su alrededor estaba perfecto, con luces tenues simulando una cueva y su nido construido con un espesor de alrededor de 2 pies (60 cm) de colchones, almohadas y mantas cómodas.
Stiles contempla su obra, considerándose listo para su cuarto año de tortura, sufrimiento solitario y gritos de placer provocados por plástico frio y metal. Empezando a sentir el ardor en su entrepierna y su trasero con más insistencia, se despoja de su ropa y se mete en lo que sería su pequeño hogar por la próxima semana, tratando de descansar un poco antes de que su cuerpo virgen exigiera el placer falsificado de un sexo infructífero.
Si tuviera que elegir cualquier cosa para hacerla desaparecer por completo, su elección seria definitivamente el celo.
No lo soportaba, y estaba seguro que la única manera de no tenerlo era embarazándose, cosa que, definitivamente no pasará en un futuro próximo. Bueno, puede que él sí quisiera tener bebés porque ¿Quién no ama a los bebes? Solo una persona sin corazón no quiere bebés... ¿cierto? Aunque, pensándolo bien, si su bebe era un Omega eso solamente sería mandarlo a un mundo que no estaba listo aún para ser igualitario. Stiles no quiere eso. Quiere que sus hijos, y los hijos de sus hijos crezcan en un lugar libre, donde nadie te mire o señale, o espere que hagas lo que ellos esperan solo para complacerlos. Él hará un mundo libre para ellos.
Conclusión: no podía tener bebés y no podía desaparecer su celo.
Stiles sobreviviría, ok, lo sabe. Siempre ha pasado los celos solo, completamente solo sin contar con la compañía de su manita y unos cuantos artefactos de auto placer, ¿Por qué este celo sería diferente?
—Porque tienes un Alfa—la vocecita se escucha en su mente, susurrándole insidiosamente lo que Stiles ya sabe.
Joder.
Casi logra que Derek y él tengan un celo juntos.
Casi.
Aunque, pensándolo bien, no le gustaría que Hale le viera estando completamente cegado por el placer y el celo. Seria vergonzoso. Demasiado... pero también excitante y...
Un aullido se escucha por toda la habitación. Stiles jadea en reconocimiento, su Omega dando por conocido aquel sonido como si estuviera diseñado para responder a él.
Derek.
Gime sin poder contenerlo, sintiendo como el calor comienza a apresarle en su burbuja, sofocándole. No está seguro de la hora que es, pero puede notar que el reto ya ha concluido, y él no estuvo ahí para verlo. Sus ojos se abren de golpe al sentir la familiar sensación de frío entre sus muslos delgados, creada por la secreción de Slick saliendo de su agujero. Junto con el celo, los cuerpos de los Omegas también producen un tipo de lubricación natural en las entradas por donde, se supone, deba entrar el Alfa o la pareja, ya sea el ano o la vagina, y se le dio posteriormente el nombre de "Slick (Resbaladizo)" porque, bueno, esa era su función.
Stiles lo sabe. Sus antepasados tuvieron una grandiosa imaginación eligiendo el nombre de esa sustancia caliente y resbaladiza.
A medida que el Slick gotea a las sabanas, Stiles instintivamente arquea la espalda, como si alguien fuese a estar allí para atenderlo, pero se encuentra solo con el aire frío de su habitación. Gimiendo en lujuriosa miseria, Stiles entra en pánico cuando su entrada palpita en un dolor ardiente al estar vacía. Sujeta las sábanas mientras empuja sus caderas en el aire, con la esperanza de que algún ser mágico se compadeciera y lo liberara dándole la euforia de un sexo duro y agotador. Pero, por desgracia, eso no va a pasarle al pobre Omega, y gime de frustración por la falta de contacto corporal que su cuerpo deseaba.
Empieza a retorcerse y palpar las sábanas, buscando algo, cualquier cosa, que lo ayudara. Pero es inútil, porque Stiles sabe que no hay ningún vibrador a su alcance ahora, que todos están en la caja en su armario, y está lo bastante cansado y nublado como para tratar de ir por ellos.
Sus dedos se dirigen a su entrada con un único intento, y se adentran en su agujero rápidamente, aliviando un poco. Pasan diez minutos con ellos adentro, hasta que sólo aumenta aún más su tormento, provocando sensaciones placenteras en todas las partes sensibles de su cuerpo. Siente su pene palpitar, y Stiles se estremece en respuesta, sabiendo que estaba el solo para hacerse cargo de lo que está destinado a sucederle durante el celo a todos los hombres Omega. Sus instintos le dijeron que se procurara placer, y él no puede luchar contra ellos, incluso si quisiera. Stiles se inclina, entre sus piernas, y comienza a acariciarse lentamente.
Entre los movimientos lentos, suaves apretones, y las auto-penetraciones, no pasa mucho tiempo antes de que su pene esté completamente erecto (que no es mucho, pero bueno, él no iba a preñar a nadie en esta vida). Pronto, inconscientemente empieza a empujar contra su mano y sus movimientos se vuelven cada vez más rápidos y duros. Su cuerpo entero temblando en placer, sin poder contener los gemidos necesitados que salen de su boca. Primero suave, y después como gritos, exigiendo ser atendido por un Alfa que no está ahí.
A los pocos minutos, la visión de Stiles se vuelve blanco, y él dejó escapar un grito silencioso como su semen golpeó la manta debajo de él y se mezcló con el Slick seco.
Su cuerpo empieza a calmarse y su respiración a equilibrarse, y Stiles decide que lo mejor es sacar sus dedos ahora cubiertos de Slick. Una vez vacío por fin, suspira y se deja caer contra las mantas, exhausto, se queda allí durante esos momentos tranquilos—que pronto se convertirán en inexistentes durante el trascurso de la semana—pensando en su vida.
Piensa profundamente en que se sentirá estar cerca de una persona durante sus celos, compartirlos con alguien además de él, en un acto tan íntimo que le sorprende siquiera que realmente esté dispuesto a hacer. Pero debe de. Porque la sociedad espera que de hijos, que sirva y se comporte como Omega por una vez en su vida.
Al pensar en la "sociedad", sus compañeros de escuela vienen a su mente. Scott tenia a Allison, su mejor amigo tenia a una persona aunque no pareciese Alfa.
Pero eso no importa, porque un Alfa que no parece Alfa está bien, o al menos eso piensan los demás. Un Omega, un AB Omega que no tiene ni idea de a donde pertenecer, que solo es un idealista dispuesto a hacer lo necesario para cambiar al mundo cuando sabe que no lo lograra... Stiles siente angustia en la boca del estómago y pronto sus mejillas se sienten tan frías como sus muslos mientras las lágrimas, que él atribuye a las hormonas del celo, caen de sus ojos como cascadas, sin que él pueda detenerlas y lo más importante, sin que él realmente quiera pararlas.
Él las deja caer.
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Laura siente como su bolsillo comienza a vibrar, acompañado del sonido clasico que provoca el pequeño aparato conocido como celular al recibir una llamada. Suspira un poco, sintiendo como el aire frio comienza a colarse a traves de su sudadera morada.
