Fairy Tail y sus personajes no me pertecen.

Advertencia! +18


Sin Caer en el Amor


Rosa Positivo

(Natsu Dragneel)


"Ella tenía demasiados sueños para tanta realidad, pero aun así yo la amaba con esa triste realidad que adornaba su rostro."


Uno

¿En serio piensan qué sería capaz de hacerle daño a ella? ¿Qué sería capaz de hacerle daño a alguien? Nada fue fácil desde que tengo esta enfermedad conmigo pero he tomado las medidas necesarias para cuidarme, para cuidarla. Lucy se volvió la luz en mi vida, cuando todo estaba oscuro ella llegó, radiante, llena de amor para brindarme. Jamás me imagine de novio con alguien como ella, es decir, somos distintos en varios aspectos. Ella fue criada en una mansión, literalmente, su familia es adinerada y a pesar de que ella es alguien libre, no desea nada de esos bienes, desde sus movimientos hasta su manera de hablar la delatan. No, no deseo cambiarla. Ella es hermosa. Su cabello es suave, rubio natural. Sus ojos chocolate, podrían decirse ¿comunes? Claro que no, ese brillo especial que solo tiene su mirada fue lo que me termino enamorando. Nacimos en dos mundos totalmente diferentes pero ella se terminó fijando en alguien como yo. La vida me quito a mis padres desde muy chico pero me dio amigos en los cuáles apoyarme para seguir adelante y después me regaló a Lucy, la mujer de mi vida, sin duda.

—Gracias por esperar, señor Dragneel.

Asentí con la cabeza, la doctora llevaba una carpeta en sus manos que dejó sobre el escritorio mientras acomodaba sus lentes de marco rojo.

—Sé que está preocupado por su pareja, es entendible ya que su enfermedad es demasiado reciente y como cualquier persona le teme a lo que desconoce.

—No quiero que Lucy pueda… Pueda a llegar a tener esto por mi culpa. —Llevé mis manos con desesperación a mi rostro, el tema de por sí me ponía nervioso. —No hemos tenido relaciones sexuales a pesar de que ya tenemos varios meses de novios y si bien ella me entiende, no puedo seguir así… Esperando que ella entienda.

—Déjeme informarle que usted puede mantener relaciones sexuales con su novia de manera normal sin dificultades y sin correr riesgo alguno con el uso adecuado del condón.

— ¿De verdad? ¿Lucy no correría riesgo alguno? —Moví mi pie impaciente.

—Usted no puede tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin preservativo. Es un virus que se transmite en líquidos y secreciones corporales. Cualquier práctica que permita el contacto de estos líquidos y secreciones con las mucosas y el torrente sanguíneo de otra persona puede causar infección por VIH.

—Doctora… ¿Tengo SIDA? ¿Me puedo llegar a morir? —La idea amenazaba en mi cabeza, mis temores me volvían loco y me carcomía el miedo de poder dejar en este mundo a Lucy sola aunque…

—No señor Dragneel, usted no tiene SIDA. Usted simplemente tiene VIH positivo, el SIDA es el estadio más avanzado de esta infección pero usted está muy lejos de esto.

La doctora siguió hablando sobre los medicamentos que debía tomar, un coctel de pastillas. Genial. Al terminar el monólogo la doctora se despidió de mí con un formal apretón de manos y salí del consultorio. Un par de orbes chocolate, hermosos, se fijaron en mí apenas pase por la puerta. Lucy dejó la revista que estaba leyendo a un lado, tomó su bolso y se acercó rápidamente, abrazándome en el acto.

—Tardaste mucho… ¿Qué te dijo?

—Me dio una nueva receta y me espera la semana que viene… Más análisis. —Comenté con una sonrisa. Por supuesto que mi rubia se dio cuenta que aquella sonrisa no era verdadera. Me devolvió una sonrisa cálida, sus brazos rodearon mi cuello y sus labios buscaron mis labios en un tierno beso que me hizo olvidar de los malos momentos por un par de segundos.

