Capítulo 5: Caminando entre este Plano y el otro, 3.

Fuera de los Planos temporales, Ajani Melena dorada, o A.J Goldmane dentro de su forma humana, había salido de su silvestre morada en lo más profundo del Parque botánico de Ainore. ¿A hacer qué? No tenía conocimiento en este momento, solo podía verse la preocupación en su rostro.

Al llegar al Boulevard de St. Mary, A.J se encontró con un hombre alto, aparentemente adulto y joven el cual estaba oculto tras un manto azul.

-Por fin llegas –Le dijo aquel misterioso hombre.

-Lamento tardarme tanto, aquí no tengo la movilidad que suelo tener normalmente. El cuerpo de un humano es considerablemente débil en comparación con mi verdadera forma.

-Ajani, por favor ve al grano –Aquel hombre lo interrumpió como si de un apuro muy grande por conocer aquello por lo cual había sido citado se tratara –Hay una batalla importante en Kaladesh justo ahora, estoy descuidando a los demás para venir a que me digas qué es tan urgente como para hacerme cruzar a este Plano en lugar de concentrarme en detener la revuelta.

-Está bien. Verás –Suspiró con algo de preocupación –Me he dado cuenta de que aquí en la Tierra, el hecho de ser un Planeswalker va más allá de lo que significa serlo en Dominia. Los humanos tienen ambiciones y avaricia mucho más de lo que los Eldrazi e incluso los horrores de Innistrad tendrían. Esos sentimientos hacen que la Chispa del Planeswalker se corrompa, o eso ha sido lo que mi investigación ha concluido.

-¿Eso era todo?

-No, Jace –Le interrumpió –Te estoy hablando sólo de la punta del Iceberg, tengo el presentimiento de que algo muy malo está por ocurrir.

-Continúa, entonces…

-¿Recuerdas a Ugin, el dragón espíritu?

-¿Aquel dragón Planeswalker de Tarkir?

-Exacto –Afirmó Goldmane –Aquel que fue salvado por el Khan conocido como Sarkhan Vol, el hombre que voló entre Dragones.

-Sarkhan… -Cambió su expresión el Planeswalker de ropaje azul –Es esto de lo que Liliana habló, de un sueño que tuvo en donde Sarkhan y la Chispa eterna dejaban de existir consumidos por un Tarkiriano teñido en Negro y Azul.

-Sílumgar, la muerte errante –Añadió A.J –Mi asistente Nathaly Garfield y yo hemos descubierto una cosa o dos sobre este fenómeno, y hemos llegado a la conclusión de que aquel Planeswalker que controla a Sílumgar está buscando algo con Sarkhan y Ugin. Recordemos que Ugin aún se encuentra dentro de la Crisálida en la que él lo selló durante la Guerra de los Khans.

Jace guardó un incómodo silencio nuevamente el cual solo era roto por el sonido del viento nocturno.

-Entonces –Prosiguió A.J –Si logramos encontrar donde está Sarkhan en este mundo, podríamos evitar que el Planeswalker obtenga a Ugin y logre su cometido. Sin embargo…

-Sin embargo… ¿Qué?

-Nadie sabe que ocurrió con Sarkhan cuando vino hasta acá. –Le respondió –Él fue el primer Planeswalker que acudió ante la llamada de éste Plano, él sabía que la Chispa que nació en Tarkir, el hogar que lo vio nacer, estaba ardiendo en este mundo, pero ardía con la fuerza equivocada. El viaje hasta éste Plano le hizo perder… Su esencia, o eso es lo que creo. Puedo oírlo a veces pidiendo ayuda, puedo oír a su alma asustada… Já –Rió el Planeswalker de cabellos blancos de una forma algo irónica –Quien diría que él alguna vez sentiría miedo… Esto se salió de control, Jace. Ésta gente de aquí es muy débil, ésta gente de aquí no tiene magia alguna. Si los Planeswalkers de la tierra no hacen nada…

-Este Plano va a extinguirse –Finalizó Jace.

-O peor –Le continuó –Sufrirá el mismo destino que Zyndhiar.

-¿Qué es Zyndhiar?

-Exacto –Respondió de una forma un tanto irónica, resaltando un típico Cliché ocurrido en esta clase de conversaciones.

Jace hizo una profunda inhalación para luego realizar una exhalación. Mostraba algo de preocupación ante lo que le contó A.J al juzgar por su cara.

Resultaba difícil el ver cómo uno de los Planeswalkers más poderosos y sabios se mostraba preocupado por su situación actual. Ya la revuelta del éter era demasiado para el Ilusionista, y la situación de la tierra se escapaba de sus manos. No le quedaba más que dejarle esto a Goldmane y que él intentara hacer algo mientras él se hallaba en el otro Plano.

-Antes de irme, Ajani –Se volteó Jace a ver a la cara a su camarada el cual ya estaba por retirarse –Por favor, quiero que me cuentes una última cosa.

-¿Qué?

