Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen.

Advertencia! +18


¡Capítulo dedicado a elMoou!
Gracias por la ayuda, espero te guste el capítulo, totalmente dedicado a usted.


Sin Caer en el Amor


"Nadie logra mentir cuando mira directo a los ojos."


DOCE

"Entonces, ¿no será el bien amado a causa del mal y nos será preciso razonar de este modo; partiendo de las tres clases que hemos distinguido, lo bueno, lo malo y lo indiferente, si no tenemos en cuenta sino la primera y la última ; y si suponemos el mal excluido del cuerpo, del alma y de todas las cosas que hemos reconocido como ni buenas ni malas en sí mismas, no podríamos decir entonces que el bien no nos es de utilidad alguna ni nos sirve para nada? Si ningún mal nos hiriese, es evidente que no tendríamos ya necesidad de socorros, de donde resulta que es justamente el mal lo que nos hace el bien preciso y estimado como remedio de aquél, por lo que se comprende que suprimido el mal, el bien no tiene objeto. Otro tanto ocurriría con el bien. ¿No es positivo que es únicamente a causa del mal por lo que es estimado por nosotros que estamos entre el bien y el mal ya que por sí mismos y sin aquél no nos sirve de nada?"

Sintiéndome cansado de mantener una lectura bastante larga deje el libro a un lado, Sócrates podía seguir esperando otro poco. Natsu que estaba a mi lado seguía leyendo, sin percatarse de mis movimientos o de que lo estaba mirando fijamente, a veces me impresionaba su concentración para las cosas que realmente le gustaban, ojalá fuera así para todo. Estiré mi cuerpo, el estar mucho tiempo sentado hacia que me sintiera con pereza rápidamente. Aburrido busque mi móvil en el bolsillo de mi pantalón, era aproximadamente las diez de la noche y hacía ya varias horas que había hablado por última vez con Juvia.

— ¿Qué tanto miras?

—Nada. —Respondí, guardando de inmediato el aparato. Cruce miradas con mi mejor amigo y éste sonrió, pero no cualquier sonrisa, era aquella sonrisa que trasmitía maldad.

—No puedes escaparte, por más que sea un viernes a la noche dijimos que nos quedaríamos a estudiar para el examen.

—No pienso escaparme, de ninguna forma. —Sabía lo importante que era el examen. —Aunque tú, ¿no estas preocupado por Lucy?

— ¿Por qué lo dices? —Natsu me pregunta al parecer sin comprender del todo.

—Va a salir… Saldrán todas las chicas solas. ¿No te preocupa?

—Confió en mi novia, Gray. Si Lucy quisiera estar con otro ya me hubiera dejado.

— ¿De dónde demonios sacaste esa seguridad? Si mi novia fuera Lucy y sabría que está a punto de salir a un lugar dónde seguramente hay una jauría de hombres queriendo coger con tremendas piernas. —El gesto de Natsu cambio ante mi expresión. Torcí los labios. —Bueno, tienes buenas piernas. — Aclaró, Natsu me hace un gesto con la mano para que siga. —No estaría tan tranquilo.

—Saldrá con sus amigas y me parece perfecto.

—A mi no me engañas, debes estar muriendo. —Sonrió al ver que el pelirrosa se remueve incómodo en el sillón. —Tal vez deberíamos ir con ellas…

—No. —Me corta Natsu. — Tenemos que estudiar. ¿Sabes qué pasará si no sacamos una buena nota en este examen? —Claro que lo sabía, desvió la mirada. —Lucy estará bien, además están Erza y Juvia con ella.

Juvia estaba con ella. Lo sabía, claro que lo sabía. Esa era la principal razón de mi propuesta, ver a Juvia. Asegurarme de que ningún idiota se le acercará pero Natsu después de todo tenía razón, reprobar el examen significaría recursar y de ninguna forma podía permitirme eso. Voy a la cocina por una taza de café, mi compañero me sigue, se apoya contra la pared blanca y se cruza de brazos, esta pensativo y yo demasiado concentrado en mi café como para preguntar qué es lo que piensa. El timbre del departamento suena y ambos nos miramos, no esperaba a nadie así que mi cejo se frunce inmediatamente. El timbre vuelve a sonar.

— ¿No irás a ver quién es?

