CRÉDITOS A MASASHI KISHIMOTO POR LOS PERSONAJES

Derechos Reservados: Ela Forcela


WHEN BLOOD CALLS


Primero ellas, después yo

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El sonido de gotas caer en un charco de agua, siendo envuelto gracias a un silencio incómodo. Sarada abrió con dificultad los ojos mientras reposaba en el suelo, solo pudo notar un poco de luz entrar por una pequeña ventana.

Ella pudo sentarse finalmente, al darse cuenta del lugar en donde estaba y recordar un poco del cómo llegó ahí, dio un leve salto aterrada. Observo desesperada aquel lugar, percatándose de ver solamente la ventana mencionada, una puerta y sogas tiradas en una esquina.

-¡Ayuda!- gritó ahogada -¡Sáquenme de aquí!- continuó

La puerta se abrió y entró un hombre alto cubriendo su cuerpo con un suéter de mangas largas y su cabeza con una gorra. Sarada apoyó su cuerpo tembloroso a la pared -¿Quién es usted?- preguntó con un tono de voz seco.

-Tengo ordenes de mantenerte con la boca cerrada- contestó sin acercarse a ella.

-Quiero ver a mi mamá- Las lágrimas ya habían empezado a salir.

-Creo que eso no será posible, niñita, tú padre ha hecho enojar a gente importante, de alguna manera lo tiene que pagar-

-¿Qué les ha hecho?- preguntó con dificultad

-El no seguir ordenes afecta mucho- rio la persona, para después dar la vuelta y salir de la habitación.

Sarada resbaló su espalda por la pared hasta sentarse nuevamente en el suelo y empezar a llorar.

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-Toma- dijo Karin dejando una taza de té caliente en una pequeña mesa ubicada en la sala de estar.

Sakura la miró con los ojos hinchados, figurando en su rostro una sonrisa melancólica -Gracias Karin-

Sasuke había dejado de hablar por teléfono, acercándose hasta donde estaban Sakura, Karin y Suigetsu sentados esperando alguna respuesta.

-Me llamó el agente oficial que aún no han encontrado nada que los lleve con el paradero de Sarada- dijo él sin dejar de mirar a Sakura.

Ella se levantó del sillón quedando frente a frente con él -No me quedaré con los brazos cruzados Sasuke- comentó entre dientes.

-Cálmate- dijo Karin con el ceño fruncido.

-¡¿Cómo quieres que me calme?! Sabiendo que Sarada está con la misma persona que me secuestró hace años- El mar de lágrimas empezó a recorrer las mejillas de Sakura.

Karin se levantó cruzando los brazos quedando cara a cara con Sakura -Suigetsu pásame mi teléfono- dijo sin dejar despegar la mirada y estirando el brazo para así poder recibirlo.

Al tenerlo en la mano, marcó un número para después llevarse el teléfono a la oreja.

-¿A quién llamas?- preguntó Suigetsu con un tono indiferente.

Sasuke soltó un suspiro fijando su mirada en Sakura -Dile qué haga lo imposible para encontrar su paradero- le dijo a Karin.

Karin sonrió sínicamente -Señor, cuanto tiempo sin saber de usted- soltó una risa discreta mientras posaba una de sus manos en la cintura.

Sakura miró a Sasuke -¿Quién es?- susurró. Él se llevó el dedo índice a la boca indicando que no dijera nada más.

-…ah si, el motivo de mi llamada- rio Karin aún con el teléfono en la oreja y acercándose a la ventana con vista a la gran ciudad, alejándose de los demás.

-Supongo que después de la llamada, tu novia estará más tranquila- dijo Suigetsu riéndose

Sakura se sonrojó levemente -¿Con quién habla? ¿Por qué no me quieren decir?-

Karin se dio la vuelta, ya había colgado la llamada -El señor Orochimaru sabe dónde están-

Sakura se acercó a ella un poco agitada y desesperada.

-Están en Ikoma, a diez horas de aquí- dijo Karin aventando su teléfono a un sillón.

-¿Cómo lo supo?- preguntó Sakura confundida.

Suigetsu rio a carcajadas -No me sorprende-

Sasuke tomó sus llaves y una chamarra colgada en el perchero, Sakura se dio la vuelta y corrió a la mesa del centro para tomar su bolso.

