CRÉDITOS A MASASHI KISHIMOTO POR LOS PERSONAJES
Derechos Reservados: Ela Forcela
WHEN BLOOD CALLS
La Salvaste
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Las miradas y los cientos de recuerdos juntos, pasaron en tan solo tres segundos.
-Oh, el nuevo cliente del restaurante de hamburguesas, ¡hola! - dijo Sarada sorprendida, alzando su brazo para saludar a Sasuke.
Sakura apartó inmediatamente su mirada fija hacia Sasuke -Sarada… vámonos de aquí- habló en voz baja.
-¿Qué? No, tengo clases ahora mamá-
-Camina- dijo Sakura tomando a Sarada bruscamente de la mano.
Madre e hija hicieron una caminata rápida, evadiendo a las demás personas que salían por la puerta principal del colegio.
Sasuke quedó paralizado por unos instantes. Observó como ambas caminaron rápidamente hasta perderlas de vista -Sakura, no puede ser- susurró con un nudo en la garganta y apretando tanto los puños que sus nudillos ya se tornaban rojos.
Sin más que pensarlo, corrió hacia la entrada principal del colegio para intentar alcanzarlas. Y por más que miraba hacia todos lados, no las encontró.
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Sakura metió por el lado del copiloto a Sarada. Rodeó la camioneta y finalmente entró, aferrando sus manos en el volante.
-¡¿Qué te sucede?!- exaltó Sarada al ver lo que había hecho su madre.
Ella tragó saliva mirando fijamente a Sarada -¿De dónde lo conoces?-
-¡¿A quién?!-
-Al tipo que acabas de saludar-
-Ah, ¿él? lo veo cada vez que voy al restaurante de hamburguesas en la avenida principal-
Sakura estaba asustada, tanto que sentía que el corazón saldría de su pecho y los ojos ya se estaban tornando rojos con ganas de llorar.
-¿Por qué?- preguntó Sarada al ver la reacción extraña de su madre -¿Lo conoces?-
-No quiero que vuelvas a ir a ese restaurante, por favor, no lo hagas-
-¿Por qué? No entiendo nada mamá ¿de dónde lo conoces?-
-Sarada, debes obedecerme en todo ¿de acuerdo?- dijo Sakura encendiendo la camioneta -Solo por hoy no regresaras a clases…-
-Mamá, pero mis cosas, las dejé en el salón de clases-
-Hablaré con el maestro Shino, él entenderá, ahora vámonos-
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-¡Te estaba buscando por todos lados! ¿Dónde estabas?- preguntó Shikamaru por detrás de Sasuke.
Sasuke se dio la vuelta inmediatamente tratando de ocultar su impresión.
-¿Te sucede algo?-
-No, nada ¿tenemos una junta, no?-
-Sí, andando- respondió Shikamaru mirándolo extrañamente.
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Un pequeño departamento, en lo alto de un edificio era el nuevo hogar de Sasuke. Con toque sofisticado, desde la entrada una sala de estar con muebles de piel color negro, con vista a la gran ciudad.
Él entró, dejando su saco y maletín en un perchero cerca de la puerta. Tomó el teléfono celular para después caminar y sentarse en uno de los sillones en la sala de estar. Al momento de encender el televisor, sonó inmediatamente su móvil.
-¿Hola?-
-¡Sasuke!- dijo por el otro lado del teléfono esa voz femenina muy familiar.
-¿Quién er…-
-¡Déjame hablar con él!-
-No Suigetsu, déjame primero a mi hablar con él, aléjate de mí… ¡Sasuke soy Karin!-
Él no contestó.
-Sé que estás ahí-
-¿Cómo conseguiste mi número?-
-¡Eso no importa! ¡¿Dónde estás?! ¡¿Por qué no nos avisaste que ya habías salido de la cárcel?!-
Sasuke no contestó.
-Da igual, necesitamos vernos ¿Dónde vives? -
-No quiero verlos Karin, tengo asuntos más importantes como para estar tolerándolos- dijo él apunto de colgar la llamada.
-¡Sasuke! ¡Quiero verte para decirte algo de Obito!-
Se detuvo, la curiosidad por saber de esa persona lo consumió -¿Qué sabes de él?- preguntando con sumo interés.
-Es una larga historia, necesitamos vernos-
-¡Yo también iré!- dijo Suigetsu desde el otro lado del teléfono.
-No vemos en…-
-En tu casa, si en tu casa- comentó Karin tímidamente.
