Perdón el retraso y lo pequeño del capitulo, pero lo estoy haciendo en el poco tiempo libre que tengo. Muchas gracias por su apoyo! y si, me da horrible dar Spam, pero, ¡Hice la historia Fem!Sterek! Yeeei! Se llama "I'm Yours" y la pueden encontrar en mi perfil. Muchas gracias de nuevo, los quiero!

You are mine

Capítulo 22: Burbuja rota

Laura cierra con demasiada fuerza la computadora que sostenía Harris en la mano, aplastando el celular por el cual ha estado hablando con Peter y asustando un poco al hombre.

—¿Ocurre algo? —pregunta el hombre, alzando las cejas levemente y de manera imperceptible. Laura solo niega con la cabeza.

—Debemos posponer esto—es lo único que dice, señalando la computadora y los documentos esparcidos alrededor de la mesa. Se levanta de la silla, tomando la chaqueta que descanza en el respaldo de la misma y dirigiéndose a la puerta.

—Vuelvo a preguntar arriesgándome a sonar repetitivo—Adrian ya se ha reincorporado también, tomándola del brazo levemente y haciendo que de inmediato se tense por la cercanía de otro Alfa, y lo que es más, que ese mismo Alfa la detenga—. ¿ocurre algo malo?

Laura solo niega con la cabeza, no queriendo mirarle.

—No es nada, problemas con mis primos—su voz no titubea, completamente segura—. No te preocupes, no es por ti, solo...

—No necesito explicaciones—le interrumpe, de manera un poco ruda, pero no importándole en lo absoluto porque no hay enojo en su voz.

—Gracias Adrian—murmura cuando el hombre le suelta, y se dirige a la puerta sin darle una ultima mirada a la desordenada estancia.

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Derek se pasea por la sala del Loft, Stiles, recién salido de su celo justo a tiempo, esta durmiendo en el sofá, y Erika se remueve inquieta de un lado a otro alrededor de la habitación, mordiéndose las uñas en un tic nervioso que sabe perfectamente, hara que la chica de un grito al cielo cuando se entere como termino su pobre mano.

No entiende como su vida puede estar tan llena de tristeza. No lo entiende, pero lo acepta, porque uno no puede cambiar esa parte de él aunque quiera. Y eso está bien, o al menos lo estaba.

Aprendió a vivir con los altibajos que su vida, se acostumbro a la idea de siempre estar solo como auto castigo. Laura y su familia le sirvieron de apoyo cuando las cosas se pusieron difíciles, y aunque eso no fue suficiente para quitar el amargo sabor de su boca, si lo fue para resignarse y vivir rodeado de fracasos y horribles situaciones que él mismo generaba. Y uno de esos, era ella.

Kate Argent.

Su nombre sonaba con un odio tan concentrado dentro de su cabeza que le sorprende alguna vez haber pensado que Stiles sonaba con ese mismo sentimiento. No, el nombre de Stillinski sonaba con desagrado los primeros días, pero el De la Argent parecía veneno liquido, una serpiente de mercurio puro toxico que esta de más decir lo corrosivo que era.

Derek sabe que podría convertirse en asesino, que fácilmente la próxima vez que Kate mostrara su cara frente a él, tendría las habilidades necesarias para enfrentarla y vencerla para siempre de una buena vez por todas, eliminarla del mundo y hacerla pagar por todas las cosas que hizo. Porque si pudiera elegir a una persona que matar en el mundo, fácilmente diría que ella, sin dudarlo ni un solo momento, sin temor a arrepentirse, porque no lo haría. Si Kate moría, lo más probable es que bailara en su tumba.

Porque Derek ya no era el débil adolescente que una vez conoció la Argent ya no era ese chico que parecía un Beta asustado todo el tiempo, temeroso y sumamente tímido, oh no. Él ahora era un Alfa, con un Omega que proteger, con una manada a la cual serle fiel, y sobretodo, con una furia contra ella que ni siquiera tenia cabida en su cuerpo.

Porque ahora Kate ha ido demasiaod lejos, metiéndose no solo con su manada, sino también con Isaac, y por si fuera poco, con Scott.

No fue inteligente, sin embargo, tomar a ambos chicos, y eso Derek lo sabe, porque ahora Laura de seguro estará iracunda. No se equivoca, y en menos de un segundo la Alfa entra con sus ojos rojos brillando en cólera animal, buscando con la mirada y el olfato a los miembros faltantes de su manada.