-¿Están locos?- preguntó Karin con el entrecejo fruncido

Sakura se acercó a Karin tomándola del hombro -Gracias, Karin… y sí, loca por encontrar a mi hija-

Karin reviró sus ojos -¿Creen que me quedaré aquí de brazos cruzados?- algo irónico porque en verdad estaba de brazos cruzados.

-Yo me apunto- alzó su mano Suigetsu mientras bebía una soda.

-¡Vámonos entonces!- dijo Sakura acercándose a Sasuke.

-No hay trenes disponibles para llegar hasta Ikoma- comentó él guardando su teléfono celular.

-Tu automóvil o el mío-

Sasuke aventó las llaves de su automóvil a manos de Suigetsu.

-¿Qué hago con esto?-

-Idiota, vámonos, tú conduces- dijo Karin jalándolo de la manga de su camisa y saliendo del apartamento.

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-¿No dormirás?- preguntó Sasuke sin despegar la mirada del camino.

Sakura lo miró con cansancio y tristeza -Estoy cansada de no tener a Sarada conmigo-

Sasuke bufó -Dímelo a mí-

-Lo siento- dijo mordiendo los labios.

-Olvídalo-

-Me divorciaré de Sasori-

-Pero tus padres…-

-No me importa ya, total a partir de ahora ya no quiero con ellos, quiero depender de mí misma, compraré una casa y …- rompió en llanto Sakura

Él soltó un gran suspiro.

-…solo quiero que ella esté bien-

-Lo está, tiene que estarlo- aumentó la velocidad.

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Ambos automóviles llegaron a una gasolinera dentro de Ikemono -¿Y ahora qué?- preguntó Karin cansada -Éste idiota se la pasó haciendo carreritas con un Mustang-

-Hay que ser discretos, recuerden que ellos pueden enterarse que estamos aquí y huir- dijo Sasuke -Si yo fuera él… estaría lo más alejado posible- miró hacia el bosque y a unas pequeñas casas tradicionales.

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Aquel hombre de gorra y chamarra había entrado con una bandeja de comida, al cerrar la puerta, Sarada le dio un golpe en la cabeza con una tabla de madera haciendo que aquella persona cayera desmayada al suelo. Sin más que pensarlo salió del sótano y subió las escaleras hasta llegar a la sala principal, había demasiadas paredes, todo estaba hecho de maderas, muy tradicional. Al lograr ver una puerta abrirse, ella corrió hacia una mesa escondiéndose debajo.

Obito salió del sótano con prisa -¡Se escapó!-

-¿La mocosa esa?- rio Deidara -Pero si es una niña de diez años-

-De tonta no tiene nada, créelo- dijo una voz familiar para Sarada.

-Sasori- susurró ella asustada.

-No ha de haber ido muy lejos- Deidara se acercó al marco de la puerta.

-No… no ha salido de la casa- Madara salió de una habitación acercándose a los demás -No se le vio salir en las cámaras-

-Señor, entonces está aquí- Sasori observó las paredes

-¡Búsquela!- gritó Madara.

Todos los que estaban ahí empezaron a buscarla desesperados en cada rincón de la casa. Sarada al ver que se habían ido, ella asomó su cabeza y vio la puerta principal abierta, sin embargo, Madara estaba sentado de espaldas cerca de aquella puerta.

Ella tragó saliva y armándose de valor, salió de su escondite, caminando silenciosamente con mucho cuidado para no ser atrapada. Al llegar a la puerta principal, tomó la perilla girándola cuidadosamente, al estar a punto de salir sintió en su hombro una mano, ella rápidamente se dio la vuelta asustada.

-Eres igual a mi sobrino- dijo Madara -… pero a ti te gusta romper las reglas más que él-

Sarada miró el pie de él dándose cuenta estaba vendado, algo que ella aprovechó para empujarlo y salir corriendo desesperadamente.

Los demás escucharon el ruido, y fueron en seguida a buscarla. Ella corría desesperadamente, asustada y con el viento de la fría mañana golpeando su rostro. Fue inútil, Sasori la tomó de la cintura haciendo que ambos cayeran al césped en medio del bosque -¡Ayuda!- grito con desgarro -¡Papá!- continuó gritando

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-¡Ayuda! ¡Papá!-

Escucharon Sasuke y Sakura, lo que hizo que se detuvieran.

