Los personajes no me pertenecen, son parte del fantástico mundo creado por Toriyama, al igual que Los Juegos del Hambre pertenecientes a la brillante Suzanne Collins.
Summary:Ellos debían tener un ganador y yo, les haría el favor de matar a la única persona capaz de rebelarse contra ellos, el único que pudiese tener una oportunidad de ganarles. No importaba cuánto nos "amaramos", desde que pisamos la arena, supimos que ahora sólo teníamos un único propósito; El de aniquilarnos mutuamente. *A.U* ChichixGoku/VegetaxBulma
Words: 4,606 palabras sin contar notas de autor.
PP:Chichi/Goku.
UNIVERSO ALTERNO.
Capítulo 15: "El juego terminó".
Capítulo 16: "Todo es perfecto"
Chichi sabía que de una u otra manera volver a la realidad sería difícil, sin embargo, nunca se imaginó lo difícil que iba a ser.
En primer lugar, después de que la mantuvieran en "análisis" durante un día completo, ella ya solo quería ver a su familia y por supuesto a Goku. Tenía miedo, aún tenía miedo. Sabía que había desafiado de diferentes maneras al Doctor Gero y a toda la Central, y sabía que aquello podía traer repercusiones de alguna u otra manera. Y por eso temía por la vida de Goku.
El pavor se incrementó cuando algunos "escolta" de la Central llegaron para trasladarla a un cuarto en un hotel que se encontraba justo en frente del palacio real. Su corazón no dejaba de palpitar frenético dentro de su pecho y no sabía si era buena idea preguntarle a aquellos fortachones hombres que la llevaban a su cuarto el paradero de Goku y de todo el equipo de preparación, Bulma, Roshi e incluso Vegeta.
—Disculpe —habló al fin en el momento en que se encontraron justo en frente de una puerta de madera de su nuevo cuarto—, ¿podría decirme en dónde está Goku?, ¿él está bien?, ¿está aquí? —miró a los tres tipos que la escoltaban, el primero, el más rellenito de todos frunció el gesto, contraído, el segundo pareció ignorarla y fue el más alto de todos, el que tenía una extraña piel verdosa y una vestimenta que parecía de todo menos normal el que le respondió.
—El chico está bien —su voz fue dura y parecía no ser muy bueno para hablar con otras personas, pero al menos le había respondido.
Suspiró aliviada por eso y asintió con una sonrisa.
—Gracias.
Al momento en que la puerta se abrió su nariz hormigueó y cuando esta se cerró dejando a su equipo de escolta afuera, al fin pudo dejar que las lágrimas salieran de sus ojos y corrieran por sus mejillas.
Una sonrisa se curvó en su rostro y en el momento en que los bracitos tanto de Phea como de Davie abrazaron su torso sintió como su corazón se hinchaba de felicidad.
Mariem la miraba desde al medio del gran cuarto, también con una sonrisa llena de felicidad y sus ojos repleto de lágrimas, Chichi no se había dado cuenta de cuánto los había extrañado y de cuánto los había necesitado estando dentro de la Arena.
La mujer también fue a abrazar a Chichi y llenó su rostro de suaves besos.
—Eres una verdadera luchadora, Chichi —susurró la mujer en su oído—, sé que tu padre no podría estar más orgulloso de ti.
Se estremeció en los brazos de su madre adoptiva y enterró su rostro en el cuello de ella, ¿lo estaría?, ¿realmente su padre estaría orgullosa de ella?
No lo sabía. Y no creía que él lo estuviese del todo, sobre todo porque ella cayó en el juego de la Central y mató sin miramientos a varios niños inocentes. Y si de algo Chichi estaba segura, era que su padre jamás lo hubiese hecho.
*.*.*.*
A Chichi le había llegado a su habitación una prohibición para salir del cuarto, nadie sabía —además, obviamente de su familia— que ella junto con Goku habían sido los ganadores de los Juegos del Poder número 99. Aquella noche mostrarían el final de los juegos y a petición de Chichi lo verían todos sentados en el sofá.
Aquella petición obviamente le pareció completamente extraña a Mariem, por ella no lo vería y sus niños tampoco lo haría, pero sabía que si ella quería verlo era meramente porque lo necesitaba, quizás porqué, pero sabía que lo hacía.