El cabello dorado de Lucy parecía bailar al compás del viento de las calles de Japón, adoraba ver su cabello moverse, adoraba sus mejillas rojas y la forma en que sostenía mi mano con fuerza cuando el viento golpeaba de pronto su cara. Cada tanto giraba a verme y me sonreía, me hacía sentir seguro. Todo seguiría bien mientras vea esa sonrisa. Siendo cerca la hora del almuerzo paramos en un restaurante, lejos habían quedado mis almuerzos en las paradas de comida rápida, Lucy las detestaba y decía que eran nada saludables, que por mi condición debía empezar a comer mejor.

Una muchachita nos guío a una mesa cerca de la ventana, acomodé mi saco en el respaldo de la silla y me senté, sentí la mano de mi chica sobre la mía al instante. ¿Cómo no me iba a enamorar de esa mujer?

—La chica que nos recibió te hizo ojitos… —La mueca en los labios de la rubia era divertida.

— ¿Qué chica? —Me hice totalmente el desentendido.

—La que nos recibió… —Lucy frunció el entrecejo. Adorable.

—Solo tengo ojos para ti… —Tomé con firmeza la pequeña mano de mi novia. —Además… ¿Quién se fijaría en mí con la enfermedad qué tengo? —Bromeé.

— ¡Natsu! —Mis ojos se abrieron con sorpresa al notar que Lucy había alzado la voz. —Yo me fijé en ti… Demonios, no digas esas cosas.

—Lo siento, sabes que prefiero tomármelo con humor. —Me encogí de hombros y pude ver el enojo en aquellos ojos que me miraban. —De verdad lo siento…

Lucy había aceptado mi decisión de no decirle a nadie sobre mi enfermedad, al menos no por el momento. No, no es que quiera ocultarles estas cosas a mis amigos pero si no era fácil para mí, todavía no podría hablarlo con ellos. Cuando hablaba con Gray y le decía que mi primera vez con Lucy debía ser especial, si bien era porque amaba a la mujer que tenía enfrente mío, también mucho tenía que ver con tratar de ocultarle esta verdad. ¿Cómo decirle a Gray? ¿Cómo decirle a Erza? ¿Qué me dirían? ¿Qué pensarían? ¿Me seguirían viendo de la misma forma? No, claro que no. Sería Natsu, Natsu el enfermo. Y no, no deseaba eso. Corría el riesgo de que se enojaran conmigo pero yo sabía sobre mis derechos, no tenía la obligación de decirle a alguien.

Lucy volvió a hablarme de la Universidad, agradecía cuando cambiaba el tema de conversación. Mi pasatiempo favorito era escucharla hablar sobre sus anhelos y sueños, cuando su rostro se iluminaba diciendo que sacaría su propio libro, su propio libro, ¿se imaginan? Quería verla cumplir todos y cada uno de sus sueños. Oh Lucy, ¿cuándo fue qué caí en ti? Ahí iba otra vez, luego de decirme todos sus proyectos ella misma temía en avanzar, aproveché que había llevado comida a su boca para hablar.

—Creo en ti, cariño. Sé que podrás con eso y mucho más… Eres Luce, después de todo.

Reí al ver que trataba de ocultar sus mejillas rojas y que le era imposible, entonces movía la cabeza de un lado al otro como cuestionando mis palabras y volvía a avergonzarse cuando me miraba fijamente.

Terminamos de comer y pagué por el delicioso y costoso almuerzo, mi bolsillo aún no se acostumbraba a los gustos de mi chica. Dejé que Lucy me acomodará la bufanda cuidadosamente al salir a la calle, también corrigió mi saco y se acercó a mis labios dándome un corto beso.

Llegamos a casa antes de que la lluvia comience a caer, ese día ya habíamos hablado de que se quedaría a dormir así que había ordenado todo por la mañana. A Lucy no le gustaba el desorden y bueno, yo era bastante desordenado por eso procuraba tener todo en orden para cuando ella llegará.

Miramos una película, ella se acomodó en mis brazos, disfrute de su cercanía, del calor de su cuerpo, de cómo su piel rozaba la mía. Cualquiera diría: "Natsu, solo la estas rodeando entre tus brazos" pero yo me reiría, me reiría porque no saben lo que esta mujer significa para mí, que lo que yo tengo entre mis brazos es lo más valioso e importante de mi vida.

