Disclaimer: Los personajes no son míos, son propiedad de J.K Rowling, la historia es únicamente mía y salió de mi pobre mente aburrida. Algunos personajes son inventados por mí.

Una familia para mí

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Capítulo 4

-Scorpius, deja eso.

El bebé me miraba de manera interrogativa. Ya llevaba cuidándolo desde la mañana y ya era muy noche, todavía no llegaban sus padres, bueno, nuestros padres. Partiría a Hogwarts al día siguiente, y ciertamente estaba nervioso, porque yo nunca había ido a una escuela -ya sea mágica o muggle- además, la sola idea de conocer más gente extraña me ponía peor. ¿Y dónde estaban nuestros padres? dejándome solo...con Scorpius.

No me molestaba tener un hermano menor, pero luego me sacaba de quicio. No dejaba de moverse, y siempre se metía algo a la boca, tenía que dejarlo en la cuna y sacarle lo que tuviera dentro de su asquerosa cavidad llena de baba para que no se llegara a enfermar.

-Mírate, eres un desastre.-mencioné- Tendremos que bañarte, pero yo no lo haré, eso le toca a tus padres.

Salí de la habitación del bebé y fuí a la cocina para preparar algo de comer, sólo había desayunado en todo el día, y es que no estaba acostumbrado a comer más de una comida al día.

-Comida, comida- tarareé abriendo el refrigerador. ¿Dónde estaban los elfos?-pensé

¡Ah claro!

Día libre.

-¿Y si hago un simple sandwich? -me pregunté en un susurro.

Después de hacerme el sandwich podría ir a la sala de música a tocar el piano-dije. Todavía recuerdo cómo es que Draco se enteró de mi fascinación por la música.

Flashback

Todo un día en el mundo muggle. ¡Estaba irritado! Hermione había dicho que quería comprar una cama para mí y mandarla a la casa de Francia -la verdad no sabía cuántas casas tenían por todo el mundo y no quería preguntar- yo los acompañé y pasamos por tantas tiendas en donde las camas eran un asco.

Al final llegamos a una en donde escogí una cama matrimonial, de madera negra. Hermione me dijo que tenía los mismo gustos que Draco y que parecía su hijo.

Fué inevitable que me saliera una sonrisa.

Al terminar de encargar la cama, mi madre dijo que fuera y viera lo que llamara mi atención. Caminé por cada lugar para encontrar algo interesante y miré el piano.

De color negro y de cola, era enorme y tenía una belleza espectacular.

Me acerqué y lo rocé con mis dedos, sintiendo un escalofrío al hacerlo.

Hacía mucho que no tocaba uno, hacía mucho que no rozaba uno, hacía mucho.. que bueno, no apreciaba uno.

Toqué una tecla, y esta al sonar me llenó de alegría y de alguna forma, de una sensación de tranquilidad.

-Adrien

Brinqué del susto.

-Calma amigo, no era para asustarte.-soltó una risa burlona.-Hermione está viendo un escritorio que combinaría con tu cuarto, está emocionada con esto.- dijo Draco.

-Lo se. Busqué algo que me llamara la atención y no encontré nada más que ésto.- dije mirando al piano.

-Es enorme. ¿Seguro lo quieres?-me preguntó.

-Si, hace tiempo que no tocaba una nota. También tocaba el violín y un poco la guitarra, quiero aprender a tocar cello.

-Hay que comprarlo entonces.-contestó sonriendo-Quiero que mi hijo sea perfecto en todo, o en casi todo. También le enseñaras a Scorp, quiero que los dos sean verdaderos Malfoy. ¿Cómo es que sabes tocar estos instrumentos?-preguntó.

-Bueno, aprendí con una de mis familias. El padre era un músico y quiso que aprendiera a tocar, al principio no me agradó mucho la idea, pero poco a poco la música se volvió una forma de escondite para mí. Mis padres de ese entonces se empezaron a volver locos y comenzaron a golpearme y a hablar solos, y yo me escondía en el cuarto del piano para no ser visto.

Draco me miró serio.

-¿Y qué pasó?

Yo solo sonreí.-murieron.

Fin del Flashback

Entré al cuarto. Para ser un cuarto de música, estaba muy oscuro. Lo sé, todo lo que tengo es oscuro, mi ropa, mi cuarto, mis cosas eran de color negro. Menos mi gran edredón verde olivo- Hermione insistió en que debía tener algo no oscuro. Me acerqué al piano que estaba en medio de la sala y me senté en el banquillo. Respiré hondo.

Empecé a tocar la pieza y me hundí en la tonada de las teclas.

Me recordaba a mis tiempos felices con mi anterior familia. Pero yo sabía que ya no volvería a tener esos momentos con ellos. Ahora debía concentrarme en mi nueva familia.

Los Malfoy

Amo a esta familia más que a mi vida. No he estado tanto tiempo con ellos, pero sé que jamás dejaré que les hagan daño, ni siquiera si yo llego a ser el culpable.