Sus primos estan comentando la pelea desde hace unos minutos, y aunque no se han movido del campo, Derek ha salido corriendo hace aproximadamente viente minutos, perdiendose en el bosque antes de que Laura haya procesado la victoria.
Un aullido se escuchó poco despues a eso, y entonces la Hale sabe a donde ha ido su hermanito. Realmente, lo unico que puede hacer es rezar a todos los cielos que Derek no haga nada estupido.
Mete la mano en su bolsillo, sacando su cerlular y contestando de inmediato.
—¿Hola? —pregunta, seriamente y de manera profesional.
—Laura—la voz de su madre suena al otro lado de la linea, haciendo que de inmediato la Hale se tense, como si la anterior Jefa Alfa pudiera verla—, hija, ¿Cómo está todo allá en Beacon? Peter se fue apresuradamente está mañana sin que yo pudiera evitarlo.
—Mamá, el tio Peter está aqui—contesta, sintiendo como la sonrisa de nerviosismo comienza a formarse en sus labios—. Vino porque yo se lo pedi. Necesitabamo su ayuda con Derek.
—Oh sí, ¿tu hermano ya salio de prision?
—Sí, ya hemos sacado al pequeño Derek de su castigo.
—¿Por qué no me sorprende que sea precisamente tu hermano quien sea encerrado por defender a un Omega? —su madre suspira, aunque Laura sabe que está levemente orgullosa. Ella lo estaría—. Pero dime, ¿Ese Omega es especial para Derek? Porque realmente quiero nietos, Laura, y tu no haces absolutamente nada para darmelos, cachorra desagradecida.
—¡Pero mamá...!
—Nada de peros Laura. Merezco mi venganza. Ustedes deben de luchar tanto como yo luche ara criarlos.
—Eres una vengativa—la Hale frunce el ceño, sintiendo como sonrie ladinamente con sus colmillos de fuera. Vaya madre le ha tocado.
—Me levante más de un millon de veces en la madrugada para que tú no tuvieras pesadillas despues de tu primera pelicula de terror. Merezco ser recompensada por todas esa veces que tú y Derek casi se mataban por un juguete. Ahora deja de fruncirme el ceño y dime quien es el Omega.
Laura sonrie, sabiendo que, de seguro, su madre adoraba a Stiles.
—Se llama Stiles Stillinski, es el hijo del Sheriff—comienza, tratando de darle toda la informacion necesaria y a la vez guardandose cosas para cuando su madre conozca al Omega revoltoso—. Es un Omega de la clase de historia de Derek, y mi hermano lo defendio de un abusador en la escuela. Nada grandioso.
—¿Nada más? —la voz de su madre suena decepcionada—. Pense que...
—Pensaste que era el Omega de Der. Seee, yo tambien llegue a pensar eso unas cuantas veces. Pero no te preocupes, mi hermanito está tratando en serio de tener un Omega, y si te soy sincera—otro aullido lo bastante fuerte se escucha en el bosque, y Laura sonrie contra el auricular, bastante segura que su madre ha escuchado aquello—: creo que ya lo ha encontrado.
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Derek toca la puerta de los Stillinski lo más fuerte que puede, a su vez, tratando de parecer decidido sin llegar a ser molesto o considerado una amenaza. Arriesgándose a ser lanzado a patadas de la residencia por el Sheriff.
Quiere saber cómo está Stiles, porque su Alfa se remueve de manera inquieta al no saber nada de su Omega. Cierto es que lo ha dejado en las manos de su padre, un hombre capaz de protegerle y aislarlo de la maldad en el mundo, pero no puede evitar sentirse nervioso, ansioso por saber cómo está Stiles.
La puerta se abre, dejando ver a un sorprendido Sheriff, y es que Derek ni siquiera ha dejado que sus heridas sanen del todo para presentarse frente a su puerta, considerando a Stiles mucho más importante que él mismo, y no es masoquista, puesto que las heridas graves, su brazo roto y las costillas, ya han sanado casi del todo.
—Derek—dice John, mirándole con los ojos bien abiertos—. ¿Qué demonios, hijo? ¿Cómo se te ocurre venir aquí?
—Yo...—no sabe que decir, si es sincero, y sigue jadeando debido al esfuerzo de venir aquí corriendo (porque para locos, él era el rey) —, vine a ver como se encuentra Stiles.
John de inmediato se tensa, entrecerrando los ojos y tapando con su cuerpo la entrada.
—Está bien—sisea, conteniéndose de cierta forma—. ¿Es a todo lo que has venido, o esperas entrar?
Derek se apresura en negar con la cabeza.
—Señor, solo estoy aquí para saber cómo está su hijo, no es para lo que usted cree.
—Oh ¿en serio? —comenta sonriendo un poco, en una actitud que le recuerda tanto a Stiles que le sorprende de sobremanera no haber reparado que son padre e hijo, obviamente se tenían que parecer—. ¿Y qué es lo que yo creo Derek? ¿Qué estás aquí para tratar de robarme a mi hijo? ¿Para marcarlo?
John le gruñe, con los dientes apretados, mirándole como si fuera una amenaza. Siente como su cuerpo se coloca en tensión, molesto, está molesto y lo sabe, porque siente como todo él está a punto de gritarle al Sheriff, y si hace eso, se arrepentirá. Se siente de la misma manera como si estuviera peleando con su madre, imponente, pero sabiendo que puede vencerle, todo eso al mismo tiempo, controlándose para no saltar a la pelea y tratando de no perderla antes de que comience.
Es una horrible sensación.
El Sheriff suspira, calmándose levemente, pero Derek aún puede ver un poco de la línea rojiza alrededor del iris, tan pequeña que es casi imperceptible para alguien que no tiene una vista aguda.
—Esto está pasando demasiado rápido—comienza, saliendo de su casa y cerrando la puerta, quedando Derek frente a él sin ninguna posibilidad de entrar—, si hubiera sido hace unos meses yo... incluso hubiera considerado la idea de dejarte pasar el celo con él...
—Señor—siente sus orejas calientes, y está completamente seguro del sonrojo que las cubre—, yo no—carraspea, queriendo quitar el nerviosismo de su voz—. Yo no he venido para eso, yo solo...
—Derek—dice como si estuviera tratando como un niño, como si Derek realmente estuviera a la altura de un niño. Aprieta la mandíbula levemente ante eso—, yo tuve tu edad, ¿Sabes? Sé lo que se siente cortejar a un Omega y créeme, complacer al Jefe Alfa nunca es sencillo. Siempre supe que cuando llegara el momento en que Stiles quisiera unir su vida, no me opondría, y siendo sincero pensé que sería una chica.
—Lamento decepcionarlo.