Beleren señaló al norte, a un muro que se encontraba dentro del Boulevard.

-¿Quién está allí?

Aquella persona que se ocultaba tras del muro se alzó en carrera ante su descubrimiento. Jace y A.J lo persiguieron inmediatamente, pero aquella persona era demasiado veloz aún para los hechiceros.

A.J entonces sintió una perturbación en el ambiente. La Naturaleza le advertía que aquella persona estaba usando magia, pero no cualquier clase de magia, sino magia que solo un Planeswalker usaría. Pero, ¿Cómo era posible que lo hiciera si él no podía sentir que la Chispa estuviera ardiendo en aquel hombre? Él y Jace se quedaron completamente sin palabras mientras se detuvieron unas calles más adelante, agotados por la carrera que el sujeto les había hecho realizar. Beleren y Goldmane le perdieron la pista al final, y pese a que el Alariano –A.J/Ajani –Intentó localizarlo escuchando la voz del viento, éste no pudo hallar rastro del corredor.

-Era un espía, de eso no había dudas –Le dijo Beleren al otro Planeswalker mientras recuperaban el aliento.

-No dejó rastro alguno… ¿De quién se puede tratar? No dejó más que el sonido de un estruendo similar al de un relámpago en el aire.

-Un relámpago… -Fue entonces cuando Jace se percató de una cosa. ¿Quiénes son capaces de correr a altas velocidades como si de un rayo se tratase?

Para los conocedores del tema sería sencillo reconocer la única magia que sería capaz de lograr tal cosa, pero para los de poco o nulo conocimiento; se trata de la magia empleada por los sirvientes de Kolaghan, una de los cinco Señores Dragón que rigen el plano de Tarkir.

Kolaghan misma se interpretaba dentro de la mitología de Dominia como "la Furia de la Tormenta". Se le conoce por ser una criatura indetenible en términos de velocidad y poder, otorgándole a sus seguidores el honor de moverse a velocidades que sólo ella podría.

Mientras Jace y A.J pensaban y analizaban la situación, el hombre había corrido hasta que fue con otro sujeto. Se trataba esta vez de aquel supuesto Planeswalker con el que crucé miradas en el centro comercial.

El hombre que había espiado a los dos Magos se trataba de una de sus criaturas, por lo cual éste le hizo reverencia.

-Señor Marcus –Se le inclinó al chico de cabellera negra con un mechón rojo en él.

-Muy buen trabajo, Escaramuzador –Le dijo con una sonrisa de satisfacción – ¿Puedo ver la información que lograste obtener?

-Como usted lo ordene…

La criatura volvió a su estado de hechizo/carta y se fue a las manos de su invocador. Éste tomó la carta y cerró los ojos como si estuviese meditando, o escuchando algo dentro de su mente.

-Entiendo… Así que él también va tras la pista del Gran Nigromante –Decía Marcus mientras guardaba la carta del Escaramuzador de Kolaghan dentro de su biblioteca –Se me hace raro que en ningún momento lo hayan mencionado… Veo que sólo yo estoy consciente de lo que está ocurriendo fuera de todo el asunto de Sílumgar, al parecer Ajani Melena dorada no es tan listo como pensaba.

-No es el único que no es tan listo, Planeswalker de Kolaghan.

Marcus volteó y allí se hallaba Dylon, justo tras de él. Ambos Walkers cruzaron miradas como si de una rivalidad inmensa se tratara, como si el odio mutuo fuera a desbordarse.

-Creí que ya había sido suficiente la última vez que nos vimos, no pensé que fueras tan terco de seguir acosandome.

-Ohh, no te acosaba a ti –Respondió Dylon macabramente sonriente –Acosaba a Goldmane y a Beleren, pero veo que el destino tenía otros planes para mi esta noche.

-Tss, no pienso luchar contra ti Trasgo, mejor vete a lamerle las bolas al Nigromante.

-Vaya sucio lenguaje el tuyo –Se burló el sirviente del Gran Nigromante mientras caminaba alrededor de Marcus –Sucio como tu juego. Despreciaste la oferta que te di y preferiste hacerte el valiente desafiando sólo al Gran Nigromante en lugar de unírtenos.

-¿Qué esperabas? ¿Que accediera? Para nada –Se volteó el joven y siguió caminando –Kolaghan y yo tenemos mejores planes que andar detrás de ustedes. Nosotros no pensamos manchar nuestras manos con lo que sea que ustedes vayan a derramar sobre la tierra y el multiverso.

-Sabes que tú no eres un héroe, mucho menos que eres bueno, Marcus Finnegan.

-Ni ustedes los que ganaran esta guerra.

-¿Planeas unirte también a Ajani y a su guardería de novicios?

-No soy así de débil –Respondió de mala gana.

-¿Entonces? –Siguió Dylon – ¿Intentarás luchar sólo? ¿Seguirás haciéndote el que todo lo puede y todo lo sabe?

