***Por alguna macabra razón al capitulo anterior le falto una parte que es lo que se veria a continuacion y luego el comienzo del Capitulo 3***
Dicho esto todos se encaminaron por el camino de Hogsmeade hacia el castillo. El pueblo estaba bastante diferente al que ellos conocían y las calles estaban inusualmente vacías. Tardaron unos treinta minutos en llegar a los portones que por suerte continuaban abiertos, apresuraron el paso hasta llegar a la entrada y para su gran sorpresa encontraron con nada más que Albus Dumbledore, el director que llevaba muchos años muerto en su época y al que todos admiraban. Todos se detuvieron demasiados conmocionados para hablar.
— ¿Pro…profesor Dumbledore? — se atrevió a decir Rose caminando hacia el frente del grupo. El profesor se detuvo inmediatamente y se giró sorprendiéndose hasta el grado de retroceder unos pasos—.
— ¿Sí? Señorita…— comenzó Dumbledore notando que no conocía a ninguno de esos jóvenes que por sus edades deberían estar en el colegio —.
— Weasley, Señor — contesto Rose inmediatamente —.
— ¿Weasley? — Pregunto ahora preocupado y es que no sabía que además de los jóvenes que cruzaban en Hogwarts había otros en esa familia —.
— Si…la mayoría de nosotros lo somos de hecho—Rose le restó importancia y hablaba de manera natural como si frente a ella no estuviera una persona que en su época había muerto —.
— ¿Cómo dices? — se sorprendió el viejo director— Ya veo a que se refiere — dijo este pasando la mirada entre todo el grupo—.
— Vera Profesor nos gustaría saber qué año es este —comenzó a hablar Teddy quien había cambiado su cabello habitualmente azul por uno castaño ocasionado que por la mirada de Dumbledore se mostrara un aire de curiosidad y asombro, es que el chico era idéntico a Remus Lupin pero años más joven —.
— ¿Es usted familiar de Remus Lupin? —le pregunto saliendo de su asombro —.
— ¿Eh?...bueno esto…soy su hijo, Señor—Ted hablo nerviosamente y es que le tomó por sorpresa la pregunta —.
— ¿Su hijo? ¿Cómo es eso posible? —Dumbledore tenia serios problemas para no perder la paciencia y es que eso era más raro de lo que alguna vez creyó posible —.
— Al parecer retrocedimos en el tiempo señor—se unió Victorie colocándose junto a su novio —
— Ya veo—murmuró Dumbledore —en ese caso estamos a comienzos de enero de mil novecientos noventa y seis —el director del colegio paso su mirada por todo el grupo esperando—.
— ¡Por Merlín! Ted son dos años antes de que nacieras —Victorie se llevó una mano a la boca sorprendida —.
— ¿Entonces estamos en el sexto año de papá y los tíos? ¿Mi madre es menor que yo? —James se acercó al grupo alarmado causando que Dumbledore casi perdiera la compostura y es que ese joven era idéntico a James Potter — ¡Merlín! Mis padres son adolecentes —añadió consternado —.
— Vaya primo, entonces si tienes cerebro después de todo —dijo casualmente Molly ocasionando risas de los demás y una mirada curiosa por parte de Dumbledore quien comenzó a atar cabos de inmediato—.
— Me ofendes Molly—James se llevó una mano al pecho ofendido y les lanzo una mirada de reproche a los demás —.
— Me queda claro que si vienen del futuro pero mi pregunta ¿Cómo lo hicieron? —Dumbledore se mostraba bastante interesado en ese punto preguntándose si cierto libro y hechizo tuvieron algo que ver—.
— Yo le respondo Profesor —Rose tenía esa mirada que Albus y Scorpius relacionaban con las clases —.
