CRÉDITOS A MASASHI KISHIMOTO POR LOS PERSONAJES

Derechos Reservados: Ela Forcela


WHEN BLOOD CALLS


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En aquella habitación color crema y perfectamente acomodada, Sarada estaba acomodando unos libros en el escritorio cerca de la ventana. Estuvo a punto de sentarse cuando escuchó que alguien había tocado la puerta.

-¿Puedo pasar?- preguntó Sakura asomando su rostro.

-Si mamá- respondió Sarada en un tono cansado.

Sakura entró aun con la bata de medico puesta. Al sentarse en la cama sintió un alivio de comodidad el estar ahí -¿Cómo te fue en tu primer día de clases?- sonrió ligeramente.

-Bien, para ser primer día dejaron mucha tarea- Sarada se dirigió hacia su gran armario y sacó un uniforme de Judo.

- Cierto, hay que llevarte a tus clases- dijo Sakura en un tono fatigoso, posando la mano en su rostro.

-Mamá, la hora ya pasó, eran a las seis de la tarde, son las siete…-

Sakura enredó sus dedos en el cabello soltando un gran suspiro -No sabes lo mucho que lo siento, Sarada, tuve mucho trabajo hoy, llegaron dos niños y…-

-Tranquila mamá, yo lo comprendo- sonrió Sarada

-Cuando yo no regrese temprano a casa, dile a tu papá que te lleve, él estará encantado de hacerlo- rio Sakura levantándose de la cama.

La sonrisa de Sarada se esfumó lentamente, mostrando al momento seriedad -No me gustaría molestarlo, suficiente tiene con su trabajo-

-No seas tontita, deberías pedírselo- sonrió Sakura abriendo la puerta de aquella habitación -Nos vemos pequeña, recuerda que cualquier problema que te inquiete… solo dímelo-

Sarada sonrió forzosamente -Sí mamá, buenas noches-

-Buenas noches, te quiero- guiñó.

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-Sasuke Uchiha- dijo la recepcionista.

Él alzó su mirada y enderezó la espalda al escuchar su nombre.

-El señor Naruto Uzumaki lo estará esperando en su oficina-

Sasuke se levantó del asiento y caminó en dirección hacia donde la recepcionista le indicaba.

Una gran puerta al final de pasillo con una placa que decía "Oficina: Naruto Uzumaki". Él abrió la puerta, no sin antes haber tocado y que la persona de adentro le diera permiso de entrar.

-¡Sasuke! ¡Tanto tiempo! - dijo exalto aquel rubio.

Él soltó un gran suspiro, sin contestar ni decir palabra alguna a su amigo.

-¡Me alegro que ya hayas salido de la cárcel!- continuó Naruto emocionado -Ha de haber sido difícil-

-Algo así- dijo Sasuke sentándose en una se las sillas frente al escritorio.

Naruto rio -Supongo que vienes por mi propuesta ¿no es así? –

-Podrás ser un idiota, pero no tanto- respondió Sasuke sin reacción alguna.

-Qué curioso es el destino en habernos juntado nuevamente en la cárcel- sonrió Naruto

-Tú solo estuviste tres días ahí-

-Da gracias a que mi padre me castigó encerrándome ahí, sino no te hubiera propuesto que vinieras conmigo en cuanto salieras de la cárcel- se defendió

-Te castigó porque chocaste su deportivo favorito y aparte insultaste a los policías, todo considerando tu estado de ebriedad- rio levemente Sasuke.

-¡Eso fue muy injusto!-

-Pero fue justo para mí, por eso estoy aquí… necesito trabajo-

Naruto se sentó fatigado en su silla -¿Qué sabes hacer? –

-El trabajo que me asignes, da igual si lo sé hacer o no, yo aprendo rápido-

El rubio sonrió -No puedo dejarte en manos de otras compañías, necesito un cerebro como el tuyo aquí… Siempre fuiste el inteligente y yo tonto, mira las ironías que da la vida-

-¿Qué quieres que haga? Dentro de la cárcel estudié una carrera-

-¿Qué estudiaste?-

-Ingeniería Civil-

-¡Vaya! Un ingeniero civil sin trabajo… ¿cómo estudiaste dentro de prisión? –

-Becas académicas, papeles, etcétera-

Naruto apoyó sus manos en el escritorio, fijando la mirada en Sasuke -Serás aprendiz de Shikamaru, él lleva los grandes proyectos arquitectónicos de la empresa… aprende y después busca la manera en encontrar tu propio proyecto, ganarás mucho dinero, mitad tuyo, mitad de la empresa ¿Qué dices? –

Sasuke frunció el ceño sin dejar de mirar a Naruto. Estaba pensando mucho la propuesta.