-¡Suficiente! –Se volteó Marcus yendo hacia Dylon.

-Planeswalking –Murmuró Dylon.

-¡Planeswalking! –Exclamó Marcus mientras iba a tomar al nigromante por el cuello de su camisa, pero ambos serían arrastrados al Plano temporal donde iban a combatir.

De vuelta al Plano temporal donde Lyla y Ashton libraban su Duelo de Caminantes, algunas cosas habían ocurrido; Ashton atacó con el Heraldo de la caza dejando a la chica con sólo 12 vidas disponibles, a lo cual ésta respondió convocando de nuevo a la Guerrera de los Valles y activando otro maná Rosado, contando con 6 manás en su reserva cada uno (Sin contar los dos utilizados por la niña para llamar a su criatura).

-¡Vamos, vamos! –Decía Ashton a bordo del colosal Dragón el cual sobrevolaba el bosque que él mismo había convocado –Estás siendo una debilucha, ¡Pensé que mi primer Duelo de Caminantes iba a ser más interesante!

-¡Cállate! –Exclamó la niña para luego hacer un puchero – ¡Estoy pensando en cómo voy a responderte!

La chica observó al Bocahumareda salvaje detenidamente y luego tomó un hechizo de su biblioteca. Al observar el hechizo sonrió denotando alegría, pero no de la forma de la que se esperaría la alegría de una niña, sino una alegría que rayaba lo malicioso e intimidante mientras levantaba el hechizo hacia el cielo. Los orbes de maná rosado desaparecieron al instante mientras el hechizo se desvanecía.

-Yo también llamaré a un Dragón –Decía la niña mientras una ventisca fuerte levantó un brillo similar al del polvo de hadas que había visto previamente con las Hadas del Paraíso.

Y ahí fue donde se mostró la criatura. Las escamas de éste fácilmente levantaban un arcoíris al hacer contacto con la luz del sol que chocaba con su ornamenta que recordaba en parte a las alas de una mariposa. La cabellera verdosa de éste destacaba la majestuosidad de su persona quizás resaltando un aspecto de todas las criaturas de Lyla.

-Mi hermosa criatura… ¿Cómo has estado? –Decía la chica acariciando la cabellera del Dragón, el cual respondía con leves pero dulces gruñidos.

-Eso es un… ¿Dragón… Feérico? Digo... Es un Dragón y es un Hada, así que…

-Sí Drake, adivinaste –sonrió –Mi Dragón Feérico es mi hechizo favorito y el más hermoso de todas las criaturas de Dominia.

-¿Y eso qué tiene? De igual forma será comida de Heraldo y Bocahumareda –Replicó el chico seguido por los rugidos de su Dragón Atarkán.

-Que no te engañe su belleza, Ashton. Mi tesorito ha consumido la carne de Walkers insolentes como tú, ¿no es así, mi Dragón Feérico?

El dragón-hada rugió desplegando sus alas de mariposa, las cuales levantaron una gran ráfaga de aire que intranquilizó al Bocahumareda salvaje de Ashton junto con el Heraldo de la caza. Los tres dragones comenzaron a rugir provocándose unos a otros, pero no podían atacarse debido a que sólo cuando sus invocadores les indicasen podían hacer sus movimientos.

Me pregunto, ¿Qué se sentirá ser una invocación?

Recuerdo haber leído que los hechizos de criatura no tenían conciencia propia y sólo seguían las órdenes del Planeswalker que les invocase, eso claro dentro del universo de Magic. Aunque claro, lo que se describe como el "Universo de Magic" quizás no deje de estar alejado a lo que es el mundo real… Es decir, lo que acontece en él cuando todo esto de la chispa y esas cosas ocurren.

En fin…

-¡Deja de coquetearle a la lagartija LGBT y devóratela! –Gritó Ashton perdiendo la paciencia al observar cómo el Heraldo de la caza sólo le rugía. Entrando ya en su turno, se elevó nuevamente junto con sus dragones y descendió en picada declarando un ataque contra Lyla. El Bocahumareda se colocó en el frente de la fila de ataque y comenzó a lanzar su humo tóxico desde su boca. Asimismo, del humo aparecieron 3 orbes rojos y 3 verdes que se posaron sobre el dragón tal y como lo hacían con su conjurador.

Pude notar también que la niña no se movía para nada. ¿Acaso iba a dejar que él la derrotara a propósito?

Todo apuntaba a que sí.

Pero, ¿qué motivo hay en emboscarnos (si se le puede llamar de alguna manera), llamar a ese Dragón y después simplemente dejar que ganáramos? Estoy casi cien por ciento seguro de que hay algo que no está nada bien con ese modus operandi.

-¡Ash, aborta el ataque!

-¡Muy tarde, Drakie! –Respondió saltando del dragón que montaba. En el aire, puso un hechizo en su boca mientras se dirigía en picada hacia la dirección del Bocahumareda salvaje -¡Con el maná que produjo mi Godzilla voladora, Aprovechar la ventaja ahora!