Como la pelinegra hija de Ox Satán esperaba, el último episodio fue publicitado todo el día mostrando ligeras escenas de los capítulos anteriores y de lo que se vería en este, como la lluvia de fuego dentro de la cueva, luego el incendio de toda la Arena y uno que otra escena en donde Akane con Giro salían caminando buscándolos, y al final de terminar la publicidad, se veía cuando Giro la tomó del cuello con su espada clavándola.
De seguro, pensó la chica, muchos creerían que han sido ellos los vencedores, y apuesto que lo quieren también.
Un agujero se implantó en su pecho al sentir que algo le faltaba, sabía que era aquel calor protector que emanaba el cuerpo de Goku, suspiró profundamente.
Y el último episodio comenzó.
Apareció el momento en el que ambos estaban dentro de la cueva, se vio a sí misma durmiendo cómodamente en los brazos de Goku y se podía divisar una ligera sonrisa en su rostro. Chichi se estremeció al recordar el sueño que estaba teniendo en ese momento, la mano de Phea se posó sobre la de ella y los ojos de Chichi lagrimearon levemente, apretó con suavidad la mano de la niña y volvió a mirar la pantalla.
Goku despertó primero y se sorprendió al darse cuenta que lo primero que hizo fue contemplarla dormir por unos par de segundos. Se sonrojó violentamente y no despegó la vista del televisor para no ver el rostro que tanto sus hermanos como su madre tendrían en aquel momento.
Luego mostraron a Akane y Giro, ambos cocinándose un animal, miraban el fuego fijamente sin decirse nada, la escena fue avanzando y se veía como ambos hablaban de cómo iban a terminar con su vida y la de Goku, se estremeció al escuchar a Giro hablar como clavaría su espada en el corazón de Goku y como Akane esperaba desfigurar sus rostros con sus dardos. Mariem a su lado abrazó su menudo cuerpo y Chichi volvió nuevamente a sentirse completamente chiquitita.
Luego de eso mostraron a un Goku saliendo despreocupado de la cueva, caminando con su báculo rojo firmemente agarrado a su mano y ambas botellas de agua amarradas a su cinturón, le sorprendió lo fácil que fue para el chico llenar ambas botellas con aquellas turbulentas aguas y sintió cierta envidia al darse cuenta lo hábil que era el muchacho. Pronto lo mostraron volver y luego, la pequeña discusión que tuvieron ambos.
Fue en ese momento en que los ojitos de Phea, brillantes, se pegaron en su rostro, ella le devolvió la mirada nerviosa.
—¿Es verdad? —preguntó.
—¿Qué?
—Que ibas a dejarte morir junto con él —respondió la pequeña niña.
Chichi no supo cómo responder a eso, apretó sus labios y luego pestañeó repetidas veces.
—En esas circunstancias —habló entonces Mariem por ella, sonriendo ligeramente a su hija—, las cosas cambian totalmente y uno piensa en demasía las cosas, quizás de diferente manera como se piensan en otros momentos.
La niña asintió, aunque no parecía muy satisfecha con la respuesta, sin embargo, guardó silencio y siguió viendo la televisión.
Chichi suspiró y también se dedicó a mirar la televisión.
Comenzó la lluvia de fuego que entraron a la cueva, se vio como ambos chicos salieron de la cueva, completamente llenos de cenizas, en aquel momento Chichi siquiera se dio cuenta de ese detalle.
El capítulo siguió avanzando, mostrando como Akane y Giro los buscaban sigilosamente y como ella y Goku tan solo avanzaban esperando el gran encuentro, entonces, las llamas comenzaron a aparecer, siquiera se vio un pequeño humo aparecer de la nada, más bien, las llamas crecieron de manera tan rápida que Chichi supo que nadie se lo iba a esperar.
Se vio corriendo con rapidez, vio a Goku tras de ella y vio cómo la rama caía justo delante de ellos, fue en ese momento en que tanto Davie como Phea aguantaron el aire y la escena cambió para ver a Akane siendo aplastada por el tronco, Giro saltó primero y no notó siquiera cuando el árbol le cayó en el pie, comenzó a quemarse de apoco. Chichi cerró sus ojos y Mariem abrazó a los tres.
La escena siguió avanzando, se vio cómo Goku saltó a ver a la chica y al verla supo que no había vuelta atrás, se vio la mirada dolida del chico de cabellos oscuros, continuó, Giro tomó su espada y la enterró en su cuello, dijo sus palabras y a Chichi le volvieron a resonar justo detrás de su nuca, como si el muchacho volviese a decírselas de cerca.
