"Una larga noche"
- ¿Cómo se llaman esos chicos? –Pregunta Brittany que miraba el gran escenario con sus lentes de sol en color naranja y amarillo.
- Se llaman Alabama Shakes, es un buen grupo. –Es Quinn quien le responde mirando al mismo lugar.
- ¡Me gusta! –La rubia mas alta bailaba con extraños movimientos, incluso las canciones más lentes las llegaba a bailar sola.
- A mi no me interesan estos grupitos, solo quiero ver a Snoop Dogg –Habla Santana con un vaso de cerveza espumosa en su mano.
Yo, que estaba al otro lado de Quinn, me inclino y la miro con el ceño fruncido. ¿Cómo puede tener gustos musicales tan pésimos? Niego con la cabeza y sigo disfrutando de aquel espectáculo con mi novia, porque Quinn si estaba muy feliz.
Y si, era su primer concierto multitudinario.
Estábamos aun en Memphis; en el Tom Lee Park con una hermosa vista al rio Mississippi y disfrutando del famoso Beale Street Music Festival que se daba en aquella ciudad.
No teníamos planeado ir, de hecho no sabíamos que tal festival existía porque en mis días de adolescente nunca lo hicieron pero, al parecer, llevaban mas de cinco años celebrándolo y mi querida mejor amiga, se hizo amiga de parte del equipo de su ídolo Snoop Dogg cuando se registro un día antes en el primer hotel en que llegaron. Así que nos consiguió cuatro entradas para el evento, las mismas se la dieron ese mismo día en la mañana.
Estábamos a unos cuantos metros de la gran tarima con nuestros brazaletes distintivos, lo suficiente para poder hablar sin gritar como locas. No quisimos acercarnos tanto para no aturdirnos con seguidores frenéticos.
No cocinamos a todos los grupos, pero nos daba igual, era un buen ambiente y yo podría escuchar a Foster The People en vivo.
- Iré por otra cerveza –Anuncia Santana- ¿Quieren una? –Nos mira.
Yo niego con la cabeza mientras filmaba con mi teléfono parte del espectáculo.
- Yo quiero una –Dice Brittany.
- ¿Y tú Quinn? –Santana pregunta con una sonrisa burlona, sabia que Quinn no tomaba, todos lo sabíamos.
Sin embargo… algo ocurrió.
- Si, quiero una, por favor –Mira a Santana y me mira a mí. Luego Santana la mira a ella y me mira a mi.
Si, todos me miraban a mí, excepto Brittany, ella estaba mas entretenida con el baile del pollo.
- ¿Acabo de escuchar bien? –Santana alza una ceja mirando a Quinn.
- Si, quiero probar una cerveza.
- Esta bien. –Santana asiente aun confundida y se aleja.
Yo me quedo mirando a Quinn algo sorprendida, no es que pedir una cerveza sea algo del otro mundo pero, en un mundo especifico como el de Quinn Fabray, si es extraño
- ¿Qué sucede? –Me pregunta con una sonrisa tímida al sentir mi mirada sobre ella.
- ¿Quieres tomar? –Alzo las cejas.
- Solo… Solo me gustaría disfrutar de esto como alguien joven y no como si tuviera setenta. –Ríe levemente y luego muerde su labio inferior.
- No tiene nada de malo, pero que tomes alcohol no es obligado, puedes disfrutarlo de otra manera.
- Lo sé, pero me provoco probar una cerveza, quizás porque la veo en todos lados –Dice y tenia razón, a nuestro alrededor habían cientos de personas con vasos- No me matara ¿Cierto? –Pregunta bromeando.
Yo sonrío y me acerco abrazándola por la cintura. Ella pasa sus brazos por mi espalda.
- No, no te matara y me gusta que disfrutes y pruebes todo lo que quieras probar. –Le digo vagando por sus hermosos ojos. Los mismo que la noche anterior me hicieron delirar mientras yo la tocaba como no lo había hecho antes y como moría por volver a hacerlo.