—No, no me decepcionaste. Pero es mi hijo—dice como si eso significara todo, y de cierta forma si lo es. Porque es alguien que ha nacido de él, que vio crecer y que ha defendido con todo lo que tiene. Porque Stiles es su hijo y lo ama, y Derek no tiene idea de cómo se debe de sentir eso, pero lo sabe, porque él quiere a Stiles, y se atrevería a decir a estas alturas que probablemente sienta algo más—. La única manera en que te permita estar con Stiles es venciéndome. Pero tú ya estás muy herido para tener otro enfrentamiento.
Asiente con la cabeza, conteniéndose lo más que puede para no derribar al Sheriff e ir con el Omega. Respira un poco, y el aroma sutil de Stiles le indica que ha pasado por ahí, y es tan leve que solo logra hacerle alzar la cabeza, olfateando y buscando más. John gruñe ante ese gesto, y Derek de inmediato le responde con otro gruñido más grave, animal, abandonado completamente al instinto.
Omega. Dentro. Alfa. Enemigo. Mío.
—¿Estas tratando de desafiarme? —pregunta Stillinski, colocándose en tensión y dando un paso hacia atrás para mantener el equilibrio—. Ve a casa Hale.
—Quiero ver a Stiles—exige, sintiendo como su cuerpo y mente reacciona con el leve aroma dulzon que se filtra por la casa, tan leve y a la vez tan exquisito que quiere lanzarce contra la puerta, entrar y tomar al Omega que esconde la casa de una y miles maneras.
—Derek—dice el Sheriff como advertencia, gruñendo.
—Stiles—es lo unico que puede pensar, y es lo unico que realmente dice.
—Ya no habra vuelta atrás si entras, Derek. No heches a perder tu vida solo por un Omega en celo.
—¡No es solo por un Omega en celo!—ha ese punto ya está gruñendo, sintiendo la rabia aumentar en la boca de su estomago con rapidez, consiente de lo que John ha dicho ahora más que nunca—. Quiero unirme a Stiles.
—¡Eso dices ahora! —El Sheriff tambien está gritando, sin importarle que los vecinos puedan llamar a emergencias por un probable enfrentamiento Alfa en el patio de su casa—. Cuando Stiles termine, ¿Seguiras pensando lo mismo? ¿No lo abandonaras?
—¡¿Qué clase de poco hombre piensa que soy?! ¡Yo amo a Stiles! No lo dejare solo nunca.
Derek se da cuenta de lo que verdaderamente ha dicho cuando el Sheriff suspira, bajando sus brazos y destensando su cuerpo totalmente. Ha dicho que ama a stiles. Acaba de confiramar sus sentimientos por el chico, y aunque ha sido de manera inconsiente, sabe que no puede ser más verdad. Ama a Stiles, todo en él.
Para amar a una persona es necesario quererla, para quererla es necesario que te guste, y para gustarte solo basta con ser ella misma. A Derek le gustó Stiles desde la segunda vez que le vio, sentado en el aula de clases con una sonrisade suficiencia hasta que le vio, consiente del daño que le habia provocado a su coche pero sin querer dar un solo centavo, firme en considerarse inocente y no importandole que estaba charlando con un Alfa. Derek quiere a Stiles desde que le lelevó en coche y quiso ser su amigo, un amigo en el pueblo que él pensaba lleno de enemigos desesos de matarle aprovechando que estaba solo. Y definitivamente su cariño por el chico aumentño cuando no le rechazó por su condicion, sino que lo tomó a la ligera, como si fuera completamente normal que una persona fuera un ser sobrenatural.
Derek ama a Stiles desde aquella noche de fiesta, decubriendo que el adolescente sentía algo por él y besandole el día despues, convirtiendose en un drogadicto y los labios de Stiles sirviendo de extasis. Derek ama a Stiles desde que fue herido de bala por los Argents, y por lo mismo se decidio a coretejarlo, dejando que se enamorara poco a poco de él, haciendo que el adolescente estuviera seguro de su decisión antes de unirse.
Pero ahora... ahora todo pasa tan rapido y precipitado que no hay manera de estar bien, y sin embargo se siente tan correcto que es preocupante, que le llena la cabeza de dudas y a la vez se resuelven todas con solo una oracion: Ama a Stiles y quiere pasar su vida con él.
El Sheriff le observa con atencion, antes de soltar otro suspiro.
—Tu amas a Stiles, pero ¿Stiles quiere unirse ahora?
La realidad le golpea como un balde de agua fria, dejandole sorprendido y estatico.
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Stiles siente que comienza a respirar tranquilamente despues de haber llorado, sintieno como su agujero se contrae, comenzando a provocar más Slick que le lubrica la entrada de nuevo.
Justo cuando piensa que debe meter sus dedos de nuevo, la puerta de la entrada es golpeada fuertemente, tan fuerte que Stiles puede escucharla. Trata de ignorarla, pero algo dentro de él se remueve de inmediato. Tiene que ver quien toca la puerta. El Omega está libre, tomando control de su cuerpo justo como siempre lo hace, y esta a punto de reincorporarse hasta que escucha los pasos de su padre corriendo por las escaleras hasta la puerta.
Su padre, a falta de mejores palabras, se volvía un hijo de puta si Stiles salía de su nido. Todo gracias a las "conversaciones" con Melissa McCall. Recuerda que lo había reprendido después de su primer celo por salir, diciendo que era "una responsabilidad del Omega permanecer en su nido en todo momento durante su celo para que no molestar a las otras personas". Por eso, Stiles decide quedarse en su pequeña fortaleza de confort, o por lo menos eso hace, hasta que huele algo exótico y embriagador.
—Oh, Dios...— Stiles gime por el olor. Después de unos momentos de su cuerpo temblando y convulsionándose, sabe qué era lo que ha entrado en su casa y ha llegado a su habitación. Era el olor de un Alfa, y un olor bastante poderoso.
El olor d un Alfa conocido que hace a su Omega gemir y lloriquear en voz alta de pura necesidad.
Stiles suspira la esencia. Es tan delicioso y él quiere traer al dueño del olor a su habitación y hacer que ellos se aparearan. Da otro gemido de necesidad antes de sali completamente del nido y dirigirse hacia la puerta, tratando de no caerse como lo ha hecho unas cuantas veces por la falta de uso de las piernas.
Sin embargo, antes de que pudiera hacer la mitad del camino por su habitación, escucha el portazo, y el aroma una vez potente, se vuelve persistente, y rápidamente desaparece hasta ser solo una fragancia. Stiles sabe que su padre va venir, y tan rápido como puede, o tan rápido como un Omega debilitado podía ser, vuelve al nido y se acurruca entre las almohadas, tratando de ocultar la decepción.
No escucha los pasos de su padre, por lo que, tratando de obtner algo más de la escencia, selevanta del nido y se dirige a la puerta, oliendo la fragancia de cuero, menta y aquello tan oscuro y diferente que le hace contrar su agujero y querer correr hacia abajo y buscar la fuente del aroma.