-Da igual donde sea…-
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Karin entró apresuradamente junto con Suigetsu por la puerta del departamento. Ella cargaba puesto una blusa manga larga color purpura y unos shorts negros, con botas largas hasta las rodillas igualmente de ese color. Mientras que Suigetsu, un pantalón café, y camisa manga larga color blanco.
-¡Sasuke!- gritó Karin emocionada apunto de abrazarlo.
Él la esquivó.
-No ha cambiado nada el famoso Sasuke Uchiha- rio a carcajadas Suigetsu, burlándose de Karin.
-No sabes lo preocupada que estuve todo este tiempo. A mí me liberaron hace cinco años de la cárcel, al igual que a Suigetsu, es insoportable convivir con él- dijo Karin sentándose en el sillón.
Sasuke miró a ambos. Karin cómoda en el sillón y Suigetsu registrando el refrigerador -Ustedes solo vinieron a hablarme de Obito, después que me lo digan se irán inmediatamente-
-¡¿Qué?!- dijeron en coro Karin y Suigetsu.
-No puedes hacernos esto, Sasuke- dijo Karin levantándose inmediatamente del sillón -No tenemos a donde ir-
-Tiene razón la loca- Suigetsu comentó mientras destapaba una lata de atún.
-Eso no me interesa- respondió Sasuke con indiferencia notoria.
Karin y Suigetsu se miraron mutuamente.
-Si no nos dejas quedarnos, tendremos que irnos y… sin decirte nada sobre el paradero de Obito- burló Karin cruzando los brazos.
Sasuke ya estaba perdiendo la paciencia por culpa de esos dos.
Ella sonrió triunfalmente -Tú decides- guiñó el ojo.
-Solo por el fin de semana mientras encuentran su propio lugar- dijo harto.
Karin dio un brinco de felicidad -Te dije que aceptaría Suigetsu-
Sasuke caminó hacia el sillón -Habla, ¿qué sabes de Obito?-
-Sabemos que está con Madara, ambos huyeron el día que nos arrestaron…-
-No soy idiota, di algo relevante-
Ella caminó hacia él, sentándose a su lado -Van dos semanas que han estado secuestrando a chicas adolescentes, no dudo que sean ellos-
-¿Qué te asegura eso?-
El silencio invadió por unos segundos aquel momento. Karin sonrió descaradamente -Obito me ofreció regresar y trabajar con ellos-
-Nos ofreció- corrigió Suigetsu a Karin desde la cocina metiendo un gran bocado de atún a la boca.
Sasuke se levantó del sillón enojado -¿Qué le dijiste?- la desesperación se notaba desde la primera palabra.
-¡Colgué la llamada! ¡No quiero volver a involucrarme con ellos!-
-Siguen secuestrando…- susurró caminando en dirección a su habitación.
Karin lo siguió -¿Qué harás Sasuke?-
-No lo sé…-
Ella entrecerró sus ojos y miró fijamente a Sasuke –¿Qué sabes de tu hijo? –
Sasuke se detuvo dándose la vuelta y quedando cara a cara con Karin -¿Cómo lo sabes?
Karin sonrió sínicamente -Yo lo supe antes que todos, eso te incluye a ti… ¿Al menos lo veías estando en la cárcel?-
Él soltó un suspiro de cansancio -Iré a dormir- se dio la vuelta nuevamente en dirección a su habitación
-No me digas que Sakura nunca lo tuvo-
-¡Lo tuvo o no eso no te incumbe!- dijo Sasuke cansado de escucharla.
Karin rio mientras lo seguía hasta la puerta de su habitación -¿Acaso fue niña?-
-¿A dónde vas, Karin?- rio Suigetsu interrumpiéndola.
-Voy a dormir- respondió sonrojada aparentando sus intenciones de quedarse con Sasuke.
-Dormirás en el sillón- dijo Sasuke abriendo la puerta de su habitación.
Suigetsu rio a carcajadas -Nunca se te hará con el Uchiha, Karin-
Karin levantó su rostro un poco indignada y con las mejillas coloradas -Yo te aconsejo que pongas seguro a tu habitación, suelo caminar dormida- susurró guiñando el ojo.
Sasuke cerró la puerta en la cara de Karin, dejándola con la palabra en la boca.
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Una semana después…
Sarada se despertó antes que sonara su alarma. Al levantarse de la cama, escuchó que alguien tocaba la puerta -Adelante- dijo la pequeña un poco adormilada.