En aquel momento no había tomado el peso de las palabras de su enemigo.
De cualquier manera, tú, yo y ella ya estamos muertos…
¿Era cierto lo que él decía? Ella en verdad habría muerto en los juegos.
Su corazón latió desesperado en su pecho.
Luego murió.
Nadie dijo nada, sabía que Mariem no la iba a felicitar, ni los niños, tampoco era como si quisiese aquello, solo quería que el capítulo terminara.
Y cuando terminó con una escena de ambos abrazados, escuchando todo lo que había dicho con anterioridad, la televisora se apagó rápidamente.
Ya eran las nueve y el capítulo dio su fin, junto con eso, sus Juegos del Poder.
—Me alegra que hayas vuelto —susurró Davie en su puesto, mirándola con sus ojitos pardo intensamente, Chichi fingió una sonrisa, aquella mirada y aquellas mejillas regordeta le hacían recordar a Wallece, una punzada se clavó en su corazón.
—Me alegro también —la voz, sin embargo le salió ahogada.
—¿Lo amas, Chi? —preguntó Phea entonces en su puesto, mirándola curiosamente—, ¿realmente amas a Goku?
La chica se incomodó en su puesto, carraspeó.
Y, literalmente, fue salvada por el timbre.
Alguien estaba detrás de la puerta de su habitación.
Chichi saltó en su puesto.
Y Mariem sonrió.
—Iré a abrir —anunció.
En el momento en que la puerta se abrió, Chichi sintió una felicidad extraña crecer dentro de su pecho, la sonrisa no tardó en dibujarse en su rostro.
—¿Dónde está mi brillante ganadora? —Bulma le sonreía desde la puerta de su habitación.
*.*.*.*
—Tenemos una hora para arreglar esta maraña de cabello —comentó Bulma mientras lo cepillaba cuidadosamente.
A penas salió de los juegos lo primero que hicieron luego de examinarla por completo había sido darle un baño, sin embargo, para Chichi no fue suficiente y luego de llegar a su habitación se metió a la ducha.
—Creo que olvidé una parte importante de esta noche —susurró Chichi en su puesto mientras miraba su reflejo en el espejo.
No recordaba la última vez que se había visto frente a uno, sin embargo, sabía de sobras que había cambiado considerablemente, aun así, no sabía qué era lo diferente en ella.
—No te preocupes —le sonrió Bulma al reflejo del espejo—, para eso estoy yo y en media hora ya estarás lista para enfrentarte a esa manga de… humanos.
Chichi asintió ligeramente, no podía evitar sentirse completamente nerviosa y el silencio en la habitación no le ayudaba para nada. Carraspeó.
—¿Cómo ha estado el Maestro Roshi y Vegeta? —preguntó.
Bulma parecía estar muy concentrada cepillando su cabello como para darle respuestas largas a su pregunta y eso parecía frustrar cada vez más a la pelinegra.
—Bien —dijo—, vimos los juegos juntos.
—¿Y a Goku? —volvió a hacer otra pregunta, aunque aquella lo hacía porque realmente le interesaba—, ¿lo has visto?
Los ojos de Bulma volvieron a pegarse en los ojos del reflejo de Chichi. Sonrió suavemente.
—Él está bien —contestó—, también parece ansioso por verte —agregó.
—¿Cómo lo sabes?
—Su primera pregunta al verme entrar fue si te había visto, si te encontrabas bien y si podía venir a darte una visita antes de que se vieran en la entrevista —respondió.
Chichi sintió como dentro de su estómago se revolvía algo, se alegró de no haber comido nada durante el día debido al suero que le habían dado durante todo el día, su apetito no había aparecido aún, aunque sabía que cuando lo hiciera, sería potente.
—Debe estar asustado —murmuró Chichi y bajó la vista a sus manos ya curadas de cualquier quemadura provocada por el fuego—, yo también lo estoy.
Bulma tomó parte del cabello de su Hado victorioso y comenzó a trenzarlo.
—Sé que no debería decirte esto —la voz de la peliceleste fue descendiendo hasta convertirse en apenas un susurro, se inclinó hacia el oído de Chichi y dijo—. Sé que Roshi te lo dirá después, pero los centralinos no están muy contentos contigo, bueno, al menos los dueños de los juegos y por supuesto el Doctor Gero…
Chichi sabía aquello, sin embargo, que Bulma se lo dijese solo reforzaba aún más su pánico.