Con ese último verso, declaró un hechizo que potenciaría a ambos de sus dragones lo suficiente como para vencer a la chica de un solo ataque.

Los Planos temporales fueron destruidos, dándole fin a la pelea.

Ashton había ganado.

…¿O no?

-¡Genial! ¿Viste eso, Drake? ¡Mi primera batalla en serio y logré vencerla!

-Ashton… Siento en verdad arruinar tu alegría pero, ¿No notas algo raro en esto?

-¿Raro? –Se preguntó extrañado… por alguna razón -¿Raro en qué sentido?

-Bueno –suspiré –Comencemos con una pregunta simple… ¿Dónde rayos está Lyla?

En efecto, miramos a nuestro alrededor y no había un solo rastro de que ella siguiera aquí. Como si de alguna forma se hubiese esfumado. Lo cual está completamente fuera de lugar ya que en las últimas batallas que he tenido (Y con últimas batallas me refiero a mi batalla con Nathaly) siempre reaparecemos en el mismo sitio en el que convocamos el plano temporal.

Sí, esto en serio estaba mal.

Intenté explicarle mis hipótesis a Ashton a medida que íbamos hacia la tienda –nuestra coartada –resaltando también lo extraño que era el color de maná que usaba ella para sus hechizos.

En la batalla, ella mencionó que "Ésta era una prueba del poder del Gran nigromante", por lo cual podemos deducir que el maná feérico, como ella le decía, es creación pura de dicho personaje (Personalmente debo decir que si descubro cómo logró crearlos, Wizards of the Coast quedará en bancarrota).

Entonces, ¿Los Planeswalkers tenemos tal poder dentro de nosotros?

Rayos, apenas y han pasado pocos días desde que lo descubrimos y ya me siento un experto en éstos temas…

-¿Dices entonces que ella no perdió porque sí?

-Amigo, piénsalo de esta forma. ¿No fue un poco inconsciente que haya vaciado gran parte de su reserva sólo para traer al dragón el cual no podía hacer nada? Dejó maná para defenderse con un instantáneo o algo y simplemente no lo hizo, se me hace muy sospechoso todo esto.

-No olvidemos que desapareció porque sí… ¡Maldición! Me siento timado en muchas formas.

-Ash, no lo sientas, de verdad te timaron –respondí poniendo mi mano en su hombro –Pero la pregunta del millón es, ¿por qué te timaron?

-Creo que deberíamos consultarlo con Goldmane y Nathaly mañana, ellos tienen más experiencia en éste tipo de cosas ¿no?

-¡Oh dios, descubriste américa en un vaso de agua! Capitán obvio –Respondí sarcástico.

-¡Maldición, lo siento señor Mente maestra! Sólo quería aportar algo en esto.

-Ya, vamos, no te esponjes Dragonrider. Reconozco que hiciste buen trabajo pese a ser tu primer duelo, pero mejor déjame a mí las cosas de lógica y enfócate en dar palizas. A la final tú eres aggro y yo soy bolster.

-¿Qué yo qué? –Se dijo extrañado.

-Agh… Deberías meterle un poco más de frikismo a tu vida, quizás ya cuando tengas más tiempo en este mundillo sepas de qué hablo –decía mientras abría la puerta de su casa.

Y, para quienes no sepan: Aggro se refiere en los juegos de rol a los jugadores o estrategias meramente agresivas mientras Bolster es la acción de "fortalecer" los puntos débiles de una jugada, tal cual nuestras bibliotecas.

Ya al día siguiente, durante el receso de las clases, Ashton y yo teníamos una partida amistosa en forma de "práctica" para las batallas reales. Nathaly por su parte no mostraba señales de haber venido a clases hoy, lo cual me hizo preguntarme si estaba bien o si le había ocurrido algo.

Pero no me apetecía pensar mucho en eso justo ahora, a decir verdad.

-Fase de combate –Declaró Ashton girando sus cartas de criatura –Ataco con Bocahumareda salvaje, Berserker curtido y Árnyx furtiva.

-Defiendo –Respondí –Bloquearé con el Caminante en la Luz a tu Berserker y con el Estratega Aven a tu Bocahumareda.

-En verdad estás desesperado, ¿no? El pájaro –Aven –Ni siquiera tiene para hacer un empate con mi Bocahumareda salvaje, además tengo los seis manás que me da su habilidad.

-Olvidas que yo tengo maná, ¿cierto? –Añadí girando tres cartas de llanura y dos de bosque –Con el cual activo Festín inmovilizado, con esto destruyo a tu coso y fortalezco 2 al Caminante en la luz, volviéndolo un 4/3 que vuela además, pese a que se muere.

-Y con ello me matas también al Berserker… ¿Y eso qué? Aún tengo a la Árnyx.

-Oh, sí. Pero yo tengo esto… -Colocando una mirada algo intimidante mientras tocaba una carta al azar de mi mano provoqué que Ashton cambiara un poco su mirada.

