¿si es viernes y si subi en viernes la semana pasada verdad? XD
¿recuerdan mi problema de inspiración? Bueno pues estaba escuchando el nuevo disco de The script, y omg ¿Ya escucharon Never seen something quite like you? Es tan 3 perfecta.
Bueno el punto es que he estado escribiendo más.
Creo que les gustará lo que viene.
Capitulo dieciocho
-¿Qué tal tus vacaciones mamá? ¿Planeas visitar a mis abuelos o algo?
-¿Ya quieres que me vaya? –Preguntó sonriendo.
-Claro que no, solo preguntaba
-Sí, iré la próxima semana –Dijo Marisa mirando cuidadosamente a su hijo que se notaba inquieto y ansioso mientras comía del plato delante de él.
-Es genial, hace mucho que no los veo, tal vez vaya después a visitarlos, cuando Sam se recupere y todo…
-Fredward ¿Qué está pasando?
-¿Qué? ¿Pasando de qué o como qué?
-Estas nervioso –Dijo mirándolo fijamente. –Soy tu madre y te conozco muy bien, algo está pasando –Freddie suspiró, era mejor decirlo ahora y ver qué pasaba. Tal vez debió haberla invitado a un restaurante, donde su asesinato fuera público, y no en su apartamento, donde nadie podría escuchar ni hacer nada.
-Yo… bueno. Hay algo que quiero decirte. Solo… no sé como… no es fácil…
-¿Samantha está embarazada? –Preguntó su mamá con horror y Freddie la miró con incredulidad.
-No…. ¡NO! Dios mamá, ¿Qué clase de persona crees que soy? Sam ha estado en el hospital por cinco meses! Apenas y se puede mover y… Cielos…
-Lo siento, pero estás tan nervioso que no se qué pensar
-Pues no pienses y solo escúchame. Bien… yo… me cambié de universidad –Su mamá lo miró confundida, luego Freddie inhaló profundamente. –Ytambienmecambiédecarrera –Soltó rápidamente y su mamá solo lo miró, frunció el seño.
-¿Qué?
-También… me… humm… mecambiédecarrera
-¿Qué hiciste qué?!
-Me cambié de carrera –Repitió ahora más despacio. Su mamá lo miró por unos momentos.
-¿A qué carrera te cambiaste? –Preguntó despacio y claro. Freddie tragó saliva.
-Bueno, es parecida, es Ingeniería… en comunicaciones y televisión… -Hubiera preferido que su mamá rompiera a llorar al silencio mortal que siguió por un par de minutos donde su mamá lo miraba fríamente. –Mamá por favor di algo…
-¿Por qué Fredward? ¿No querías acaso seguir el sueño de tu padre? Ser como él y…
-Mamá… lo lamento pero esta es mi vida, papá tuvo la suya, amó ingeniería civil, pero yo no. No quiero pasar mi vida en construcciones, diseñando edificios, puentes… yo quiero estar detrás de una cámara, dirigiendo, es donde realmente quiero estar
-Sabía que nunca debí dejar que hicieras ese webshow. Eso por eso ¿cierto?
-Bueno, sin duda hacer iCarly me mostro lo que de verdad amo, pero vamos, desde siempre me han apasionado más las cámaras, las computadoras, aparatos, programas, mamá, es lo que YO amo hacer. Tienes que entender que yo no soy mi padre… debo hacer mi propia vida.
-¿Es definitivo?
-Si mamá, es definitivo. Lo siento, no voy a estudiar algo que no me gusta –Marisa suspiró y siguió comiendo en total silencio. De todas sus discusiones esta era la peor. Ni siquiera lo miraba. Cuando terminó de comer, recogió la mesa y lavó los platos mientras él leía un artículo de su tarea, luego dijo estar cansada y se fue a la habitación que había preparado para ella. Cielos, había esperado que le gritara y lo discutiera, pero no estaba preparado para la ley del hielo.
Cuando terminó sus deberes se dirigió a su habitación y se acostó aunque no pudo conciliar el sueño, primero por la 'pelea' con su madre, este era un nuevo nivel de enojo. Y en segundo lugar, porque se había acostumbrado a dormir con Sam en la camilla del hospital, ahora su cama se sentía enorme y vacía, pero sonrió al pensar en su progreso. Pronto podría traerla a casa.