Stiles no puede aguantar más. Su mente da vueltas con todas las posibilidades de como ese Alfa en particular podria subir a su habitacion y quedarse con él para siempre en su nido, atandolo a la cobija si es necesario para retenerle. Todavía puede olerlo levemente, por lo que intenta mirar desde su ventana. Él es capaz de verlo, pero lo que ve le asusta y despierta de golpe. Allí, frente a su padre y con posicion de pela, incluso puede imaginar como gruñe, está Derek Hale
Stiles se queda incrédulo, olvidándose del celo, del Slick corriendo por sus piernas, y el consolador a mitad de la habitacion tratando de llamar su atencion para aliviarse, pensando en el hecho de que está considerando seducir al más narcisista, cabeza dura, guapo y poderoso Alfa que ha conocido. El cual por cierto, como si fuera una mala broma, es su pareja. Su Alfa.
Antes de poder pensar más en ello, Stiles siente que su trasero comienza a arder, exigiendo atención. Intentando olvidarse de Derek, regresa a su nido y coge uno de sus nuevos vibradores, uno rosa con bordes acanalados. Stiles elimina el ardor de su interior, rápidamente se quita el Slick demás con una de las toallas que usaba durante el celo y una cara de profundo asco, e inserta el vibrador. Gruñe de dolor leve, ya que el vibrador era bastante más ancho que sus dedos, pero sabe que la sensación de lujuria desaparecería más rápido cuanta más fricción se aplicara.
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—Yo...—no sabe que decir, y eso John parece notarlo.
—Stiles está en celo, Derek—su voz se ha vuelto considerablemente más suave, casi como un susurro—, no puede reconocer entre lo que él quiere y lo que el Omega desea. Y no dudo que tú puedas hacerle feliz, porque he visto como te mira, fui testigo de toda la pelea que dio para permitirle faltar para asistir a la comisaria junto con Laura y sacarte rapido de prision—Derek le observa con atencion, sonriendo internamente al saber que Stiles se preocupa verdaderamente por él como él lo hace—. Te quiere, o al menos eso piensa, pero es tan joven...
—Lo entiendo—interrumpe, su voz sorprendentemente ronca y grave. Traga saliva para aclararla un poco—. No se preocupe, Sheriff, yo comprendo. No forzaria a Stiles a unirse de está manera. Él merece más que eso.
—No puedo decir que tú seas ese más—Stillinski comenta sinceramente, pero con una sonrisa en el rostro—, porque para mi nadie está a la altura de mi hijo. Pero si puedo decir que me alegra que Stiles te haya elegido. Porque hay que ser francos—suelta una sonrisa de burla, alzando sus cejas—, Stiles te ha elegido antes, y tu lo elegiste a él de entre todos los otros. Mi peculiar hijo—suelta un suspiro, mirando hacia el coche de policia—. Puede que, si esto hubiera pasado un mes antes, considerace dejarte pasar el celo con él.
Derek tiene que morderse la lengua para no gruñirle, tratando de concentrar lo que esas palabras le hacen a su Alfa apretando los puños, tornando sus nudillos blancos de la fuerza ejercida. No quiere herir al Sheriff aunque su animal quiera.
Una sonrisa divertida y maliciosa para por el rostro del Sheriff antes de mirarle de reojo.
—¿Sabes? —Derek siente que debe sentirse nervioso ahora, de inmediato—, si tienes la suficiente energia y no estas tan latismado, y de casualidad tienes pastillas anticonceptivas, podria, no se—le mira sonriente, fijando esos ojos azules claros y perversos en los verdes de él—, dejarte pasar.
Oh Dios.
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Stiles siente como la burbuja de nuevo se instala alrededor de él, dejandole lejos de todo, haciendole sentir las feromonas en su porpio olor con cada respiracion y siendo consciente ahora más que nunca del calor que hace. Las mantas se sienten como lava hiriviendo sobre su piel, sintiendo como la irrita aunque solo este en su subcnciente.
Se sofoca en su propio deseo en ebullicion.
El celo era, por mucho, una de las partes más horribles de ser Omega.
Stiles jadea, gimiendo bajito. Su nido sigue estando comodo para él, y es lo bastante grande para poder moverse a traves de él con fluides y facilidad. Sin siquiera reparar en ello, se coloca en cuatro, colocando las rodillas y sus manos para tratar de soportar su peso.
El lubricante resbala de su agujero apretado hasta sus muslos, empapando su trasero y la cara interna de sus piernas. Sus caderas se alzan hacia arriba una sola vez, hacia atrás, queriendo ser llenado por algo que no está ahí, siendo rodeado por solo el aire frio y nada de calor humano. Stiles de repente se deja caer en el nido, dejando que el calor sofocante del celo se evapore lejos de momento, llenandose de un vacío completamente gelido que las mantas no pueden evitar.
Se siente solo.
Su omega esta practicamente llorando por atencion, el vago recuerdo de los besos de su Alfa presente como fuego dentro de un bosque seco de madera, intenso y quemando todo lo demas que su Omega no considera importante. Los ojos verdes con su tipica nebulosa gris y azulada, incluso aquella pequeña porcion de iris de color amarilloalrededor de la pupila dilatada, es su unico cable con la realidad.
La cruel realidad que su Omega acepta como si fuera la unica.
Está siendo cortejado, sea lo que eso signifique, y está pasando su celo solo. No se supone que eso sea así, y una parte de él lo sabe, porque realmente esperaba que Derek estuviera ahí para él, mimandole, besandole y uniendose a él de una manera más haya de lo fisico, uniendose en el poder del cosmos de los Caballeros del Zodiaco, o ante la fuerza omnipresente de Star Wars. En lugar de ello, Derke no está ahí, solo está Stiles... Stiles y sus tristes y pateticos consoladores.
Y es entonces cuando el aroma del Alfa le llega tan repentinamente como un rayo surcaria la noche. Tan fuerte y presente, incluso más que hace unos momentos. Es tan intenso que Stiles siente como su cuerpo responde de inmediato, su entrada siendo lubricada por el Slick y sus mejillas sonrojandose debido al calor que recorre cada una de sus venas, quemandolas pero no dejando de correr.
Lloriquea fuertemente, queriendo tener la bastante fuerza para ponerse de pie e ir a la puerta, queriendo salir de la habitacion y montarse al Alfa de una buena vez para terminar con su tortura, olvidando el sentimiento triste de hace unos momentos, con la fantasia y el deseo de ser mimado aun presente, tratando de pensar que en pocos segundos el Alfa estara a su lado.
Entonces la puerta se abre, dejando entrar todo el aire fresco cargado con el potente aroma masculino de su Alfa.
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El Sheriff se fue.
Derek sabe que no es normal esa actitud, dejarle poder entrar a su casa y tomar literalmente a su hijo, no es algo que se considerace convencional de ninguna manera, y ciertamente eso solo sucede en las parodias adolescentes que Isaac y Erika ven los fines de semana. Pero ahí estaba, pasando en la vida real.
John Stillinski le habia dado permiso para ir con su hijo, un Omega en celo cuando el era un Alfa más que interesado en su hijo.