—Tomarán represalias —susurró Chichi en su puesto, sus ojos se volvieron acuosos.
—No —Bulma se irguió de nuevo y al terminar de trenzar el cabello de la chica agregó—, solo…
La puerta se abrió y la peliceleste se calló abruptamente, el mismo hombre verde que había respondido a Bulma entró sin siquiera golpear para decir en un gruñido que ya debían estar listas.
—Ya vamos —gruñó Bulma no muy contenta con la interrupción—, deberías tocar la puerta —añadió—, podía haberla estado vistiendo.
El hombre verde de ojos oscuros se encogió de hombros y salió de la puerta no sin antes decir.
—Tienen cinco minutos.
Bulma rápidamente enrolló la trenza y la pegó a su nuca, dejando libre dos mechones de cabello y su flequillo.
Chichi estaba lista.
—Solo ve ahí y demuestra que no tienes miedo.
*.*.*.*
Si había algo que a la pelinegra hija de Ox Satán odiara eran los zapatos con tacos, era pésima caminando con ellos y se alegraba que el brazo firme de Bulma a su lado la afirmara para no caer. Cuando entraron al estudio de televisión se encontró con un Roshi tan nervioso que Chichi pensó que en cualquier momento se mordería las uñas y un Vegeta como siempre de brazos cruzados y ojos cerrados. Antes de que Bulma soltase su brazo, se colocó frente de ella y le tendió una pulsera.
—Ten —le colocó la pulsera con la esfera de cuatro estrellas en ella y sonrió—; espero esto te quite un poco los nervios.
Chichi asintió y ambas acortaron los centímetros que las separaban del maestro y del muchacho.
Roshi al verla sonrió ampliamente y a la chica le pareció una sonrisa completamente falsa, ella se la devolvió de la misma manera. El viejo anciano la abrazó y la atrajo a su cuerpo con brusquedad.
—Amor —susurró en su oído—, todo lo que te impulso a hacer lo que hiciste fue el amor hacia Goku, nada más.
Y Chichi entendió.
Roshi se separó de ella y dijo en voz alta.
—Estoy muy orgulloso.
—Gracias —respondió de vuelta la muchacha.
Vegeta, apenas soltó un gruñido, la pelinegra suspiró y rodó los ojos.
—Gracias, Vegeta, yo también te extrañé —soltó con ironía, luego miró tanto al maestro como a la chica de ojos celestes—. ¿Y Goku? —la voz no pudo evitar sonarle ahogada.
Antes incluso de que alguien pudiese responderle, la silueta alta de Goku apareció, Chichi pensó seriamente en lanzarse a sus brazos, sin embargo, algo dentro de ella le dijo que aquello no era lo correcto, aunque, por otro lado, aquello realmente es lo que debía hacer si es que hubiese una cámara.
Suspiró y no sabía si aquel había sido un suspiro de alivio al ver la figura del muchacho.
Este llegó junto a ellos con su sonrisa de siempre, sus ojos se pegaron en ella rápidamente y Chichi pudo darse cuenta como esta se ampliaba aún más.
—Me alegro que estés bien —susurró él.
Ella asintió con suavidad.
—También me alegro que tú lo estés.
Se sentía aliviada, debía admitirlo, sin embargo, aún dentro de ella se encontraba esa ligera sensación de desazón.
Roshi los miró a ambos y sonrió.
—Sí, sí, todos nos alegramos de que estén bien —se acercó a ambos luego de ver a un lado y al otro, como verificándose de que no hubiese nadie ahí para escucharlos, aun así, para evitar errores susurró tan bajo que apenas fue capaz de oír lo siguiente que dijo el anciano pervertido—. Ahora lo importante es que sigan con toda la farsa, ¿entendido?
Algo dentro de ella se estrujó con dolor. Miró a Goku fijamente, él se encontraba serio y parecía que estuviese pensando en algo realmente importante, luego de eso, asintió. Se sintió peor aún y sin saber el porqué también asintió. ¿Todo realmente había sido una farsa? Al parecer, para Goku lo había sido.
El tiempo siguió avanzando, se encontraron con Marcel, el hombre que les haría la entrevista, este los abrazó a ambos como si estuviese realmente feliz de verlos, aun así a Chichi le entró la duda.
—Sabía que ustedes serían mis flameantes ganadores —les dije y luego les guiñó un ojo.
