Capítulo IV
¡Es imposible!
By:
Tsukire
Desperté esta mañana como cualquier otra, sentía los párpados pesados, fruncí el ceño dirigiendo mis dedos índices hasta mis sientes y las froté suavemente. La cabeza me dolía y sentía la garganta completamente seca. Ni siquiera me había puesto mi pijama, había dormido con la ropa que usé ayer, quité las sábanas para poder sacar mis pies cuando una pequeña cosas de plástico salió de las cobijas. Dos rayitas positivo. Entonces recordé.
Después de ver el resultado, me habían dado unas inmensas ganas de llorar, de gritar de hacer lo que fuese posible para evitar que esto fuera verdad, recuerdo que hundí mi cabeza en la almohada para que mis sollozos no fuesen escuchados por nadie, probablemente lloré hasta que me quedé dormida, tenia qué deshacerme de la prueba, no podía arriesgarme a que alguien la encontrara, la metí en mi maletín y la tiraría en algún lugar.
-¡Akane! El desayuno está listo- grito Kasumi desde la cocina.
Normalmente contestaría alegre y cierto chico armaría todo un alboroto con un gran panda peleándose por la comida, haciéndome enojar cuando sabia que por mas enojada que estuviera siempre le perdonaría todo.
Me miré en el espejo, me pregunto si él podrá perdonarme.
Hoy era un día de clases como cualquier otro, sólo que el día de hoy no iba a asistir, me pondría el uniforme y fingiria ir a la escuela, después de todo Nabiki se va mucho antes que yo, así que no habrá problema, ya pensaré en un pretexto por si no me ve salir.
Había escuchado a mi padre hablar sobre un consultorio de un doctor muy. Bueno que se encontraba a un poco mas de media hora de aquí, si me iba a la misma hora que me iba a la escuela, regresaría en el tiempo preciso para llegar a comer. Llevaba todo lo necesario en mi maletín, estaba sola, no pensaba involucrar a mi familia en esto.
Además estaba Ranma, no habia ni un solo instante que no pensara en él, no tenia la mas mínima idea de cual seria su reacción al respecto si yo le contara, probablemente haría uno de sus malos chistes. Suspiré, solo quería que esto terminara.
Bajé a desayunar con mi familia, se sentía la ausencia de Ranma. Miraba a mi lado y no habia nadie con quien discutir, ni nadie que me hiciera mis mañanas mas entretenidas, como si Nabiki pudiese leer mi mente, la conversación se centró en Ranma.
-Lo extrañas, ¿No es así?- dijo Nabiki sin dejar de comer.
-¿Qué cosa?- pregunté aun sumergida en mis pensamientos.
-¡No te hagas! Es obvio que extrañas a Ranma, a eso se debe tu comportamiento moribundo de estos meses- sonrió.
-¡Eso no es verdad! Tengo cosas importantes en qué pensar-.
-¿Cómo qué? Que él está a varios kilómetros lejos de aquí con una amazona que esta loca por él y se la estén pasando de lo mejor. O tal vez en tu inmadura actitud que tomaste ayer cuando quiso hablar contigo-. Arqueó una ceja.
Cuando escuché lo primero me tensé, era verdad que ellos dos estaban allá pero Ranma no haría nada de eso, él tenia un objetivo claro y estaba segura de que lo cumpliría. Sobre lo segundo, si me sorprendí bastante.
-¿Tu como supiste eso?- pregunté asombrada.
-Estq casa es pequeña, uno se entera de lo necesario-. Cerró los ojos en señal de aburrimiento.
-Pues no te metas en los asuntos de los demás- me levanté enojada de la mesa.
-¡Akane!- Kasumi me llamó la atención.
-¡No Kasumi! No puede estarse metiendo siempre en la vida de los demás-.
Nabiki me miró fijamente y suspiró, apoyó su barbilla en la palma de su mano.
-Sólo nos preocupas, has estado muy rara estos días. Si lo extrañas díselo-. Habló tiernamente.
-No es por Ranma, él realizó ese viaje para volver a la normalidad, si se está divirtiendo o no con Shampoo, ese es su problema, ya está bastante grande y sabe lo que hace-. Finalicé.
-Resignarte no es una opción-. Me dijo serenamente.
Tome mis cosas y me dirigí a la salida de la casa.
-Ya no tengo hambre, me iré primero. Llegaré al rato a comer, adiós-. Sin mirar a nadie empecé a correr tan rápido como podía, hasta que el aire comenzó a escasear en mis pulmones me detuve cerca de un árbol y respiré hondamente colocando una mano en el pecho y sintiendo como mi corazón latía. ¿Opciones? No me quedaban muchas para ser sincera pero no esperaba que nadie me entendiera, ya no esperaba nada de nadie. Estaba sola en esto y sola tenía que enfrentarlo.
Me di cuenta que no estaba tan lejos del consultorio del que mi papá una vez nos habló, a pesar de que en los alrededores siempre escuchábamos cosas buenas de ese señor,nunca tuvimos la necesidad de recurrir a él, puesto que nuestro médico siempre fue el Dr. Tofu, pero ni loca iría hasta él y contarle todo, confiaba mucho en él y le estoy muy agradecida por todo lo que ha hecho por nuestra familia pero no quería arriesgarme, no podía obligarlo a guardarme un secreto de esta magnitud.