Si alguien le hubiera dicho eso alguna vez a Derek, este hubiera jurado que el pobre desgraciado estaba más que idiota, o bien hubiera insinuado que necesitaba un trago para procesar lo que el tipo le dijo. Pero no, eso no sucedió porque Derek no esperaba eso, de ningun modo, y aunque efectivamente tenia pastillas anticonceptivas en su bolsillo, las cuales esta de más decir no tiene ni idea de cómo llegaron ahí, no es logico que se le permita ir e invadir no solo su hogar, sino tambien a su hijo.
Sin embargo, Derek sabe que no hay peligro ahora.
Realtivamente tiene permiso del Jefe Alfa de la familia Stillinski para tomar al Omega; y las pastillas anticonceptivas funcionaban de manera casi perfecta en el Alfa que las ingiriera. Aquellos productos farmaceuticos eran similares a las pildoras supresoras de los Omegas, peor en cambio a estas, las cuales sirven para ocultar levemente el aroma proximo al celo, son ingeridas por los Alfas para asegurar un coito seguro, haciendo que sea menos probable el anudamiento y por ende, el embarazo. Esas pildoras eran utlizadas generalmente en Omegas demasiado jovenes para soportar una gestacion, o bien cuando el Alfa era demasiado sobreprotector con su pareja y temia herirla cuando anudara dentro de ella.
No puede evitar sentirse, de nuevo, nervioso. Todo ha pasado tan rapido en tan poco tiempo que no sabe ni siquiera si sera recibido por parte de Stiles una vez que ingrese a la casa; incluso piensa en mandar a los Betas de sus primos para encargarse del Omega y desaparecer por el bosque lo más rapido posible antes de que en serio quiera poseer a Stiles.
Pero no puede, porque aquella persona que resposa dentro de la casa es Stiles, y precisamente por ello y por el pensamiento constante del Celo que pasa su Omega es que entra por fin al hogar Stillinski.
Ama a Stiles, y no hay nada que importe además de eso, porque este ha accedido a ser coretjado por él, ha aceptado llegar a ser su pareja y le ha demostrado que le quiere. Y eso es suficiente.
Cierra la puerta con seguro detrás de él una vez que entra por completo, sacando rapidamente la pildora mientras esta consiente y pasandola por su garganta. Más vale ahora que no hacerlo.
Sus orejas pendientes de cualquier sonido posble, encontrando todo tan callado que se pone nervioso. No hay latidos, respiraciones, nada.
Solo el leve olor delicioso que se filtra de arriba y baja por las escaleras, dejando un rastro de suculenta fragansia que le hace gruñir guturalmente. Es un aroma dulce que le resulta tan familiar, tan provocador como si tuviera vida propia y quisiera atormentarlo. El olor es directamente enviado de su nariz a su miembro, y este crece con rapidez en sus ahora apretados jeans llenos de barro debido a la pelea.
Su ereccion es casi dolorosa cuando comienza a subir las escaleras, sus manos tensas pasando por la madera del barandal, arañandolas levemente con sus uñas humanas. Siente un calor en su bajo vientre que conoce perfectamente. Gruñe en voz baja, no queriendo alertar a lo que se ha convertido en su presa más suculenta, tratando de entrar sigilosamente dentro del recinto del Omega para no asustarle.
Entrecierra sus ojos antes de tomar el pomo de la puerta donde particularmente el aroma es más profundo, más fuerte y constante. Abre la puerta escuchando como rechinan las bisagras de manera leve, pero para él es como un martilleo constante en su cerebro.
Al hacerlo, fue golpeado por el maravilloso olor de un Omega en Celo.
Su Omega en Celo.
Mira toda la habitación, recorriéndola con la mirada en busca de su Omega, y tiene especial cuidado en una esquina oscura de la habitación, lo que supone es el área de anidamiento, su pareja está sobre todas las mantas, esparciendo su cuerpo en estas, gimiendo mientras empujaba las caderas en el aire. La escena es tan excitante que su miembro da un tirón con fuerza en el jean. Los gemidos aumentan en intensidad al igual que los jadeos.
Se congela en shock y confusión por unos segundos, solamente el calor de su bajo vientre y el aroma dulce inundando sus sentidos lo mantienen sujeto a la realidad, pero se recupera pronto mientras avanza rápidamente al nido, dejando salir un gruñido de posesividad cuando Stiles se da cuenta de su presencia.
Cierra la puerta, concentrando todo el delicioso panorama que se le abre, manteniéndolo solo para él y no dispuesto a compartir nada de eso.
Sus ojos del color del whisky le miran brillantes desde la cama, oscurecidos de deseo y lujuria y dilatados por todo el placer que su pobre cuerpo exige; su rostro sonrojado y su boca abierta en gemidos quedos y jadeos para recuperar el aliento. Su cuerpo lechoso completamente desnudo, salpicado con aquellos lunares que parecen estar en todas partes como chispas dándole toque a la crema, sus piernas torneadas debido al Lacrosse ligeramente abiertas, por donde divisa un liquido transparente deslizarse de manera obscena por sus muslos. Y entonces su mirada se dirige aun más arriba, centrándose en el miembro completamente erecto y enrojecido, y justo debajo de él un pequeño camino de piel sensible que se pierde hacia la espalda, donde la palpitante entrada parece llamarle, concentrando ahí el olor.
No sabe cuándo se ha puesto de rodillas, pero el olor que lo ha incitado a hacerlo. Aquella imagen, aquella atmosfera y aquel olor volviéndole completamente loco de deseo. Mira al Omega, jadeante y enrojecido, tratando de trasmitir con sus ojos lo que quiere, porque su garganta parece incapaz de hacer otra cosa que no fuera gemir. Stiles le devuelve la mirada, y Derek gruñe fuertemente, su miembro comenzando a colocarse tan duro que duele, sabiendo muy bien lo que el Omega quiere de él, lo que necesita de él, y esta algo avergonzado de admitir que él quiere eso también.
El olor es tan fuerte, no es como el de los Omegas en su casa; es dulce y salado y maravilloso y más fuerte que la última vez que lo sintió hacia muchas horas atrás. El Ozono, el bosque, la libertad prohibida y la fresia con hierba buena, todo junto concentrado en un aroma que sirve como afrodisiaco haciendo que su juicio se nuble casi completamente. Es similar a estar en una repostería, oliendo lo que están cocinando en frente a ti.
Y tu estás ahí, dispuesto a degustar completamente todo aquella delicia que es solo para ti y que egoístamente conservaras. Porque Derek no piensa dejar ir a ese Omega nunca jamás en su vida.
—Stiles—dice entre gruñidos, de inmediato acercandose hacia él—. Yo...
Pero no puede terminar la frase, ni sus pensamientos, cuando el omega se mueve torpemente hacia Derek que esta arrodillado en donde el nido comienza, tirando de él por los hombros y uniendo sus bocas en un beso húmedo y necesitado, donde Stiles se deja liberar completamente de su cordura para que su Omega se abra paso y tome el control de sus acciones, confiando ciegamente en su Alfa. Derek sin estar seguro de cómo, logra avanzar con el Omega hacia el nido, aprisionándolo contra las mantas.