Sakura entró con una leve sonrisa -Hoy irás a clases-
-Después de una semana sin ir ¿ahora me dejas? no sé qué ocurre, pero sea lo que sea no me involucres mamá-
Sakura rio -Tranquila, todo lo que hago es por tu bien Sarada-
-Claro, evitando que vaya a clases…-
-Arréglate, te llevaré al colegio-
-¿Por qué no lo hace papá?-
-Yo te llevaré de ahora en adelante- sonrió Sakura, dirigiéndose a la puerta de la habitación -… otra cosa Sarada-
-Dime mamá-
-El chofer pasara por ti al colegio, no quiero que vuelvas a ir al restaurante de hamburguesas ¿de acuerdo? -
Sarada frunció el ceño extrañada -Si mamá- respondió insegura.
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Todas las mañanas, Sasuke se había quedado enfrente del colegio con la esperanza de volver a encontrar a Sakura. Sin embargo, fue inútil, debido a la ausencia de clases por parte de Sarada.
Aferrado al volante de su automóvil y ya resignado a ir al trabajo sin logro alguno de sus intenciones. Estuvo a punto de arrancar, cuando vio como una camioneta blanca, bajaba Sarada con aquel uniforme de suéter amarillo, falda naranja y cargando su mochila café.
Desde la ventana de su automóvil veía como Sakura se despedía de Sarada ella. Al terminar, arrancó en dirección al hospital. Sin más que pensar, Sasuke la siguió.
Sakura bajó de la camioneta, cargando en su hombro una bolsa rosa y libros apretándolos hacia su pecho. Y caminó hasta la entrada del hospital sin preocupación alguna.
-Sakura- escuchó aquella voz que en mil años y en una multitud de personas la reconocería. Su piel se erizó inmediatamente. Sintiendo un poco de miedo en voltearse. Sin embargo, lo hizo, no quedaba de otra.
Lo tenía cara a cara. Él estaba más alto que ella. Vistiendo un traje formal de oficina, dándole un aspecto más maduro e intelectual -Sasuke- dijo ella con los ojos llorosos.
-Creo que tú y yo tenemos mucho de qué hablar-
-Yo no tengo nada que hablar contigo- comentó con los ojos rojos por aguantarse las ganas de llorar.
-¿Segura?-
-Muy segura-
-Porque lo único que quiero saber es el por qué nunca me permitiste ver a Sarada o al menos decirle la verdad sobre mi-
Sakura sintió unas inmensas ganas de salir corriendo y echarse a llorar -Olvida todo eso… lo que está en el pasado déjalo ahí-
Sasuke se acercó a ella, logrando intimidarla un poco -Tienes tantas cosas que explicarme, Sakura-
La respiración era demasiado agitada -Me tengo que ir Sasuke- susurró con miedo.
-No te irás hasta que me expliques todo ¡Todo lo que ha pasado! – dijo Sasuke exaltado, reflejando en su mirada furia por saber la verdad.
-Tú no eres nadie para detenerme… vete de aquí y por favor aléjate de ella, hazlo por favor- las lágrimas fueron inevitables recorrer por las mejillas de Sakura.
Ella se dio la vuelta aferrando los libros hacia su pecho, pero Sasuke la tomó del brazo jalándola hacia su automóvil.
-¡¿A dónde me llevas?! ¡No! ¡Sasuke! ¡Déjame ir!-
Él la metió del lado del copiloto, rodeó el automóvil y entró. Ambos estaban dentro.
-¡Déjame salir!- dijo ella enojada y agitada.
-Habla, explícame primero que nada por qué me culpaste de violador-
-¡Déjame salir de aquí sino quieres que también te acuse de secuestro nuevamente!-
-Felicidades, otra de tus mentiras… no lo haré y si sigues así, arrancare y te llevaré a donde yo quiera-
Sakura soltó un gran suspiro, alzó su mirada observando el semblante relajado de Sasuke -Pensé que estabas enojado-
-Estoy confundido, siempre lo he estado desde que declaraste que yo había abusado de ti… ¿Por qué lo hiciste? -
Ella sentía como su corazón estaba a punto de salirse por su pecho -Sasuke yo...- bajó la mirada.
Él bajó la suya para intentar volver a juntar las miradas -tú que…-
-Créeme que hice eso no por mi bien, ni por el tuyo…- dijo llorando
-¿Entonces?-
-Antes que tú y yo, está ella- Sakura mordió sus labios por los nervios -Sarada lo es todo para mí- continuó llorando -… no podía permitir que le hicieran algo-
-¿De qué hablas?-
Sakura se quedó helada por unos instantes y sin decir nada. La presión para ella fue tanta, que sintió como su cuerpo se desvanecía lentamente, escuchando la voz de Sasuke cada vez más lejos.