-Pensándolo mejor, no ataco con mi mega-gato –Dijo enderezando la carta de Árnyx furtiva.

-Vaya que te dejas engañar fácil –Suspiré –Pero bueno, ya como terminaste entonces… Enderezo, robo, pego aéreo con mi Aven, giro tierras para instantáneo, cae Regalo y fortalezco cuatro al pájaro, daño 7 y… Good game.

Ashton simplemente se quedó mirando a la mesa como si no supiera qué carajos había ocurrido.

-Podrías… ¿Podrías repetir esa jugada por favor? –Dijo intentando rebobinar todo lo que había hecho anteriormente.

-¿Tenías 6 vidas no? Simplemente hice lo que cualquiera haría con un campo sólo.

-¡Fue demasiado rápido, ni siquiera me diste chance de responder!

-E una batalla real no vas a decirle al otro sujeto "Eh, ¿me das chance para responderte?" ¿O sí? ¡Debes ser rápido, de mente veloz! –decía chasqueando mis dedos.

En el momento en el que volteamos de nuevo a nuestro alrededor, vimos a nuestra amiga de cabello naranja parada casi frente a nosotros. Sin embargo, esta no vestía el uniforme de la escuela debidamente.

-¿Nathaly? –Me pregunté caminando hacia ella –Pensé que no habías venido, ¿dónde estabas?

-No, no vine –Respondió dándose la vuelta para caminar hacia otro pasillo, tras lo cual Ash y yo la seguimos –Sólo estoy aquí haciendo unas cosas que me encargaron los coordinadores y a decirles algo que A.J me pidió informarles, hoy no podré acompañarlos debido a asuntos fuera de contexto.

-¡Cierto! –Dijo Ashton poniéndose delante de mí –Drake y yo necesitamos informarles una cosa que vimos ayer. Se trata de…

-Puedes decírselo a él personalmente –Le interrumpió dirigiéndose a las escaleras del tercer piso –Hablaremos luego, debo terminar estos asuntos, así que, si me disculpan…

La chica comenzó a subir las escaleras con ese aura de indiferencia y reservación que dejaba salir a veces, como si fuera una llama que intenta ocultarse de un chorro de agua que significaría su extinción inminente.

Ella y yo somos amigos desde hace bastante tiempo, la conozco lo suficiente como para saber cuando algo le pasa, así que cuando subió las escaleras lo suficiente como para que no pudiésemos verla corrí hacia donde ella se había dirigido.

-Espera. Nath, te conozco desde hace… ¿Que, cinco, seis años? Se cuando ocultas algo, y mira que la última vez que lo hiciste ocurrió eso. Así que ya dime, Garfield. ¿Por qué no irás con nosotros? ¿Por qué faltaste si nunca lo haces?

-No ocurre nada, Drake –Respondió dejando escapar una forzada sonrisa –Son sólo cosas sin importancia, confía en mí.

-Y porque confío en ti es que te pido por favor que me digas por qué estás tan distante. ¿Otro asunto mágico o algo parecido?

-¡No es nada de eso! –Dijo firme clavándome una muy punzante mirada –Ugh, Drake no tengo por qué darte explicaciones, ya déjame seguir y no te atrevas a interrumpir.

Ella me apartó de su camino de un empujón con su hombro y siguió mostrando un muy mal carácter.

-¡No tienes que darme explicaciones a mí, pirómana! ¡Pero eso sí, recuerda que somos mejores amigos y además un equipo! –Le exclamé de las escaleras para luego percatarme de que había detenido su paso y además volteado a verme de reojo.

-No entiendo cuál es tu alboroto, Drake. No me ocurre nada, estoy bien, no te preocupes. Bórralo.

-Si no ocultaras algo, ya nos hubieras dicho lo que A.J mandó a decirte.

Finalmente, Nathaly me dio la cara volteándose como si le hubiese dicho los secretos del universo, o algo así quiso comunicarme su mirada de asombro.

-Como te dije, no te estoy ocultando-

-¡Nada! –Completé su frase haciendo que ambos la dijéramos en unísono, cosa que combinada con la energía de la chispa provocó la invocación de un Plano temporal.

Pero, ¿cómo lo hice?

No me tomó tiempo descifrar que no es necesario el uso de la palabra Planeswalking para crear uno –Aunque es la manera más utilizada debido a lo fácil que es que dos walkers lo digan en unísono –ya que con sólo sincronizar alguna acción o pensamiento con otro Planeswalker cerca podemos arrastrarlo al plano que creamos con nuestra chispa, es como cuando buscamos un dispositivo Bluetooth con nuestros celulares; para hacerlo, es necesario que éstos estén en un radio cercano y tengan un tiempo de visibilidad similar al momento en el que lo buscamos.

Eso significa, además, que otros walkers podrían arrastrarnos a combates contra nuestra voluntad…

-¡Drake, que rayos!