Sus lenguas danzan, y el Omega siente como los brazos se ciernen sobre él de manera posesiva, pegándolo completamente a su pecho y haciendo que la piel de Stiles se irrite levemente por la tela del Jean que choca contra su miembro. De manera ansiosa, lleva una mano ahí, donde puedo notar un bulto sobre la tela del pantalón. Aprieta levemente, tocando el terreno, y cuando su Alfa gruñe ahogadamente con sus bocas juntas vuelve a presionar, esta vez más fuerte.
Se separan con un jadeo profundo, un hilo de saliva conectando sus bocas de una manera tan pornográfica que Stiles piensa momentáneamente que debe de ser ilegal, antes de perder el hilo de sus pensamientos cuando Derek se retira por completo la poca tela de su camiseta, mostrando músculos torneados, fuertes y ejercitados, de un color como el caramelo pálido que hace que Stiles se relama los labios con gula.
El Alfa vuelve a atacar su boca, pero solo por un segundo antes de pasar a su cuello, donde besa hambrientamente, como si fuera un dulce que degustar, dando un beso húmedo antes de pasar la lengua por la misma parte, repartiendo pequeñas mordidas donde se supone debe de ser marcado, y el Omega de Stiles se pega completamente al pecho del Alfa como koala, sintiendo como el liquido lubricante vuelve a escurriese por su agujero, empapando las cobijas debajo de él.
El Alfa gruñe al encontrar el rastro de un exquisito aroma proviniendo del Omega. La mano dura y caliente de Derek pasando por su pecho, sus costillas, moldeándolas levemente antes de dirigirse a sus muslos, apretándolos y haciendo que rodee su cadera con su pierna, pegando aun más donde sobre sale la erección de Derek y rozando la tela del jean con su propio miembro. Stiles retira la mano con la que jugaba con el paquete del Alfa de inmediato, abrazando al Alfa por el cuello y gimiendo en voz alta. Sus dedos toman las hebras azabache con fuerza, tirando un poro y ganándose otro gruñido al Alfa.
Derek se separa solo un poco, y el Omega lleva sus manos ansiosas al botón de su pantalón, desabrochándolo y bajándolo con necesidad. El Alfa termina de retirárselo completamente, utilizando sus garras para desgarrar por completo la molesta tela y quedando solo en boxers.
Stiles suelta una carcajada.
—¿Qué? —Derek alza una ceja, sonriendo ladinamente ante la risotada de Stiles.
El omega solo sonrie, abrazandole por el cuello y acercando su rostro al suyo. Sus narices rozan levemente, de manera divertida.
—Estamos impacientes, ¿no? —logra decir el Omega con la voz levemente ronca, cargada en emociones.
Stiles abre sus ojos fuertemente cuando una mano se entromete entre su cuerpo y el de Derek, dirigiéndose a su erección y apresándola desde la base, dando solo un movimiento hacia arriba y haciéndole gemir.
—Creo que no soy el unico—Derek le dedica una sonrisa ladina, antes de volver a besarle de manera posesiva, queriendo ser dueño de todo en él.
El Alfa comienza a subir y a bajar su mano alrededor de toda su extension, conviritendolo en una masa de piel, gemidos y lloriqueos. Su agujero lubrica aun más, y el Alfa gruñe cuando su mano se llena de aquella sustancia liquida que ha resbalado. Libera la ereccion de Stiles, haciendole soltar un suspiro profundo, eso hasta que ante sus ojos sorprendidos, Derek dirige su mano a su cara, observandola como si fuera un especimen sumamente interesante. Sus miradas se cruzan, marron y verde, antes que de manera deliberada el Alfa saque su lengua y le de una probada a la sustancia liquida transparente que ha salido de Stiles.
El Omega se sonroja furiosamente, sintiendo como su ano se contrae, queriendo ser llenado de manera desesperada, porque a esa lenguetada le siguieron dos más, todas igual que la anterior, tentativas.
Algo brilla en los ojos verdes de Derek antes de que Stiles sienta como se reincopora un poco, tomando sus piernas por los muslos con su manos y abriendo sus piernas. El Omega practicamente suelta un gemido alto cerrando con fuerzalos ojos, sintiendo como el cuerpo del Alfa se desliza hacia abajo.
—Abre las piernas, Stiles—la voz ronca del Alfa le hace abrir los ojos, notando en donde Derek está.
Derek le observa desde sus piernas, su cara extremadamente cerca de su miembro y lo que es más placentero para él, su entrada. Stiles gime fuertemente al notar el aroma de Derek rodeandole, contrayendo su agujero ante la mirada verde del Alfa. Dios, ¿Por qué tener sexo era tan vergonsozo?
La cara de Derek se acerca al origen del olor exquisito, olfateando cerca de la base del miembro de Stiles, justo sobre su perineo. Se acerca un poco más, extasiado, pegando su nariz donde comienza la pierna del chico, su mejilla contra el miembro caliente y erecto. Aun con la piel pegada, se dirige aun más adentro, rosando con su nariz toda la extension de piel hasta la entrada de Stiles, donde se dedica a separarla y oler profundamente.
—¡Derek! —gime fuertemente cuando siente como la lengua del Alfa pasa por todo el anillo de musculos de su agujero, retirando el liquido pegajoso con el musculo bucal.
Derek mientras tanto siente el sabor explosivo y picante en la lengua y el paladar, y de inmediato da otra lamida, saboreando y tragando despues, conviritendo a Stiles en un ser desesperado y necesitado, produciendo adorables gemidos que son musica para él. Siente su Alfa regodearce al ser el quien causa eso en su Omega, y en un momento de descontrol embiste con la lengua la entrada, ingresando en ella y traspasando el anillo de musculos lo más profundamente que puede.
—¡Oh Dios! —Stiles grita, tomando con fuerza los cabellos azabaches y de inmediato tirando de ellos—. ¡Por favor...!
No sabe porque esta gimiendo y no le interesa, lo unico que quiere es sentir más, que Derek no deje de estar ahí con él nunca, no importandole que de repente el Alfa le haya hecho sentir más Omega que nunca, porque eso se siente jodidamente bien. El musculo travieso del Alfa simulando dar emebestidas una y otra vez, la humedad y el calor de la lengua haciendole delirar por la atencion que nunca habia tenido, sintiendo el calor de su vientre propagarse como incendio por todo su cuerpo.
Derek retira su lengua de la entrada, dando una ultima lamida.
Delicioso.
Sube por el cuerpo de Stiles, su mirada cambiando a azul a momentos, y es cuando ve los ojos del Omega mirarle con atencion a todos sus movimientos que le hace recordar la pildora que ha ingerido en cuanto el Sheriff se fue.