-Sakura… hey, ¿qué te suce…-
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El sillón de la pequeña sala de estar era cómodo para Sakura. Al despertarse por completo y con la vista aun nublada, decidió levantarse con dificultad.
-Vaya, ya despertaste- dijo Sasuke en un sillón enfrente de donde estaba ella.
-¿Dónde estoy?- preguntó Sakura con los ojos entrecerrados y apoyando su mano en la cabeza.
-En mi casa-
Ella abrió sumamente los ojos y dio un leve brinco -Me tengo que ir-
-No, no te iras de aquí- dijo en tan indiferente y con un semblante tan neutral. Mirandola fijamente.
Sakura tragó saliva sintiéndose un poco incomoda -¿Qué quieres?-
-Dime quién iba hacerle daño a Sarada-
Ella se levantó del sillón dirigiéndose hacia la gran ventana de cristal que tenía una vista de la ciudad. Contemplándola tranquilamente…
Flashback…
-Andando- dijo la madre de Sakura por el lado del copiloto.
Sakura la miró con los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Finalmente bajaron todos del automóvil y se dirigieron a la entrada del edificio.
El teléfono celular de su padre no había dejado de sonar -¿Hola?- contestó en un tono cansado.
-Haruno…- rio la persona del otro lado del teléfono.
-¿Quién eres?- preguntó asustado.
-Seré breve, si tu hija no refunde a Sasuke Uchiha en la cárcel le irá mal, muy mal al niño que lleva dentro de ella… Y también a tus momentos presidenciales, claro si es que ganas, tengo el poder para hacerlo…-
Kizashi dejó caer el teléfono, el miedo invadió su cuerpo.
-¿Papá?- Sakura lo miró raro y corrió tomando el teléfono celular -¿Quién habla?-
-Vaya pero si es la princesa Haruno, ya extrañaba tu voz-
Un escalofrío se apoderó del cuerpo de Sakura -Madara- susurró aterrada -¿Qué demonios quieres?-
-Que tu padre te diga…- colgó la llamada.
Fin del Flashback…
-¿Me dirás ahora?- preguntó Sasuke desde el sillón observando a Sakura de espaldas.
Las lágrimas recorrieron sus mejillas hasta llegar lentamente a su cuello -Desde que me liberaron hace diez años me he sentido más encerrada que nunca- dijo con la voz cortada -Yo amo a Sarada, y nunca me perdonaría si algo le pasa, por eso decidí nunca involucrarla contigo, no por ti, sino por miedo a las personas que te rodean-
Él se levantó para dirigirse hacia la ventana donde Sakura estaba. La miró neutralmente, ver como lloraba por más que secaba sus lágrimas, salían nuevamente.
-Madara me obligó, yo iba preparada a defenderte por completo, créeme… pero Sarada siempre estará primero, Sasuke-
Sasuke la tomó del hombro sin despegar su mirada de ella, con aquella facción natural y relajada que tenía siempre -Gracias- susurró.
Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas -Me deberías odiar, estas en todo tu derecho-
-No puedo odiar a la persona que salvó a mi hija-
Sakura mordió sus labios -Si así quieres llamarlo- sonrió levemente.
-¿Podré verla?-
-Por el momento será muy difícil decirle y explicar todo esto, es una niña y me dolerá mucho que salga lastimada ahora, hay que darle tiempo al tiempo-
Sasuke soltó un suspiro -De acuerdo-
-Me tengo que ir- dijo al ver el reloj que tenía en la muñeca -es tarde y tengo que explicar al hospital mi ausencia-
-Yo te llevo-
-Oh no no no, tomaré un taxi e iré a buscar la camioneta-
-Yo te llevo- dijo tomando su chamarra y las llaves del carro.
Sakura sonrió levemente -De acuerdo-
Hola! aquí un nuevo capitulo, espero y lo disfruten mucho. También de paso las invito a leer mis otros Fanfic, sé que les gustará ;)
Estoy muy feliz de hacer este fanfic se su completo agrado. Gracias lectoras lindas por sus animos, consejos y sugerencias, que claro que las leo siempre.
No he podido subir muy seguido, debido a los proyectos escolares, espero y comprendan :(
Gracias!
Ela Forcela