-Ahora sino te gusta puedes…-

-¿Cuándo empiezo? –

Naruto rio -¡Sabia que no ibas a rechazarlo! Mañana mismo preséntate con ropa formal con la secretaria Shizune, ella te dirá que hacer y te asignará un lugar-

-¿Cuánto tiempo seré aprendiz? –

-El tiempo en el que tú te sientas capaz de llevar a cabo un proyecto importante- contestó Naruto seriamente.

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Aquel silencio de la mañana con rumbo al colegio era demasiado incómodo, Sasori escuchaba música a todo volumen, mientras que Sarada leía un libro.

-¿Qué estás leyendo?- preguntó Sasori rompiendo el silencio incómodo.

Sarada alzó su mirada un poco temerosa -Hamlet-

Sasori reviró sus ojos -Tenías que ser igual de matadita que tu madre-

-Mamá es inteligente, yo sé que lo heredé de ella-

-Cuida tus palabras, niña, por lo que veo eres más inteligente que ella… No creo que se lo hayas heredado-

-¿Qué quieres decir?-

-Bájate, ya llegamos-

Sarada lo miró por unos segundos un poco confundida, después tomó su mochila y bajó de la camioneta.

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Un pequeño escritorio afuera de la oficina de Shikamaru, era el lugar asignado para Sasuke. Al llegar y darse cuenta cual iba hacer su lugar de trabajo, soltó un gran suspiro, dejó su maletín rodeando el escritorio para después sentarse, sin embargo, fue interrumpido por su jefe.

-Hey tú-

Sasuke se levantó inmediatamente -Supongo que eres Shikamaru-

-Sí, así es, y tú mi aprendiz Sasuke… esto de la enseñanza nunca se me ha dado, además da mucha flojera hacerlo- expresó soltando un bostezo -Sígueme-

Sasuke lo obedeció. Ambos entraron a la oficina, la cual tenía planos por todos lados y un gabinete lleno de lápices de colores.

-Lo primero que harás será revisar aquellos planos- Shikamaru apuntó hacia la esquina.

Sasuke caminó hacia ellos tomándolos después -¿Qué haré con ellos?-

-Los revisarás, me parece que tienen algunos errores, corrígelos, después me los traes…-

-Pero son diseños-

-Sí, lo sé, encárgate de eso tú, total es una construcción un poco insignificante-

Sasuke abrió los planos y vio que era un colegio plasmado ahí -Parece un…-

-Sí es un colegio, una escuela primaria para ser exacto. El director quiere agrandarla, poner alberca y más canchas para los niños, de hecho, mañana iremos hablar con él… como dato curioso, es el colegio de mi hijo- dijo mientras buscaba algo.

-De acuerdo, pero no garantizo que queden bien-

-Tienen que quedar bien, mañana los verá el director, si le gusta firmamos contrato en ese instante y automáticamente recibes una parte del pago de esa construcción, así que tienes trabajo…-

Sasuke observó los planos y mostró en su rostro suma seriedad -De acuerdo-

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Eran las tres de la tarde, Sarada se había despedido de Chocho en la entrada del colegio, y gracias a que comió demasiadas papas fritas, el dolor de estómago fue insoportable, yendo a parar al hospital.

-¿Tú amiguita no te acompañará a comer hamburguesas?- preguntó un niño rubio de ojos azules, por detrás de Sarada.

Ella sonrió levemente y se dio la vuelta -Boruto… no, ella se enfermó, iré a comer una yo sola-

-Te acompañaría, pero debo llegar temprano a casa- dijo en tono cansado.

-La verdad quiero ir sola, a parte porque igual quiero llegar temprano a casa, hay mucha tarea que hacer-

-No tenía pensado hacerla- marchó Boruto por un lado de Sarada.

-No me extraña eso de ti- rio Sarada viendo cómo se marchaba aquel chico.

Sarada llegó al restaurante, ella se dirigió al mostrador y pidió un paquete de hamburguesa, soda, papas a la francesa y un helado de fresa como postre. Después de ordenar, se sentó en un lugar cerca de la ventana, esperando a que su orden estuviera lista.

