Capítulo 7: Aliada.
Nathaly trancó la comunicación de repente. Me puse ansioso en seguida, no sabía que le había ocurrido o si estaba bien en el Plano dimensional. Cada segundo que pasaba era un segundo más en el que mi miedo crecía en silencio, la desesperación invadía mis entrañas.
¿Quién era el tal Marcus?
¿Por qué domina a Kólaghan?
¿Por qué los señores Dragón en especial son difíciles de controlar con respecto a las demás criaturas legendarias?
¿Qué había ocurrido?
Y por sobre todas las cosas… ¿Por qué Kólaghan devoró a Dylon y a Lyla? Es decir, su habilidad los mataría, es cierto… ¿Pero por qué los mató literalmente si se supone que el daño físico de un Duelo de Caminantes es momentáneo?
Eso quiere decir que…
-¡Drake! –Interrumpió mis pensamientos Ashton, mientras me agitaba –Hey Drake, ¿Estás bien?
-Ah… Sí, sí… No te preocupes –Respondí volviendo a mí.
-Algo le ocurrió a Nathaly –A.J se dirigió rápidamente hacia un estante y sacó de ahí un libro el cual leía con rapidez –Debo encontrar la manera de buscar…
- Na anoíxei tin pórta gia ti gi pou tha me ta pódia –Pronunció Christine cerrando los ojos con las manos juntas. Tras pronunciar eso, se llenó con un halo azul que iluminó gran parte de la habitación por un período de tiempo, y tras desaparecer, sólo se mostraba a Christine con la mirada baja.
-¿Qué fue eso? –Pregunté.
-Fue Magia de Ójutai. Para resumírselos y que todos entendamos, usé el hechizo de "Anticipar" para intentar ver al Plano en donde estaba Nathaly. Ella está bien, en teoría.
-¿Viste al muchacho? –Le preguntó Goldmane.
-Sí –Afirmó con la cabeza –Ese muchacho es Marcus Finnegan, el Estruendo de Kólaghan. Y el segundo humano terrestre que pudo viajar de la Tierra hacia Tarkir.
-¿Ya lo conocías de antes? –Seguí.
-Corrían los rumores de que otro terrestre estaba en el territorio de los antiguos Mardu, el Gran Maestro nos envió a mí y a la Sabiaceleste prístina a intentar establecer contacto con él y unirlo a nuestras líneas, pero cuando llegamos hasta allá la señora Kólaghan junto con otros de sus Dragones sirvientes nos corrieron. Al parecer era su protegido.
-¿Fue hace cuánto?
-Unos dos años terrestres, más o menos –Respondió caminando hacia la puerta.
-¿Ya te vas? –Le preguntó Ashton yéndose a alcanzarla. Pero la monje de Ójutai simplemente se quedó en silencio dándonos la espalda a todos.
-Que me vaya a la puerta no significa que me esté yendo –Retomó su palabra aún sin darnos la cara.
-¿Qué sucede? –Le pregunté.
-Marcus no es malo, más tampoco es bueno. Está escrito que el Estruendo de Kólaghan querrá ser quien traiga la paz definitiva a Tarkir, aún si eso implica acabar con las otras Estirpes en su camino.
-Pero Nathaly no posee conexión alguna con las Estirpes de Tarkir, ¿no significa entonces que está libre de peligro?
Ella me negó con la cabeza nuevamente y se volteó a verme.
-Los aliados de una Estirpe también son enemigos de las otras Estirpes. Por muy injusto que parezca, es así como es todo en esta batalla. Ahora que los principales sirvientes del Gran Nigromante de Sílumgar no existen más, debemos esperar lo inesperado.
-Ella tiene razón –Continuó A.J –Hasta ahora, el Gran nigromante no ha simbolizado un peligro para las demás personas fuera de los Planeswalkers. Ahora que lo vemos desde ese punto de vista, con sus aliados fuera de juego es muy probable que ahora él decida tomar todo por su propia mano.
(En este punto de la historia, volvemos a ver todo desde el punto de vista de Nathaly en el Plano temporal)
-Hola hola, Garfield –Saludaba la voz de Marcus detrás de mí.
-Qué… ¿Qué es lo que quieres? –Respondí algo nerviosa, aún atontada por lo que había visto previamente –Cómo es que tú… ¿Cómo es que sabes mi nombre?
-¿Tienes miedo, cierto? –Me preguntó con una voz simulando inocencia, a lo cual simplemente callé –No te preocupes, ya todo acabó. No voy a provocar que Kólaghan te devore, es más, no hay ninguna necesidad de borrarte del mapa como para que Kólaghan tenga en cuenta tomarte como bocadillo.
-Entonces… ¿Qué es lo que quieres?