Ella sonríe ampliamente antes de besarme con "Hold On" de Alabama Shakes de fondo. La voz fuerte de su vocalista femenina acompañaba el movimiento de nuestros labios siempre ansiosos por más.
Y aunque quisiera que esos momentos fueran eternos, Santana venia quejándose con las cervezas en la mano. Molesta por no recibir ayuda suficiente. Ni por parte de nosotras, ni de su novia que no paraba de bailar y hablar con todo el que pasaba a su lado.
- Dejen de jugar al futbol americano con sus lenguas y ayúdenme con esto –Dijo al mostrar los vasos.
Quinn y yo nos separamos reaccionando con dificultad. Ella tomo su vaso y lo miro curiosa.
- Es solo cerveza, como la holandesa, pero esta es americana –Le sonrío algo burlona y ella me empuja levemente.
- Se que es solo cerveza, mi segunda cerveza. –Espeta y la prueba.
- ¿Esta buena?
- Bastante fría –Se encoje de hombros- ¿Quieres un poco? –Me ofrece.
- No, disfrútala tú, ahora mismo no quiero tomar. Anoche tome el mismo trago con ron que pidió Santana y aun siento que lo tengo en la boca. –Digo arrugando la nariz y Quinn me mira sobre el vaso cuando iba por otro trago de su cerveza.
Seguimos disfrutando del concierto; comimos algunos hot dogs deliciosos y bailamos ridículamente con dos grupos que no teníamos ni idea de quienes eran, pero sonaban muy bien.
Cuando llego Foster The People lo disfrute más, incluso Quinn se sabia canciones y fue genial porque cantamos desafinadas y a todo pulmón.
Decidimos descansar sentadas en el verde césped del Tom Lee Park porque ya eran más de las 7 de la noche y estábamos allí desde las tres.
Quinn tenia la cabeza apoyada en mis piernas mientras yo jugaba distraída con varios mechones de su cabello.
Brittany hablaba sobre lo genial que sería recorrer todo el rio Mississippi en bote aquella noche y mientras tanto, Santana solo nos miraba a todas en silencio. Estaba esperando a que saliera Snoop Dogg y él era el próximo.
¿Cómo puedes odiar a Elvis Presley y amar a Snoop Dogg? Si no llevara años conociéndola, diría que necesitaba un exorcismo o algo parecido.
El punto es que nos miraba mucho. Nos detalló a Quinn y a mi por varios minutos, incluso hubo un momento en que me sentí algo incomoda por la forma en que lo hacía, hasta que rompió el silencio.
- Oye, Quinn. –La rubia ladea la cabeza, aun sobre mis piernas, y la mira. –Necesito hacerte una pregunta. –Espeta con semblante serio.
- Claro… -Quinn se reincorpora y se sienta al estilo indio en el césped- Soy toda oídos.
Santana frunce mas el ceño; apoya las manos debajo de la barbilla y los codos en sus rodillas mientras miraba fijamente a Quinn.
- ¿Cuáles son tus intenciones con Rachel? –Le pregunta.
- Santana que… -Yo trato de decir, pero no me deja terminar.
- Tú no te metas, Rachel –Alza la mano sin mirarme. Sus ojos seguían en Quinn.
- ¡Estás hablando de mi! –Le reclamo.
- Solo quiero hablar con ella, soy tu mejor amiga y ella es ahora tu novia ¿no? -Esta vez si me mira.
- ¿Y eso que importa? No soy una niña.
- Déjala, Rachel, no me importa que pregunte –Quinn acaricia mi brazo apaciguando mis reclamos.
- ¿Ves? ella esta de acuerdo –Santana sonríe burlona y yo suelto un bufido.
- Mis intenciones con Rachel son las mejores –Le dice como quien está en frente de un padre estricto para pedir la mano de la niña de sus ojos- Es una chica maravillosa, hermosa; espontanea y me hace sentir muy bien –Explica mirándome esta vez a mí que, cabe destacar, sonreía como idiota.