Entonces él salió al escenario, el público lo recibió entre aplausos y a la muchacha de cabellos oscuros se le hizo un nudo en el estómago.
—¿Ya saben lo que tienen que hacer? —preguntó entonces Vegeta mirando a ambos aleatoriamente.
—No será muy difícil —añadió Bulma—, Marcel les preguntará cosas, verán un resumen de los juegos y ustedes, ustedes felices y enamorados, ¿vale?
—Entren tomados de las manos —sugirió Roshi.
—Vale —susurró Chichi con la voz ahogada.
Marcel presentó el programa, explicó lo fascinante que fue la final de los Juegos del Poder número 99 y lo emocionado que estaba en presentar a los nuevos ganadores de estos juegos —haciendo hincapié en que este año había sin duda sido especial— debido a que hubieron dos ganadores en vez de uno.
—¡Con ustedes damas y caballeros, los flameantes ganadores de los Juegos del Poder 99: Ox Chichi y Son Goku!
Y entre aplausos y vítores entraron ambos muchachos, tal y como había sugerido Roshi, bien afirmados de sus manos.
Sonreía enormemente y con su mano libre saludaba al público al igual como lo hacía Goku, aunque este lo hacía con más torpeza que antes, podía sentir los nervios del muchacho de cabellos en punto y su propio nerviosismo.
Caminaron hasta que se encontraron con Marcel, quien nuevamente los abrazó y luego se sentaron en un sofá que estaba a un lado del puesto del presentador.
Chichi decidió que sentarse bien apegada a Goku sería lo correcto y así lo hizo, se sentó tan apegada a él que podía sentir su calor traspasarle por su piel.
—Fue emocionante —dijo Marcel—, pero claro —hizo un pequeño silencio antes de decir—, antes, veremos el resumen de tan fantásticos juegos.
Justo detrás de él en una pantalla gigante comenzaron a dar los juegos, Chichi se vio a si misma en el buzón, dispuesta a tomar cualquier cosa de ahí para luego arrancar al bosque, vio como aquel Hado que intentó matarla la interceptaba y como luego Goku iba a su rescate, se dio cuenta como el chico se deshizo de él fácilmente y como, sin querer, el chico de cabellos revoltosos y negros lo golpeaba logrando que este cayese de mala manera al suelo, golpeándose en su nuca, muriendo al instante.
Goku no mintió, pensó, teóricamente él no lo mató.
Los juegos siguieron avanzando y cuando apareció Wallece en pantalla, en el momento en que la salvó de la "jaula de las bestias" sintió como su estómago se revolvía, sintió ganas de vomitar y se volvió visiblemente nerviosa. Goku a su lado, aún sin soltarle la mano, se la estrujó suavemente, ella pudo calmarse por unos momentos, sin embargo, corrió su vista de la pantalla, sin querer ver más.
Oyó, luego de unos minutos, su propio grito de terror para cuando mataron al pequeño niño, luego su canción, "Ángeles fuimos", sintió nuevas ganas de llorar, pero se controló y vio con asco como varios centralinos del público se largaban a llorar debido a la muerte del niño.
Pronto terminó el resumen y se sintió aliviada.
El resumen solo mostró partes importantes de Goku y de ella.
—Intenso —susurró Marcel en su puesto para girarse nuevamente a mirarlos a ambos—, realmente en todos los juegos ocurrieron cosas que yo nunca antes había visto —continuó—, sinceramente, Chichi, ¿por qué te aliaste a Wallece? —preguntó.
Chichi tensó su mandíbula y lo miró fijamente. Carraspeó.
—Nunca hubiese podido elegir a un mejor aliado que a él —dijo y luego sonrió falsamente.
Lo único que quería era que aquello terminase, que se apagaran las cámaras, salir corriendo de ahí y volver a su región con Phea, Davie y Mariem.
—Seguramente sí —el animador pareció comprender de cierta forma lo dicho por la chica, luego miró a Goku—, ¿creíste en algún momento, Goku, que no podrías mantener a salvo a Chichi? —preguntó.
—Ella es fuerte —murmuró el muchacho mirando a la chica de soslayo—, Chichi hubiese ganado con o sin mi ayuda.
—Tienes mucha razón y sinceramente creo que ella te salvó el pellejo, ¿lo crees así?