Dejó todo a medio preparar sobre la mesada, Natsu no me sigue, el timbre vuelve a sonar y chasqueó la lengua. ¡Estoy yendo! Al abrir me encuentro con Lucy y Juvia, ambas me sonríen tímidamente y mi expresión de sorpresa es imposible de disimular.

— ¿Qué hacen aquí?

Lucy frunce los labios y me señala con el dedo. —Deberías hacernos pasar…

Me hago a un lado y ambas chicas pasan, sin que Lucy lo notara cuando Juvia pasa por mi lado tomó su mano y le sonrió, ella me devuelve la sonrisa. Es encantadora. La rubia corre a los brazos de su novio cuando lo ve pasar por la puerta de la cocina, la expresión de sorpresa de Natsu es igual que la mía. Tras explicarnos que Erza había cancelado la salida por que tuvo un pequeño problema en el trabajo las chicas se acomodaron en medio de la sala con nosotros, Juvia apenas me miraba sin embargo yo era incapaz de sacarle la mirada de encima.

—Es una pena que no vayamos a salir pero al menos podemos pasar el rato con ustedes, sería aburrido estar solas.

—Juvia pensó lo mismo, espera no haber arruinado su cita de estudios.

—No te preocupes. —Le contesto para que me mirará pero solo lo hace por unos segundos, sus mejillas se enrojecen y eso la hace verse más adorable.

Un móvil interrumpe en la sala, la peliceleste frunce el cejo de inmediato, buscando su cartera pide disculpas y se aleja un poco para contestar. Lucy la mira preocupada y eso me da curiosidad. ¿De qué me estaba perdiendo?

— ¿Sucede algo? —Le preguntó sin poder contenerme. Lucy me mira, me mira y asiente con la cabeza. —¿Juvia tiene algún problema?

—Su ex novio no deja de llamarla, me ha dicho que se ha estado volviendo bastante pesadito, por más que ella lo ignoré, él insiste para que se vean. Le he dicho a Juv que debería aclarar bien las cosas pero me dicho que al parecer Lyon no entiende que ella está interesada en otra persona.

— ¿Ella está interesada en otra persona? —Preguntó, como si fuera ajeno a todo eso.

—Pero ya han pasado varios meses desde que cortaron su relación. —Me interrumpe Natsu.

—Sí, es verdad. —Dice Lucy, al parecer bastante afligida. —Pero él ha estado insistiendo todo este tiempo.

Vaya, eso no me lo esperaba. Juvia jamás me había comentado nada, absolutamente nada. Me sentía excluido de un tema bastante importante pero ¿qué esperaba qué me dijera? "Oye Gray, mi ex sigue queriendo conmigo" no es algo que personas sin tipo de relación seria se comenten. Algo en mi interior estaba inquieto. Juvia vuelve y pidiendo disculpas se vuelve a sentar dónde estaba anteriormente. Un silencio se alarga más de la cuenta en la sala, Natsu carraspea.

—No les he dicho, ¿se acuerdan de Sting?

— ¿Tu amigo… el rubio? —Pregunta Lucy. Ruedo los ojos. Natsu al ver mi cara se ríe. — ¿Él qué quiere ligar con Gray? —Dice Lucy riéndose, acompañando la risa de su pareja, Juvia me mira sorprendida y al ver la seriedad de mi rostro acompaña al otro par con su risa.

—El mismo. —Responde Natsu.

— ¿Qué pasa con él? —Pregunto tratando de desviar el tema a un terreno dónde no se rieran de mí.

—Ha estado estudiando fuera de Tokyo pero al parecer vendrá la próxima semana, quiere vernos, organizará una fiesta. Saben que es niño se dinero así que su fiestas son las señoras fiestas. Estamos invitados. —Dice el pelirrosa con una sonrisa. —Solo debemos emborrachar a Gray y entregarlo.

— ¡No! —La negativa de Juvia sorprendió a todos, hasta a mí. ¿Aquel comentario la había molestado? Todos estaban esperando que Juvia aclarara algo, Natsu desvía su mirada hacia mí.

—No es tan mal amigo como para hacerme eso. No te preocupes. —Me rio, ella no lo hace. Dejo de reírme y con una expresión seria nuestras miradas se cruzan. —No pasa nada, de verdad.