—¡Tu grandísimo cobarde! —grita su hermana, dirigiéndose hacia Peter con velocidad y estampandolo contra la pared. Una garra pelirgosamente afilada cirniendose sobre la graganata de su tio—. ¡Debi haber sabido que no podía confiar en ti!

—Laura—Cora jadea, removiéndose incomoda debido a lo alterado que esta su Alfa, e incluso Malia y los Gemelos, tan callados como siempre en una reunión, se miran entre ellos preocupados.

—¡Callense! —grita Laura con su voz, haciendo que Derek de inmediato se tense. Stiles, que hace unos minutos dormia profundamente aun cansado de los agitados tres días de su celo, se despierta con un sobresalto.

—¿Qué demonios sucede aquí? —pregunta en voz alta el Omega, reincorporándose del sofá y viendo a Laura incrédulo—. Tranquila mujer—bufa cruzándose de brazos—. Baja a Peter y habla como persona civilizada.

Y sí, puede que Derek abra los ojos impresionado cuando Laura le hace total caso, bajando al hombre y dirigiéndole una mirada antes de volver a la normalidad, sus ojos completamente verdes de nuevo.

—¿Qué hace él aquí? —pregunta su hermana en su dirección, luciendo cansada—. No quiero perder a nadie más, Derek, debe...

—Yo tampoco quiero, Laura—gruñe con voz baja, interrumpiéndola—. Pero considerando que robaron a Isaac y Scott en las narices de la manada, y que Kate es una psicópata, no planeaba dejarlo solo.

—Al parecer—dice Stiles con una sonrisa—, mi casa no es lo bastantemente segura para complacer a este sourwolf.

Laura niega con la cabeza, dirigiéndose si decir nada hasta la mesa,

—¿Qué tenemos? —pregunta, colocándose en aquella posición de Alfa que Derek tanto admiraba de ella y de su madre.

—Los tomaron cerca de la escuela, al parecer—Derek dice, acercándose él también a la mes ay señalando el punto preciso—, justo a unos metros del campo de Lacrosse.

—¿Alguna idea del porque además de lo obvio?

—Yo—Stiles alza una mano, sonriendo un poco. Ambos Hale's le miran con una ceja alzada—. Creo que es más que obvio si lo piensan un poco. Puede que si, que Kate sea una lunática como dicen, pero hay más probabilidades que no este chiflada del todo y que tenga un plan—coloca las manos en la mesa, comenzando a explicar ante la atenta mirada de los hombres lobo—, o al menos, yo lo tendría. No mataran a Scott y Isaac.

Derek alza aun más la ceja, si es posible.

—¿Cómo lo sabes?

Stiles tiene que contenerse para no rodar los ojos.

—Facil Derek, piensa. ¿Por qué matarían a dos Betas de una manada, si pueden sacarle provecho a la desaparición de dichos Betas? —pregunta a nadie en esepcifico—. Creo que los usaran de carnada.

—¿Para pescar? —pregunta Cora burlonamente, haciendo que el Omega frunza el ceño.

—Para pescarnos, seria el termino correcto. Creo que es bastante claro, y que todos pueden ver, que es mejor matar a un Alfa que a un Beta, por mucho—Stiles dibuja con un rotulador cercano un circulo en una hoja usada—. Ellos son este punto—y dsepsues traza un triangulo—, y este es Laura—despues hace cuadrados alrededor de "Laura" —, y estos son ustedes. Si algo me ha enseñado los videojuegos de matanza y guerra, es que sobre todas las cosas, el blanco siempre esta protegido. Laura es el blanco, y nosotros, los cuadrados, lo protegemos por si alguno de ellos hace ademan de atacarla. Para ello formamos un perímetro a su alrededor, como los lobos de manera instintiva.

Bien, como decía, Laura esta justo en el centro de es perímetro que los cazadores consideran inalcanzable, impidiendo que entren en él. ¿Pero que pasaría, si el triangulo sale del perímetro? Scott y Isaac salieron de él, y ellos con facilidad los tomaron, probablemente pensando que Laura reaccionaria de un modo u otro, pero que efectivamente saldría de nuestro alcance, dejándola en territorio enemigo

—¿Estas diciendo que lo único que quieren es cazar a Laura? —Derek pregunta alzando las cejas de una manera tan enigmática que Stiles sintió que una sonrisa comenzaba a formarse en su rostro.

—No—se apresura a aclarar—. Estoy planteando una hipótesis probable. Puede que Laura no sea el blanco, pero dudo mucho que Scott lo sea, o incluso Isaac. No podemos ir alla sin un plan o algo por el estilo.