En ese momento la puerta principal se abrió, Sasuke entró para después ordenar. Sarada no notó que él había entrado, seguía pensativa mirando por la ventana. Después él caminó sentándose en una mesa enfrente de ella.

Sasuke zafó un poco la corbata y desabrochó las mangas de su camisa para darle mayor comodidad a la hora del almuerzo. Al dejar de hacerlo, prestó atención y darse cuenta que Sarada estaba enfrente de él, con un semblante triste.

-Aquí tienes tu orden- dijo la mesera a Sarada.

La pequeña dio un leve brinco y sonrió -Gracias-

La mesera caminó hacia Sasuke con las mejillas coloradas y tomando la charola apretándola hacia su pecho -En un momento sale tu orden-

Sasuke solamente movió la cabeza indicando un sí.

-Como comentario, te vez mucho mejor así uniformado, espero y lo tomes como un alago-

Él no respondió, quiso irrumpir en buscar algo de su maletín.

-Bien, creo que tu orden está lista- dijo la mesera un poco indignada.

Al regresar, colocó la bandeja con una hamburguesa, soda, papas a la francesa y helado de fresa.

Como si estuvieran conectados, Sarada y Sasuke empezaron hacer lo mismo. Abrir la hamburguesa, obsérvala y retirar la cebolla. A diferencia de él, Sarada retiró el tomate. Después ambos dieron un sorbo a su bebida y comieron una papa.

Ella alzó su mirada y vio que Sasuke estaba ahí -Otra vez él-

-¿Qué estás viendo niña?- preguntó sin mirarla.

-Que últimamente has estado viniendo aquí- respondió muy segura de sí misma.

-Es un lugar público- dijo él -Estoy aquí por lo mismo que tú-

-No lo creo- Sarada bajó la mirada figurando seriedad en su rostro.

-¿Qué te sucede?- preguntó desde su lugar.

Sarada dio una mordida a su hamburguesa y con una servilleta tapó su boca, después movió su cabeza indicando un "no".

-¿Nada?-

Sasuke tomó rápidamente la charola y se sentó una silla enfrente de Sarada.

-¿Qué haces aquí?- preguntó ella mirándolo un poco extrañada.

-¿Dónde están tus papás niña?-

-Trabajando, obvio-

-Pues deberían de cuidarte más-

-¿Por qué lo dices?-

-Solo come-

Ambos dieron una mordida a sus hamburguesas al mismo tiempo.

-Mamá llega muy tarde a casa, es doctora-

Sasuke no contestó.

-Ella tiene un trabajo muy bonito ¿sabes?-

-¿Doctora?-

-A parte de curar a las personas, ella es jefe de un departamento para aquellos niños y niñas que han sufrido algún trauma psicológico por secuestros, maltratos y esas cosas-

Sasuke la miró atentamente -¿Secuestros?-

-Sí, no entiendo muy bien eso, pero ha de ser difícil volver a la normalidad la mente de una persona-

-¿Y tu papá?-

Sarada sonrió fingidamente -Él es dueño de laboratorios que elaboran sustancias toxicas, claro, bajo permisos de seguridad, mayormente la policía le pide que las elaboren, aun no entiendo muy bien eso-

-O sea, nunca tiene tiempo para ti-

Ella alzó su mirada -No mucho, pero…-

-¿Pero qué?-

-Con mamá es con la que me siento mejor, las pocas veces que convivimos, me cuida, aconseja, me ayuda con la tarea… la quiero mucho- sonrió ampliamente.

-¿Y por qué estás comiendo helado de fresa?-

-¿Qué tiene que ver eso?-

-Ayer dijiste que para los peores momentos nunca está de más un helado-

-Bueno, es algo que mamá haría- rio -¿Y tú por qué lo comes?-

-Porque quiero encontrar a alguien-

-¡Una novia!- dijo exaltada y apuntándolo.

-No-

-¿Entonces quién?- preguntó Sarada dándole un sorbo a su soda.

-A mi hijo-

Ella lo miró seriamente y fijó los ojos en él, después tragó saliva -¿Tienes un hijo? Pero si te vez muy joven ¿Qué edad tienes?-

-Sí, y veinticinco años-

-Bueno, mamá también no aparenta tener su edad- dijo pensativa -¿Y por qué no conoces a tu hijo?-

Él sonrió levemente -Es complicado explicarle a una niña como tú esa situación, a parte creo que te asustarías-

-Dudo que me asuste, pero si es así, está bien- Sarada miró la hora desde un reloj de pared y dándose cuenta que ya era tarde -Me tengo que ir, espero y hoy mamá llegue temprano a casa, ayer no pudo llevarme a mis clases de Judo-

-¿Por qué no te lleva tu papá?-

Sarada tomó su mochila y la colocó en su espalda -Es complicado explicarle a un adulto como tú esa situación- rio para después darse la vuelta y salir del restaurante.