- Entiendo, te hace sentir bien ¿Y tú pretendes que ella se sienta igual siempre? –Vuelve a preguntar mi amiga haciendo que desconectáramos las miradas y le prostráramos atención.
La iba a matar si seguía interrumpiendo.
- Por supuesto –Quinn dijo inmediatamente- Pretendo que ella siempre se sienta feliz a mi lado, tenemos pocos días juntas, pero iremos conociéndonos más… Yo… Yo de verdad quiero ser su chica y que ella sea mi chica por mucho tiempo –Titubea un poco a lo ultimo mientras intercambia su mirada entre una Santana inmutable con mirada de Tommy Lee Jones y mi cara de querer comerla a besos allí mismo.
Le tomo la mano, estaba algo fría, quizás por los nervios ante el interrogatorio.
- Me pareces une buena persona, sabes que me caes muy bien porque te lo dije, y hacen buena pareja –Santana relaja mas el tono de su voz- Pero si le haces daño, puedo cometer un crimen y ocultar luego tu pálido cuerpo donde nadie lo encuentre y…
- ¡Santana, cállate! –Le grito sorprendida por sus amenazas.
Quinn abre los ojos como platos, evidentemente, asustada y no era para menos ¿Qué se creía Santana?
- Rachel, yo solo…
- Tú solo nada. ¡Basta de asustarla! –Le sigo reprochando y ella solo rodaba los ojos antes de beber de su cerveza.
- San, deja a Quinn en paz, no es gracioso que la quieras matar cuando es tan adorable –Es Brattany quien habla por primera vez desde que Santana entro en el papel de amiga sobreprotectora y amenazante.
- Yo no dije que la quería matar –Se excusa- ¿Crees que te quiero matar? –Le pregunta directamente a Quinn que no tenía intenciones de establecer mas conversaciones con ella por el momento- ¡Si me cae bien! Ella lo sabe, solo fue una broma.
- No hablemos mas del tema, es hora de Snoop Dogg –Dice Brittany levantándose.
- ¡¿Ya llego?! –Pregunta Santana rápidamente mirando a todos lados, pero no había rastros del cantante sobre el escenario.
- Aun no, solo era para distraerte, mejor vamos por mas cervezas. ¿Quieres otra, Quinn? –La rubia más alta le pregunta y Quinn asiente mientras yo le decía al oído que olvidara las bromas de Santana.
Ella pareció entender que mi amiga amaba jugar a las amenazas cuando tenia alcohol en sus venas.
La pareja fue por mas cervezas y a los pocos minutos, por fin, había llegado el gran ídolo de Santana al escenario.
Cuando le toco cantar a Snoop Dogg, mi mejor amiga se comporto como aquellos fans obsesionados de los cuales nos queríamos alejar, pero no lo pudimos evitar. Nos arrastro mas cerca del escenario para que la acompañáramos en ese gran momento.
Intento pasar detrás del escenario alegando ser la novia de uno de los chicos del equipo que le consiguió entradas, pero nada funciono. Terminó detrás de la reja por donde paso su ídolo y quien, según ella, le hizo la señal de paz y le sonrió antes de irse.
Ni Brittany le creyó, pero no se lo dijimos porque estaba muy ilusionada contando la historia.
Quinn siguió probando mas y mas cerveza, se veía a gusto aunque cada vez gritaba mas emocionada y reía a carcajadas por cualquier cosa, lo cual me indico que no estaba siendo muy tolerante al alcohol.
- ¡Eres la mejor novia del mundo! –Me grito al oído- ¡También la mejor chef y acompañante de viaje! –Dijo antes de tomar mi cara y besarme de forma torpe.
- ¿Te sientes bien? –Le pregunte alzando un poco la voz porque ahora estábamos más cerca del escenario.
- ¿Por qué preguntas eso? ¡Estoy fenomenal! –Mostraba sus dientes y ojos brillantes productos del alcohol.
- Por nada, pero deberías de dejar de tomar.