-Si no me lo dirás por las buenas –hablaba mientras barajaba mi biblioteca para luego tomar mi mano respectiva y activar un maná –Tendremos que hacerlo de esta forma.

-Eres un exagerado, Drake… -Bajaba su mirada para luego sacar de su bolso su base de la cintura y su biblioteca, en conjunto con unos Goggles de lente roja que se asimilaban en gran parte a los que portaba la Planeswalker as de su Deck para luego colocárselos –Pero ni modo –Siguió –Si eso es lo que quieres, pues tendremos que pelear.

-¿Tienes que apegarte tanto en el personaje de Chandra?

-No es como se ve a simple vista –Comentaba activando un orbe de maná –En una batalla real, no podemos ver las estadísticas de un hechizo a menos que nos lo sepamos de memoria o hasta que nos golpea. Estas gafas me proporcionan esa información.

-¿Eso no es hacer trampa?

-No, de hecho no.

Ambos continuamos sólo activando manás por un buen rato mientras nos mirábamos los rostros. Para el momento en el que activé mi quinto maná –Siendo tres verdes y dos blancos –Me dispuse a lanzar un hechizo finalmente.

-¡Carroñera de esteparenosa! –Exclamé haciendo aparecer al canino humanoide entre una pequeña ventisca de arena que se hacía presente en el campo.

-Explorador perro, verde, 2/2, coste convertido de 5: Cuatro genéricos y uno verde. Cuando la carroñera de esteparenosa entre en el campo de batalla… -Decía la chica mirando a través de sus Goggles a mi Carroñera.

-Fortalece 2 –Interrumpí. Cosa que provocó que mi carroñera aullara haciendo alusión a su subtipo Perro.

-Nada mal, nada mal –Decía la chica robando y activando también su quinto maná –Pero bueno, ya es hora de que observes una estrategia real –cerró los ojos activando 3 de los 5 manás que tenía en su reserva y levantó un hechizo. Los tres orbes que había activado comenzaron a girar alrededor de ella mientras ella recitaba –¡Escucha mi llamado, la voz que reclama tu fuego que florece, el carmesí estruendo que el mundo ensordece! ¡Manifiéstate ante mí, maestra de las llamas que porta la chispa de la esperanza de tu pueblo… Chandra Nalaar, el Fuego de Kaladesh!

La Piromante de cabellos rojizos y joven apariencia –En comparación con la versión Planeswalker que suele usar Nathaly –Apareció tras una humareda de Éter que se había manifestado mientras se recitaba su cántico de invocación. Ella se mantenía cercana a Nathaly y me observaba algo desafiante, transmitiendo de alguna forma un calor intenso hacia mí.

-Es así como se convoca a una criatura legendaria… Interesante –Tomé otra carta de mi biblioteca. Para mi sorpresa, e irónicamente, era el hechizo que me había entregado Ajani ayer; Anafenza.

"Anafenza, el espíritu del Árbol Familiar es una criatura legendaria que reconoce el espíritu guerrero de quienes intentan llamar a su fuerza. Y al tener ella un poder de Fortalecimiento, puede servirte de maravilla"

Claro, la joven Khan que fue ejecutada por defender sus creencias. La Joanne D'Arc (Juana de Arco) de Tarkir. Justo contaba con el maná necesario para poder llamarla al campo de batalla, sin embargo…

"…ten en cuenta que si Anafenza no ve en ti potencial, no podrás controlarla y gastarás el maná en nada"

Obviamente no estoy asustado, de hecho estoy completamente confiado en que si convoco a Anafenza ella será parte de mis filas con gusto. Sin embargo, otro pequeño inconveniente venía a mí justo ahora…

"Recuerda que debes decir el cántico apropiadamente. Convocar y controlar a una Criatura legendaria dentro de un Duelo de caminantes es bastante complicado como te lo he dicho antes, pero te deseo la mejor de las suertes a la hora de solicitar la ayuda de Anafenza."

El cántico, ¡Maldición! ¿Cómo pude olvidar el cántico?

Intenté recordar las palabras que Ajani me había contado para poder realizar su invocación, sin embargo por mucho que indagaba en mi memoria, no podía recordarlo. Así me estuve alrededor de… bueno, ni yo mismo se decir cuanto tiempo estuve mirando el hechizo intentando recordar.

-¡Bah! ¡Si sólo vas a estar mirando la carta entonces es mi turno! –Reestablecía Nathaly su maná entrando a su fase de robo, para luego entrar en la fase principal de su turno. Esto tengo entendido que es legal dentro de un duelo de caminantes. -¡Lanzo la habilidad de Chandra!

La piromante envolvió su puño en fuego y se vino contra mí en una arremetida que terminaría quemando mi estómago por un breve tiempo. Atrás de mí, mis contadores de vida: 20 obeliscos gigantes, de los cuales se derrumbó uno.

El ardor de mi estómago desapareció y cuando me di cuenta, Chandra estaba detrás de mí, agachada como si estuviese agotada por el ataque, sin embargo eso era debido a la condición de su habilidad que implica "girarla".

