No subi cap el domingo porque… hummm… porque… nos… invadieron los alines y…. mmm…. Bueno ya, se me olvidó!

Pero lo subo hoy! Qué tal? Y ya regresamos a los domingos… si no se me olvida XD

Capitulo catorce

Cuando por la mañana Freddie despertó, se topó con un par de ojos azules que lo contemplaban con una sonrisa en los labios.

-Buenos días.

-Buenos días Sam. ¿Tienes mucho tiempo despierta?

-Algo, como media hora.

-¿Y por qué no me despertaste?

-Bueno, ya tuviste tu mucho tiempo para verme dormir, ahora quería verte yo. –Freddie sonrió, inclinándose hacia adelante y dándole un delicado beso en los labios.

-Hoy va a ser un largo día ¿Estás consciente de ello? Todos querrán venir a visitar, el fisioterapeuta vendrá a evaluarte…

-Tú tendrás que irte a la escuela…

-Oh no, no. Hoy no. Hoy estaré contigo todo el día, apoyándote y cuidando que no mates a nadie ¿Entendido?

-Pero… tus clases y…

-Rachel me pasará los apuntes y hablaré con mis profesores

-oh cierto tu amiga. –Dijo, pero no denotaba celos, confiaba en Freddie, y era la única amiga que tenía hasta el momento en la universidad. -¿Estás seguro de quedarte?

-Completamente amor, te apoyaré en todo, ya lo dije

-Eres el mejor. –Lo iba a besar pero entonces la puerta se abrió, era la doctora Hammer que empujaba un carrito con mucha comida.

-Hola chicos, les traje el desayuno.

-¡Doctora Hammer, no debió molestarse! –Freddie se levanto rápidamente para ayudarle. La doctora se había encariñado con todos, y a Sam le caía bastante bien, era realista, pero no cruel, y optimista, pero no condescendiente.

-Nos espera un largo día –Comenzó, colocando la charola de Sam frente a ella después de que Freddie la ayudara a sentarse. –Comenzaremos con la visita del terapeuta después del desayuno Sam, y después, bueno, hay una larga lista de espera en las visitas, pero tendrás solo las que aguantes ¿Entendido? En cuanto te sientas cansada o abrumada, nos detenemos

-Sí, seguro –Contestó Sam, intentando no renegar de su desayuno a comparación del de Freddie, pero ya se lo habían explicado, conforme su flora intestinal se reacostumbrara a los alimentos más sólidos, irían cambiando la dieta.

-¿Qué hará el terapeuta?

-Por hoy solo te hará una evaluación leve Sam, revisara un par de cosas con tus piernas, y te llevaremos a la sala de rayos X para sacarte unas placas. Hoy veremos que tan severo es el daño en tu cadera y columna

-Es decir, ¿Qué hoy sabremos si vuelvo a caminar o no?

-Sí, exactamente Sam.

-Y si resulta que no puedo… ¿podemos cancelar las visitas?

-Por supuesto Sam. Iremos al paso que tu nos marques, pero te soy honesta… conozco tu caso a profundidad, digo, yo soy la encargada. Estoy bastante segura de que volverás a caminar, yo siento que lo que determinaremos más bien, será un tiempo, y el tipo de fisioterapia que estaremos aplicando. Freddie, yo creo que agendarémos las sesiones por la tarde, porque vamos a necesitar de tu ayuda para mover a Sam y con los ejercicios y todo eso

-¡Claro! Si, por supuesto, yo ayudaré.

-Muy bien, terminen de desayunar, que yo regreso en media hora con el doctor Stark

-Oh por Dios, ¿Me va a atender Ironman? –La doctora Hammer y Freddie rieron. –Tal vez pueda convertirme en robot.

-No Sam, el doctor Adam Stark, solo da la casualidad de tener el mismo apellido que Ironman, pero nada más… -Explicó la doctora tomando sus cosas. –Es el mejor fisioterapeuta de california –Abrió la puerta, se giró y le guiñó un ojo a Sam. –Además es muy guapo –Y dicho eso, se fue.