Otro silencio incómodo, no era momento de discutir ni de aclarar nada. Me levanto del sillón y me dirijo a la cocina con la excusa de que iría a buscar algo para comer. Natsu aparece de inmediato atrás mío.

— ¿Qué sucede con Juvia? —Me pregunta. No tengo escapatoria.

—Nada, ¿por qué lo dices?

—Gray, no me digas qué, Juvia y tú… ¡Gray! —Me dice llevando una mano a su frente mientras niega con la cabeza.

—No podría explicarte nada ahora, solo… No digas nada todavía, prometo que te contaré todo. —Le ruego, los ojos jades me miran, dudosos. —Por favor.

—Está bien pero tu y yo hablaremos seriamente a solas.

Agradezco en silencio, tras una velada un poco bastante incómoda ya que tenía la mirada de Natsu básicamente sobre mi durante toda la noche decidimos irnos a dormir. El cansancio del estudio pudo acabar con ambos y las chicas también estaban bastantes cansadas.

Estando en mi habitación, sabiendo que Juvia estaba tan solo a unos metros, decido mandarle un mensaje:

"Ven a mi habitación. O iré a buscarte. "

Bloqueó la pantalla del móvil pero su respuesta llega casi de inmediato.

"Están Lucy y Natsu."

Seguro estaban durmiendo. Pienso mi respuesta durante unos segundos:

"¡Te iré a buscar en 2 minutos si no apareces por esa puerta!"

No pasa un minuto y Juvia asoma su cabeza lentamente por la puerta, sonrió, desde la cama le hago una seña con la mano para que se acercara. Ella me sonríe, se acerca. Le pido que se acercque más, hasta que termina sentada al lado mío. Nuestros rostros están a escasos centímetros, aprovechó y la beso, extrañaba sus besos, ella me permite profundizar el contacto y pasa sus brazos por mi cuello, acaricia mi cabello y se separa de mí con la respiración entre cortada.

Sus ojos azules brillan intensos bajo la luz tenue y se acuesta a mi lado mientras con una mano recorre mi pecho y juega con los botones de la camisa de mi pijama. Ninguno dice nada, pero no es un silencio incómodo, es un silencio que reconforta a cualquiera.

Tenerla tan cerca, tan cariñosa, me altera, quiero besarla, abrazarla, desnudarla, hacerla mía. Y no puedo dejar de mirarla con deseo, con ganas de más.

Besa mis labios y me sonríe. Le sonrió. Mi boca desciende por sus mejillas, recorre su cuello y cuando paso mi lengua hasta llegar a su lóbulo la escucho jadear. Muerdo suavemente aquella parte de su oreja y ella vuelve a jadear, me encanta lo sensible que es a mis caricias. Continúo besando su cuello mientras nuestras piernas se enredan bajo las sábanas y la escucho suspirar. La piel de Juvia es tan suave, tan deliciosa, su aroma es tan único, es exquisita sin dudarlo. Ella roza con su rodilla mi entrepierna en el acto subo hasta sus labios y la beso nuevamente, devoró sus labios hasta dejarlos rojos. Los labios de Juvia eran tan diferentes a todos los que había probado, sus besos siempre tenían un sabor dulce mezclado a la frescura de la menta, y a mí, a mí lograba volverme loco.

Busco deshacerme de la ropa de más, de aquella molesta camiseta que me impedía seguir saboreando otras partes de su cuerpo, ella deja que se la quite rápidamente y que sus pechos queden expuestos a mí. Su cuerpo me encanta tanto que no puedo dejar de mirarla, es grandiosa, es hermosa.

—Gray-sama a Juvia le da vergüenza que la mire tanto.