— Adelante entonces señorita Weasley— Dumbledore tenía un brillo en la mirada— perdonen mi comentario tal vez me equivoque pero usted me recuerda a cierta alumna de sexto curso, Hermione Granger, se llama, supongo que debe conocerla bien—añadió casualmente causando la risa de los demás y un sonrojo por parte de Rose y es que Dumbledore ya tenía una idea de quienes eran sus padres — me corrijo me recuerda también al joven Ronald Wealsey ¿son sus padres o me equivoco? —termino preguntando sin dejar de sonreír. Los demás se mostraron asombrados de la capacidad del Director para analizar y sacar conclusiones dando justo en el clavo—.
— No se equivoca señor, si son mis padres —contesto Rose saliendo de su asombro—.
— Es una mezcla de ambos por lo que veo—le sonrió e hizo un ademan con la mano indicándole que comenzara a hablar —.
— Vera, todos nosotros estábamos en la Madriguera para pasar navidad—comenzó a explicar la chica y los demás asintieron para confirmar sus palabras — la mayoría nos encontrábamos en el jardín platicando animadamente pero entonces escuche que Lily menciono mi nombre —la mencionada se sonrojo y Dumbledore ato más cabos — conociéndola a ella y a Hugo— Rose le lanzo una mirada a su hermano— seguramente habían hecho alguna tontería así que fui a ver que sucedía y ellos me dijeron que estos dos idiotas aquí presentes — Rose fulmino a James y Fred con la mirada antes de señalarlos acusadoramente a lo que ellos se mostraron indignados pero apartaron la mirada cuando Dumbledore se giró hacia ellos— tenían mi giratiempo y cuando nos dimos cuenta aparecimos aquí— termino Rose — eso sí, fue raro porque la sensación fue realmente diferente apareció una luz—medito —.
— Entiendo —asintió Dumbledore meditando — ¿y donde tienen ese giratiempo? —pregunto amablemente —.
— Oh…eso….bueno profesor James lo rompió —Rose le paso el artefacto tímidamente —Profesor, ¿lo puede arreglar? —añadió —.
— Puedo intentarlo—asintió observándolo detenidamente —pero me tardare un poco, nunca antes se había comprobado que realmente funcionaran para volver tanto tiempo al pasado pero por supuesto es posible—les informó— desgraciadamente tardare un tiempo en averiguar cómo regresarlos a su época —añadió poniendo nerviosos a los chicos—.
— ¿Pero entones que haremos nosotros mientras tanto? —pregunto Louis preocupado—.
— Bueno señor Weasley, por lo que veo la mayoría sigue cursando en Hogwarts —paseo su mirada por el grupo quienes asintieron confundidos—entonces no veo problema en que se incorporen al colegio como alumnos — les informo sonriendo—.
— ¿Cómo supo de mi apellido? —pregunto consternado Louis —no se lo dije—añadió ante la mirada divertida del hombre—.
— Oh vamos Louis ¿no es obvio? —comenzó Ted sonriendo— la mayoría de nosotros es pelirrojo, tienen pecas y ojos claros ¿acaso conoces a otra familia de esas descripciones? —Louis negó un poco avergonzado—además Rosie se lo dijo —.
— Tienes razón Teddy —estuvo de acuerdo el chico —.
— Profesor precisamente ese es nuestro problema —llamo la atención James — todos tenemos una especie de letrero que anuncia nuestra familia, eso sin contar que la mayoría de nosotros tenemos nombres que delataría nuestro origen —explico a lo que los demás asintieron —.
— Tiene mucha razón joven ¿Potter? —Dumbledore espero a que el mencionado lo confirmara —.
— Así es señor —contesto James sonriendo— ¿lo ve? —añadió divertido—.
— El punto del joven Potter es muy cierto —comenzó nuevamente el director —así que no queda otra opción es que mañana durante el desayuno ustedes se presentaran ante sus padres en el Gran Comedor y ahí les explicaran todo y quien sabe podrían cambiar algunas cosas—añadió sonriendo misteriosamente —.
1.¿Cómo reaccionaran nuestros padres?