- ¡Estoy bien. Estoy viviendo como dijiste! –Suelta otra carcajada.
- ¡Quinn, vamos a bailar con Santana, haremos una coreografías y seremos The Unholy Trinity mientras que Rachel nos filma! –Brittany se la lleva por el brazo antes de dejar en mis manos su teléfono.
Y comenzaron a bailar sin mucha sincronización, no tenían los mejores reflejos en ese momento, pero se estaban divirtiendo y yo también lo hacía solo que sin alcohol en mi cuerpo. De hecho solo probé dos veces de una de las cervezas de Quinn, pero ya a esa altura no podía tomar, me tocaba ser la adulta responsable y alguien nos tenía que regresar al hotel dentro de poco.
Hubo varios chicos que se acercaron para ofrecernos bebidas y otras cosas, como deben imaginar que es típico en esos eventos, pero Santana, a pesar de estar algo tomada, vigilaba muy de cerca ese detalle ya que Brittany era proco precavida.
Yo, por mi parte, también lo hacía por Quinn, quien había tomado mucho y no tenia experiencia en esos ambientes de "libertinaje."
Cuando todas fuimos a los baños tuvimos que hacer una larga fila, la verdad es que yo estaba algo cansada, mis pies dolían y tenia a tres chicas borrachas gritando a mi alrededor. Santana era la menos borracha, pero estaba igual de escandalosa.
Quinn estaba esperándome afuera cuando salí del baño y logre ver algo que me puso alerta.
Un chico de cabello castaño, largo hasta los hombros; con aspecto de hippie de los 70's, le sonreía y le mostraba algo.
Fui prácticamente corriendo hasta ella.
- ¡Deja eso, Quinn! –Aparte la mano del chico con mi propia mano.
- ¡Oye, ¿Que haces?! –El chico se ofendió recogiendo lo que había caído.
- Vámonos de aquí. –Ignore los reclamos del otro mientras iba de la mano con una Quinn confundida.
Era hora de irnos ya el festival estaba por acabarse. Ya había más gente borracha que sobria.
- Espera Rachel ¡Para, para! –Quinn detiene sus pasos porque yo iba casi corriendo.
- ¿Qué te pasa? –Le digo de forma brusca.
- Me podía caer, estas sandalias no son buenas para correr –Mira sus pies.
Yo suspiro tratando de relajarme y la miro a los ojos.
- Cuando te dije que me gustaba que disfrutaras y probaras lo que quisieras probar, no significa que probaras droga.
- Yo no iba a probar droga –Frunce el ceño.
- Ese chico te estaba ofreciendo un porro, eso es marihuana y en estos lugares abundan las sustancias ilícitas, quizás podía darte algo más. Marihuana es lo mas suave que vas a encontrar en los bolsos de esos hippies mal bañados.
- Para, para –Alza las manos cerrando los ojos levemente para luego volver a mirarme- Se que me estaba ofreciendo eso, no soy tonta, pero yo me estaba negando.
- ¿Negando con una sonrisa? –Alzo las cejas y ella se encoje de hombros.
La detallo su estado por más tiempo y comprendo que no era el momento para discutir sino de volver al hotel.
Los ojos de Quinn parecían dos pequeños faros brillantes producto del alcohol y por la cara que estaba teniendo, quizás no le estaba sentado de lo mejor.
Fuimos por Santana y Brittany para irnos de allí, la rubia mas alta se negaba, pero Santana la convenció.
Cuando fuimos al estacionamiento nuestra pareja de amigas se metió en la parte trasera de la camioneta y cayeron dormidas al instante.
Quinn me miro con ganas de hacer lo mismo que ellas.
- Dame las llaves –Le pido estirando la mano.
- Tú no tienes licencia, claro que no –Hablaba de forma torpe con su cabello rubio despeinado y negando con la cabeza.
- Y tú no tienes los sentidos activados, no puedes conducir ebria ¿O quieres que todas muramos hoy?
- ¡Claro que no! –Abre los ojos asustada.