-Continuando con mi ataque –Con una carta en la mano, Nathaly tomó dos orbes de maná y los convirtió en una enorme bola de fuego que había tomado el lugar de la carta –¡Pirohélice!

Ella lanzó la bola hacia mí, que había comenzado a girar como un espiral. El hechizo me golpeó empujandome hacia uno de los Obeliscos, el cual cayó, y tal cual efecto dominó, empujó a otro. Chandra entonces se levantó nuevamente y me miró con fuego en los ojos de forma no-literal.

-Cada vez que lance un hechizo rojo mi Chandra recupera sus fuerzas. Entonces puedo volver a usar su habilidad –Siguió señalándome, ordenando a Chandra usar su poder nuevamente y golpeándome hacia otro Obelisco, derrlumbándolo junto conmigo. Mi cara ardía por el fuego en su puño, pero rápidamente me recuperé y volví a levantarme.

-Ahora, lanzaré esto –Dijo haciendo desaparecer sus últimos dos manás. Pero no parecía ocurrir nada. Sin embargo, cuando me percaté finalmente, mi carroñera aullaba del dolor; y al fijarme, me dí cuenta de que estaba siendo quemada viva hasta el punto en el que se volvió sólo cenizas que ante mis ojos se exparcieron por el aire mientras la criatura de Nathaly recobraba sus fuerzas –Bueno, creo que no hace falta saber lo que te espera.

Nuevamente, Chandra me golpeó hacia el decimosexto obelisco de mi lado hasta que se derrumbó, para luego finalmente volver a Nathaly.

-Y aquí viene la mejor parte… -La chica cerró los ojos mientras la Piromante se transfiguró en una estela ígnea que la rodeaba como "abrazándola" hasta cubrirla finalmente. Tras un rato, la estela desapareció dejándo sólo a una Nathaly quien se había transformado en Chandra, sólo que en una físicamente diferente de la versión criatura que ésta había controlado previamente. Además, sobre ella habían aparecido cuatro luces de varios colores que representaban su devoción.

(En el juego, la carta de "Chandra, el Fuego de Kaladesh" es una criatura legendaria que tras haber usado su habilidad tres veces, se transforma en "Chandra, llamarada rugiente", una Planeswalker)

-Uso ahora mi habilidad de Devoción –Decía Nathaly/Chandra encendiendo una quinta luz, que al aparecer hizo que la Planeswalker ardiera y consecuentemente, procediera a lanzarme dos llamas que además de golpearme y quemar mi ropa, incineraron otros dos de mis obeliscos. Ya sólo contaba con catorce de ellos a diferencia de las veinte antorchas encendidas detrás de Nathaly. Era una diferencia un tanto abrumadora que iba a acabarse pronto. Limpié el polvo de mi ropa y me puse de pie nuevamente.

-Creo que… Debiste haberte mejor quedado con los Vehículos, ¿sabes?

-¿Los Vehículos? Pfff, esa biblioteca es la que utilizo para darle ventaja a los más débiles. Pero adivina, ni siquiera contra esa biblioteca fuiste capaz de ganarme la última vez, ¿O te recuerdo que te rendiste porque no podías contra mí?

-Te voy a bajar esos humos –Cuando mi maná se reestableció, robé y procedí a activar el tercer maná blanco para seguidamente lanzar un hechizo de criatura: La Señora de escamas resistente. Una colosal Dragona color perla cuyas escamas eran duras, incluso más que el acero. La Dragona se manifestó dejando una estela lumínica alrededor de ella.

-Vaya intimidante –Observaba a la dragona para luego dejar escapar un muy sínico bostezo –¿Ya se te acabó el maná, cierto? Entonces voy –Reestableció sus cinco orbes y manipuló dos de ellos hasta el campo –Mentor riguroso, por favor aparece.

Entonces así, se materializó una especie de egipcio con un báculo dorado el cual se arrodilló ante Nathaly.

-Estoy a sus órdenes –Abalanzaba el mentor.

-Sólo apégate al plan –Le respondió haciéndolo voltear a verme.

-¿No usarás tu habilidad de devoción esta vez?

-Sólo por esta vez, te tendré algo de piedad.

-¿Piedad? ¡No seas pretenciosa, Garfield!

-No lo estoy siendo, Drake. Sólo que prefiero ver que estás dispuesto a hacerme para sacarme las palabras de la boca, digo, ¿por eso estamos peleando no?

-Está bien, está bien. ¿Quieres ver que estoy dispuesto a hacer? –Decía mientras entraba en mi robo, el cual me trajo otro hechizo de Señora de escamas resistentes. Nada mal, ahora tenía todas las piezas del rompecabezas listas para ejecutar mi contra. Sin pensarlo dos veces, lancé el hechizo haciendo aparecer a la segunda Dragona la cual a diferencia de la primera apareció de un destello.

