DISCLAIMER: Hetalia le pertenece al genial Himaruya Hidekaz, solo la historia es de mi pertenencia.
Esta historia se desarrolla en un universo alterno.
ADVERTENCIA: Está historia es de contenido yaoi (chicoxchico), si no te gusta este género te recomiendo que busques otra historia.
KIDNAPPED
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Las luces blanquecinas, el particular olor de los hospitales y el constante dolor por estar demasiado tiempo sobre la dura superficie de la camilla fueron suficientes para terminar de despertarlo. Giró su cuerpo buscando algo de alivio al quedar boca arriba, pero solo consiguió que el dolor en su espalda incrementara. Buscó con la mirada en el resto de personas, que quizá estaban tan heridas como el mismo, a sus hermanos; pero ellos no estaban ahí. Una mueca de dolor de su parte llamó la atención de una de las enfermeras encargadas de atender a todos los pacientes que también se encontraban allí.
-Veo que ya despertaste, es muy buena señal y no te preocupes dentro de un par de días tus heridas sanarán lo suficiente para que puedas volver a tu casa- la enfermera se veía muy animada y pese a que no quería interrumpir su pequeño monólogo, tuvo que preguntar por sus hermanos.
-D-disculpe y-yo no encuentro a mis hermanos en esta habitación; necesito saber dónde están, si ellos están bien, si lograron salir de ese lugar a tiempo- su voz se escuchaba claramente temerosa pero desesperada- Po-por favor necesito saber donde están; tiene que ayudarme, se lo suplico son lo único que tengo; necesito encontrarlos ¡por favor!
-Tranquilo, tienes que calmarte, te ayudaré pero para hacerlo necesito que primero te tranquilices y me digas los datos de tus hermanos para confirmar si ellos se encuentran en este hospital…
Un haz de esperanza se vislumbró entre tanta oscuridad
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Sentía el cuerpo totalmente adormecido,la cabeza le dolía horriblemente y las náuseas no hacían más que aumentar.
Intentó moverse y se sorprendió al sentir sus manos y pies atados. Abrió los ojos para encontrarse con un trozo de alguna tela cubriéndolos; a su mente llegaron los rostros aterrados de sus hermanos y todo finalmente cobró sentido.
El ruido del motor de un auto, antes ignorado, lo alertó de lo que seguramente planeaban sus secuestradores y dedicó lo que quedaba de recorrido para idear un plan de escape. Cuando el auto frenó, apenas y tuvo tiempo de darse cuenta de lo pasaba, lo cargaban estaba seguro, percibió el olor del té que tanto le gustaba y también el olor de lo que seguramente eran rosas. Los ligeros murmullos a su alrededor eran inentendibles; las personas que lo habían traído hasta ese extraño paraje seguramente se comunicaban en otro idioma...alemán o quizá ruso, no estaba totalmente seguro.
La tela que lo enceguecía temporalmente fue retirada, dando pase a una vista gloriosa: se encontraba en medio de un enorme jardín, con hermosas flores de todos tipos que lo adornaban y una fuente a su costado complementando el diseño lo hacía parecer un lugar mágico y de ensueño.
Su asombro se desvaneció al percatarse de las personas que se encontraban con él; un hombre alto, rubio y de impresionantes ojos azules como el cielo mismo se abrió paso entre todos los demás, caminando directamente hasta donde se encontraba él.
-Mucho gusto darling, mi nombre es Alfred y espero que ninguno de mis compañeros te haya lastimado-El hombre con gran solemnidad le dirigió la palabra-Te sientes bien, no tienes nada de que preocuparte, ahora que te quedarás aquí no te faltará nada...solo debemos enseñarte lo que debes hacer...
-Es-espere no comprendo ¿donde estoy?¡¿Qué es este lugar?¿donde están mis hermanos?¿por qué no están aquí?Y¿enseñarme a hacer qué?!- el temor en sus palabras era evidente.
-Tranquilo sweet todo a su tiempo, primero tus hermanos están bien, segundo estás en la mansión Jones, la cual es muy conocida entre los hombres más poderosos por ser un centro de apuestas y además de eso...es un prestigioso"club"especial para atender las necesidades de todos nuestros socios...y bueno, por último...acerca de enseñarte...creo que es bastante obvio a que me refiero; no lo crees honey-
-¡Jamás!...yo nunca haría nada de lo que piensas; prefiero morir a ser el simple juguete de unos depravados-
-¿Quién dijo que tú ibas a ser el que terminara muerto?...Creo que te olvidaste de tus queridos hermanos...si tú no cumples con lo que te pido, pues quién sabe, puedo conseguirte un reemplazo...me pregunto si ese pequeño...Peter...traería mejores ganancias-
-No te atrevas a hacerle daño a mis hermanos- lágrimas de impotencia se acumulaban en sus ojos verdes al mismo tiempo estos refulgían como esmeraldas-y-yo...lo haré, pero solo si tú prometes dejar a mis hermanos tranquilos...y no permitirás que les falte comida u hogar...si tú cumples con eso yo...yo trabajaré para ti-
-Es una sabia decisión honey, acepto mi parte del trato- la sonrisa en los labios del hombre se amplió-Ahora debes decirme tu nombre, no puedo seguir llamándote sweet o honey todo el tiempo-
-Ar-Arthur...me llamo Arthur-
-Muy bien, entonces es un placer conocerte Arthur...bienvenido a tu nuevo hogar- Alfred se dio la vuelta y emprendió la marcha para ingresar a la lujosa propiedad- Sígueme, te daré un recorrido y te mostraré tu habitación; luego conocerás a tu compañeros de trabajo y...quién sabe; hasta podrías hacer algunos amigos-
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Espero que les haya gustado. El por qué los matones de Alfred entraron a la casa de los hermanos de Arthur se sabrá conforme vaya avanzando la animaría bastante si me dejan sus reviews, créanlo o no me ayudan para seguir escribiendo.
P.D: Si encuentran alguna falta ortográfica solo díganlo y lo corregiré en seguida.
Bye!