Mi chica había colado su mano bajo mi camiseta, acariciaba mi abdomen lentamente. Me deseaba. Yo la deseaba a ella. Me tentaba, me llevaba al límite, y cada día que pasaba me costaba más contenerme. Lo sé, sabía que si hacia todo de manera adecuada mi rubia no tendría que correr ningún peligro pero temía, ¡dios! Como temía.

Lucy lentamente se fue colocando encima de mi cuerpo, sus labios subieron desde mi cuello hasta mi boca, tiró suavemente de mi labio inferior, lo mordió, sus dientes apretaron sin lastimar, una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo. Se sentó a horcajadas sobre mí, me miró, sus orbes chocolates se clavaron en mis jades, podía ver en ellos el amor que mi chica me tenía y estaba seguro que ella podía ver el amor que sentía. Se deshizo de su camiseta, la dejo caer en algún lugar de la cama. Llevó sus manos a su espalda y desabrocho su sostén. Me ofreció sus pechos y no pude negarme. Amaba a Lucy. Dejé que con sus manos me saqué la ropa, notaba su ansiedad, yo estaba igual.

—Te amo, Natsu… —Tomó mi rostro entre sus manos, me beso, una, dos, tres veces. —Te amo demasiado…

Mi cuerpo entero tembló, claro que ella me amaba, no cualquiera se entregaba de la manera en que ella lo estaba haciendo.

— ¿Estas segura de esto, Lucy? —Me sonrió, adorable, tierna, dulce. Su sonrisa me reconfortó. Quería seguir viendo esa sonrisa por siempre. —Te amo… —Murmuré sobre sus labios, mis manos acariciaron su espalda, sus piernas rodearon mi cintura y elevó sus caderas para que su intimidad rozará mi miembro ya despierto. —E-espera Lucy… —La ayude a sacarse el pantalón y el resto de la ropa, ella me ayudo a mí a hacer lo mismo. Cuidadosamente coloqué el condón sobre mi pene, mi rubia me miraba llena de lujuria, con las mejillas rojas, su mirada chocolate no me intimidaba, me excitaba. —Soy tuyo, Lucy. —La rodeé nuevamente en mis brazos, ella correspondió acomodando los suyos alrededor de mi cuello.

—Soy tuya, Natsu. —Dijo Lucy.

A ella no le importaba mi enfermedad, no le importaba que pudiera contagiarla, mi Lucy confiaba en mí. Si me preguntaban qué era el amor para mí, sin duda la describiría a Lucy.

Abrió sus piernas, la observé, la imagen que me regalaba mi novia era lo más hermoso que había visto, acaricie a lo largo su suave piel, mis yemas pasaron lentamente disfrutando de la suavidad de sus muslos y sus ojos se cerraron con fuerza, me agaché a besar su vientre, y subí dando pequeños mordiscos hasta sus pezones. Los gemidos de Lucy eran el mejor sonido. Mi glande acarició su entrada, podía sentir su calor a pesar del látex.

—Hazlo, mi amor… —Murmuró Lucy, con su voz cargada de deseo. Empujó sus caderas, mi falo fue penetrándose en ella lentamente, apretaba. Lucy era estrecha. Deliciosamente estrecha. Sabía que había estado con otro hombre antes pero no me importaba, yo le estaba haciendo el amor a mi novia, a mi chica, a mi Lucy. Comencé a moverme, el sudor corría por mi frente mientras sentía como los dedos finos de mi novia se enredaban en mis cabellos rosados y tiraban de el cada vez que tocaba ese punto en su interior que la hacia enloquecer, la que la hacía pedir más, gritar mi nombre y aferrarse con desesperación a mi cuerpo. Llegué al orgasmo junto con ella, no quería apartarme pero quería ir a bañarme y saber que ningún residuo podría estar en contacto con ella. Ella se acercó a mí y me beso con verdadera pasión, correspondí de igual manera, al separarnos, el rostro de Lucy parecía iluminado. —Me haz hecho sentir la mujer más feliz del mundo, Natsu…

Esa noche, luego de la cena, volvimos a hacerlo, es como si quisiéramos recuperar todo el tiempo perdido, todo el tiempo que estuvimos reprimiéndonos por miedo. Al lado de Lucy ya no tenía miedo. La respiración de Lucy era más ligera, se estaba por quedar dormida, yo me había vuelto a bañar pero solo llevaba ropa interior a diferencia de mi rubia que estaba completamente desnuda en mi cama, apoyada sobre mi pecho, mis dedos jugaban con su cabello dorado, ella reía cuando hacia cosquillas en su nuca.