Seguí caminando durante varios minutos, iba a buena hora así que no quería llegar agitada, tenia que estar lo suficientemente tranquila, después de un rato comencé a divisar una casa con grandes cristales unos hermosos y cuidados jardines rodeaban el lugar, el cual tenía fachada de hospital por la paredes totalmente blancas. Por un momento me congelé, quise dar media vuelta y salir huyendo de ese lugar, sentí que el corazón se me subía hasta la garganta y una sensación de vértigo se apoderó de mi, respiré y tomé valor caminando hacia la entrada.
Pude leer un letrero que decía Dr. Tachibana, me mordí el labio y toqué el timbre dos veces, ni siquiera habían pasado dos minutos cuando no habia señal de nadie, asi que me sentí un poco alegre, podría regresar otro día mas tranquila y decidida. Pero mi poca felicidad se desvaneció cuando vi a un señor con bigote y cabello platinado acercarse a la puerta, abrió y me sonrió amablemente. Con un gesto en la mano me invitó a pasar y yo accedí caminando robóticamente.
-Siento la tardanza, es un poco temprano para recibir a los pacientes, ¿Vienes a consulta? - Rió un poco. -Disculpa mi pregunta, pero a pesar de mi edad, no olvido a ninguno de mis pacientes y es la primera vez que te veo-.
-Si bueno, en realidad es mi primera vez aquí, me dijeron que es un doctor muy bueno- sonreí.
-No tan bueno sino tengo mis lentes puestos- rió -deja los busco-.
Después de revolver unos cuantos papeles en suu escritorio encontró unos pequeños anteojos y se los colocó para luego mirarme. A pesar de todo, me inspiraba confianza.
-Bueno dime jovencita ¿En qué te puedo ayudar? -
Sentí como las palmas de mi mano comenzaron a sudar, sentía la blusa de mi uniforme adherirse a mi espalda debido al sudor. Estaba tan nerviosa que no salían las palabras. El Dr. Tachibana notó mi incomodidad y entrelazo sus dedos colocando ambos codos en el escritorio.
-Jovencita...-
-Akane, me llamo Akane-
-Bueno Akane, seguramente viniste de un lugar retirado, si te quedas ahí sin decirme nada yo no voy a poder ayudarte. Si me cuentas lo que sucede te prometo que buscaré una solución para ti-me sonrió.
-De acuerdo- tome aire y sentí que las palabras se me atoraban en un nudo en la garganta.
Sin darme cuenta las lágrimas cayeron por mis mejillas y sentí tanta vergüenza al pensar en lo que iba a decir. Comencé a sollozar y a limpiarme las lágrimas con el dorso de la mano.
-!Por Dios Akane! ¿Qué sucede?- su tono era de preocupación.
-Yo...yo...- tartamudeé. -Hace unas semanas...me...fui violada- apreté mi ropa con los puños mientras la vista se hacia borrosa debido al llanto. -Y ahora creo que estoy embarazada-
Ni pude aguantar mas y lloré como hace semanas no lo hacia, tenia que descargar todo el estrés, agotamiento, frustración que llevaba guardada dentro de mi desde aquél día. Escuché como el doctor se levantó de su silla, caminó hasta mi y se arrodilló dándome un cálido abrazo, entonces no aguanté mas y lo abrace como a un padre. Me di cuenta de lo confortable que era sentir que alguien me apoyara, saber que en ese momento no estaba sola y alguien podía ayudarme a salir de esto.
-No te preocupes hija, pero necesito que me respondas todo lo que te voy preguntar con la verdad, puede que sea doloroso- se alejó de mi un poco. -¿Cuantos años tienes?-
-Dieciocho cumplidos-
-!Eres solo una jovencita! ¡Que horror! ¿Viniste sola? ¿Hay algún familiar esperándote afuera?- me preguntó.
-¡No! Vengo sola, mi familia cree que estoy en la escuela. Aparte de usted nadie mas sabe sobre esto-
-¿Por qué no has dicho nada? Pudiste obtener ayuda-.
-Estaba muy asustada, no sabia que hacer, tenia muchísimo miedo de hablar. Además ¿Qué va a decir mi familia?- pregunté limpiandome el rostro con el pañuelo que me ofreció el doctor.
-Es tu familia, ellos quieren lo mejor para ti. Necesito que uno de tus familiares venga-
-¡No puede hacer eso! Además soy mayor de edad por favor, hasta que no sepa si en realidad estoy o no embarazada no me haga decir nada, primero quiero estar segura- hice una reverencia juntando las palmas de las manos -Se lo estoy rogando-.
El doctor suspiró, se sentó en su silla y con una mano en la barbilla me miró y avaló por unos instantes su decisión.
-Está bien, pero si sucede algo, deberías decírselo a tus padres!-
-Sólo tengo papá y otras dos hermanas, mi madre murió cuando yo apenas era una niña- dije sin mirarlo.