¿Cómo no mirarla? ¿Cómo no admirar su cuerpo desnudo? Mis manos acarician suavemente sus pechos, no es una caricia lujuriosa, es un mimo, un suave toque, ella cierra los ojos con fuerza y gime cuando su pezón entra en mi boca, ella enreda sus dedos en mi pelo negroazulado y tira de el cada vez que muerdo con cuidado de no llegar a lastimarla, puedo sentir como se endurece en mi boca y una sonrisa se dibuja en labios cuando siento las manos de Juvia sobre mi trasero. Continuo besando su cuerpo, bajo aun más trazando un camino desde sus pechos hasta su vientre, me detengo en su ombligo primero, pasando mi lengua, mordiendo, su abdomen sube y baja de manera rápida, y se espalda se curva mientras voy bajando la parte baja de su pijama, dejándola simplemente en ropa interior. Sus bragas son diferentes a las que suele llevar siempre, son bragas bastante normalitas de color blanco y aquello por alguna extraña razón logra calentarme mucho más. Antes de volver a tocar su cuerpo me quitó el pijama, ella me ayuda con la camisa y mientras lo intentó con el pantalón besa mi clavícula, la muerda, succiona y logra dejarme una marca roja cerca del hombro. Me mira traviesa, sabe que ahora que somos nosotros dos, las marcas no deberían importar.

Llevo mi mano con decisión hacia su entrepierna y ella junta sus piernas, me mira, traga saliva y yo comienzo a mover mi mano lentamente, puedo sentir como la tela de algodón rápidamente se humedece y como Juvia va separando de a poco sus piernas para mí. Solamente para mí. Mis dedos corren la tela de las bragas y dos de ellos se hunden en el interior de Juvia, comienza a jadear fuertemente y yo muerdo mi labio con fuerza tratando de contenerme. Su voz empieza a decir mi nombre y sus labios quedan entreabiertos mientras mi mano se mueve con más fuerza, un tercer dedo se hunde en ella y ella comienza a acompañar mi movimiento con sus caderas. Cuando presiento que está cerca del orgasmo retiro mis dedos lentamente, ella me mira con reproche.

—Ni lo pienses, vamos a disfrutar juntos… —Le susurro mientras le quito las bragas y queda completamente desnuda. Cuando mi falo entra completamente en su interior ambos suspiramos, ella hace el primer movimiento y yo comienzo a marcar el ritmo, Juvia muerde su labio, gruñe, gime, jadea. Mis embestidas se hacen más rápidas y el sonido del sexo mezclado con nuestras respiraciones es todo lo que se escucha en la habitación. Ella llega al orgasmo antes que yo, un líquido parecido a la orina sale de la vagina de Juvia, por un momento había pensado en que era otra sustancia, hasta que caigo en cuenta que Juvia ha eyaculado, a pesar de que ella queda roja y avergonzada, no me detengo, aún no he llegado a mi climax. Saber que Juvia ha eyaculado mientras yo estaba en su interior hace que me excite mucho más y marco el ritmo con más fuerza, minutos después nuestras esencias se mezclan en ella. Nuestros labios vuelven a unirse.

—Juvia lo siente, nunca le ha pasado antes. —Me confiesa, y algo en mi cabeza dice: "Fullbuster eres genial"

—No te preocupes, eres hermosa. —Vuelvo a besarla. — Me encanta saber que soy el primer hombre que te ha hecho llegar a un verdadero orgasmo.

Ella oculta su rostro en mi pecho, por varios minutos no dice nada y pienso que se ha dormido. De repente sube la mirada, la observo.

—Te amo… —Juvia me queda mirando, no soy capaz de responder. Algo en mi interior, algo cálido, me hace sonreír, sonrió pero no digo más nada. Juvia me sonríe también pero se nota decepcionada, esperaba que le respondiera algo, aún no puedo responder nada, me disculpo tan solo con la mirada y ella vuelve a acomodarse en mi pecho. Por un momento en mi cabeza hubo una respuesta y aquello me causó pánico. ¿Qué era lo que sentía por Juvia? ¿Acaso… acaso también era amor?

.

.

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Continuará.


¡Buenas!

Ay, otra vez pidiendo disculpas por atrasarme. Estarán cansados de leer mis disculpas pero de verdad, lo siento.

Espero les guste el capítulo, ¡muchas gracias a todos por siempre leer!

Por cierto, si les interesa, he subido un OneShot NaLu, "Vamos", los invito a leer. Además los invito a leer "Reproches" de elMoou que sería la historia parelela a mi OneShot.

Y ya que andamos, a los fans del NaLu que anden por aquí deberían pasarse a leer "Dangerous Kiss" también escrito por elMoou, es una excelente historia que recién comienza, les encantará.

Sin más que decir, les deseo buen fin de semana! Prometo actualizar pronto!

Sugar.