CRÉDITOS A MASASHI KISHIMOTO POR LOS PERSONAJES

Derechos Reservados: Ela Forcela


WHEN BLOOD CALLS


La razón de querer quedarme

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La lenta respiración empañaba esa pequeña ventana polarizada. Sakura sabía que era de día porque alcanzaba a ver los arboles desde lejos, las hojas moverse con el viento y los pájaros que pasaban volando arriba de ellos.

Aquella ventana la había descubierto en el baño, arriba de la regadera se encontraba, sellada con unas tablas de madera pintadas con el mismo color verde de las paredes, claro que trató de romperla con tan solo verla, pero fue inútil con nada se podía.

Observaba por ahí las veces que Sasuke se iba después de haber llevado comida y en las madrugadas, pasaba noches en vela, parada en cajas de madera observando lo bello que lucía el paisaje a pesar de aquella pequeña ventana.

-Sakura…- dijo él desde afuera del baño.

Ella dio un brinco bajando rápidamente de las tablas -Sí, salgo en un segundo- colocó las tablas nuevamente por encima de la ventana. Al salir lo encontró reposando en la pared con las manos puestas en los bolsillos del pantalón. Un poco más pálido de lo normal y despeinado.

-¿Qué te sucede?- preguntó él despegándose de la pared. Aquella pregunta parece que había sido arrebatada de la boca de Sakura.

-Nada, tú eres él que está actuando extraño…-

-Te he notado distraída últimamente-

Sakura cruzó sus brazos y frunció el ceño -¿Cómo quieres que esté? Sasuke llevo cinco meses aquí, ¿quieres qué siempre tenga una amplia sonrisa? ¡No! Extraño a mis padres y ya no soporto estar en este lugar- dijo sentándose en la cama sin cambiar la posición de sus brazos.

Él caminó hacia ella, sentándose a un costado.

-¿Qué hora tienes?- preguntó Sakura observando el reloj que Sasuke cargaba en su muñeca.

-Las tres de la mañana-

-¿Y qué haces aquí?-

-Mejor dicho, qué haces despierta a esta hora-

-Fui al baño, es mi único medio de distracción aquí, caminar al baño, salir del baño…-

Sasuke no dejaba de verla, ella estaba desesperada y enojada a la vez, se notaba con tan solo escucharla.

-No lo soporto Sasuke…- dijo bajando su rostro, empezó a sollozar -Sácame de aquí-

Al decir eso, él detuvo la distracción de aquellas facciones de Sakura -No puedo hacer eso y lo sabes-

Ella lo miró a los ojos desesperadamente -¿Por qué? ¿Te hará algo? ¡¿Te matará?!-

-No…-

-¡Entonces ¿Qué?!- su pecho estaba agitado.

-Mataría a la única persona que me importa- contestó neutralmente.

Sakura tragó saliva bajando la mirada con amargura -¿Quién es?-

-Mi hermano-

Las expresiones de su rostro cambiaron drásticamente, la melancolía se figuró al momento de decir esas palabras -¿Y dónde está él?- preguntó casi en susurro.

-En el lugar donde merece estar Madara, la cárcel-

Ella alzó su mirada nuevamente y notó que Sasuke no tenia emoción alguna -Lo siento mucho, no sabía que fuera tan grave-

-No te preocupes, a parte él, sé que mataría a todas las personas que me importan, no puedo permitir que te haga eso a ti-

-¿Tratas de decirme que yo te importo?-

-Eres la única persona que me importa estando en este horrible lugar-

Sakura sonrió tímidamente -Por cosas como esas, me hace querer quedarme-

Él acarició la mejilla de Sakura -¿Por qué yo, Sakura?- dejó su mano posando en el hombro de ella.

-¿De qué hablas?-

-¿Por qué permites que yo esté contigo?-

Ella lo miró tiernamente y con una sonrisa dibujada en su rostro-Porque nadie me hace sentir bien y segura, nunca nadie me había hecho sentir ambas sensaciones al mismo tiempo, esa es la razón-

Sasuke retiró su mano del hombro de Sakura.

-… y es que cuando tú no estás y apenas escuchó ruidos afuera, siento una desesperación como no tienes idea, pero al verte entrar, la calma vuelve a mí. Sé que no eres capaz de hacerme daño y que sufres igual que yo al estar aquí, por eso te agradezco todo lo que has hecho por mí, pero a pesar de eso, tengo el deber y el querer irme de este lugar- Ella bajó su rostro soltando unas cuantas lágrimas.

Él rodeó con su brazo izquierdo la espalda de Sakura, un acto de consuelo.

-Es un momento equivocado para amarte- dijo él mirando la nada.