- Bueno, dame las llaves. –Insisto y ella resopla dejándolas en mi mano.
- Solo mantennos a salvo. –Me pide entre dientes y yo la ayudo a entrar en el asiento del acompañante.
- A sus órdenes –Espeto cerrando la puerta.
Cuando verifique que todo estaba en orden y que The Unholy Trinity tenia los cinturones ajustados, a pesar de estar durmiendo, encendí el motor ansiosa por llegar al hotel y darme un delicioso baño caliente. Solo esperaba que Quinn no fuera una borracha muy inquieta en las noches.
Mis esperanzas de tener otro momento intimo con ella estaban esfumadas, imposible hacer algo parecido a lo de la noche anterior, si estaba en ese estado.
Sonreía al recordar lo que paso. No fue quizás nuestra primera relación sexual juntas en pleno, pero Quinn tuvo su primer orgasmo y fue una hermosa experiencia. Ya tendríamos mucho tiempo para explorar cada rincón de nuestros cuerpos.
Pero mejor no hablemos de eso, ustedes no tienen que saber tantos detalles y en ese instante yo solo debía conducir con mucha concentración.
De hecho iba muy lento, quizás si Santana estuviera despierta me hubiese gritado para ir más rápido y no como una anciana de 90 años con cataratas.
Entre a la autopista permitiendo que casi todos los autos me rebasaran, incluso un tipo regordete me grito y Quinn estuvo a punto de despertar, pero lo ignore. Según le estaba interrumpiendo el paso.
¡Pero si era una jodida carretera de seis canales! Imbécil.
Cuando faltaba poco para el cruce hacia la otra calle, una patrulla encendió sus luces y se puso a nuestro lado.
En ese momento Brittany se removió y comenzó a despertarse, ella odiaba, temía, se sentía aterrada, con el sonido de las patrullas o ambulancias y esta ya la tenía encendida.
Yo fruncí el ceño, no había hecho nada. De hecho iba lentamente casi pegada a la orilla.
Uno de los policías, una mujer de piel oscura, me hizo señas para que me detuviera y eso hice sin comprender que quería.
Mire hacia atrás y Santana dormía pero Brittany parecía muy despierta reincorporándose. Quinn solo se movió un poco.
- Buenas noches –Me dice la mujer llamada Denise Hemphill, según su placa- ¿De dónde viene y hacia dónde se dirige? –Estaba pegada a la ventanilla.
- Buenas noches, oficial, venimos del festival –Señale al fondo como si ella supiera muy bien cuál era el estival- Y vamos hacia nuestro hotel, está a cuatro minutos. ¿Ocurre algo?
- Usted Iba muy lento, en la autopista no puede ir a 40 kilómetros por hora porque puede causar un accidente. –Me dice algo molesta, nunca dejaba de fruncir el ceño o los labios.
- Oh, Lo siento, no tenia idea, pero voy a ir un poco más rápido –Sonreí incomoda y mire como Brittany estaba completamente erguida en su asiento con los ojos casi saliéndose de su lugar.
- ¿Me permite sus papeles?
- ¿Mis papeles? –Pregunte aunque escuche perfectamente.
- Si, sus papeles ¿O a caso oculta algo? –Entrecierra los ojos- Porque a Denise Hemphill nadie la engaña ¡Bajen del auto! –De repente gritó haciendo que Quinn y Santana se terminaran de despertar.
- Pero ¿Cuál es el problema? –Le digo.
- ¡John, inspecciona el vehículo! –Le dice al otro policía, un joven rubio con cara de ser nuevo en lo que estaba haciendo. Él camina rápidamente hasta la camioneta.
Yo baje sacando mi identificación del bolso y mostrándosela. También saque los documentos del auto porque Quinn los mantenía en la guantera.
- ¿Qué sucede Rachel? –Pregunta Quinn arrugando el rostro y sin entender porque estábamos paradas a la orilla de una autopista con una patrilla al lado.
- No pasa nada, cariño, solo están inspeccionando. –Trate de convencerme incluso a mí misma.
