Disclaimer: No soy Jotaká, no soy Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece. Lástima.
El muchacho de cabellos azules, ojos dorados y piel canela se levanta de la mesa de los profesores, conjurándose un sonorus, y se para donde suelen poner el taburete para el Sombrero Seleccionador. Llevaba puesta una camisa de vestir gris, un jersey de punto color crema y una chaqueta de lana con unos jean negros y unas zapatillas sencillas.
— ¡Hola, Hogwarts! —saluda—. Mi nombre es Teddy Remus Lupin.
— ¿Un hijo? —Murmura Remus Lupin notablemente pálido.
—Lo conseguí—murmura Tonks, antes de levantarse y saltar sobre Remus.
¡Lo había conseguido! ¡Tenía un hijo! ¡Un hijo! ¡Que se estaba presentando!
Obviando la cara de estupefacción del licántropo Tonks se levanta para correr hacia el joven peliazul. Teddy siente su pecho calentarse y las lágrimas querer salir cuando siente el pequeño cuerpo de su madre contra él.
Al fin lo tenía, al fin tenía su deseo. Estaba abrazando a su madre. ¡A su madre!
— ¿Por qué lloras? —Pregunta Tonks notando las lágrimas tibias recorrer las mejillas de su hijo.
—Lo explicaré más adelante... mamá—Tonks frunce el ceño insatisfecha ante la duda con la que su hijo pronuncio la última palabra.
Va a sentarse junto a Lupin y por primera vez nota la expresión culpable del licántropo, la pelirosa rueda los ojos.
—Será mejor que quites esa cara, Remus Lupin. No quiero pensar que estás arrepintiéndote sobre nuestro hijo—ordena Tonks entrelazando su mano con la del castaño.
—Como han de suponer soy hijo de Remus Lupin y Nymphadora Tonks—los de la Orden del Fénix retienen la respiración esperando la explosión de la pelirosa, pero Tonks estaba más ocupada maravillándose por su hijo—. Hace cinco años me gradué de Hogwarts. Pertenecí a los leones—la mesa escarlata estalla en aplausos—. Ahora estoy estudiando para auror—Tonks sonríe encantada y una débil sonrisa surca la cara de Remus—. Mi padrino es Harry Potter.
— ¿Eh? —Hermione le da un golpe con un libro a Harry y éste parpadea confuso—. ¿Yo? ¿Padrino? —balbucea el Potter—. Ah, gracias, Remus, Tonks.
—De nada, Harry—responde la pelirosa.
—Yo...—Teddy luce indeciso, pero finalmente, sacando su valentía Gryffindor, tensa la mandíbula con la mirada fija al frente—. Mi abuela Andrómeda, junto a mi padrino Harry, fueron los que me criaron.
— ¿Qué? ¿Por qué? —Interroga Remus recuperando el aplomo—. Es por... ¿por mi problema? ¿Fui tan mal padre?
—Merlín, ¡no! No me estoy explicando bien—Teddy tuerce los dedos nerviosamente y su cabello cambia a un color amarillo chillón, hacia años que su cabello no se manejaba según sus emociones—. Supongo que debo comenzar con la guerra—murmura el joven metamorfamago para él, sin embargo su padre alcanza a escucharlo, gracias a su habilidades de licántropo, y una sensación amarga se asienta en su pecho.
» —Dentro de un año Voldemort atacará Hogwarts—suelta de sopetón Teddy y el Gran Comedor se sume en un tenso silencio.
— ¡Imposible! —Termina gritando un Hufflepuff.
— ¡Tenemos a Albus Dumbledore con nosotros! —Lo secunda Harry, casi desesperado.
— ¡No se atrevería!
— ¡Nadie ataca Hogwarts!
— ¡Aquí estamos seguros!
Los gritos se desencadenan hasta que Albus Dumbledore se levanta y grita por tercera vez en el día.
— ¡Silencio! —Los gritos van cesando hasta que solos murmullos se escuchan—. Mis queridos jóvenes, me alaga que piensen así de mí. Pero yo no soy invencible, y Voldemort es poderoso.
— ¡Pero no más que usted, profesor! —Debate Harry, sin poder creerlo.
—Gracias, señor Potter—Dumbledore sonríe—. Pero continúe, señor Lupin.