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La mañana siguiente era algo fría como para el clima de california así que tras salir de la ducha, Freddie se puso una sudadera que había comprado en la tienda de la escuela y terminó de arreglarse. Ojalá a su mamá se le hubiera pasado la sorpresa y estuviera mejor esta mañana.
Así que con su mochila al hombro salió de su habitación. Percibió el aroma del desayuno, eso lo alentó un poco, si le había preparado el desayuno…
Toda esperanza se desvaneció cuando vio el equipaje de su madre junto a la puerta.
-Mamá ¿Qué rayos significa eso? –Exigió apuntando a las maletas.
-Fredward, no me hables así
-¡Dijiste que estarías aquí hasta el fin de semana!
-Me llamaron del hospital, me necesitan
-¡No es verdad! ¿Por qué no puedes respetar mis decisiones?
-Las estoy respetando. Si no las respetara te exigiría que regresaras a ingeniería civil.
-No, no me lo exiges porque sabes que no se puede, no me permitirían revocar el cambio de carrera. No mostrándome tu apoyo es como no respetas mis decisiones.
-Debo irme Freddie, vendré cuando pueda –Dijo caminando hacia sus maletas. –Te dejé el desayuno preparado. –Tomó su equipaje y abrió la puerta –Me espera mi taxi –Freddie la miró entre herido e incrédulo, estaba tan sorprendido que ni siquiera se movió para detenerla. Escuchó a lo lejos el auto alejándose, luego bajó su mochila y se dejó caer en el sofá, sabía que se iba a enojar, pero nunca se imaginó que le diera la espalda de esa forma. Pasó las manos por su cabello, en ese momento, se sintió tremendamente solo.
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-¡Holis! –dijo Cat asomándose a la habitación donde estaba Sam con su mamá.
-Hola Cat –Le saludó Sam sonriendo. Siempre le hacía feliz cuando Cat visitaba, tenía mucho trabajo con la escuela y el negocio de niñera aunque casi siempre le ayudara alguien, así que sus visitas en el hospital no eran diarias pero si seguidas. -¿Cómo va el negocio?
-Oh, va bien –Dijo Cat abriendo la puerta por completo para entrar y detrás de ella entró Rachel. –Los niños siguen extrañándote, pero hicieron apuestas para ver cuando regresabas a casa y nuestro calendario está lleno con nombres en las fechas posibles -Sam rió.
-Deberías traerme el calendario, sería divertido verlo. Hola Rachel
-Hola Sam, señora Puckett –Pam levantó la mano para saludar.
-¿Dónde están Carly y Melanie? –Preguntó Cat –Carly dijo que me ayudaría hoy a cuidar a los niños.
-Oh, ella y Melanie fueron a traer algo de comer, ¿sabes? Ahora que puedo comer más cosas vuelvo a disfrutar la vida. –Las chicas rieron, lo que Sam había anhelado aun más que caminar era poder volver a comer carne. -¿Dónde está Freddie? –Le preguntó a Rachel y ella frunció el ceño.
-¿Qué? ¿No está aquí? Esperaba encontrarlo aquí, nos dieron un apunte muy importante hoy y pensaba pasárselo… él no fue a la escuela… -Pam abrió la boca sorprendida y Sam se tensó inmediatamente. -¿Le pasó algo? –Preguntó Rachel al ver sus reacciones
-Es lo que quiero saber –Respondió Sam buscando el teléfono de Carly en su bolso. –Carly se llevó su teléfono, ¿alguien puede llamarle a Freddie?
-Así que su loca madre de seguro se lo llevó de vuelta a Seattle -Dijo Pam. –Esa mujer sí que está loca.
-¿Su mamá? –Preguntó Rachel confundida.
-Freddie no le dijo a su mamá que se había cambiado de carrera, él estaba estudiando ingeniería civil, entonces se lo pensaba decir ayer, pero su mamá está loca de verdad y tal vez le hizo algo –Explicó Cat.