Generalmente las preguntas más complejas y profundas tienen una respuesta sencilla
— ¿Pero Profesor eso no sería muy arriesgado? —pregunto Ted no muy convencido —. Pasaron muchas cosas y muchas muertes lamentables y por eso muchos de nosotros llevamos sus nombres en su honor y dado que preguntaran tendremos que contarlo ¿no es así? —termino mirando expectante al director—.
— Seria arriesgado si esa información llega a oídos equivocados—comenzó — pero ese no es nuestro caso ¿verdad? —les guiño un ojo sonriendo—estoy convencido de que la razón por la que están aquí es de hecho cambiar esos hechos lamentables porque este viaje no fue casualidad —Dumbledore los dejo petrificados sin embargo no explico nada mas —.
— En ese caso—Hablo Victorie con una pequeña sonrisa —tendría que llamar a unas cuentas personas porque como vera ya algunos de nuestros padres no están en el Colegio —.
— Por supuesto —asintió con una sonrisa —si son tan amables de proporcionarme sus nombres los citare a primera hora mañana—saco un pergamino y una pluma pasándoselo a Victorie quien inmediatamente comenzó a escribir —.
Arthur y Molly Weasley Lucius y Narcissa Malfoy Ted y Andrómeda Tonks
Remus Jonh Lupin Nymphadora Tonks William Arthur Weasley
Fleur Delacur Charles Weasley Percival Ignatus Weasley
Audrey Parsson George Fabian Weasley Fred Gideon Weasley
Angelina Johnson Rolf Scamander
Luego de varios minutos en los que todos le decían cosas como "Vic, recuerda que ese es su apellido de casada" "Coloca sus nombres completos" "No te olvides de los abuelos" Victorie le paso el pergamino al director quien le agradeció y le dio una rápida mirada.
— Muchas gracias señorita…. —Dejo la frase en el aire esperando —.
— Weasley—termino ella con una sonrisa —mi madre es Fleur Delacur —añadió a modo de explicación a lo que el viejo director sonrió ampliamente asintiendo —.
— He de suponer que tienen hambre— dijo divertido al escuchar el rugido de las tripas de Fred —.
— Mucha de hecho no hemos cenado gracias a alguien —contesto Fred fulminando con la mirada a su primo quien se sonrojo levemente —.
— En ese caso vayamos al Gran Comedor —les dijo sonriendo —ya todos los alumnos tienen que estar en sus respectivas salas comunes —luego de informarles esto dio media vuelta y comenzó a subir las escaleras rumbo al Gran Comedor. Todos lo siguieron mirando todo alrededor curioso y es que habían bastantes cambios en su época. Una vez dentro del Castillo el director los guio hacia las puertas del Gran Comedor y en el momento en el que se disponía a abrirlas apareció por ellas la Profesora Minerva McGonagall.
— ¿Albus? —pregunto lanzándole una mirada al grupo— ¿quiénes son? ¿Por qué no llevan el uniforme?
— Minerva querida, es una larga historia—comenzó Dumbledore— ¿le parece bien que le explique luego? —dijo amablemente a lo que la mujer frunció el ceño pero asintió —nuestros huéspedes tienen hambre ¿podrías ordenarles a los elfos que les preparen algo? —.
— Enseguida vuelvo —dio por toda respuesta antes de dirigirse hacia las cocinas —.
Dumbledore guio a los jóvenes hasta dentro del Gran Comedor donde todos sin pensarlo si quiera se dirigieron directamente hacia la mesa de Gryffindor logrando que el director sonriera. Nadie dijo nada a pesar de que se morían de ganas se sentían bastante intimidados ante la mirada permanente del Director sobre ellos. No paso mucho tiempo cuando el área donde estaban sentados se llenó de los suculentos platillos que preparaban los elfos logrando que la mayoría de los chicos saltaran sobre la comida como animales hambrientos. A los segundos McGonagall volvió a entrar al lugar muriéndose por preguntar quiénes y de donde eran esos jóvenes sin embargo se paró junto al director sin emitir palabra alguna. Una vez terminaron de comer los platos desaparecieron y Dumbledore volvió a hablar.