—Como... como decía. La batalla que se dio en Hogwarts fue conocida como la Batalla de Hogwarts. En ella participaron la Orden del Fénix, el Ejercito de Dumbledore y muchos estudiantes del colegio. Voldemort logró romper las defensas del colegio—un murmullo de descontento recorre la sala—. Ocurrieron muchas... eh... cosas—Harry lo observa ceñudo, pensando preguntarle qué cosas—. Finalmente mi padrino venció a Voldemort—Teddy sube los ojos al techo del Gran Comedor y luego de unos segundos las reacciones llegan.
— ¡Lo logramos!
— ¡Vencimos
— ¡Esto hay que celebrarlo!
— ¡Fiesta en la torre de Gryffindor!
Obviamente, el último comentario era de parte de los gemelos Weasley.
Harry aún no reaccionaba, ¿lo había logrado? ¿Había podido vencerle? ¿Él? El azabache levanta la mirada dubitativo cuando siente una mano caliente colarse en la de él. Ginny le da una sonrisa comprensiva cuando Harry conecta su mirada con ella.
—Lo lograste, Harry—susurra Ginny en el oído del azabache logrando que Harry vuelva a perderse, pero ésta vez en el calor que desprende el cuerpo de la pelirroja.
En la mesa verde y plata un adolescente de cabellos rubios plateados no puede evitar sentirse más liviano. El cara rajada lo había vencido, ahora... ahora sería libre. Su madre sería libre.
Cuando los gritos y las risas cesan Teddy baja reciamente la mirada del techo.
—Sin embargo... en la batalla se perdieron muchas vidas—la euforia colectiva desciende rápidamente dándole paso a un denso silencio—. Murieron... mis padres murieron para darme un futuro mejor. Mis padres lucharon por mí, por todos los niños. Lucharon para librarse de un mundo oscuro, para que las futuras generaciones no viviesen bajo el terror. Y por eso me siento orgulloso de ser el hijo de Remus y Nymphadora Lupin—cuando Teddy termina de hablar siente la garganta seca y las lágrimas brillar en sus ojos.
Los semidioses sienten como sus propias lágrimas quieren salir. Ellos acababan de salir de su segunda guerra, habían perdido tanto, que comprendían fácilmente las emociones de los magos. Percy, especialmente, estaba teniendo un momento difícil cuando Annabeth toma su mano y le sonríe, inmediatamente el pelinegro se relaja y le da un apretón a la mano de su novia. Por otro lado Jason y Piper estaban con la mirada fija en el suelo... estuvieron tan cerca de perder a Leo... El latino, viendo los reacciones de sus amigos, rueda los ojos y, sentándose en medio de ellos, los abraza por los hombros.
—No se desanimen, chicos—dice Leo sonriendo radiantemente—. Hay mucho Valdez para rato.
—Tonto—hipa Piper.
—Idiota—dice Jason.
Los tres amigos se sonríen y deciden prestarle atención a la presentación.
Cuando Teddy siente que el caliente cuerpo de su madre lo abraza no evita que las lágrimas salgan. Llora libremente, llora como no había podido hacerlo nunca. Llorar recibiendo el consuelo de su madre.
—Y nosotros estamos muy orgullosos de ti, hijo—el susurro de su padre hace que el peliazul llore con más fuerzas.
—Y te queremos, Teddy—su madre hace que levante la mirada y la observe, en los ojos de Nymphadora brillaba una fiereza maternal—. Y lo único que lamento es no poder ver al increíble hombre en el que te has convertido.
La mirada preocupada de su padre hace que Teddy sonría de lado.
—Tranquilo, papá. No desarrollé tu P.P.P—lo tranquiliza Teddy y Remus suspira tranquilo.
No lo había maldito. No había maldito a su pequeño.
—Muy bien, creo que es hora de la siguiente presentación—anuncia Dumbledore y la familia Lupin lo observa agradecida sentándose en la mesa escarlata.
La mayoría de las chicas, y uno que otro chico, estaba teniendo un momento difícil para retener las lágrimas.
¡Hola, hola!
Sé que hay muchas historias de este tipo, ¡pero que yo también tenía que escribir la mía!
Espero les guste *.*
¿A alguien más le pareció muy mono Teddy? Él es muy mono *.*
¡Besos!
Amaly B.
Psdta: Sep, aquí también hubieron cambios XD