Ella recargó su cabeza en el pecho de Sasuke sin dejar de llorar -Ni tú debes amarme, ni yo debo hacerlo-

Sasuke la tomó de los hombros, haciendo que ella alzara la mirada con aquellos ojos verdes colorados de tanto llorar -Sakura, debes ser fuerte ¿de acuerdo? Tú estarás bien…-

-Siempre y cuando esté contigo- completó

Ambos estaban cara a cara, hipnotizados mutuamente, ojos verdes y negros compartiendo los latidos y sentimientos. Él tomo su mano sin dejar de mirarla y así poco a poco sus labios llegaron a besarse, no un beso apasionado, pero si lento y un torpe, más húmedo que lo normal gracias a las lágrimas que minutos atrás Sakura había derramado.

-Lo siento- dijo ella con las mejillas más coloradas que nunca, separando su rostro de él.

-¿Qué sucede?- preguntó agitado.

-Es que nunca había hecho esto- rió nerviosa, secándose la humedad de las lágrimas de sus ojos.

-¿Y crees qué yo sí?-

-No lo sé, eres el tipo por el Karin muere, y ahora yo también, no dudo si alguna otra chica llega estar aquí y muriera por ti tam…-

Ella no había terminado la frase cuando los labios de Sasuke estaban nuevamente en los suyos, un beso más rápido y profundo. Era como si ambos estuvieran comiendo el mismo helado. Él tomó su cuello, ayudando a dar una mayor profundidad. Poco a poco el calor de ambos se daba a notar, la sensación de cosquilleos acumulada en el estómago. Las sonrisas nerviosas que ambos daban, las manos sin saber dónde más ponerlas y la cabeza de Sakura reposada en la almohada con mirada nublosa.

De esos besos que roban el alma, todo aquel suspiro que no logra salir, que provocan, que rozan, lamen, acarician y muerden, se estaban reflejando en ese momento. Él bajó su cabeza hasta hundirlo en el cuello de Sakura. -Espera- dijo agitada.

Sasuke se separó rápidamente y sonrojado -Me iré si tú me dices- en tono nervioso.

-No, no, no- estaba nerviosa -Es que no sé- sonrió apenada.

-Me detendré si tú quieres-

-Ese es el problema… que no quiero que te detengas-

Él enredó sus dedos en el cabello rosa, besándola nuevamente y tomando su cintura para acercarlo más a su cuerpo. Las manos subían y bajaban acariciando la delicada y delgada espalda que la chica tenia. Las respiraciones aceleradas, pero los besos lentos y profundos, ambos no creían estar en esa situación. Los corazones de ambos martillaban sus pechos. Sakura sentía cosquillas por todo aquel lugar que Sasuke tocaba, cintura, espalda, cuello, piernas y pechos…

Las manos de Sakura se aferraron en la camisa de él y en menos de cinco segundos ya no estaba. Sentir aquel cuerpo levemente marcado la hacía sentir explotar en cualquier segundo, pero sin querer aún. La mano de él ya estaba debajo de su blusa rosa mangas largas, siendo retirada lentamente por las propias manos de Sakura.

Sus hombros delgados, las clavículas sumamente marcas y unos pequeños pechos siendo cubiertos por un sostén blanco. Él la contempló por unos segundos tímidamente, sin pensarlo más ya la estaba besando. Ella soltó un gemido, separando segundos para tomar aire, sintiendo la mano de él tocar sus pechos. -¿Puedo bajar tu pantalón?- preguntó besando su cuello.

Ella tragó saliva -Si…- dijo agitada. Él desabotonó el pantalón de mezclilla bajándolos rápidamente, dejando al descubierto las piernas de Sakura. Ella se sentó, para después tomar la hebilla del cinturón de Sasuke y desabrocharlo. Se recostó nuevamente, bajó su ropa interior, él hizo lo mismo, hasta llegar finalmente a introducir su miembro en la intimidad de ella. Sintió un gran desgarre, dolor, mucho dolor, pero le gustaba. -¿Estás bien?- preguntó al verla cerrar y apretar sus ojos.

-Sí, duele-

-¿Me detengo?-

-No, sigue-

Él obedeció, los movimientos eran lentos y torpes. Ambos no podían sonrojarse más las mejillas estaban al límite de rojas. Las manos de Sakura recorrían su espalda, hasta al grado de rasguñarlo y empujar más su pelvis con la de él. Cada vez era más rápido, los gemidos, el calor y el placer estaban combinados en aquel oscuro lugar. -Sas...-

-¿Qué sucede?- preguntó sin detenerse.

-Sigue por favor- respondió soltando un gemido.

Continuó obedeciéndola con mucho gusto, haciendo que su vientre bajo explotara y cayera encima de ella.

Seis meses después…


Hola! aquí un nuevo capitulo, espero y lo disfruten mucho :)

Gracias!

Ela Forcela