—Stiles—dice, queriendo llamar su atencion, sintiendo cada vez más constantemente como su Alfa quiere salir y terminar su tarea, poseer el cuerpo de su Omega—, debes saber que esto... es para siempre, ¿lo sabes? Esto... nos uniria.
Los ojos el Omega se abren, de repente el ambiente tornandose pesado, el aroma acido se cuela en su nariz haciendole alzar sus cejas con sorpresa. El olor salado de las lagrimas que salen de los ojos de Stiles colocandole nervioso.
Oh no.
—Stiles yo...
No se queria unir a ti. No te quiere como Alfa. Fue necesidad de celo. No...
—No me quieres como Omega—murmura el chico, comenzando a sollozar.
Stiles pega sus codos a su pecho, tratando de cubrirse él mismo mientras llora. Demonios, se siente tan patetico. Ha olvidado el dolor que le provoca su celo al no estar lleno, cambaindo el placer casi agonico por profunda melancolia porque, Claro, Derek no lo quiere, ¿Quién lo querria? Todo eso del cortejo no fue más que patrañas y habladuria sin sentido y...
—¿Qué... qué haces? —pregunta entre sollozos e hipidos, sintiendo como los labios de Derek le retira las lagrimas con suaves besos, raspando suavemente con su barba sus mejillas a hacerlo.
—Shhh—susurra el Alfa, tomandole entre sus brazos y reincorporandose hasta estar sentado, acunandolo contra su pecho, proporcionandole calor que el Omega no puede producir solo facilmente. Derek coloca su frente contra su sien, no separando sus labios de su mejilla—. No, bebe, no. Yo te quiero Stiles, mucho. Quiero que seas mi Omega, mi pareja, ¿no ha quedado claro cuanto te amo?
El chico abre sus ojos sorprendido, su corazón comenzando a latir rapidamente y sonrojandose con facilidad. Observa al Alfa con atencion, safando sus manos del agarre y acunando las mejillas de Derek.
—Repitelo—pide, con la voz reducida a un hilo agudo y casi divertido, pero Derek no se rie, y solo alza un poco las cejas.
—¿Qué? —pregunta, realmente confundido por los cambios de humor tan espontaneos de Stiles—. ¿Qué te amo?
Y otra vez, el olor a felicidad remplaza al de tristeza y vergüenza. Stiles se abraza fuertemente de su cuello, pegando su rostro contra la curvatura del cuello del Alfa, aspirando su aroma y sintiendose seguro y protegido, querido, amado.
Y entonces llega la sensacion de dolor en su agujero recordandole que esta en medio del celo y que no merece tener un miserable momento romantico, no permitiendole decirle a Derek que sus sentimientos son correspondidos.
Es un sensacion tan profunda que de inmediato y por propia motivacion, pasa su mano por el pecho, deslizandose lentamente hacia el abdomen de Derek, repasando con sus digitos y tratando de memorizar todos y cada uno de los musculos que se tensan bajo su toque. Su mano se encuentra con el comienzo del boxer, y Stiles cierra fuertemente los ojos antes de colarla entre la tela, topandose con el musculo que desprende calor.
Toma el miembro de Derek, apretando levemente y ganandose un gruñido de parte de su Alfa que le hace detenerse de inmediato, temeroso y sin separar la cara de su cuello.
—No...—dice Hale, con la voz entrecortada—, sigue, no te preocupes...
Con luz verde, Stiles comienza a bajar su mano por toda la extencion de piel, de la punta a la base, notando el tamaño del miembro que debe entrar en él, y eso, extrañamente, hace que suelte un gemido bajito, comenzando de nuevo el recorrido pero al reverso, de la base hasta la punta, donde su pulgar aprieta un poco notando que efectivamente, una gota como se ve en las porno comienza a salir.
Siguiendo los conocimientos de las gloriosas peliculas pornograficas—gracias internet—, aprieta un poco antes de volver a bajar y subir, una y otra vez con lentitud, tratando de saber si lo está haciendo bien, solo recibiendo la respiracion pesada de Derek a cambio.
Entonces, con un movimiento rapido, el Alfa le ha dejado en las mantas, lejos de él, y Stiles se reincorpora como puede, sintiendose un poco debil por el insistente punzamiento en su ano. Abre los ojos con sorpresa al ver que Derek se levanta por completo, irguiendose, y frente a él ya no solo está él, sino que esta un glorioso Alfa en todo su esplendor, todo musculos duros, con gotas de sudor en su pecho desnudo. El Alfa se baja los boxers con un rapido movimiento, dejandolo completamente expuesto ante él, y Stiles suelta un gemido necesitado al ver el miembro de Derek, grande y erguido contra su estomago, lo suficientemente grueso como para asustarle un poco.
Y eso es exitante.
El Alfa se cierne sobre él, gruñendo fuertemente y haciendole chocar contra las mantas colocando una mano sobre su hombro. Acerca su cara a su oido, olfateando detrás de él, antes de morderle el lobulo de la oreja y hacerle jadear, practicamente aferrandose a sus hombros desnudos con sus uñas,tratando de mantenerse en la tierra.
—Voy a follarte Stiles—gruñe contra su oido, haciendole estremcer fuertemente. El pecho del Alfa baja hasta chocar con el suyo, piel caliente contra piel. Stiles abre las piernas, dejando que Derek se acomode entre ellas, su ereccion rozando de manera extaciante con la suya propia—. Voy a follarte tan fuerte que tendras mi olor pegado a ti por meses. Todos sabran que eres mío.
—Derek...—gime, soltando todo el aire en un jadeo, sintiendo como el alfa se trasalada de su oreja a su cuello, mordiendole levemente y succionando despues, dejando una marca rojiza en la piel lechoza de su cuello—. Por favor... solo...
—Eres mío, Stiles. Solo mío—pasa la lengua por la marca de manera torturosa, moviendo sus caderas y rozando una vez más sus erecciones, una y otra vez, insistentemente—. Mío Omega. Todo tu eres mío, ¿Lo entiendes?
—¡Sí! ¡Maldicion Derek, solo follame de una jodida vez, Alfa posesivo!
—No—y todo movimiento se detiene. Ya no hay friccion, o la sensacion de la respiracion pesada en su cuello. No hay nada.
—¿Qué demonios Derek? —se queja, comenzando a gemir y a refregarse contra el Alfa hasta que este le toma con fuerza de sus caderas, dejandolo en las mantas con un gruñido para evitar que se mueva—. ¡Dios, por favor!
Los ojos del Alfa relampaguean en rojo tan rápido que Stiles cree que fue su imaginación.
—No—repite, gruñendo—. Eres mío, yo decido si tienes placer o no.
—Derek—gimotea, arquando la espalda queriendo tener contacto, su interior comenzando a doler de nuevo, queriendo ser llenado y soltando Slick para lubricar la entrada—. ¡Derek, Alfa por favor!
La mano del Alfa se dirige a su erección, cerrandose entorno a ella y sacandole un jadeo ahogado a Stiles.
—Ruega por tu placer, Omega.