...

-Draco, ya tomaste más de 6 tazas de café. No te daré más.-dijo Hermione enojada

-¿Por qué? sólo es café Hermione.

-El café es malo, y más cuando bebes demasiado, como ahora estás haciendo tú. Así que NO más café.- salió de la sala de estar, resonando sus tacones en el piso.

Yo jugando con Scorp en el suelo, los miré y sonreí. Nunca dejarían de pelear.

-Tu madre es muy exagerada

-No, ella tiene razón. El café es malo si se toma mucho.- contesté mirándolo a los ojos con una sonrisa de medio lado.

-Eres igual a ella. Me caías bien antes de que aprendieras ese comportamiento.- contestó tomando su taza y llevándola a la boca.

-Sabes bien que es malo, sólo que te gusta hacerle enojar-dije volviendo a jugar con Scorp- ¿Verdad, Scorp? ¿A poco no tengo razón?-pregunté agarrando sus manos.

-Al parecer te encariñaste con Scorpius. Y si, me encanta hacerla enojar, se ve hermosa.

-Scorpius ahora es mi hermano y si, lo hice. Siempre me anda buscando.

-Eso es cierto, si no eres tú, nadie lo puede cargar.-sonrió y se paró para llevar su taza a una bandeja de plata que estaba cerca de la cocina.-No acepta ya a nadie, que no seas tu.

-Lo se, ese es mi encanto.-contesté arrogante.

-Las chicas te seguirán. Y Scorpius se pondrá celoso cuando vea que le pondrás atención a las chicas y no a él. Así se puso cuando Hermione estaba conmigo.-comentó con una sonrisa.- Pero llegaste tú y ya no te suelta.

-Nadie se resiste a mí.

-Todo un Malfoy. Mañana te vas y estoy seguro que Hermione llorará todo el día, así es ella.- dijo risueño.- Es hora de dormir.-se acercó a Scorp y me lo quitó de las manos. Él empezó a balbucear.-Scorpius, mañana se tiene que ir. Déjalo dormir.-dijo.

-Si quieres yo lo acuesto. No es problema para mí.-dije con desespero. Quería estar más tiempo con el niño.

-Sólo porque mañana te vas.-me lo entregó en los brazos mientras yo me levantaba del suelo- Tienes que lavarle los dientes, cambiarlo y acostarlo. ¿Entendido?-dijo mirándome a los ojos.

Gris con gris.

-Entendido.-caminé hacia la escalera y las subí, acomodándome a Scorp en el camino. Al llegar a su cuarto, abrí la puerta de madera y llevé a Scorp al pequeño baño.

Debo decir que ese niño era difícil de bañar, ¡se movía mucho!.

Ya bañado, lo vestí con un conjunto verde y lo llevé a su cuna. Al dejarlo ahí, pronuncié un buenas noches y me fuí hacia la puerta.

Escuché balbuceos. Miré atrás y Scorp estaba parado en la cuna, viéndome.

-Mañana me tengo que levantar temprano.-dije acercándome. Me siguió mirando y alzó los brazos.- Scorp- olvidenlo, estoy perdido.- Lo tomé en brazos y me lo llevé a mi cuarto. Ya lo quería demasiado.

-Vamos a dormir.- lo dejé en mi cama. Fuí al ropero, abrí las puertas y abrí un cajón que estaba del lado izquierdo. Saqué un pantalón de seda color negro. Me desvestí y sólo con el pantalón puesto me acosté, dejando a Scorp arriba de mí.

Él se durmió enseguida, y yo unos minutos después.

...

-¡Llegaremos tarde!

-Hermione, falta para que se vaya el tren y ya estamos en la estación ¿para que correr?-dijo exasperado el rubio.

-Porque yo lo digo y punto-dijo malhumorada

Corrimos hasta llegar al andén y esperamos un buen rato ahí. Y yo, jugando con Scorpius.

Sólo vi como Hermione me paraba y me arreglaba la túnica, quitándome pelusas inexistentes de ésta. Mientras Draco agarraba a Scorp y lo mimaba.

-Mirate, irás a Hogwarts. ¿Cómo te sientes?

-No soy un bebé, soy un adolescente.-comenté mirándola con una sonrisa

-No vayas a hacer tonterías.-me miró a los ojos y sonrió tristemente.

-Prometo portarme bien y ser un buen estudiante.-dije levantando la mano derecha. Ella sonrió divertida.

-Prometeme que escribirás todos los días. Todos los días.

-Si. Juro eso también.- la abracé fuerte.

-Yo también quiero una despedida.- deje de abrazar a Hermione y miré a Draco, él nos sonreía.- Los dos queremos una despedida, ¿verdad Scorp?

Camine hacia ellos y los abracé.- Los voy a extrañar, y sí, les mandaré cartas todos los días.