-Vaya, será mejor que le llamemos –Rachel sacó su teléfono y marcó el numero de Freddie, sonó hasta que la mandó a buzón. –No contesta
-Inténtalo de nuevo –Dijo Sam notoriamente preocupada. Rachel asintió y volvió a intentar. Sonó un par de veces y Freddie contestó con una adormilada voz.
-¿hola? ¿Qué pasa Rachel?
-Es lo mismo que me pregunto Freddie, ¿Qué pasó? No fuiste a la escuela y no estás en el hospital ¿estás con tu mamá? ¿Dónde estás?
-En mi departamento. Me quedé dormido
-Freddie, tu nunca te quedas dormido ¿Qué pasó?
-Mi mamá se fue
-¿Qué? Escucha, será mejor que vengas aquí, Sam está preocupada ¿Puedes venir? ¿Quieres que vaya por ti?
-No, no. Diles que estaré ahí en unos veinte minutos, no tardo.
-Ok, te esperamos. –Sin más Freddie colgó. Rachel miró a Sam quien tenía la preocupación escrita por todo el rostro. –Se escucha… triste. Dice que su mamá se fue y él llega como en veinte minutos aquí.
-¿Cómo que se fue?
-No lo sé… supongo que lo sabremos en veinte minutos.
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Freddie llegó al hospital con la misma ropa de esa mañana. Cuando se fue su mamá se quedó en el sofá, sin evitar llorar un rato, no le importaba evitarlo, estaba solo y se sentía triste. Se quedó dormido y despertó hasta que su teléfono sonó con el nombre de Rachel en la pantalla.
Ahora todas en el hospital lo estarían esperando exigiendo una explicación, y a decir verdad no quería contarles todo a las chicas, quería estar con Sam y contarle los detalles a ella, quería solo el consuelo de su novia.
Cuando abrió la puerta de la habitación de Sam, se sorprendió de encontrar ahí todo un convivio armado, estaba Melanie, Carly, Cat, Rachel, Pam y Sam comiendo y platicando animadamente, ni siquiera se dieron cuenta de cuando entró Freddie. Pam le había enviando un mensaje a Melanie para que trajera más comida, considerando a Rachel, Cat y asumiendo que Freddie no hubiera comido nada en todo el día. Así que cuando Pam lo vio cerrar la puerta, supo que ese niño no había hecho otra cosa que llorar y dormir. Una a una se fue dando cuenta de que estaba ahí.
-Freddie ¿Qué fue lo que pasó? –Preguntó Carly acercándose para abrazarlo.
-¿Qué te dijo tu mamá? –Melanie le extendió un plato con comida y Freddie lo tomó, porque a pesar de que se sentía triste, estaba hambriento, no había ni tocado el desayuno que le dejó su mamá.
-Pues, a resumidas cuentas, porque no quiero recordar todo lo que pasó, no me dijo nada. Absolutamente nada, fue una discusión silenciosa. Solo me preguntó si era definitivo y se fue a dormir, hoy en la mañana cuando salí su equipaje estaba en la puerta y había un taxi esperándola. Dijo que le habían llamado del hospital
-Patrañas –Bufó Pam Puckett. Estaba enojada, no podía creer que Marisa le diera la espalda a Freddie, tal vez ella no era la mejor mamá del mundo, pero siempre había respetado las decisiones de Melanie y Samantha.
-Así que simplemente se fue. Es su forma de decir que no me apoya esta vez.
-No puedo creerlo –Dijo Carly con gesto triste.
-Yo creo que debes dejarla que piense, Freddie. Fue tal vez una sorpresa muy grande para ella, pero tu mamá te ama y una vez que lo medite lo aceptará
-Yo apoyo a Rachel –Dijo Sam. –Eres todo lo que la loca tiene Freddie, eventualmente lo aceptará, ya verás
-Eso espero –Dijo Freddie metiéndose en la boca una cuchara llena de puré de patatas. –No era mi intención no ir a la escuela, solo me quedé dormido ¿hubo algo importante?
