Aprovechando el descanso que me estoy tomando de la tarea, voy a subir el cap.
En serio creo que mis profesores me quieren matar
En fin… gracias por sus reviews chicos, creo que hubo menos esta vez pero bueno…
Capitulo ocho.
-Hace una semana le quitaron el tubo de la boca. ¿Crees que haya algún cambio hoy?
-No lo sé Carly, pero como dijo la señora Puckett, hay cambios a diario, es solo que no lo notamos a simple vista.
-Sí, supongo que es eso.
-A veces aprieta mi mano. –Dijo Freddie mirando a Sam con una sonrisa. –le comienzo a hablar, a decirle cualquier cosa, es como si me dijera 'Te estoy escuchando' quisiera saber que lo hace. Solo quiero escuchar su voz, que me diga te amo de nuevo…
-Y lo hará Freddie, solo necesitamos ser pacientes.
-¡Holiiiii! Melanie dijo que podía entrar –Dijo Cat cerrando la puerta tras ella. –Estaba platicando con Dice.
-Hola Cat –Le sonrió Freddie. -¿Cómo estás?
-Yo estoy bien. Aunque estoy triste porque Sam aun no regresa. Cuidar niños sin ella es tan difícil. Si se portan mal, no hay quien los amenace con cortar sus dedos… así que solo siguen haciendo travesuras –La voz de Cat se comenzó a cortar. –Y hoy tengo cuatro niños que cuidar y… y… estoy tan sola…
-Tal vez Carly y Freddie puedan ayudarte –Dijo una voz detrás de Cat.
-Señora Puckett…
-¿Qué piensas Cat? Parece que necesitas un poco de ayuda
-Si Carly y Freddie pudieran… –Dijo regresando la mirada a ellos, sus ojos tan desesperados e inocentes que cualquier protesta se les atoró en la garganta.
-Bueno… yo…
-Vamos chicos, Cat necesita ayuda, Melanie y yo cuidaremos de Sam, si algo pasa les llamaremos. Freddie, tu madre me encargo antes de regresar a Seattle que tenía que asegurarme de que salieras de aquí por lo menos una vez a la semana. Y Carly, lo mismo dijo Spencer.
Carly asintió, Spencer había ido a Seattle con la señora Benson para arreglar algunas cosas del trabajo de ella, claro porque Spencer no tenía un empleo y para traer algunas cosas para Carly, además necesitaba echarle un vistazo al apartamento. Aunque volverían en tres semanas.
-Bueno, yo me apunto –Dijo por fin poniéndose de pie. Freddie sin embargo miró a Sam. –Vamos Freddie, será divertido.
-Bien –Respondió por fin dejando salir un suspiro. –Regresaré pronto. Te amo –Le susurró a Sam y le dio un beso en la frente. –Nos vemos más tarde señora Puckett.
-Claro, cuídense chicos.
Los tres se encaminaron fuera del hospital, pararon un taxi que los llevó directo hasta el apartamento de Cat.
-¿Por qué no te ayuda tu Nona a cuidar a los niños?
-Ha estado muy ocupada con sus actividades… pero cuando tiene la oportunidad me ayuda –Explico abriendo la puerta del apartamento. –Pasen
-Gracias. –Freddie sintió como una puñalada en el estomago entrar ahí. La última vez que estuvo en este apartamento, fue para darse cuenta que Sam aun lo quería, y que estaba muy celosa de que él estuviera pasando tiempo con Cat. Bueno, él también había sentido muchos celos de verla pasar tiempo con Robbie. Fue entonces cuando se permitió volver a tener esperanza, y desde entonces había estado en contacto con ella, todo el tiempo llamándola, mensajeandose, video chateando.
-Si quieren algo de tomar o comer o lo que sea siéntanse libres de tomarlo, están en su casa
-Gracias Cat –Dijo Carly sentándose en el sofá. -¿Estás bien Freddie? –Le preguntó cuando Cat fue a dejar sus cosas a su habitación.
-Si es solo… ya sabes… recuerdos…
-Supongo. Nunca había estado aquí. Me gusta el lugar. Este es el hogar de Sam.
-¿Sabes? La historia de la decoración es algo curiosa… me contó Sam que cuando se mudó aquí, solo había una cama, la de la habitación de nona, pero cuando ella se fue y Sam se estableció aquí, dormía en un sofá cama algo incomodo en la sala. Después el show favorito de Cat fue cancelado…
-Espera –Le interrumpió. -¿Qué tiene que ver eso con la decoración?