-¡Todos adentro!- escuche gritar

Los miré y agarré la maleta. Subí al tren y los despedí mientras otros hacían lo mismo.

-¡Te queremos Adrien!- gritó Hermione.

-Yo reí, y nada más sentí tristeza al ver cómo ellos se perdían de mi vista. Pero sabía que ellos jamás me abandonarían, como yo con ellos.

Estuve en el compartimiento, leyendo un libro que me dió mi madre antes de salir de casa. El libro hablaba sobre criaturas mágicas y parecía ser que algunas de ellas vivían dentro del bosque que se encontraba en Hogwarts. Estaba terminando de leer las características de las acromántulas, hasta que escuché como se deslizaba mi puerta hacia un lado de forma brusca.

-Santo Merlín, amigo ¿podría esconderme aquí?- me preguntó un chico de piel blanca, cabello oscuro y ojos verdes.-Quieren matarme.

-Claro, siéntate.-dije mirándolo.- ¿quien te quiere matar?-pregunté

-MI.. mi hermana. Es dos años mayor que yo, pero no le gusta que le toquen sus libros y pues yo agarré uno sin su permiso.-dijo con miedo en su voz- Y mi hermano no quiere ayudarme, él es el mayor y tiene 14 años, ya casi 15.

-Ah, claro.- contesté

-Pero que descortés soy. Mi nombre es Edwin, Edwin Simon Barker, tengo once años, mucho gusto.-dijo sonriéndome abiertamente y extendiéndome la mano.

Y yo, para no se maleducado, estreché su mano de vuelta y me presenté.- Adrien Ophiuchus Serpens Malfoy, tengo 14 años, mucho gusto.

-¿Eres un Malfoy?-yo asentí- eso es sensacional.

-¿en serio?, no le encuentro algo fantástico.-comenté

-Los Malfoy son una de las familias más prestigiosas de todo el mundo mágico. Dice mi padre que ellos antes eran groseros con los magos de sangre muggle, mestizos, o sangre sucia, pero todo cambió después de la guerra y claro, cuando Hermione Granger entró en la vida de Draco Malfoy. Ellos se llevaban mal pero al acabar la guerra mágica, ellos se dieron la oportunidad de hacerse amigos y unos meses después se formó el noviazgo. Dos años y se casaron.- contestó sin parar.

-Al parecer sabes todo de mi familia.- dije con asombro

-No todo, pero me gusta su historia.

-¡¿Dónde estás? no me gusta que te escondas niño!- se escuchó a lo lejos

Miramos hacia la puerta y él se acercó a mí. -No dejes que me haga daño. Me matará, sólo por un libro inútil.-dijo temblando

Se abrió la puerta de un jalón y se asomó una cabeza roja. Nos miró y entró al compartimiento.- Aquí estabas, escondiendo de ella. Cobarde.-dijo el chico con una sonrisa.

-Es que da miedo Benjamin. Está loca.-contestó el niño.

-¡Aquí estabas!- giramos todos hacia la puerta y estaba una chica de cabello rojo, de ojos verdes.-Oh, lo siento. No sabía que estaba acompañado.- dijo con un sonrojo.

-Ah, está bien.- dije- Soy Adrien, un placer.

-Yo soy Gabrielle Barker y él es nuestro hermano mayor, Benjamin Barker.-dijo tomándolo del brazo.

-Sé hablar por mi solo, Gab.-dijo mirándola.- Estoy en la casa de Slytherin, y ella también. A este Ed se le seleccionará una casa hoy en la noche. Es su primer año.

-Yo soy nuevo.-dije

-Entonces a ti también te seleccionarán una casa hoy. Suerte.- agarró de la mano a su hermana y se la llevó. Ella se despidió con la mano.

-Ellos son mi familia.-escuché decir. Volteé y Ed miraba hacia la puerta.-Son un poco.. raros. Gracias a tu presencia ella no pudo hacerme nada.

-No son raros- comenté mirándole-sólo se enojan por cosas sin sentido.-él rió y hablamos de varias cosas. Le platiqué sobre mi familia y le dije que extrañaría a mi hermano, también le conté sobre que no era un Malfoy realmente, porque no era de su sangre.

Él chico me miró y me dijo- yo creo que aunque no eres de su sangre ellos son tu familia.

Y me sentí bien al escuchar esas palabras, porque a pesar de haber convivido un tiempo con ellos, seguía sin sentirme parte de la familia-también porque mi historial familiar no era el mejor-.

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Tuvieron que pasar muchos años para que pudiera actualizar/arreglar el capítulo. La verdad no creo que la gente que me leía en ese tiempo lo siga haciendo, pero quiero terminar la historia porque creo que les debo mucho a ellos. Hace unos días pude acceder a mi cuenta y creanme que fue lindo poder leer los comentarios que me dejaron.

Espero que les haya gustado y manden sus comentarios por favor. Gracias.

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