-Lo primero, que mejores tu Biblioteca –Dijo quitándomela mientras me hallaba desprevenida –Mira eso, ¡qué horror! ¿Cómo se te ocurre tener cuatro Planeswalkers Chandra en un deck? Sólo deja a la Aurora de la Rebeldía, desecha las demás Chandras.
-¡Dame eso! –Le grité quitándole de nuevo mi biblioteca.
-Bah, como gustes. Lo segundo que necesito de ti es… Que le digas a Goldmane y a tus amiguitos de la guardería que se aparten de mi camino. Yo seré aquel que asesine al Nigromante y no me va a temblar la mano para eliminarlos a todos ustedes si interfieren.
-Si tu objetivo es eliminarlo, ¿por qué no te unes a nosotros? –Le contesté.
-No gracias –Contestó de mala gana –La única ayuda que necesito es la de Kólaghan y sus Dragones, no tengo planeado aliarme con ningún otro Planeswalker más que yo mismo. ¡Oh! Por poco lo olvidaba, con Lyla muerta y sus cartas Rosa reducidas a cenizas la chispa de todos ustedes queda libre del otro sujeto. De nada.
Marcus se dio la vuelta y desapareció del Plano sin mediar más palabras.
Simplemente no puedo describir lo brutal que es su estilo de combate, o al menos el estilo con el que combatió a Lyla y Trasgo –Y que sinceramente, agradezco que los demás no hayan presenciado –demostraba un odio inmenso hacia ellos, como si su deber fuera eliminarlos a toda costa.
¿Es él en serio una especie de "anti-aliado"?
Le tengo algo de miedo.
(Culmina la narración de Nathaly.)
Al día siguiente en la escuela, notaba a Nathaly bastante distante. Eso además de distraída, y más alejada de lo habitual. Cada vez que intentaba hablarle, ella se encerraba en el aula de computación –Ya que, por alguna razón, posee una llave propia de dicha aula –O peor aún, simplemente ignoraba.
Por otro lado, ayer ni siquiera fue a casa de A.J tras volver a este Plano. Estuvimos bastante preocupados de que él le hubiese hecho algo, sin embargo Christine dijo haberla visualizado yéndose a casa, cosa que nos alivió bastante aunque por un lado temimos de… Bueno, lo que acabo de decir.
Pasadas las 10:00 a.m. estábamos en hora de receso. Ashton y yo nos quedamos en el salón como acostumbrábamos para hablar sobre cosas sin importancia, o temas que surgieran en el momento.
-Así que ayer tomé una ducha al llegar y entonces mamá me llamó a ver un nuevo celular que se había comprado y pidió que se lo configurara y… Hey Drake, ¿estás escuchando?
-¿Uhm? –Volteé a verlo, dejando notar mi despiste de aquel momento.
-¿No escuchaste nada? –Dijo él poniendo cara de póker.
-Sinceramente no –Respondí –Estaba pensando en lo de ayer.
-Oh, cierto. Dime, ¿Nath te ha hablado el día de hoy?
Negué con mi cabeza –De hecho dudo mucho que haya venido a clases. No entró a Biología, y tampoco la vi en la entrada… ¿Deberíamos buscarla?
(Punto de vista de Nathaly. En algún lugar de la escuela)
Debo mejorar mi biblioteca.
Sólo así la próxima vez que él y yo crucemos caminos, podré retarlo. Lo retaré a un Duelo de Caminantes y limpiaré el suelo con él, y con el miedo que me indujo.
¿Pero, como mejorarla?
¡Ahhh! No estoy segura de cómo hacerlo, supongo que debería… ¿Adaptarlo al formato Standard? Eso significaría que no debería usar cartas de sets previos al 2016…
¿Pero qué estoy hablando? Esto no es un juego de cartas, es real. Es magia real. Estos son hechizos reales. Mis poderes son reales. Soy una Planeswalker.
Pero aun así, necesito mejores hechizos para lanzar…
-Colócale el Hacha del Relámpago –Decía una voz femenina que no había oído antes –Cuatro de ellas.
-Hacha del Relámpago… -Murmuré buscando dicho hechizo en mi carpeta de folios para, tal y como se me había recomendado. Todo sin levantar a ver quién me lo decía.
-Si usas muchos Instantáneos de coste bajo para dañar, usa el encantamiento de Domeñar la tormenta para repetir el proceso. Doma del Relámpago funciona perfectamente con la Energía que te da el artefacto de la Torre de Dinavoltaje –Continuaba la chica –Por cierto, ¿sabías que mis padres tenían una así en casa?
-De que rayos estás habl… ¡Oh santísimo! –Levanté mi mirada para ver a la cara de quien me hablaba finalmente. Cuando lo hice, solté mis cartas de repente de la impresión.