-Escucha, aquí es donde se pone mejor. Así que Sam y Cat fueron hasta los estudios a reclamarle al productor, pero no pudieron hacer nada. Luego Sam engañó a los encargados de trasladar toda la utilería y las cosas para que trajeran todo y no a una bodega, así que aquí está, la mayor parte de las cosas que ves son de un programa de televisión
-¡No es cierto!
-Oh, lo es
-Vaya. Sam definitivamente tiene un don –Rió Carly mirando con atención las cosas a su alrededor. En ese momento tocaron al timbre
-¡Ding dong! ¡Ya voy! –Gritó Cat corriendo desde su habitación hasta la puerta. –Oh, buenos días señor White.
-Hola Cat, traje a Jimmy y a Timmy –Saludó el hombre empujando a sus gemelos. –Bueno adiós –Dijo y se dio la vuelta.
-¡Espere señor White!... oh ya se fue… Hola niños
-¿dónde está Sam? –Dijeron al mismo tiempo
-Ya les dije la semana pasada chicos, ella está en el hospital.
-Pero dijiste que se estaba recuperando –Timmy se cruzó de brazos, molesto.
-Y lo está, pero necesita un poco más de tiempo. ¡Pero miren! Aquí están ellos, él es Freddie, es el novio de Sam, y ella es Carly, la mejor amiga de Sam
-Ya lo sabemos –Volvió a decir Timmy. –Nosotros veíamos iCarly todo el tiempo
-¡Sedieeeeeeeee! –Gritó el otro gemelo corriendo para abrazarse a las piernas de Freddie.
-Oh… oh cielos, okay… ummm ¿Hola?
-Lamento la emotividad de mi hermano. Pero somos fans del Seddie desde siempre. Lo lamento Carly, pero no mereces a Freddie
-O...kay… -Carly miró al pequeño niño con el ceño fruncido. –Nunca lo quise de todas formas
-Bien. Porque ellos se aman. Lo sé –Carly sonrió.
-Yo también lo sé pequeño.
Una hora después llegaron los otros dos niños, un niño y una niña mayor que él, quien no dejaba de seguir a Freddie a todas partes, preguntándole cosas.
-Freddie, creo que Jimmy se quedó dormido abrazando tus pies –Dijo Cat señalando al niño.
-Oh, es verdad… tal vez deba ir a acostarlo
-¿Cuándo lo vayas a acostar puedo abrazar tus pies? –Preguntó Emilie con ilusión.
-Mmmm no, no gracias pequeña Emilie, pero puedes hacer tu tarea
-¿Puedes ayudarme con mi tarea?
-Seguro… ¿De qué es?
-Matemáticas. Sam siempre dice que las matemáticas apestan pero igual me ayuda, ella es de verdad muy lista aunque intente ocultarlo. Dice que sabe matemáticas porque tú le enseñaste. ¿Sabes? Siempre habla de ti, creo que está enamorada de ti, pero sabes, YO estoy más enamorada de ti…
-Bien, bien –La detuvo Freddie. –Iré a poner al pequeño Jimmy en la cama, y tu pequeña, puedes quedarte aquí… -Freddie se agachó para levantar a Jimmy y se encaminó a la habitación de Sam y Cat, agradecido de poder huir por un momento de Emilie.
Cuando entró a la habitación, sintió de inmediato el nudo en la garganta. Acostó delicadamente a Jimmy en la cama de Cat, lo cobijó y luego se acercó al lado de Sam, contemplando las cosas que sin duda ella había puesto ahí. La mayor parte de las cosas las recordaba de cuando había estado ahí en sus días recuperándose del incidente con los atunes asesinos. Aunque nada de diversión, había dicho Sam, lo cual lo desilusionó un poco, aun así, dormir con ella y abrazarla había sido más que suficiente, bueno, casi suficiente.
Sonrió al ver un marco con una foto en el buró, esa foto no estaba en su visita pasada.
Era una foto de ellos, Carly la había tomado un día en Ridgeway. Freddie tomó la foto entre sus manos. Carly dijo que de todas las fotos que había tomado esa era su favorita porque según ella 'había logrado captar la definición de amor en una foto'. Sam y Freddie se miraban el uno al otro, sonriéndose, las manos de él en la cintura de ella, y sus manos en los hombros de él. Recordaba ese día, él y Sam habían estado separados por tres clases y por fin en el descanso se estaban viendo. Cuando la volvió a ver se sintió tan feliz, como si no la hubiera visto en años y por fin estuviera de nuevo ahí con él. Ese fue el día en que se dio cuenta que estaba enamorado hasta el tuétano de Samantha Puckett.