— Ahora que han comido lo mejor será que descansen, han sufrido muchas emociones por hoy — todos asintieron de acuerdo — muy bien, debo suponer que alguno conoce la sala que viene y va del séptimo piso —añadió sonriendo—.
— Yo la conozco Profesor —dijo Rose poniéndose de pie —.
— En ese caso señorita Weasley escolte a sus primos y amigos hasta ella —contesto Dumbledore amablemente —.
— ¿Has dicho Weasley? —pregunto McGonagall sorprendida mirando atentamente a la pelirroja — ¿primos? —.
— Es una larga historia Minerva una vez que los jóvenes estén debidamente instalados le explicare todo —Hablo seriamente y luego se giró de nuevo al grupo—Un elfo domestico les llevara el desayuno y les informara cuando sea el momento de bajar además les entrara las capuchas para taparles el rostro—el grupo asintió conforme —.
— Como usted diga Profesor —hablo Victorie poniéndose de pie—.
— ¿Nos vamos? —pregunto Rose hacia sus primos a lo que inmediatamente los más pequeños asintieron soñolientos —.
Inmediatamente todos se pusieron de pie y ante un último asentimiento por ambos profesores siguieron a Rose saliendo del Gran Comedor en silencio y comenzaron a subir las escalera rumbo al séptimo piso. Cada uno estaba perdido en sus pensamientos cuando a mitad del quinto piso Lucy rompió el silencio.
— ¿Rose que es la sala que viene y va? —pregunto llegando hasta su prima viéndose bastante consternada por no conocer algo—.
— ¡No puedo creerlo! —dejo escapar James deteniéndose abruptamente — ¡La Perfecta Prefecta no conoce algo! —añadió llevándose una mano al pecho con dramatismo —.
— ¡Cállate James! — la pelirroja lo fulmino con la mirada —además de que hablas si tú tampoco debes saberlo —añadió convencida, los demás los escuchaban el intercambio sonriendo divertidos pero no se detuvieron en ningún momento—.
— Estas equivocada querida prima —le replico muy digno — la sala que viene y va o también conocida como la sala de Menesteres está en el séptimo piso y aparece cuando la necesitas —le explico sonriendo —además papá me conto en ellas hacían las reuniones del ED y que esa habitación te da lo que necesitas si sabes cómo pedirlo, supongo que pediremos un lugar donde podamos estar cómodos—añadió dejando a la mayoría sorprendidos—.
— Me sorprendes primito —le dijo divertida Dominique —.
— Oh, vamos que sea un bromista no significa que sea un tonto y salga mal en mis clases Niqui —contesto ofendido—.
— James, ¿Qué es el ED? —pregunto Scorpius notando que era el único que no conocía el nombre—.
— Son las siglas del Ejército de Dumbledore, ¿recuerdas que te contamos que mis padres y mi padrino lo crearon en su quinto año para aprender DCAO? —le respondió Rose —.
— Oh, lo recuerdo pero no sabía que todos sus padres formaron parte —respondió sorprendido —.
— Bueno la mayoría, —hablo Albus que estaba junto a su mejor amigo— ya sabes el tío Bill, el tío Charlie, la tía Fleur formaban parte de la Orden del Fénix —le recordó —
— Oh—contesto simplemente el chico—.
El resto del camino lo siguieron en silencio, observando cada parte del castillo, comparando los pasillos con los de su época y mirando curiosos los cuadros que no conocían.
— Rosie, ¿falta mucho?, Me muero de sueño —se quejó Lily cuando atravesaban el pasillo del séptimo piso—.
— Ya casi llegamos Lilu —respondió Rose —.
— ¡Por favor Hermione!—rogaba Ron poniendo cara de chorrito— ¿qué te cuesta? es solo para completar lo que me falta —añadió suplicante —.
No muy lejos de donde se encontraba el grupo en la Sala Común de Gryffindor se encontraban dos chicos uno azabache terminando su trabajo de Herbologia y un pelirrojo rogándole a su amiga castaña que le dejara copiar su trabajo.
