Capítulo 28
Kate entró rápidamente a su departamento, aún apretando contra su pecho las carpetas que Smith le había entregado…
El nudo que tenía en la garganta le había impedido utilizar su móvil, y no había mucho que pudiera hacer… tampoco…
¿Cuándo se le habían escapado las cosas de las manos? Ahora no tenía a Rick y ni siquiera podía estar segura de que estuviese vivo…
No, Rick no podía estar muerto porque con las pruebas que ella tenía, al senador no le convenía tenerla aún más en su contra… él no era un improvisado, no por nada había permanecido donde había querido durante años sin que nadie pudiera tocarlo, hasta ahora…
Se sentó en el sofá y revisó una vez más los datos de la carpeta…
Cuentas bancarias, declaraciones de impuestos, nombres, toda la gente ligada al caso de su madre… había explicación para todo… pero Smith tenía razón, ella lo tendría muy difícil si quería probar que el senador Bracken era el culpable del homicidio de su madre…
Y por saber el nombre de ese tipo, había perdido a Castle, su único sostén en ese momento… ¿qué le diría a Alexis? ¿qué haría si no podía recuperarlo?
El sonido de su móvil la sacó de su reflexión, no reconoció el número y se puso en alerta…
-Beckett…- dijo en el tono más calmo que pudo.
-Detective…- la voz sonaba grave y amenazante… profunda y… ¿conocida?
-¿Quién habla?
-Digamos que… un amigo…
-¿Qué quiere?- Kate perdió la paciencia, no estaba para juegos.
-Quería contarle que tengo algo muy preciado que le pertenece… y parece que usted tiene algo que a mi gente le pertenece también… ¿no es así?
-¿De qué habla? No tengo tiempo para juegos…
-Hablo de las carpetas que seguro tiene entre sus manos… y del señor Richard Castle...
-¿Qué es lo que quiere?
-Asegurarme de que no hará ninguna tontería… siempre supe que el tipo estaba enamorado de usted… lo vi en sus ojos hace algún tiempo… lo que no imaginaba era que usted también lo estaba… y eso me resultó placentero y a la vez muy útil, detective…- dijo y lanzó una carcajada.
Kate entornó sus ojos, tratando de recordar…
-¿Vulcan Simmons?- dijo y su mirada se endureció.
-Estoy impresionado…- dijo el hombre- no imaginé que me recordara…
-Créame, no son buenos los recuerdos…
-No se preocupe, tampoco los míos…- dijo y volvió a reír.
-¿Qué significa que no haga tonterías?
-Quiero que se olvide del caso… que no investigue más y a cambio, confiaré en usted y le devolveré a su novio… en una sola pieza…
-¿Confiará en mí? Tengo cientos de formas de prometerle y no cumplir…
-No creo que nos subestime tanto… usted sabe que hace años venimos haciendo lo que necesitamos y nada ocurrió…
-Sin embargo, ahora tiene miedo… de mí…
-¿Miedo? No… no me haga reír, detective… solo cubrimos los rastros… y usted es uno que debimos haber cubierto hace muchos años… pero cometimos el error de subestimarla… fue una equivocación…
-Quiero saber que él está bien… necesito escucharlo…
-Kate…- escuchó ella unos momentos después, cuando se preguntaba si la comunicación se había cortado.
-Rick… ¿estás bien?
-S…- lo escuchó decir y luego escuchó un quejido.
-Rick… ¡Rick!- repitió Kate.
-¿Hará lo que se le pidió?
-Por supuesto…- dijo Kate.
-Bien… a medianoche quizá tenga noticias nuestras...- dijo y cortó.
-Espere…- dijo Kate pero se dio cuenta de que era tarde…
Comenzó a temblar, se sentía horriblemente insegura. ¿Y si Rick no regresaba? Las pruebas contra Bracken y su gente no eran tan contundentes…
Recordó a Smith y lo que le había dicho sobre la grabación… si tan solo supiera donde encontrarla…
Se sentía ridícula, pero a esas alturas, ya no estaba tan segura de querer resolver el caso de su madre, sobre todo si era a costa de perder a Rick…
Resolver el caso no traería a su madre de vuelta, eso lo había sabido siempre, pero ahora, más que nunca, eso cobraba importancia…
Cerró los ojos y sintió lágrimas… recordó haber corrido tras el auto para alcanzarlo cuando se habían llevado a Rick. Recordó también otro auto que se detenía a su lado, el de Smith… que le ofrecía sacarla de allí…
-Lo siento, detective…- había dicho el hombre- sabíamos que algo así podía suceder…
-A usted no le importa nada, ¿verdad?
-Está equivocada… a mi me importaba cumplir con mi amigo Roy… pero ya no puedo hacer nada más… estoy en peligro y lamentablemente usted y Castle también…
-Déjeme aquí, quiero bajarme… espero que esta no haya sido una trampa…
-Créame que no… lo siento por ustedes, pero tengo que desaparecer… espere que la llamen, seguramente le ofrecerán un trato…
-¿Por qué creo que usted está perfectamente al tanto de lo que ocurre?
-Porque lo estoy, conozco a esta gente, sus antecedentes y de lo que son capaces… y usted también…- dijo y el chofer se detuvo y vio a Kate abrir la puerta- le deseo suerte, detective… estoy seguro de que podrá cuidarse si actúa con inteligencia y si puede encontrar la grabación…
Kate abrió los ojos y suspiró. ¿Por dónde debía comenzar a buscar la grabación? Había registrado las pertenencias de su madre cientos de veces durante los años desde su asesinato… pero si Bracken y su gente estaban tan convencidos de que la grabación estaba en su poder, debía ser por algo…
Pensó en Montgomery y en la posibilidad de que él tuviera esa grabación… pero se la hubiese enviado a Smith para que la tuviese a salvo…
No… era imposible que su madre no la tuviera, el tema era que quizá sabiendo que debía protegerla, la hubiese escondido muy bien, para que nadie, salvo ella pudiera encontrarla… y se había llevado el secreto a la tumba…
Concentrada en las pistas que tenía y preguntándose donde podía estar la grabación que podría servirle de seguro de vida o, en el último de los casos, como la llave para poner a Bracken tras las rejas, se quedó dormida… estaba exhausta…
Tuvo sueños raros todo el tiempo que durmió. Soñó con su madre, con cosas que ella decía, con el capitán Montgomery y la primera vez que se habían visto… y se despertó sobresaltada con el sonido de su móvil…
Un cuarto de hora más tarde, luego de medianoche, llegaba a la intersección de dos calles en la zona menos transitada de la ciudad…
Lo vio a lo lejos, tirado en el suelo, al lado del teléfono público y corrió a su encuentro…
Él se quejó cuando ella lo movió y lo hizo girar para mirarla… estaba muy golpeado, pero consciente… y tenía bastante sangre en la ropa…
-Rick…- dijo y acarició su cara- ya viene una ambulancia… ¿puedes moverte?
-Sí…- jadeó él y se abrazó a ella para incorporarse un poco.
-Tenía tanto miedo de perderte…- le dijo ella con lágrimas en los ojos…
Bueno, veremos como sigue esto! Muchas gracias por seguir leyendo!