También fue el primer día que ella le dijo 'te amo' y él respondió 'También te amo'.
-¿Sabes algo? Ella puso esa foto ahí después de que te fueras la vez que estuviste aquí –Freddie se dio la vuelta ante la voz.
-Cat…
-La sacó de una maleta y dijo 'después de estos días, creo que aun hay algo de esperanza' y la puso en el buró. Todas las noches, aunque ella piensa que no me doy cuenta, la contempla un rato antes de dormirse. Me confesó que nunca quiso terminar contigo –Freddie regresó los ojos a la imagen.
-¿En serio ella dijo eso?
-Si Freddie. Eso dijo.
-Yo tampoco quería terminar con ella.
-No la dejes Freddie. Aunque ella esté en coma, es más que obvio que ustedes dos van a regresar, digo, cuando se entere que has estado aquí desde el principio y que apenas has puesto un pie fuera del hospital… la noto más feliz desde esa vez que viniste. Habla contigo todo el tiempo, ella cree que no me doy cuenta de muchas cosas, pero lo hago. Cuando suena su teléfono con una llamada o mensaje sé que eres tú por la expresión en su rostro. Yo… simplemente creo que está mal que dos personas que se aman tanto estén separadas
-Yo también Cat…
-Deberías venir a vivir a los Ángeles. Sé que tu universidad podría transferirte si así lo quisieras. O si Sam decidiera regresar a Seattle contigo… bueno, sería muy difícil para mí, pero lo aceptaría porque con quien es feliz de verdad, es contigo…
-¿Puedo contarte algo Cat? –Dijo Freddie sentándose en la cama de Sam. Tuvo que detenerse un momento y tratar de no llorar porque la cama olía a Sam, su olor natural, no su olor actual a medicamentos y hospital.
-Claro Freddie –La voz de Cat lo trajo de vuelta. Ella se acercó para sentarse en el otro extremo de la cama de Sam.
-No le he dicho esto a nadie, ni siquiera a mi mamá. Hace como cuatro meses lanzaron una convocatoria para alumnos que tal vez quisieran probar en otras universidades, así que un profesor me invitó y me inscribí. Cuando me pidieron poner opciones, puse dos universidades de aquí de los ángeles. –Cat levantó las cejas, sorprendida.
-¡¿Qué te dijeron?!
-Hace tres semanas recibí un correo electrónico de parte del coordinador del programa. La UCLA está dispuesta a aceptarme como alumno a partir del próximo semestre si acepto el intercambio.
-¡Oh Freddie por Dios! Eso es maravilloso, ¡Tienes que decirles que si!
-No sé como vaya a reaccionar mi mamá, es decir ella…
-Freddie ¿Puedo serte honesta? Sam me ha platicando muchas cosas de ustedes, sobre todo de ti. Y entiendo que tu mamá te proteja tanto y todo… pero ya no eres un niño. Tu mamá debe saber que va a llegar un momento en que tengas que dejarla, tarde o temprano. Cuando tú y Sam vivan juntos, no vas a llevar a tu mamá, ¿O sí? Tu mamá debe aceptar que ya creciste –Freddie miró a Cat detenidamente. No podía creer que estuviera hablando con tanta sabiduría y cordura. Después de todo… era Cat. Pero tenía tanta razón, la UCLA era una gran universidad, que le permitiría desarrollarse en su área a la perfección, además viviría con Sam tal vez. Por lo menos sería su vecino en el mismo edificio, estarían juntos, sería su novia de nuevo. Y todos sabían, que después de todo lo que estaba pasando, jamás se separarían, nunca jamás en la vida. Preferiría morir que volver a vivir sin ella, con el miedo de que pudiera conocer a alguien más y lo olvidara.
Esa foto, la foto que aún sostenía en las manos era la prueba de que aun se amaban, que nunca habían dejado de hacerlo y que siempre sería así.
-Gracias Cat. Supongo que solo necesitaba ese empujón
-Descuida, haría cualquier cosa con tal de ver a Sam feliz.
-¿Sabes algo Cat? Yo también.
Debo regresar a hacer la tarea.
Que tengan una bonita semana chicos, sigan dejando review.
Nos leemos el próximo domingo ¿Ya es 19 de abril? Pero que rápido se pasa el tiempo, estoy tan anciana