—Ni siquiera sabemos en donde los esconden—dice Malia, frunciendo el ceño.

—Exacto —Peter se acerca con una sonrisa en el rostro, y no puede evitar sentirse sumamente sorprendido por no verle temeroso ante Laura aunque esta le gruña levemente—. No sabemos y eso nos pone en una desventaja.

—Pero yo sé como sentirlos—espeta la Alfa, cruzándose de brazos.

—Sé que lo sabes—dice el mayor, entrecerrando los ojos —. Pero eres muy joven aun para tener un vinculo con ellos, y ni siquiera mordiste a Isaac.

Laura frunce el ceño, y Derek se muestra confundido. Adorablemente confundido. Deja de pensar en eso, Stiles.

—¿Qué sugieres entonces? —el pelinegro alza una ceja, mirando a Peter con los brazos cruzados.

—Creo que es mejor llamar a quien si puede rastrearlos.

—¿Hablas de mamá? —Cora se mete a la conversación, llamando la atención del Omega. Luce sorprendida—. Pensé que no llegaría hasta mañana.

Peter sonríe ladinamente.

Talia Hale vendrá... traga saliva nerviosamente, incomodo de repente. Demonios, esta a punto de conocer a Talia Hale, su heroína, su... su suegra.

—Ya vez que no—su atención se posa en Laura, quien mira el vacío sin decir absolutamente nada—. Perdón Sobrina, pero tu madre se adelanto.

Derek gruñe fuertemente, tomando a Peter por le hombro, pero Stiles no se preocupa en lo absoluto, pues sabe que no lo dañara. O al menos no permanentemente.

—¿Charlie vendrá? —pregunta, con un gruñido gutural atorado en la garganta y vibrando a través de él—. ¿Todos?

Peter frunce el ceño, apartando su brazo del agarre con una mueca.

—Desde luego que vendrán todos—bufa el mayor, mirando desinteresadamente a su sobrino—. Tu madre no dejaría a nadie en New York, mucho menos al cuidado de tu padre, ¿O sí? Además, no se puede defender él solo sin ayuda en la gran ciudad.

—¿Por qué no nos dijiste antes? —gruñe esta vez Laura, mirando al hombre incrédulo.

Peter se encoge de hombros, sin importarle o interesarle absolutamente nada.

—¿Por qué tendría que hacerlo? Mi hermana solo quería adelantar los planes, no es como si darle una sorpresa a sus hijos fuera algo malo.

—Ella nunca hace eso—le recordó Derek con un gruñido—. Si viene en camino es por otra cosa, y lo sabes.

—Bien—acepta Peter por fin, alzando sus manos—. Piensa que no es tan seguros aquí, y aun más después de haberle comentado el error de Derek y que eso conllevo a la cárcel...

—No tenias que decirle—Derek ya ha comenzado a mostrar sus ojos, de nuevo rojos, y Laura incluso se muestra sorprendida ante este hecho, acercándose a Stiles con rapidez y levantando la cara de Stillinski por la mandíbula, observando con atención el cuello y haciendo que, inevitablemente, se sonroje.

—¡Lo marcaste! —exclama sorprendida la Alfa, y Peter ya esta un segundo después, él también observando la marca.

—Suelteneme—dice Stiles, completamente nervioso—. Que les importa si me marco o no...

De inmediato, la Alfa en la habitación niega con la cabeza.

—No lo entiendes—suspira, mirándole con una exprecion de cachorrito—. Si Derek te marco, eso significa que ya es un Alfa completamente ahora, y eso mi madre...

—Y eso no lo voy a permitir sin que se haya ganado el lugar—la voz poderosa y femenina resuena en la habitación, cortando el aire como un cuchillo ninja y llegando directamente a los oídos de Stiles, haciendo que de manera completamente humillante se estremesca y gimotee levemente.

Derek de inmediato está a su lado, apretándole el hombro con suavidad. Se calma poco a poco, dirigiendo su mirada a la hermosa mujer que camina por la sala en dirección a ellos, junto con otras personas un poco más alejadas.

La primera impresión de Stiles, si se lo llegan a preguntar en un futuro, de Talia Hale, siempre seria la misma: imponente. Sí, ahora entiende porque su padre hablaba de la mujer con tanto respeto, con tanta admiración y orgullo. La matriarca Hale es hermosa, pero se nota a leguas que un poder, sabiduría y astucia se oculta detrás de esos ojos chocolate, que miran al grupo con leve ternura.

—Mamá—saluda Laura, sonriendo, y casi instintivamente ambas mujeres Alfa levantan sus brazos, rodeándose con ellos.