—Yo...—Stiles aprieta los dientes, sintiendo la rabia comenzar a burbujearle en el estomago—, no ruego... a nadie...
Stiles se reincorpora, capturando los labios de Derek y sacandole un gemido de sorpresa. Su beso es demandante, exigente, queriendo decirle con solo eso que él no se dejaba dominar, que no le rogaria, porque él tambien podia mandar en la situacion. Y reafirmando aquello, toma la erección de Derek, bajando y subiendo lentamente, para despues comenzar a hacerlo rapido. El Alfa le corresponde de la misma manera le beso, perdido completamente, embriagado al igual que Stiles de sus olors juntos, fucionados y tan cerca. Suelta la erección del Alfa para engancharse a su cuello, enterrando sus manos de nuevo en su cabello, considerandose un adicto a la sensacion de las hebras bajo sus dedos.
Se separan jadeantes, Stiles con una mirada decidida y Derek con una de total entrega y hambre.
—Ahora hazme tuyo Alfa idiota, que esto esta comenzando a doler—espeta, rodeando la cadera del Alfa con sus piernas, manteniendole justo ahí, rozando con parte de su trasero y pirineo la erección de Derek, esperando que así reaccione.
El Alfa gruñe, reitarando sus piernas y dejando al Omega en las mantas, llevando una mano para posicionar correctamente su erección, dedicandole una sola mirada intensa.
Stiles está asustado, sí, pero la idea de ser dominado es ahora demasiado excitante y tentadora en su estado mental inducido por el Celo. Abre más las piernas para permitirle un mejor acceso y tratando de convencerlo de que lo haga. Y Derek está a punto de hacerlo, pero quiere asegurase de que su pareja iba a ser capaz de ser penetrada sin dolor. Después de todo, era bastante grande incluso para un Alfa. Empuja un dedo dentro de la entrada, haciendo saltar a su Omega. Si se siente bien un dedo entrando y saliendo, pero solo lo hace endurecer más y producir más lubricante, su interior tratando de engullir todo el dedo de una forma más que vergonzosa. Ante el espectáculo de Stiles secretando más y más, decide que su Omega puede soportar un poco de dolor ya que él no puede aguantar más el palpitar de su miembro, exigiendo invadir dentro de esa caliente cavidad.
Así que sin más advertencia que un beso rápido en la mejilla, saca su mano y empieza a entrar lentamente hasta el fondo, haciendo que el lubricante se desbordara y cubriera la base de su miembro. Es caliente, y está seguro que es una mala manera de poner aprueba su poco autocontrol ante está situación. Stiles deja caer la cabeza hacia atrás y abre la boca para gritar, pero su garganta no puede hacer un solo sonido, como si estuviera callada por fin y solo pudiera sentir y sentir hasta querer explotar. El Alfa se queda quieto, tratando de no terminar por la sensación de calor y presión de Stiles, su pareja, tratando de acostumbrarse a su tamaño por primera vez.
Se siente tan bien, estar rodeado de esas paredes húmedas solamente en la punta, y no puede imaginarse como se sentirá cuando todo su miembro este adentro. Se interna más, sintiendo como el liquido lubricante abraza a su miembro, cubriéndolo de calor en esas apretadas paredes vírgenes. Dios, Derek está casi seguro que en cualquier momento puede perder todo el control y volverse animal, su lobo aullando en su interior.
Después de lo que se siente como horas, Stiles lentamente empuja las caderas hacia adelante, alejándose del miembro de Derek hasta que solo quedo la punta, y volviendo a empujar hacia atrás.
Se siente lleno, satisfecho, completo, y un placer indescriptible se apodera de él al saber que hay un Alfa de verdad ahí, junto a él y viviendo un momento intimo por primera vez, complaciéndolo y amándolo, y eso es tan ¡Dios! Es perfecto y Stiles lo sabe, por lo que tomando la iniciativa una vez más, vuelve a embestirse así mismo.
Suelta un grito cuando Derek comienza a moverse él también, embestidas fuertes y profundas, pero lentas, tratando de no herirle. Stiles sabe que eso está bien, que lo hace porque se preocupar por él y es completamente normal, pero él no quiere ir lento, su Omega no quiere esa delicadeza. Por el amor a todo, Stiles es un hombre y podrá soportar tener sexo como uno.
Su agujero se contrae, oprimiendo el miembro de Derek, y haciendo que suelte un gemido. Alza las caderas, comenzando a embestir contra el pene del Alfa, más rápido, tratando de darle el mensaje que de inmediato es captado.
Derek comienza a embestirle contra las mantas, haciéndole gemir y lloriquear, arquearse contra estás, golpeando una y otra vez su interior, rápido, fuerte y profundo, queriendo romperle en dos y demostrando que es un Alfa.
—¡Derek! —grita al techo cuando el grueso miembro del Alfa roza algo en su interior que le hace delirar, produciendo más lubricante y apretandose entorno al pene. Una nueva embestida en ese punto y siente que todo su ser quiere explotar, pero no lo hace—. ¡Dios Derek!
—Stiles—gruñe el Alfa del mismo modo, embistiendo una y otra vez ese punto, inclinandose para besar y morder su cuello levemente entre cada frenteica embstida—. Stiles, eres mío.
—¡Sí Derek, sí! —lloriquea, sintiendo como el placer esta tan cerca, como se aglomera contra su vientre para luego escaparse y volverse a juntar. El final esta cerca, lo sabe, y justo cuando trata de contenerse, el Alfa vuelve a embestir ese punto y el placer es liberado, sintiendose como siendo llevado a la Enterprise por medio de un transportador. Su cuerpo miles de moleculas que viajan en el espacio vacio para reunirse en un solo lugar: con su Alfa, en casa—. ¡Derek!
—Mío—gruñe el Alfa antes de, en un movimiento de descontrol total, muerda con sus colmillos fuertemente el cuello de Stiles, rompiendo la piel y marcandole, uniendole a él de por vida.
El Omega chilla de placer, derritiendose en sus brazos mientras se siente llenado por la semilla de su Alfa. Sintiendose completo.
Sintiendose como un Omega siendo Amado por primera vez.
Stiles cae en la inconsiencia despues de eso, sintiendo como su Alfa le aropa con sus brazos, susurrando sobre su cabello algo que no alcanza a escuchar del todo antes de dormirse profundamente.
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Nini: De antemano lamento las faltas posibles de ortografía, como ya dije tengo problemas ahorita y escribo desde mi celular cuando puedo en los momentos libres. Bien, mi primer Smut. ¡Yeeeeei! ¿Que tal quedo? ¿Muy mal? ¿Me pase? ¿No vuelvo a escribir uno? Sean sinceros por favor porque estoy super nerviosa! :'v
Al principio no iba a haber Smut en este cap, porque aunque no lo crean siento que las cosas van apresuradas y había dicho que iba a ser lento, pero bueno Soy buena gente y seguí a mi corazón y no les deje con las ganas(?
Gracias a todos