— ¡Por favor Hermione!—rogaba Ron poniendo cara de chorrito— ¿qué te cuesta? es solo para completar lo que me falta —añadió suplicante —.
— Ya te dije que no Ron—Hermione se cruzó de brazos y le lanzo una mirada severa —tienes que hacer tu mismo el trabajo, confórmate con lo que te dije que tenías que pasar — añadió —.
— Bien — contesto Ron de mala gana tomando su pluma para continuar escribiendo murmurando cosas—.
— Hermione tenías razón — se quejó Harry agotado— aunque tenemos horarios libres no nos sobra el tiempo para esto ¿Cómo es que logras acabar todo a tiempo? —pregunto recostando la cabeza sobre sus manos agotado—.
— A diferencia de ustedes yo no tengo entrenamientos así que simplemente invierto mi tiempo —contesto simplemente —.
— Ya estoy que me muero de sueño—Ron dejo escapar un bostezo estirándose —lo terminare mañana —añadió enrollando su pergamino —.
— Yo también —lo apoyo Harry imitando su acción —a mí solo me queda el párrafo de opinión —
— Como quieran —Hermione se puso de pie— buenas noches —se despidió agitando su mano antes de dar media vuelta y dirigirse hacia las escaleras que conducían a la habitación de las chicas—.
Una vez que terminaron de organizar sus cosas Harry y Ron se encaminaron hacia su habitación y sin decir más se desplomaron en sus camas, agotados. En un pasillo cercano se encontraba el grupo con una Rose caminando de un lado a otro pasando frente a una pared.
— ¿Cuántas veces tienes que pasar Rose? — Pregunto Hugo por quinta vez consecutiva en menos de tres minutos—.
— Ya te dije que tres Hugo —bufo la chica sin detenerse — y si me sigues preguntando dormirás en el pasillo ¡tengo que concentrarme!—.
— Hugo, mejor cállate de una vez —intervino Dominique — ¿Se te olvida que tus padres están a unos minutos de este pasillo? —.
— Rosie vuelve a intentarlo —dijo amablemente Ted— y como escuche que alguien interrumpe le lanzo un hechizo silenciador—los amenazo amablemente—.
— Gracias Teddy—dijo una Rose un poco más calmada antes de comenzar a caminar nuevamente —.
Luego de que Rose caminara de un lado a otro pasando frente la pared tres veces apareció una puerta.
— ¡Al fin! —celebro Hugo casi dormido—.
Ted camino hacia la puerta y la abrió dejando ver una habitación inmensa con unas diecinueves camas ubicadas unas al lado de la otra, unos baúles con la inicial de cada uno, unas mesas, unos cuantos sillones y una gran chimenea. Y al fondo de la habitación una puerta que lleva al baño. El grupo fue entrando poco a poco y cada uno soltó exclamaciones de admiración y sorpresa.
— ¡Woow! Rose eres maravillosa—dejo escapar Lily cuando entro — que hermoso esta esto—añadió abrazándola —.
— Mis respetos Rosie —añadió Fred dejando escapar un silbido admirado—.
— No tienen nada que agradecer —le restó importancia la chica tomando el color característico de los Weasley —.
— Creo que ustedes deberían de acostarse —observando a los más pequeños del grupo—.
— Pero nosotros también queremos saber de qué hablaran —se quejó Lily cruzada de brazos acción que imitaron Hugo, Alice y Sky—.
— Ya es tarde, tienen que dormir —intervino Victorie —a estas horas ustedes siempre están dormidos y eso no va a cambiar porque no estamos en casa—.
— Alice obedece a Victorie —hablo un chico de cabello negro —como aquí no están nuestros padres tienes que obedecernos —la rubia de mala gana acepto la orden de su hermano y cruzada de brazos fue a buscar cuál era su baúl —.
— Vamos Lily obedece —se unió James —.
— Oh vamos Jimmy —la pequeña hizo un puchero—.