—Yo creo —interrumpió Chichi sonriente—, que ambos nos salvamos mutuamente —miró a Goku y se aseguró de decirlo en voz tan alta para que todos la oyesen—, sin él no hubiese podido jamás salir de esa arena —aseguró y volvió a mirar a Marcel.
—Oh, pero eso es muy dulce —comentó el presentador y el público soltó un murmullo cargado de dulzura. Él se rió divertido y luego se acomodó en su puesto—. ¿Y qué planean hacer ahora que están libre de los juegos? No teman en decirlo, es horario para mayores —dijo como broma, causando una instantánea risa en el público.
—No lo sé —susurró Goku en su puesto, sin saber muy bien qué decir.
Chichi carraspeó.
—Seguir manteniéndonos a salvo mutuamente —respondió—, como ya lo dije antes, sin él no hubiese podido salir de ahí y es por eso que lo mantendré a salvo, y seguramente él también hará lo mismo conmigo.
Marcel sonrió.
—Su amor logró emocionar a más de un televidente, ¿por qué no decirlo?, hasta a mí me causó emoción cada momento que compartieron juntos —se llevó una mano a su pecho y suspiró—, seguro seguirán deleitándonos con su amor a todos sus fanáticos.
Tanto Chichi como Goku asintieron y fue entonces que Marcel pidió lo que ella sabía que pediría en algún momento en el programa.
—¿Podrían deleitarnos con un beso como despedida del programa?
A Chichi realmente aquello no le causaba mucha gracia y sabía que Goku estaba tan incómodo como ella, sin embargo, negarse no era opción y sin pensárselo dos veces tomó las mejillas del moreno y unió sus labios con los de él, él pareció un poco sorprendido, sin embargo, luego de un par de segundos cerró sus ojos y se dejó llevar por la situación.
*.*.*.*
—¿Crees que los convencimos? —le preguntó más tarde esa misma noche a Goku.
El pelinegro la miró de soslayo y asintió con suavidad.
—Pudimos inclusos habernos convencido a nosotros mismo —comentó. Chichi no entendió muy bien a lo que se refirió y quizás le hubiese preguntado de no haber sido porque justo en ese momento llegó Bulma junto con Roshi, ambos sonrientes.
La peliceleste la abrazó con fuerzas y besó su mejilla con cariño.
—Estuvieron excelentes —dijo sin borrar su amplia sonrisa—, solo queda mañana.
—¿Mañana? —preguntó Chichi extrañada, había visto todos los juegos desde que tenía uso de razón y no recordaba que los Hados estuviesen dos días completos en la Central sin volver a su región.
—El mismísimo presidente pidió entregar sus premios por ser los ganadores —comentó Roshi y Chichi pudo notar como su sonrisa vacilaba, detrás de él venía el mismo guardia verde que la había llevado a su habitación.
—¿Premio? —preguntó Goku con suavidad.
—El dinero, muchacho —contestó—, y las llaves de su nuevo hogar.
Chichi lo miró fijo y de pronto, al ver su semblante oscurecido, lo entendió. Su actuación no había sido lo suficiente.
*.*.*.*
Chichi jamás creyó ver a un hombre tan imperturbable en su vida.
El Doctor Gero era sin dudas el hombre más frío que había visto en su vida, una mirada completamente imperturbable y una voz tan seca y sin emoción que le incomodaba de sobre manera.
Sentía la extraña necesidad de colocarse delante de Goku y no dejar que el presidente se acercarse a él. Sin embargo, se quedó estática en su puesto, esperando que él se acercase con el cheque y la llave que ahora le pertenecería a ella.
Tenía una nueva casa en la Aldea de la Victoria.
El presidente se acercó junto con uno de sus hombres quien llevaba los premios en sus manos, mientras que él tenía sus manos detrás de su espalda. Se acercó a ella y Chichi se sorprendió de lo bajo que era.
—Felicitación señorita Chichi, ¿puedo llamarla así, verdad? —preguntó en un susurro que a Chichi le pareció parecido al de una serpiente.
Ella en su puesto solo asintió, el hombre sonrió con frialdad y estiró sus manos hacia su hombre para dar entrega de los premios.
—Valerosa actuación, señorita Chichi —dijo entonces—, muy particular —agregó y luego amplio su sonrisa—. Espero disfrute de sus premios.
—Lo haré —respondió la chica estirando su mano para recibir el cheque y la llave, sin embargo, cuando estuvo a punto de tocar el cheque, el presidente tomó su muñeca y miró con escudriño el brazalete que le había colocado Bulma la noche anterior—. Un objeto muy singular, ¿no es así?