-Sarada- susurró Sakura con la voz seca.

-¿Es ella?- preguntó Karin seriamente.

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-¡Ayuda! ¡Por favor!- continuaba Sarada gritando sin lograr ser callada.

Después de tanto forcejear, Sasori le dio una cachetada, haciendo que ella se desmayara. Él agitado por el esfuerzo, la cargó en su hombro y la llevó nuevamente a la casa.

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-¡Era ella!- dijo Sakura desesperada, al ver que no había vuelto a escuchar esos gritos, salió corriendo. Los demás la empezaron a seguir, hasta llegar a campo abierto y ver una casa casi escondida.

Sasuke apartó a Sakura, empezando a caminar por delante de ella.

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-Están aquí- susurró Madara

-¿Qué? ¿Quiénes?- preguntó Deidara.

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-Karin avisa a la policía- dijo Sasuke acercándose lentamente a aquella casa.

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-Mátalos- Madara suspiró, saliendo de la sala de estar.

Sarada estaba acostada en un sillón amarrada y con una cinta en la boca.

Deidara la observó -Es una lástima que terminara igual que su madre-

-Nadie mando a su madre ser tan zorra, nunca la hubiera engendrado ¿o estoy equivocado?- dijo Sasori sentado en uno de los sillones.

Obito sacó varias armas de una maleta, dejando cuatro en la mesa del centro. En ese momento Sasuke entró bruscamente, encontrándose con dicha escena.

-¡Vaya entrada triunfal, joven traidor!- rio a carcajadas Deidara

Sasuke fijó su mirada a Sarada, y al verla ahí inconsciente, sintió la sangre hervir y acercarse rápidamente a Deidara acorralándolo en la pared, pero los demás tomaron las armas y lo apuntaron en la cabeza.

Sakura entró en ese momento junto con Karin y Suigetsu, percatándose de la situación.

-Háganme a mi lo que quieran, solo déjelas en paz- dijo Sasuke con rabia mirando fijamente a Deidara.

Sakura volteó su cabeza observando a Sasori en una esquina apuntando con un arma a Sasuke -¿Qué haces tú aquí?- preguntó ella acercándose a él.

Sasori bajó el arma mirando a Sakura fijamente.

Ella le dio una cachetada, pero él reaccionó rápidamente y jaló su cabello -Eres la menos indicada para decir eso-

-Suéltala- dijo Karin apuntándolo

Obito rápidamente la apuntó, haciendo que Sasuke quedara libre, algo que lo ayudó a darle un golpe a Obito y desarmándolo por completo. En ese momento Sasori dispara pero no logra darle a nadie, sin embargo Karin dispara también hiriendo por completo a Sasori.

Sakura logra zafarse e ir a donde Sarada estaba. Sasuke toma a Deidara dándole un golpe hasta noquearlo. Obito se levanta y jala Sakura hacia él, colocando su brazo en una posición a tal grado de estar a punto de ahorcarla.

Sasuke toma un arma en medio de la mesa y lo apunta a él, cuando Obito al mismo tiempo apuntaba a Sakura.

-¿Qué está pasando aquí?- preguntó Madara mientras sostenía un arma.

Cuando él estuvo a nada de dispararle a Sasuke, una mujer de cabello azul y rostro delicado, dispara a Madara haciendo que éste cayera al suelo, Sasuke a provechó que Obito estaba distraído para dispararle, haciendo que él inmediatamente soltara a Sakura.

Ella corrió hacia Sarada a terminar de desatarla a pesar de aun estar inconsciente.

Sasuke se acercó a aquella chica -¿Quién eres?- preguntó

-Konan, estaba secuestrada junto con otras- respondió apuntando hacia las escaleras. Él volteó y vio que estaban varias chicas observando.

Sasuke se dio la vuelta y se acercó a donde Sakura y Sarada estaban -¿Están bien?-

Sarada despertó y al ver a Sakura, la abrazó sin pensarlo.

-Si lo están- susurró Sasuke.


Hola! aquí un nuevo capitulo, espero y lo disfruten mucho. Lamento mucho no haber estado activa en este fic, pero sinceramente estaba escasa de ideas, espero y puedan comprenderme. A un capitulo de que termine este bonito fic. Muchas gracias a todas las seguidoras por aguantar el tiempo de actualización jeje.

Gracias!

Ela Forcela