- ¿Inspeccionando qué? –Santana se baja de la camioneta acorralada por el policía que revisaba todo, hasta la marca de los neumáticos.
- Creo que vamos a ir a la prisión. –Brittany espeta asustada y Quinn se gira para verla con la misma cara de pánico.
- ¿Dónde está su licencia? –Pregunta la policía cuando verificaba los documentos.
- Mi licencia… -Trague grueso y mire la cara del resto.
- Oh mierda –Dijo Santana llevándose las manos a la cara.
- ¿Dónde está su licencia, señorita? –Me vuelve a preguntar alzando mas la voz- A mi, Denise Hemphill, no me gusta perder tiempo. –Señala su pecho.
- Bueno, vera… Oficial Hemphill. Mi licencia no esta aquí porque la extravié ahora cuando estaba en el festival. Sabe como son esos eventos, hay mucha gente y todo eso –Mentí descaradamente y sentí a Quinn lloriquear al fondo mientas Brittany murmuraba "no voy a ir a prisión, no voy a ir a prisión" Santana tenia la cabeza apoyada al capó de la camioneta.
- ¿Me quiere decir que viene conduciendo sin licencia? –Entrecierra los ojos y se acerca tanto que pude oler su aliento a rosquillas y café.
- Yo… Yo… Lo siento, es que…
- ¡Es que nada, no se puede conducir sin licencia en el estado de Tennessee y en ningún otro estado! –Alzo los brazos riendo con ironía.
- Mire, oficial, sabemos que tiene razón, pero estábamos en una emergencia y no hubo daños –Interviene Santana.
- No me interesa si tenían, o no, una emergencia –Espeta sacando una libreta de su bolsillo y activando el radio- Deben ir a la comisaria.
- ¿Qué, pero por qué? –Quinn pregunta rápidamente.
- Vamos a morir en prisión… -Sentencia Brittany tan pálida como un cadáver.
- No creo que sea para tanto –Menciona Santana.
- ¿No conoce las leyes básica de su país, señorita? ¡Claro que es para tanto! Además, están en un estado que deja mucho que desear –Dice la mujer mirándolas de arriba a abajo y poniendo cara de asco como señal del olor a licor.
- Yo no tome nada, por eso iba conduciendo e iba con mucho cuidado. –Le explique.
- No me interesa, irán a la comisaría más cercana para declarar y registrar esta camioneta hoy mismo. También cargaran con una multa gorda por irresponsables. –Anotaba cosas en su libreta.
- Esa camioneta es de mi madre, tenemos los papeles. –Dice Quinn tratando de evadir la visita a la comisaria.
- ¿Y donde esta su madre para conducirla con licencia? Porque no creo que sea ninguna de ellas tres.
- ¡Denise, tengo algo! –El otro policía la llama y ella nos deja una mirada fulminante antes de ir con él.
- No puedo creer que nos tenga que pasar esto ¡Te dije que no podías conducir sin licencia! –Quinn me decía hablando entre dientes- Oh Dios, Creo que me estoy mareando. –Se tocaba la cabeza.
Yo trataba de no mirarla a la cara, pero entonces los policías volvieron a nosotras con algo entre las manos.
- Señoritas, lamento informales que quedan detenidas por infringir dos leyes en el estado de Tennessee. –El chico es quien habla.
- ¿Cuáles dos leyes? –Pregunta Santana.
- Conducir sin licencia, aparte de hacerlo en una vía rápida atascando el tráfico, y por posesión de marihuana.
- ¡¿QUE?! –Gritamos todas a la vez cuando el policía nos mostro una pequeña bolsa con la hierba que encontró en la camioneta.
- ¡Maldita sea! –Espete y Quinn no me regaño porque estaba muy ocupada vomitando los pies de la oficial Denise Hemphill.
Iba a ser una larga noche.
N/A: Denise Hemphill es un personaje de la serie "Scream Queens" si no la conocen pueden buscarla, es bastante graciosa y por eso la añadí.