No podía creer lo que veía, y eso que he visto muchísimas cosas. Agarré la carta de Chandra, Aurora de la Rebeldía y tal cual un niño, la comparé con la chica.
Su aspecto.
Su cabello.
Sus pecas.
-Tú… ¡Tú eres Chandra Nalaar! –Exclamé.
-Sep, ese mismo es mi nombre –Respondió haciendo un símbolo de amor y paz con sus dedos.
-Es… Es increíble, ¡tú eres… Yo soy!
-¿Mi más grande fan? –Sonrió notando en mi bolso los Pirovisores–Eso pude notarlo, pequeña Pirómana. Hiciste una copia excelente de mis lentes.
-De hecho, les llamo Pirovisores de AEther –Le corregí.
-Seh, seh, seh. Pirovisores, eso –Dijo sentándose a mi lado.
-¿Qué haces aquí en este plano? ¿Acaso te llamó Ajani?
-Nope, Jace me envió aquí –Respondió ayudándome a acomodar mi biblioteca de hechizos –El hombre gatito y yo no somos tan cercanos como para que me sacara de mi zona de confort para tutorear a una novicia. Por cierto, ¿has planeado cortarte el cabello? Porque te juro que en serio te parecerías a mí si te lo cortas… Y ganas un poquito de estatura.
-¿Jace Beleren? –Le desvié el tema –¿Cómo es que Jace Beleren me conoce?
-Ah, sí. Jace caminó hacia acá hace unos días para hablar con Ajani sobre esta cosa del malvado chico-Liliana y Ajani le comentó que eras algo así como su secuaz estrella. Cuando volvió a reunirse con nosotros en Amonkhet me pidió venir a tutorearte para ser una mejor Piromante, aún fuera de lo que ustedes llaman "Duelos de Caminantes" o lo que sea.
-Me… ¿Me enseñarás Piromancia? –Le pregunté. Cosa que de ser cierta, me encantaría, me emocionaría.
-¿Pretendes toda tu vida limitarte a usar Magia de Transmutación? –Respondió ella recostando su cabeza a la pared –Es decir, ¿Qué harías si algún día estás en un apuro y no tienes tu biblioteca o algo que transmutar para defenderte? Además, tu Chispa del Planeswalker es portadora del maná rojo, enseñarte a lanzar fuego sería más fácil que matar a un Eldrazi.
Chandra Nalaar está hablándome.
No es una Invocación, ni soy yo transformada en ella.
Es Chandra Nalaar, de carne y hueso.
Y esa misma Chandra Nalaar va a enseñarme Piromancia.
En verdad, si es una broma o una trampa del Nigromante, juro que me disparo.
-Eso me recuerda –Continué –¿Cómo es que sabes construir una Biblioteca de MTG?
-En realidad no es que sepa mucho sobre el tema, sabes –Respondió –Jace me mostró cómo es que ustedes los Planeswalkers de este plano usan este… "Juego" para conectarse directamente con Dominia y usar su Magia, cosa que en verdad se me hizo bastante extraña pero bueno, ustedes los de la Tierra tienen esa fama de ser algo inusuales con respecto al multiverso. Aunque wow, ¿En verdad esas cartas permiten a cualquiera usar Magia de cualquier color?
-Teóricamente –Respondí levantándome.
-¿Y puedo transformarme en cualquier otro Planeswalker con ellas? –Siguió.
-Así como yo me transformo en ti –Afirmé.
-Entonces, ¿Me puedo transformar en Ajani usando una de ellas? ¡Déjame intentarlo!
-Eh… No tengo ninguna carta de Planeswalker de Ajani.
-¿Y de Liliana?
-No.
-¿Nissa?
-Menos.
-¿Y qué hay de Gideon, eh? ¿O de Jace, o del viejo Tezzeret? ¡Vamos, déjame intentarlo!
-Lo harás cuando consiga alguna carta de otro Planeswalker, te lo prometo –Dije finalmente. ¿Chandra siempre es así de infantil?
(Nuevamente, desde el punto de vista de Drake. Unas horas más tarde)
¿Alguna vez mencioné lo aburridas que son las clases de química?
Ya en verdad no sé cuántas veces me he quedado dormido mientras el profesor explica una y otra vez cómo calcular el pOh de una solución cuya masa molar es blah blah blah.
Lo peor de esto es que es justamente al último módulo de clases, cuando todos estamos cansados y con ganas de salir corriendo a nuestras casas.
Literalmente me estaba durmiendo. Los ojos me pesaban y me costaba muchísimo trabajo mantenerlos abiertos.
¿Está de más pedir un milagro para salir de aquí?
Bueno, creo que en verdad no está de más. Deus-Ex Machina en camino.