-Pues más o menos, no mucho pero la próxima semana tenemos examen con el señor Lee, así que te traje el apunte de hoy –Rachel sacó un cuaderno y se lo pasó a Pam para que se lo pasara a Freddie.
-Gracias Rachel, te debo una.
-Oh santos quesos –Dijo Cat mirando la hora. –Los niños llegarán en media hora
-Entonces deberíamos irnos ya –Carly tomó sus cosas. –Estará bien Freddie, ya lo verás –Él solo asintió intentando sonreír.
-Me voy con ustedes –Dijo Rachel poniéndose de pie. –Que sigas mejorando Sam –Le dijo y Sam le sonrió asintiendo. –Te veo mañana en la escuela Fred.
-Te veo mañana Rachel –Se despidió Freddie y las tres chicas salieron de la habitación.
-Bueno, yo me iré de aquí, tú vienes conmigo Melanie, él no nos lo dirá pero Freddie quiere hablar con Sam a solas
-Pero yo… -Protestó Melanie desde donde se había recostado cómodamente
-Andando Melanie, con suerte podemos escupirle a los vagabundos desde los balcones
-Mamáaaaaaaa eso es asqueroso –Protestaba Melanie caminando detrás de su madre hacia afuera de la habitación.
-Quiero escupir a los vagabundos –Le dijo Sam a Freddie quien estaba ahí parado, aun luciendo triste. Freddie sonrió aunque la sonrisa no llegó a sus ojos. –Bien, se han ido todos. Ahora dime que pasó de verdad.
-Estaba furiosa Sam. Ese nivel de furia que le sigue a los gritos y a los golpes, ese tipo de furia que es completamente silenciosa. Cuando se lo dije, lo primero que preguntó era si no quería ser como papá, le expliqué que no, que esta es mi vida y son mis elecciones, luego culpó a iCarly, y me preguntó si era definitivo. No dijo nada el resto de la cena y luego se fue a dormir. Yo… pensé que por la mañana estaría mejor, que lo hablaríamos, pero cuando salí y vi sus maletas en la puerta, Sam… -Sam extendió la mano para tomar la de Freddie. –le pregunté por qué no podía respetar mis decisiones, dijo que las respetaba, de lo contrario me haría cambiarme de carrera. Le dije que no era verdad, no me obliga a regresar a ingeniería civil porque sabe que a estas alturas una revocación de carrera es imposible
-¿Qué te dijo?
-Nada. Solo que tenía que irse. ¿Por qué no puede respetar mis decisiones? Es mi madre ¿es mucho pedir que me apoye? –Sam suspiró.
-No sé muy bien que decirte Freddie, podría decirte que al diablo, yo te apoyo, Carly, todos. Pero sé que tu mamá es muy importante para ti, es tu familia. Solo podemos darle algo de tiempo, Freddie. Mira, obviamente es mucho para ella, su sueño era que fueras como tu padre, pero no puedes dejar de vivir tus sueños por vivir los de ella, cielo hiciste lo correcto. Verás que el tiempo lo probará. Si he aprendido algo de todo este embrollo, es que el tiempo y un poco de nuestro esfuerzo hace grandes cambios –Terminó sonriendo y moviendo un poco sus pies para mostrarle a que se refería.
-Solo quisiera que no me diera la espalda ahora. Pero tienes razón, le daré tiempo. –Freddie le sonrió inclinándose para besarla. –Gracias Sam, te amo.
-Ahora ven, siéntate conmigo. Tenemos una media hora antes de que alguien venga. –Él se sentó obedientemente con ella. En sus ratos a solas les gustaba sentarse en la camilla y conversar de cualquier cosa mientras se robaban besos, teniendo cuidado de no rebasar la línea de lo manejable. Ya tendrían mucho tiempo y privacidad cuando Sam saliera del hospital.
Ojalá fuera pronto.
u.u pobre Freddie. En fin… la loca está loca.
Espero dejen review me inspiran también.
Nos leemos la próxima semana vale? Pórtense buenos, no hablen con extraños, miren a ambos lados antes de cruzar la calle, ayuden a los ancianos, maten un priísta, hagan bullying a los reguetonerons, en fin… todas esas cosas que nos hacen buenos ciudadanos.