Al ver salir a Sarada, vio como un hombre con cara maliciosa la había observado desde que llegó. Siendo esa la razón por la cual él se sentó con ella para evitar que aquel hombre le hiciera algo.

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Sakura manejaba la camioneta, yendo de copiloto Sarada, un poco sudada y bebiendo agua desde una botella de plástico.

-¿Cómo te fue hoy en la escuela?- preguntó Sakura sin despegar la mirada de la avenida.

-Bien, solamente que mañana hay junta de padres-

Ella se sorprendió un poco -¿Por qué no me lo dijiste antes Sarada?-

-No me acordaba de eso- respondió dándole otro sorbo a su bebida.

-¿A qué hora es?- preguntó cansada.

-A las nueve de la mañana, el maestro solo quiere indicar las actividades que realizaremos en el transcurso del año, no es nada relevante-

-Claro, claro… bien, mañana iré a tu junta-

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A la mañana siguiente, en la oficina, Sasuke llegó a las ocho. Dejó sus cosas en el escritorio, para después sentarse y tomar los planos para así continuar en el diseño de la construcción del colegio.

-¿Los tienes listos?- preguntó Shikamaru llegando y soltando un gran bostezo.

Sasuke suspiró, dejando caer en el escritorio el lápiz -Si, pero no estoy seguro que estén bien-

-Tienen que estarlos… andando-

-¿A qué hora es la junta?- preguntó soprendido.

-A las nueve de la mañana-

-Pensé que iba hacer más tarde-

-Sí yo también…-

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Ambos llegaron al colegio. Estaba lleno de padres de familia debido a la junta para indicar las actividades que se realizaran en el año.

-¿Por qué hay muchas personas?- preguntó Sasuke mientras acomodaba los planos en su espalda.

-Hay junta de padres de familia, y yo vengo a la de mi hijo-

-¿Qué?-

Shikamaru caminó.

-Espera… ¿Y yo que haré?- dijo siguiéndolo.

-Esperarme afuera del salón, cuando finalicé esa junta, iremos hablar con el director, quise aprovechar, no quería regresar al mismo lugar dos veces- rio.

Sasuke lo miró con cansancio -De acuerdo-

Ambos caminaron hacia la entrada del colegio. Shikamaru entró a uno de los salones, quedándose Sasuke afuera del salón como se lo habían ordenado. Él vio que había unos bancos de madera en el jardín del colegio, así que optó por esperar a su jefe ahí.

-Es por aquí mamá- dijo Sarada indicando el salón de clases.

-Ya voy, espera- rio Sakura.

Sakura entró al salón de clases, haciendo que todos los demás padres de familia la miraran por haber llegado tarde. Ella solamente sonrió apenada.

La junta tardó una media hora. Al finalizar todos salieron del salón. Sasuke se levantó del asiento para observar el momento cuando Shikamaru saliera.

-Sarada, tu maestro ha hablado muy bien de ti, dice que eres la mejor de la clase- dijo Sakura orgullosa.

Aquella facción de desesperación y cansancio que Sasuke tenía, se había borrado de inmediato. Verla ahí frente a él, con aquella sonrisa que iluminaba cualquier lugar a donde fuera y de la cual se había enamorado. Más alta, más madura… más hermosa. La que sin buscar la encontró. -Sakura- susurró sin casi mover los labios.

Ella alzó su mirada iluminando felicidad, pero al verlo ahí orbitó aquellos ojos verdes. Su asombro fue inevitable, como si todo su mundo viniera abajo. Los latidos habían aumentado y sus manos habían empezado a sudar. Sacando aquellos recuerdos clavados en el corazón. -No puede ser, Sasuke- susurró también.


Hola! aquí un nuevo capitulo, espero y lo disfruten mucho. También de paso las invito a leer mis otros Fanfic, sé que les gustará ;)

Estoy muy feliz de hacer este fanfic se su completo agrado. Gracias lectoras lindas por sus animos, consejos y sugerencias, que claro que las leo siempre.

No he podido subir muy seguido, debido a los proyectos escolares, espero y comprendan :(

Gracias!

Ela Forcela