—Es la esfera de cuatro estrellas —respondió con la frente en alto, no queriendo parecer intimidada ante el tacto—, la de la "esperanza".
—Mucha esperanza no es buena para la salud, recuérdelo —fue su contestación.
Y soltó su mano.
A Chichi le quedó una sensación fría en su muñeca y sintió la extraña necesidad de pasarse su mano por ahí para infundirse calor.
El Doctor se acercó a Goku y le dio entrega de su premio, la chica se fijó si este se quedaba a decirle algo a él, sin embargo, eso no pasó.
Al terminar el extraño "acto" ambos chicos se embarcaron en el tren junto con Roshi y su familia, por parte de Goku no había ido nadie a la Central y Chichi se preguntó cómo habrá reaccionado Krillin y su amigo Yamcha a la victoria de su amigo.
Cuando se encontró con Goku y Roshi por los pasillos del tren, lo entendió y se sintió como una completa estúpida al no haberlo hecho antes.
Todo había sido parte del plan del Maestro para poder sacarla a ella con vida, quizás jamás se esperaron que los de la Central tuvieran la idea de que ambos salieran, ellos querían que solo ella saliese con vida de la Arena. Nunca hubo enamoramiento, nunca hubo nada de eso. Y Chichi recordó, Goku era demasiado bueno para salir con vida y como lo dijo, él prometió sacarla de ahí, todo había sido fingido.
Goku jamás sintió nada por ella. Jamás.
Todo había sido una actuación para los Centralinos.
¿Pero y ella?
¿Ella realmente fingió todo?
Sabía que no.
Sabía que muchas cosas que dijo e hizo habían sido reales, ¿para Goku también? No lo sabía y quizás nunca lo llegaría a saber.
Ahora solo descansaría y luego, pensaría en todo lo demás que se le venía encima.
Aunque no se imaginaba siquiera en la mitad de cosas que pasarían a futuro debido a su "desliz" con las bayas. O tal vez sí.
Chan, chan.
Este fanfic llegó a su fin.
Pero no es su fin real, porque pronto, pronto vendrá su continuación.
Pero, al menos, los Juegos del Poder terminaron. ¿Qué pasará luego?
Para los que leyeron el libro quizás se lo imaginan, sin embargo, hay algo muyyyyyyyyyyy importante que debo decirles. Nada de lo que sucede en En llamas sucederá en la continuación del fanfic, quizás sí, quizás varias cosas sucedan, pero será completamente distinto por varias razones que daré a conocer a continuación.
1.- Los Sayayins, o sí, sí existen en este fanfi y tienen un rol realmente fundamental en la historia, sobre todo Bardock y nuestro sensual Vegeta.
2.- Hay cosas que tengo que cambiar en el espacio/tiempo, es decir, que hay cosas que no diré cuáles son pero que se adelantarán un poquito porque necesito hacerlo.
3.- Aquí no hay "distrito 13" pero se pueden imaginar qué jugará cómo ese rol en este fanfiction.
4.- Desde el próximo fanfic comenzaré a responder sus reviews en cada capítulo.
MUCHAS GRACIAS POR CADA REVIEW QUE TUVO ESTA HISTORIA Y ESPERO REALMENTE NO DECEPCIONARLOS CON ESTE FINAL, AUNQUE SÍ, ES UN FINAL TAN ABIERTO Y TAN ¿ESO ERA TODO? QUE CREO QUE MÁS DE UNA SE DECEPCIONARÁ, SIN EMBARGO, COMO ESTE NO ES EL FINAL REAL, ESPERO QUE ME DEN LA OPORTUNIDAD CON LA CONTINUACIÓN.
GRACIAS TAMBIÉN POR LOS FOLLOWERS Y LOS FAVORITOS, AQUELLOS QUE LEYERON ANÓNIMAMENTE Y LOS QUE SIGUIERON EL FANFIC DESDE EL PRINCIPIO, REALMENTE CADA UNO DE USTEDES SON MUY IMPORTANTES PARA MÍ.
Esperaré sus comentarios y me alegraría mucho saber si seguirán con la continuación que no demoraré en subir, quizás una semana, pero pronto estará por aquí, ¿vale? Lo prometo.
Saludos y paz a todas.
Las quiero.
Emilia.