— Anda a dormir Lily—ordeno Ted tratando de no caer en los encantos de su hermanita —.
— Bien—acepto con un bufido—pero mañana nos contaran todo ¿entendido? —añadió fulminando a sus hermanos con la mirada quienes asintieron intimidados, la chica había heredado el carácter de su madre—.
— Hugo tú también vete a dormir —dijo a su vez Rose y Hugo acompañado de Lily comenzaron a buscar su cama—.
— Sky eso te incluye —hablaron al mismo tiempo unos gemelos rubios —.
— Buenas noches —se despidió —prometan que nos contaran —añadió antes de irse —.
— Lo prometemos —contesto Ted sonriendo —.
— Hijos mayores tenemos una reunión que discutir —comenzó Victorie sentándose en una de las mesas cercana a la chimenea—
— Eso sí que no —se negó Lucy —a nosotros no pueden mandarnos a dormir así que nos quedamos todos —.
— Bien—suspiro Ted —tomen asiento entonces —les pidió al tiempo que se acomodaba junto a su novia—.
Todos los presentes excepto los más pequeños que ya se habían acomodado en sus camas se sentaron alrededor de los mayores. Quedando organizados de la siguiente manera: en la mesa del centro solo estaban Victorie y Ted, a su lado izquierdo en un sillón se encontraban Albus, Scorpius y Rose, de lado derecho estaban Dominique, Louis y Molly, frente a ellos en otra de las mesas se encontraban James, Fred, Lorcan y Lyssander y en otra mesa se encontraban Frank, Roxanne y Lucy.
— El primer tema por tratar seria escoger un orden de presentaciones — comenzó Victorie mirando a los presentes — ¿alguna sugerencia? —pregunto—.
— Vic tiene que razón ese es el tema más importante —estuvo de acuerdo Ted —yo creo que lo mejor sería presentarnos por edades comenzando por mí —sugirió —.
— ¿Quién está de acuerdo con esto? —pregunto la rubia y todos levantaron la mano derecha—.
— Perfecto entonces eso ya está decidido—dijo Ted suspirando —.
— Yo tengo una duda —hablo Rose ganándose la atención de los demás —.
— ¿Cuál es tu duda Rosie? —le pregunto Victorie—.
— ¿Quién dirá lo del tío Fred? —pregunto nerviosa, ese tema era difícil de tratar —tenemos que decirlo queramos o no ¿Qué pensaran cuando todos nos presentemos y no tenga ningún hijo? No son tontos llegaran bastante rápido a la conclusión y considero que sería mejor que se enteren por nosotros que saquen conclusiones y sufran temiendo a confirmarlas —explico —.
— Rosie tiene razón —apoyo Molly —es mejor que se enteren por nosotros. Además creo que Dumbledore tiene razón —paseo su mirada por el lugar—¿Qué pasaría si estamos aquí porque nos dieron la oportunidad de remediar el pasado? ¿Y si estamos aquí precisamente para evitar las muertes? —.
— Molly tiene razón yo creo lo mismo —la apoyo Fred más serio que de costumbre— si me permiten yo puedo hacerlo al fin y al cabo tengo su nombre es justo que yo lo haga, se lo debo a papá —.
— Estas seguro de que puedes con esto Freddie? —le pregunto Victorie preocupada, si había alguien en la familia que sufría la muerte tanto su muerte como George Weasley ese esa Fred y es que ambos sentían que perdieron una parte de ellos aunque el chico no conoció su tocayo podía sentir el dolor de su padre y lo compartía totalmente —.
— No se preocupen por mí —Fred les sonrió conociendo la preocupación de todos —tengo que hacer esto —.
— Tienes todo mi apoyo si cambios de opinión Fred —hablo Ted sonriéndole cosa que correspondió el chico — ya que aclaramos esto ¿queda algún otro punto que tratar? —pregunto nuevamente—.