—¿Cómo estas, pequeña? —pregunta con cariño sobre el cabello de la hermana de Derek, y esta de inmediato se separa.

—Yo muy bien, pero...

—Lo sé—Talia le interrumpe, frunciendo el ceño, y es en ese momento que Stiles sabe de lo peligrosa que puede llegar a ser, justo cuando muestra esos ojos carmesí brillantes.

—Alfa—escucha el jadeo casi en unísono que sueltan los chicos, y observa con impresión como se lanzan contra la mujer, abrazándola, mientras ella solo sonríe y los deja ser, acariciándoles levemente la coronilla.

—También los he extrañado, niños—sonríe maternalmente, Stiles retira la mirada, repentinamente incomodo. Es entonces cuando, escuchando el carraspeo de Peter, regresa su atención a la matriarca, quien se ha puesto seria —. Pero no hay tiempo ahora de decir nada, chicos, tenemos que encontrar a Isaac.

—No olvides a Scott—Derek también se ha acercado a la mujer, asintiendo con la cabeza, y Stiles no puede evitar sorprenderse al ver que, efectivamente, incluso con su madre es serio y sin expresiones, como si hubieran retrocedido en el tiempo.

Talia solo sonríe.

—No lo hare, Derek—y como madre que es, rodea al hombre con sus brazos delgados pero fuertes—. Te extrañe, pequeño lobito.

—Mamá—replica el pelinegro. Una sonrisa aparece de inmediato en el rostro de Stiles.

La borra cuando los ojos curiosos y evaluadores se centran en él, y Stiles siente que esa mirada le atraviesa el alma, como si con eso supiera de inmediato quien era y le dejara al desnudo frente al Alfa Hale.

La mujer solo sonríe un poco.

—Tu debes ser Stiles, ¿no? —pregunta, con un tono maternal. En menos de un parpadeo y antes de que pueda abrir la boca para responder la acertada hipótesis, Talia ya le esta tomando de los hombros, dándole un abrazo.

El Omega de Stiles se retuerce dentro de él sin poder evitarlo, muy dentro de él, incomodo ante la presencia de un Alfa ajena a él o su familia, y sobretodo, a una que apenas ha visto.

—Eres tan lindo como te imaginaba—la mujer sonríe enternecida, separándose de él, sus ojos chocolate brillando—. Al fin Derek hizo algo bien.

—No me conoce—no puede evitar decirlo, sonriendo tímidamente.

No cualquier día estas frente a tu persona a idealizar, la cual, no es tu padre. Porque Stiles ama a su padre y lo admira, por supuesto.

—No me hace falta para saber que eres un buen chico—niega la mujer—. Y Laura me ha hablado mucho de ti.

Stiles se sonroja, mirando como Laura alza un pulgar en su dirección.

—Siento que ya te conozco—continua Talia ante su extraño silencio—. Y estoy segura que nos llevaremos bien, pero por ahora—se dirige a la mesa, colocándose seria y con los ojos carmesí—, debemos hacer que esos Argents paguen. Esta vez no me quedare impune. Los haré pagar...

Laura se acerca con una sonrisa entusiasmada.

—Tu dirás, Alfa—dice la chica, pero Talia niega la cabeza.

—No, esta vez tu serás la responsable, Laura—comenta solemnemente—. Es momento de que tomes tu lugar.

La chica solo niega con la cabeza.

—¿Qué hacemos entonces, Stiles? —Laura sonríe, y por primera vez en la vida, Stillinski tiene sobre sus hombros una responsabilidad.

Hincha el pecho con orgullo, comenzando a detallarles el plan.

Solo ruega que funcione.

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—Eres un animal—escupe la Argent de cabello rubio que Isaac no conoce, la saliva golpeando su mejilla y resbalándose hasta la barbilla.

Sus manos sujetas no permiten que se retire la sustancia, y frunce el ceño sintiendo sus garras clavarse en su piel con fuerza, enterrándolas en la palma y sacándose sangre.

—¡No lo toques otra vez! —Scott grita desde el otro lado de la habitación, gruñendo fuertemente.

—¿O que? —se mofa Kate, antes de darle otra descarga eléctrica que le recorre el cuerpo con violencia.

Kate se separa, dirigiéndose hacia la salida y tomando relevo con un hombre grande, quien le mira con malicia.

—Encargate de él, tengo que ir con Whittemore.

Es lo único que escucha antes de volver a sentir dolor.

Los gritos de Scott siendo su único puente con la realidad.