-¡Uy! A Hammer le gusta el fisioterapeuta…

-Sam…

-¿Qué? ¿Viste como hablaba de él? "Es el mejor fisioterapeuta de California" –Freddie rió ante la muy buena imitación de Sam. –Se de lo que hablo.

-Oh cielos… solo desayuna amor, tenemos media hora

-Muy bien.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Después de un rato la doctora Hammer regresó junto con el doctor Stark, quien se presentó amablemente.

-Bien, entonces comencemos con la evaluación. Sam he estado revisando tu caso y estoy bastante optimista y así como la doctora Hammer, también deberías estarlo tu Sam.

-Bueno, pues ya sabe lo que dicen: hasta no ver no creer doctor. –El doctor Stark sonrió y se acercó a ella.

-Entonces lo veras Sam. Lo verás. –Después procedieron a revisar, el doctor quería ver hasta qué punto Sam no tenía sensibilidad en las piernas, ella reaccionó ante estímulos como un pellizco o un pinchazo fuertes, aunque no podía mover los dedos de los pies ni las articulaciones de la rodilla o tobillo. Luego la llevaron a imagenología y tomaron las radiografías. Una vez de vuelta en la habitación Stark comenzó a concluir un diagnostico.

-¿Qué piensa doctor? –Preguntó algo dubitativa. –Usted…. ¿Usted cree que pueda volver a caminar?

-¡Pero qué dices! ¡Por supuesto que si Sam! Lo tuyo no se debe a otra cosa más que al largo tiempo de inmovilidad que tuviste y en parte al golpe, claro. Solo necesitas recordarle a tus piernas como se hace y estarás corriendo de nuevo en un tiempo –Sam sonrió, mirando a Freddie quien le sonreía también.

-Entonces agendaremos de inmediato tu primera cita Sam, ¿Estás de acuerdo?

-Sí, claro doctora Hammer

-Muy bien, entonces yo me retiro, que tengan buen día

-Hasta luego doctor –Dijo Freddie acercándose a Sam.

-Lo acompaño –Hammer salió tras el doctor y Sam rio.

-¿ves? Te lo dije, ¡Le gusta!

-Y yo te lo dije a ti, vas a caminar de nuevo Sam

-Si bueno, eso espero.

-El doctor lo dijo, estarás corriendo en poco tiempo.

-En realidad me gustaría más caminar en un tiempo, correr me produce fatiga. –Freddie rió, acercándose para besar su frente.

-¿Quieres que pasen a verte?

-Si claro, por qué no. Solo no te vayas cuando estén ellos.

-Veré que puedo hacer, vuelvo en seguida

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

No podía creer aun todo lo que había pasado mientras estaba en coma. Carly había venido desde Italia y se había quedado todo este tiempo cuidando de ella y dejando suspendida la escuela por un tiempo. Su mamá había renunciado a salir con hombres y parrandear para venir a estar al pendiente de ella y su hermana había pedido un semestre sabático para cerciorarse de que Sam se recuperara.

Y luego él. Freddie… su Freddie.

Era obvio por los últimos meses que su relación estaba mejorando, estaban en contacto todo el tiempo, pero esto… esto simplemente era la prueba de amor más grande que podía existir.

Se transfirió a la universidad de california para estar con ella, incluso antes del accidente había tomando la decisión, y este tiempo estuvo aquí en el hospital, cuidando de ella. Incluso había despertado gracias a él prácticamente.

Sonrió pensando en él, y como la apoyaba incondicionalmente. Sus suplicas habían sido escuchadas, por fin estaba de vuelta con ella, y nunca iba a dejarlo escapar de nuevo.

-Holis –Dijo una voz bastante conocida asomando su cabellera peliroja por una rendija de la puerta.

-Hola Cat, ven aquí –La chica abrió la puerta y entró corriendo a abrazar a Sam, llorando desde antes de tocarla. –Auch, auch, con cuidado niña, con cuidado.

