Oh cielos. Perdí la inspiración chicos, duré mucho sin escribir, y la verdad cada vez es más difícil encontrarla
Me puse a escribir pero algo completa y totalmente diferente a seddie, la inspiración llegó de otro lado y bueh!
Pero ya volví a avanzar aquí y parece haber regresado la inspiración, por lo menos poco a poco.
Así que sigamos
Capitulo diecisiete
-Me alegra que recuperaras el apetito
-Nunca perdí el apetito mamá.
-Claro que si, estabas deprimida y todo eso
-Pero aun así tenía hambre.
-Tú siempre tienes hambre. –Dijo Carly riendo. –Oye, Freddie se lució, nunca lo había escuchado cantar, no lo hace tan mal, pero esa chica, Rachel, WOW, es una profesional.
-Lo sé, canta increíble, ¿Vieron su camisa? –Dijo Melanie. –Deberíamos hacernos unas iguales Carly
-Yo también quiero una! –Rió Pam Puckett. –Y por cierto, se los dije, yo les dije que Freddie se había cambiado de carrera para ser un cantante o bailarín, se los dije
-Claro que no mamá, Rachel solo le ayudó a montar esta canción para que me la cantara, aunque tal vez lo obligue a hacerlo más seguido.
-Concuerdo con Carly, el chico no lo hace tan mal pero mejor que nos traiga a Rachel, esa niña, woah, es otro nivel, algún día la veremos dando conciertos, lanzando sus discos… no se
-De hecho ella quiere triunfar en Broadway –Escucharon una voz detrás de ellas y Pam se giró para ver a Freddie entrar con su mochila al hombro. –Es apasionada de los musicales, ama a Barbra Straisand
-¿Cuánto tiempo llevas escuchándonos? –Preguntó Melanie
-Acabo de llegar, solo escuché a Pam decir que canto genial
-Claro que no niño, yo dije que no lo haces tan mal
-Es prácticamente lo mismo –Respondió él acercándose a Sam para darle un beso. –Hola, ¿Cómo estás?
-Nerviosa, -Freddie la miró –Fisioterapia en una media hora
-Oh cierto. No te preocupes, estarás bien
-¿Rachel no te acompañó hoy?
-Oh, no. Ella tiene clubes y actividades después de la escuela. Debe quedarse.
-No te preguntaría esto si tu madre no me estuviera pidiendo un informe, porque de verdad me da pereza escuchar, pero ¿Cómo te va en la escuela? –Freddie rió, claro, su mamá no podía quedarse sin saber.
-Bien señora Puckett, me va bastante bien, hasta ahora las clases son fáciles, no me han dejado muchos deberes, voy bien.
-¿Cuándo vas a decirle a tu mamá que te cambiaste de carrera?
-Cielos Carly, no lo sé. Tal vez si no se lo digo nunca no se dé cuenta
-Freddie, tu mamá se dará cuenta cuando salgas de árbol en un musical y no estés diseñando un edificio o algo. –Dijo Melanie. Sam rió sonoramente
-Ja! De árbol –Freddie miró a Melanie con cara de '¿en serio?'
-No estoy estudiando para ser actor Melanie, es ingeniería en comunicaciones y televisión. Aun diseñaré cosas, solo que no edificios.
-¿Por qué no solo se lo dices y ya?
-Porque mi mamá no cree que hacer una carrera del cine o la televisión sea algo solido que me mantenga el resto de mi vida. Pero yo no seré actor, tal vez me dedique a diseñar programas de efectos especiales, a dirigir, no sé, hay muchas opciones.
-Como sea, creo que deberías hablar con la loca –Dijo Sam. –Si se entera por otra forma es capaz de hacerte regresar a Seattle a seguir con ingeniería civil.
-Sí, hablaré con ella cuando venga
-Que es mañana –Dijo Carly
-¡¿Mañana?! Pero… no estoy listo! No puede venir mañana
-Pues ya dijo que viene mañana con Spencer –Freddie se dejó caer en un reclinable.
-Maldición, ¿Qué voy a decirle?
-Solo dile a verdad chico –Le aconsejó su suegra. –y dependiendo de cómo reaccione partes de ahí.
-Creo que eso haré… bueno, no es como que tenga muchas opciones ¿cierto? –Las chicas asintieron.
-Tranquilo Freddie –Dijo Carly. –Es tu mamá, tiene que apoyarte a estudiar lo que te gusta, si no eras feliz en ingeniería civil, ella debe entenderlo –él asintió.
-Bueno, ayúdenme a subir a la estúpida silla de ruedas para ir a la estúpida fisioterapia con el estúpido doctor Stark, cielos, les juro que si no para de decir 'animo Sam' o 'tú puedes Sam' o 'lo estás haciendo bien Sam' o 'así se hace Sam' voy a volver a golpearlo en la cara
-Su ojo aun está morado –Dijo Melanie acercando la silla de ruedas a la camilla.
-Melanie, acerca más la estúpida silla de ruedas a la estúpida camilla
-Samantha, deja de decir estúpido. Es una mala palabra incorrecta en una señorita –Dijo Pam Puckett haciendo una sorprendente imitación de la señora Benson, todos rompieron a carcajadas incluido Freddie.
-Oh cielos, ven aquí amor, te pondré en la silla. –dijo Freddie pasando un brazo debajo de las rodillas de Sam y el otro en su cintura para cargarla, Sam abrazó su cuello.