—He estado pensando… —Comencé. Mi niña se tensó, lo supe cuando se removió entre las sábanas. — En decirle a Erza y Gray sobre mi enfermedad…

Lucy giró su rostro y me miró, aunque la falta de luz en la habitación no me dejaba apreciar el rostro de mi novia demasiado bien.

— ¿Estas seguro? Si todavía no quieres…

—Son mis amigos, son mi familia. Ellos siempre estuvieron ahí para mí a pesar de todo. —Acaricie la mejilla de Lucy, ella apoyó su mano sobre la mía. —Se enojaran…

—Gray te golpeará…

—No me preocupa Gray… Erza me golpeará.

La risa de Lucy retumbo en la habitación. La amaba.

—Y luego, seguramente, me apoyaran en todo.

Mi chica no respondió pero movió su cabeza de arriba abajo afirmando mis palabras.

Lucy quedó dormida minutos después, yo sin embargo me hundí en mis pensamientos, si bien tenía claro todo lo que iba a decirle a mis amigos, ¡mierda! Cuando lo pensaba no sabía por dónde empezar, ¿por cómo fue que sucedió? Tal vez, su reacción aunque no quisiera admitirlo me daba terror, no quería asustarlos pero… Me pongo en sus zapatos, si mi situación fuera tal o cuál, ¿cómo diablos reaccionaría? Acaso… ¿importa cómo me contagie? Maldición. De todas formas todos morimos algún día, ¿verdad? Seguramente llenaran de preguntas a Lucy, seguramente me mataran si creen que la contagie o algo por el estilo. Debería contarle a Gray que hacer el amor con una mujer es mucho mejor que el sexo. Ese cabeza dura no va a querer entenderlo. Debería decirle a Erza que algún día encontrará un hombre que la merezca, que mientras sea feliz, sin hacerse tanto problema. Y es que la vida es tan corta que somos tan solo un suspiro.

Observé a Lucy, ella me había enseñado, sin querer, a valorar mi vida. Gracias, mi amor. Por más problemática que se ponga la situación sé que estarás ahí a mi lado para seguir adelante, por más que tenga las recaídas más horribles, sé que estarás ahí a mi lado. Nada me lo asegura pero yo lo sé.


Buenas!

¿Quién quería Gruvia? ( ͡° ͜ʖ ͡°) Me siento tan malvada al traerles NaLu muahaha. Ok, no me maten, el próximo es un hermoso capítulo Gruvia. ¿Por qué el NaLu ahora? Así no tendré que cortar lo que viene del Gruvia :'D Se pone jodida la cosa. En fin, ¿les sorprendió la enfermedad de Natsu? Desde un principio sabía que Natsu tendría algo pero no me decidía muy bien a qué, y bueno, salió esto.

Lebyrinth: Hola! ¿Cómo has estado? No, no mates a Gray, él es demasiado sexy como para morir. Prepara pañuelos para el próximo capítulo uvu Y buenas noticias para ti, Mira no volverá a aparecer, al menos ya no se acostará con Gray, Gray no repite :'D Y sí, sin duda se viene el salseo jajaja Espero hayas disfrutado el Nalu! Nos leemos.

Guest: Gray es sexy pero lo idiota, tsundere y capullo no se lo quita nadie! Espero hayas disfrutado este capítulo (': Espero volver a leerte.

Moongirl: Hola! Me alegra que la historia te guste. ¿En serio no has leído historias que unen a JellalxUltear? He visto varias aunque claro, la mayoría es Jerza y resaltan mucho más. Lamento decepcionarte pero mi idea es terminar emparejándolos, con muchos líos en el medio pero… Bueno, de todas formas veré en el camino de la historia. Me puedes llamar querida jaja O Sugar, como prefieras. Gracias por el halago sobre la narración. Un beso enorme y espero volver a leerte!

Para todo aquel que no vió, subí un OneShot con el nombre "Un Paso" pareja principal: Gruvia.

Espero tenga un buen fin de semana! Por cierto a todo aquel que tenga twitter me puede seguir: /FlorPerezAutedo

Nos leemos.

Sugar.