-¡Drake Richards y Ashton Pines! –Entraba la coordinadora al salón con unos papeles entre sus manos, probablemente los evangelios divinos ya que parece ser enviada por… Un momento, esto es malo.
-¿'ñora? –Se levantaba Ashton de su pupitre con algo de baba en su rostro.
-Ashton, maldita sea… –Murmuré tras soltar un suspiro de vergüenza.
-Se solicita que ambos vayan a la enfermer… A la dirección –Titubeó la profesora señalándonos la salida del salón.
Extraño.
-¿Eh? ¿Y ahora que hicimos? –Decía Ash aún con pereza.
-Se les dirá cuando lleguemos a la dirección –Reafirmó ella dirigiéndose a nuestros puestos, cosa que nos hizo inmediatamente dirigirnos hacia la puerta para salir entre murmureos y risas de nuestros compañeros.
En efecto, un Deus Ex Machina bastante inusual. No habíamos hecho nada fuera de lo establecido en las normativas de la escuela, tampoco habíamos entrado al baño de chicas por error –nuevamente –ni nos habíamos dormido en los vestidores de Educación física como el año pasado. Sólo nos tocaba esperar a que la profesora nos dijera para qué exactamente nos llamó a los dos, bueno no es como si fuera algo nuevo que nos llamaran, pero esta vez en serio estábamos libres de culpa.
¿Qué pensaron? ¿Qué algo más extraño no iba a ocurrir? En verdad, sí iba a hacerlo. La profesora no nos guio hacia la dirección sino hasta la salida de la escuela; cosa que hizo acelerar el corazón de Ashton al juzgar por su mirada.
-¡P-Profe! ¿N-No nos está echando, n-no es así? –Tartamudeaba Ashton sudando frío.
-Bah, por supuesto que no –Dijo entre risas quitándose lo que al parecer era una peluca, cosa que después dejó ver su corta y carmesí cabellera lisa.
-¿Dónde la he visto antes? –Pensaba observando extrañado a la mujer. Mientras echaba cabeza a ver de dónde rayos se me hacía familiar, Nathaly bajó de un árbol de donde se escondía.
-Buen trabajo de actuación, Chandra –Rio Nathaly chocando las cinco con la otra chica
-¿Chandra? –Replicó Ashton observando a la peliroja con algo de extrañez –¿Acaso usaste un hechizo para sacarnos de ahí?
-Nope –Negó Chandra –Nada de magia, sólo soy yo.
-¡Debes estar bromeando! –Dijo Ashton abriendo los ojos como si le hubiesen puesto el billete de un millón de dólares frente a él.
-Ash, ten en cuenta lo que ocurre y quiénes somos y que de hecho no es raro que– ¡Maldita sea soy tu fan, eres mi Gatewatch favorita aunque jamás se lo dije a Nath! –Dije emocionado de igual forma estrechando su mano.
Nathaly gruñó -¿Podrías por favor dejar a Chandra en paz? Pareces un pervertido.
-Déjalo, al parecer soy toda una celebridad por estos lados –Respondió la piromante con una sonrisa de "oh vamos, no es nada malo"
-Ehem, a todas estas –Le dijo Ashton –¿A qué debemos tu presencia?
-Oh, sí –Dijo tomando (¿o retomando?) la seriedad mientras cerraba los ojos para hacer desaparecer su disfraz en un halo de fuego para revelar luego una vestimenta un tanto típica de este Plano compuesta por una blusa color rojo amapola y un pantalón de licra algo holgado de color negro –Verán, Jace Beleren me ha enviado no sólo como soporte a ustedes, sino como una mentora tanto de Nathaly como de ustedes para hacerlos encender su Chispa.
-¿Hacerla encender? –Interrumpió Ashton.
-Sí –Contestó Nathaly –Como portadores de la chispa tenemos acceso a su poder, sí, más sin embargo aún no tenemos acceso completo a dicho poder. Cuando "encendemos" nuestra chispa, la misma nos otorga la habilidad del Planeswalk para hacernos caminar hacia otros planos ya existentes.
("Planeswalk" es literalmente "Caminar por planos")
-Eso, además de darles el talento que ella ha reservado para ustedes –Le siguió Chandra –A todas estas, ¿ya tienen una idea de cuál podría ser?
Muy buena pregunta, de hecho…
¿Qué clase de habilidad tiene reservada la Chispa del Planeswalker para nosotros?
-Un momento –interrumpió Ashton –Si al encender la chispa obtenemos el Planeswalk, ¿cómo es que podemos transportarnos a ese plano "temporal"?
-Eso, mi querido amigo, es un misterio –Le respondió Nalaar mientras caminaba hacia más lejos de la escuela –Pero eso lo podemos conversar mientras nos vamos a ver al que ahora se hace llamar A.J Goldmane.