-Oh Sam, fue horrible, todo fue tan horrible y te extrañé tanto –Decía ella sollozando, Sam levantó la mirada para darse cuenta que más personas estaban entrando a la habitación. La doctora Hammer había sugerido que dado el éxito en la cita con el fisioterapeuta, sería bueno que entraran los chicos a animarla aun más, para terminar de convencerla de que iba a lograrlo.

-Tranquila Cat, estoy bien. Bueno, más o menos, pero estaré bien. –Cat asintió, separándose un poco de Sam, limpiando sus lágrimas.

-Hola niña. ¿Cómo te sientes?

-Como si me hubiera arrollado un camión. –Bromeó, pero fue la única en reírse de su propia broma. Todos la miraban, incrédulos. -¿Muy pronto? –Freddie la miró y asintió. –Muy pronto.

-Ya, dime como te sientes y no quiero malas bromas, nunca estuve tan angustiada en mi vida. –Su mamá acarició su cabello, permitiéndose derramar un par de lágrimas.

-Pues me siento bien, algo adolorida, pero bien.

-Oh hermanita, nos diste el susto de nuestras vidas –Dijo Melanie abrazando a su hermana.

-Imagínate yo –Le respondió Sam. –Hey Carls –Le saludó al notar como Carly mordía la manga de su suéter, derramando silenciosas lágrimas. –Hace un buen tiempo que no te veía. –Carly rompió en llanto, abrazando a Sam con fuerza, provocando que esta hiciera un gesto de dolor. –Tranquila, ya estoy bien.

-Hola Sam, te trajimos flores –Dijo Tori señalando el ramo que Robbie sostenía en las manos. Sam los miró, frunció el seño intentando identificarlos, luego esbozó una sonrisa

-Muchas gracias chicos, son bonitas

-Habíamos comprado otro arreglo más grande, pero Jade le arrancó los pétalos a las flores –Explicó un apuesto muchacho que tenía un brazo alrededor de Jade, a ella si la recordaba.

-Lo siento, no pude evitarlo.

-Me imagino –Contestó Sam viendo como acomodaban el arreglo de flores. –Gracias a todos, por su apoyo.

-Trina tenía una clase de yoga y André una cita en el estudio, pero dijeron que vendrían a visitarte mañana Sam –Dijo de nuevo Tori a quien Sam aun no recordaba y fingió no preguntarse a sí misma quién demonios eran Trina y André.

-Si claro… no hay problema. –Enfocó su mirada en los dos chicos restantes, un niño y un grandulón. Al niño lo recordaba bien. –Que hay Dice man. ¿Cómo te va?

-Bien Sam, feliz de que hayas despertado –Sam sonrió y luego miró al grandulón, por la descripción de Freddie, ese debía ser Goomer.

-Goomer, hola.

-Ho…hola Sam, estuve muy triste porque no despertabas… y tenías tus manos frías. Pero ahora estoy feliz porque estás bien –Sam sonrió, si que era un bobo grandulón.

-Gracias Goomer.

-Escogí un bebé para ti y para Freddie, lo recogeremos después –Sam frunció el seño y buscó a Freddie con la mirada, él estaba recargado en el marco de la puerta observándolos.

-Goomer ya te dijimos que los bebés de los cuneros ya tienen papás, no puedes escoger uno para Sam y Freddie

-Pero era un lindo bebé rosado… -Sam suspiró recargándose en la almohada.

-¿Te sientes bien? –Le preguntó Carly.

-Sí, es solo que me llegan de pronto recuerdos, pero no son muy claros.

-Sam, si te sientes apabullada podemos salir…

-No, no. Estoy bien, mejor platíquenme que han hecho en este tiempo…

Y así se les fue la tarde, conversando de todo y de nada.

Bien bien, ya saben, ahora les toca a ustedes, déjenme largos y bellos reviews como los que saben que amo. Yo sigo escribe y escribe como esclava para ustedes.

Oigan, ¿Quién tiene ganas de un oneshot?