— ¿Cómo reaccionaran nuestros padres? —hablo Albus ganándose esta vez la atención — por lo que sabemos por lo menos los míos los de la mayoría todavía no están juntos —el azabache se pasó una mano por el cabello nervioso — ¿Qué pasaría si no quieren o deciden después no estar juntos? — pregunto preocupado—.
— Eso no pasara enano—lo calmo James sonriéndole —ya quiero ver sus caras cuando se enteren que somos sus hijos —añadió divertido — eso si lo mejor será advertirle a papa que se aleje de los tíos en ese momento no vaya a ser que lo maten y entonces si el mundo será privado de chicos tan guapos como nosotros —añadió dramáticamente arrancando risas de los demás —.
— Yo lo que quiero ver es cuando el tío Bill se entere que Vic y Teddy se casaran—dijo casualmente Albus sonriendo ampliamente ante la cara pálida de su hermano—.
— Seguramente reaccionara como en el futuro —intervino Louis sonriendo divertido—Teddy lo mejor que puedes hacer es alejarte, no vaya a ser que termines internado de nuevo en San Mungo—le aconsejo ganándose una mirada fulminante por parte de Victorie y un golpe de parte de Dominique—.
— Seguramente mi padre me deshereda cuando se entere que estoy en Gryffindor—se estremeció Scorpius— ya saben que cuando se enteró me envió un Howller—todos los que habían recibido anteriormente uno se estremecieron y le lanzaron miradas comprensivas—.
— No te tienes que preocupar eso Scor, lo peor vendrá cuando se enteren que somos amigos —Albus le dio palmaditas con intención de consolarlo ocasionado justo lo contrario —.
— Al tiene razón no debes preocuparte por eso —hablo Rose acercándose para abrazarlo lo conocía lo sufriente como para saber que ese tema siempre había sido delicado para el rubio ella misma recordaba los gritos y se estremecía, Scorpius le devolvió el abrazo agradecido —.
— Sus demostraciones de amor déjenlas para después que ahora estamos discutiendo temas importantes —dijo causalmente James haciendo reír al resto y provocando que los implicados se sonrojaran —.
— James no empieces —dijo Rose lanzándole una mirada asesina a su primo—.
— Querida Rosie lo que se ve no se niega—ataco esta vez Fred y es que a ambos les encantaba bromear respecto a esos dos —.
— Si ustedes dos vuelven a molestarlos con eso yo me encargo de convertirlos en ratas ¿entendido? —lo amenazo Victorie —.
— Gracias Vic—agradecieron Rose y Scorpius sonriendo ante los rostros de horror que portaban James y Fred—.
— Como ya no hay nada más que tratar deberíamos irnos a dormir —sugirió Roxanne poniéndose de pie—.
— Ro tiene razón todos a la cama ahora —ordeno Ted poniéndose de pie —ha sido un día largo—.
— Puedo hablar contigo cariño—le pidió Victorie sonriendo—.
— Por supuesto—.
En ese momento todos los demás entendieron que debían dejarlos solos y se pusieron de pie para encaminarse hacia donde estaba el baúl con sus iniciales.
— Buenas noches—.
— Ted sé que mañana será un día difícil en especial para ti—comenzó a decir la chica tomándole la mano—pero quiero recordarte que estoy contigo en esto y no te dejare solo sé que será difícil ver a tus padres por primera vez —.
— Es por eso que te amo Victorie Weasley—Ted le sonrió y se acercó más a ella —siempre te preocupas por los demás antes de ti y creo que podre con esto siempre y cuando tu estés conmigo —una vez le dijo esto rompió la distancia que los separaba uniendo sus labios en un agradecimiento silencioso y lleno de amor—.
— ¡Eh! —escucharon un grito — ¡Hay jóvenes presentes aquí! —añadió Fred desde el otro lado de la habitación ocasionado el sonrojo de la pareja y la risa de los demás—.
— A dormir —les ordeno Victorie sonriendo y uno por uno obedeció sus órdenes y fueron cayendo uno a uno en los brazos de Morfeo.