-Mejor llévame cargando hasta el área de fisioterapia –Recargó su cabeza en el hombro de su novio.
-Lo haría Sam, pero a pesar de que has bajado de peso no creo llegar hasta allá, no está tan cerca
-Que ñoño –Respondió Sam soltándolo cuando él la colocó en la silla. Melanie le puso sus pantuflas y acomodó sus pies en los soportes de la silla.
-No puedo esperar más para poder moverlos por mi misma
-Lo harás pronto Sam –Le respondió su hermana con una sonrisa. La puerta se abrió en ese momento, la doctora Hammer abrió la boca como si fuera a decir algo pero la cerró cuando vio a Sam en la silla de ruedas y sonrió.
-Vaya, veo que estamos listos
-Al mal paso darle prisa –Respondió Sam.
-Bien, vamos entonces.
-Jaja, ¿escucharon lo que dije? Al mal paso… ni siquiera puedo caminar –Escucharon a Sam reír desde delante de la peregrinación que partió hacia la sala de fisioterapia. Hoy tal vez iría mejor.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-Muy bien Sam, necesitamos que recuperes la movilidad de las articulaciones primero. Ya comienzas a sentir más tus piernas ¿Cierto?
-Si, en realidad si, el otro día pude doblar un poco las rodillas yo sola –Dijo Sam con una sonrisa. El ojo del doctor Stark había sanado y ahora solo era una pequeña línea que ya casi no se veía. Ya tenían dos semanas con la rehabilitación y sin dudas, la ayuda de Freddie había marcado la diferencia, Sam se mostraba más optimista conforme avanzaban.
-Fantástico Sam. Entonces ¿Qué les parece si comienzan con ejercicios de movimiento? Debo ir a revisar a otro paciente –Sam asintió.
-Claro doctor, gracias. –Dijo Freddie y miró a Sam, acostada en la camilla ortopédica. -¿Lista?
-Preferiría comer algo de pollo primero, pero supongo que no puedo –Freddie sonrió y se dispuso a comenzar con Sam los ejercicios. Estaba sosteniendo uno de sus pies contra su pecho mientras revisaba un mensaje que acababa de llegarle, de pronto Sam echó el pie un poco hacia atrás y luego lo dejó caer pesadamente sobre el pecho de Freddie.
-¡Auch!
-¡Genial! Puedo patearte de nuevo
-¡Sam!
-Extrañaba hacerlo. ¿Quién te mandó mensaje?
-Mi mamá, llega hoy en la tarde
-Tuviste dos semanas para pensar que le vas a decir Freddie, espero estés listo.
-En realidad no, esperaba que volvieran a retrasar sus vacaciones, pero creo que ahora es definitivo. Sé que va a enloquecer, lo hará
-Freddie no puedes asegurar nada
-La conozco Sam –Dijo mientras reanudaba los ejercicios, Sam apretó los labios, se había vuelto una experta en disimular el dolor, porque si lo dejaba ver, Freddie enloquecía y pensaba que él la había lastimado, no importaba cuantas veces el doctor Stark le explicara que era normal, él se sentía culpable, aunque a estas alturas era más malestar que dolor en sí, Sam se concentró en empujar las manos de Freddie como se suponía tenía que hacerlo. –Va a enloquecer por cualquiera de las dos opciones, porque se lo oculté o porque mi carrera no es una carrera sólida.
-Cálmate Freddie, si, tal vez se enoje al principio, pero tampoco es como que te vaya a desheredar o algo, se le pasará y se acostumbrará a aceptarlo, tiene que, es tu carrera.
-Es lo que todos dicen, pero mi mamá… ella es… no sé, nunca dejó ir a papá, él era ingeniero civil, por eso mi mamá quiere que estudie lo mismo, pero tampoco la entiendo, papá murió en un accidente en una construcción ¿No debería darle miedo o algo?
-No lo sé, recuerda que después de todo… está loca.
-¡Sam! Estoy hablando en serio
-Lo siento, pero yo también, me confunde tanto como a ti que quiera que estudies la carrera que tu papá estudio y la cual lo mató.
-Técnicamente eso no lo mató, lo mató una enorme pared de concreto que se calló.
-Ese no era mi punto. Solo habla con ella, atácala con eso, dile que es menos letal pararse detrás de una cámara que de una enorme pared de concreto mal puesta.
-si lo pones así, tal vez no se altere tanto cuando se lo diga. Hey, ¿Qué te parece si intentamos con el pasamanos? –La sonrisa en el rostro de Sam se desvaneció.
-Freddie…
-¡Creo que estás lista! Bueno, no del todo, pero podemos intentarlo.
-Freddie no, no estoy lista
-Pero Sam…
.Lista –Dijo despacio mirándolo fijamente. Tal vez estaba físicamente lista, pero no mentalmente para fallar, Freddie lo entendió, asintió y luego le sonrió.
-Esperaremos entonces –Sam asintió, levantó su pie y lo volvió a dejar caer sobre el pecho de Freddie. -¡Auch!
-Nerd.
Hasta aquí, la próxima vemos que pasa con la loca.
Ahora debo irme.
¿Les gusta Avatar la leyenda de Aang? ¿A alguien?
Por cierto el 26 fue mi cumpleaños, y de Jennette. 23 años ya, wow… me hago más y más anciana… T_T
Dejen un review de cumpleaños si?
Debo irme.