-¡Oye! No se si te lo hayas preguntado, pero debajo de este cuerpo aún tengo mis Goggles puestos y puedo ver las estadísticas de la criatura, y creeme, si intentas hacer lo que yo creo que harás, no te lo recomiendo.

-¿Y según tú por qué, señora sabihonda? Claro, conoces la clave de tener dos de éstas chicas, es lógico.

-Es sólo un consejo que te doy –interrumpió –de experta a amateur.

-¡Ves, ahí vas de nuevo con la pretención! Me harté, ¡Señora de escamas número uno! –Refiriéndome a la que no sufría mareo de invocación, ella comprendió lo que intenté comunicarle y procedió a realizar un ataque aéreo hacia Chandra haciendo relucir su cuerpo para luego lanzar una estela lumínica de su boca, la cual golpeó al objetivo, sin embargo, sólo dañó las luces de Devoción de Chandra/Nathaly y no su vida,

(Ya que dentro de Magic, cuando un jugador controla a un Planeswalker, todo el daño directo que fuese a recibir se le resta a la devoción del Planeswalker objetivo que controla ese jugador)

-¡Vaya! Pfft –Escupía sangre desde el suelo –Te felicito, muy pocas personas han hecho que un ataque me duela así estando en esta forma.

¿Eso significa que estando "transformado" en un Planeswalker los ataques te duelen?

No lo sé, jamás he usado una carta de walker en una partida "normal"mucho menos en un Duelo de caminantes. Supongo que se lo preguntaré a Nath luego de ganarle.

-Te toca, pirómana.

-Mejor paso –Respondió levantándose –Quiero darte un poco más de ventaja.

-Entonces –Tomé otra carta de mi biblioteca. Para mi sorpresa y fortuna, se trataba de "Regalo de Drómoka". Dicho hechizo combinado con dos de mis Señoras de escamas resultarán en un combo letal, de más está decir que mi expresión facial delataba la alegría que sentía al obtener éste combo.

-Mentor –le susurró Chandra.

-Todo acorde a lo planeado. Entiendo, mi señora.

-¡Giro tierras! –Exclamé levantándo al Regalo de Drómoka. Tras desaparecer cinco de mis seis orbes, se escuchó un rugido desde el cielo el cual fue "respondido" por mis señoras de escamas. Procediente a esto, las Dragonas comenzaron a brillar.

-¿Vas en serio a hacerlo? ¡Drake, no seas terco!

-Supongo que sabes lo que acaba de ocurrir, ¿no es así? –Dije, mientras mis dragonas rugían y resplandecían cada vez más conforme pasaba el tiempo.

Explico brevemente:

Las Señoras de escamas resistentes poseen una habilidad que permite que cada vez que se fortalezca a otra criatura, esa criatura se fortalece 1 (osea, obtiene un contador +1/+1)

El Regalo fortaleció 4 a una de ellas, convirtiendola en 8/8.

Luego, la otra Señora de escamas se fortaleció 1 a sí misma, siendo 5/5.

Seguidamente, la primera también se fortaleció 1 luego de hacerlo la anterior, pasando a ser una 9/9.

Después, la segunda se fortalecería nuevamente, 6/6.

Y así sucesivamente. Es un Combo infinito, podía elegir cuando detenerme y cuando seguir, pero lo hice seguidamente hasta hacerlas…

-Un momento, ¿qué está ocurriendo? –Voltee observando con asombro como las escamas de mis dragonas estaban resplandeciendo con luces de todos colores, y mientras más brillaban, más intenso se hacía un calor que emanaba de ambas.

-Espero que puedas detener el Fortalecimiento Progresivo ahora, de lo contrario no terminará muy bien para ti.

-Es cierto –Añadía el mentor riguroso dando un paso hacia el frente –Todo estaba planeado desde el primer instante en el que la segunda Señora entró al campo. Nathaly conoce bien a sus rivales, y conoce qué clase de estrategia es capaz de usar ese rival.

-¡Escuchen, Señoras de escamas! ¡Deben detenerse ahora!

Pero nada que hicieron caso… Sólo se limitaron a lanzar un rugido ensordecedor.

No estaba seguro de qué tan probable era detener el Fortalecimiento progresivo de esas dos, pero de lo que sí estaba seguro era que cada segundo que pasaba eran más poderosas.

-No me queda más alternativa… ¡Ataquen, mis Señoras de Escamas Resistentes! ¡Liberen la luz de sus escamas hacia Nathaly Garfield!

La orden de ataque, sin embargo…

Creo que fue incluso peor que haber dejado que se hicieran más poderosas…

Cuando me dí cuenta, sólo había blanco a mi alrededor. No sabía si el Plano había sido destruído, no sabía si había derrotado a Nathaly. Ni siquiera se que ocurrió con mis señoras de escamas.

Sólo se que la orden de ataque fue demasiado poderosa, tanto, que no creo que ambas hayan podido controlar ese poder.

Aunque…