-Lo siento mucho, pero debes ser muy fuerte, lo que viviste no será fácil de superar, pero se ve que eres una chica muy fuerte, encontraremos una solución, ya veras-
Su tono paternal me hacia sentir muy segura, poquito a poco comenzaba a perder la pena y estaba dispuesta a responderle lo que me preguntara con tal de que me ayudara.
-Bueno, debes de contestarme una serie de preguntas que haré- dijo muy serio, -sino puedes contestarme algo pasaremos a la siguiente y luego regresaremos.
-De acuerdo-
-¿Hace cuanto tiempo ocurrió eso?- me preguntó.
-hace un mes aproximadamente-
-¿Has tenido síntomas como vómito, cansancio, dolor de cabeza, entre otros?-
-Si, no tan seguidos pero presento la mayoría de los síntomas-
-¿Hiciste alguna otra prueba?-
-Antes de venir con usted hice la prueba de embarazo casera entonces me dio positivo-
-Muy bien, entonces te pediré que me acompañes, te sacaré un poco de sangre para así poder tener un resultado exacto, a veces esas pruebas caseras son más imprecisas de lo que crees, con una prueba de sangre quedará más que claro el verdadero resultado-
Asentí nerviosa, era la primera vez que me realizaban este tipo de pruebas. Seguí al doctor Tachibana hasta un pequeño cuarto que acontecía a ese, me senté en una silla de cuero donde recargué firmemente mi cabeza, observé como acercaba varias cosas y entre ellas una pequeña jeringa con la cual planeaba pinchar mi brazo.
-¿Le tienes miedo a las inyecciones?- me preguntó dulcemente.
-No, justo ahora le tengo miedo a otras cosas-
El doctor ni hizo algún otro comentario, se limitó a seguir haciendo esto de la prueba de sangre, me impresionó muchísimo la amabilidad que tenía, me sentía segura después de tantos días y a pesar de que no era ético sentía que tenía alguien en quien confiar.
-No quiero ser grosera pero para ser un consultorio que se encuentra en estos lugares tiene de todo- dije sorprendida.
-Bueno, como te darás cuenta las personas alrededor no tienen los suficientes recursos para pagar un hospital y hay veces en que no los atienden porque creen que restan importancia de los demás seres humanos es por eso que trabajo aquí, así puedo atender a cada uno de los residentes de este lugar y convivo con la naturaleza que es lo que más me gusta-
-Tiene razón, es un lugar muy bonito-
El doctor asintió y luego volvió nuevamente a hacer lo suyo, me relajé unos instantes, esto no era nada doloroso, así qie fui paciente, miré el reloj de pared y aun me daba el suficiente tiempo como para regresar a casa a la hora adecuada.
-¡Ya está! En unos momentos mas te daré tu resultado-
-¿Qué? ¿Tan rápido?- pregunté asombrada.
-Una prueba de embarazo suelen ser las pruebas con mas rapidez que se dan. ¿No crees que es mejor conocer el resultado de una vez para preveer lo que quieres que pase después?-
Hablaba de una forma tan tranquila, estaba tan nerviosa y el miedo ahora habia aumentado. ¿Si daba positivo? ¿Qué iba a ser? ¿Cómo se los iba a decir a mi familia? Ranma... ¡Oh Dios! Sentía como el pecho me presionaba al punto de no llenar totalmente mis pulmones de aire, sentía que no podía respirar, hasta náuseas sentía. Mi cabeza era toda una vorágine de pensamientos. Tan solo quería que terminara.
-¡Está bien!- dije decidida y con una máscara de seguridad cuando la realidad era que quería llorar
El doctor me entregó un sobre, cuando estiré mi mano para alcanzarlo note que mis dedos temblaban, tragué saliva fuertemente y tomé el sobre entre mis manos. Mi respiración era irregular y miré al Doctor Tachibana, él se dio cuenta de mi nerviosismo y sonrió.
-No he visto el resultado, tan pronto como vi que salieron los resultados los puse ahí adentro. Si quieres que te deje sola solo dime-
-Me gustaría estar sola, por favor- cerré los ojos fuertemente.
-De acuerdo, estaré afuera por si me necesitas-
-Gracias-
Aun temblando y con la garganta seca, respiré muy hondo, estaba con los nervios tan alterados que solo podía pensar en lo peor, quería salir corriendo de ahí.y no tener que cumplir esa obligación que yo no había pedido. De verdad esto era a lo mas difícil que me había enfrentado, era increíble como este papel podría cambiarme la vida entera. Pero tenía que armarme de valor e irme haciendo a la idea de lo que iba a ocurrir.
Le di vueltas al pequeño hilo rojo, ya estaba abierto, saqué la hoja que yacía ahí, parpadeé rápidamente y comencé a leer.
En todo estos días que había estado en China había estado practicando muchísimo, todas las tardes entrenaba muy duro junto a Ryoga y a Mousse, yo lo veía como un simple entrenamiento pero ellos se lo tomaban muy enserio, al punto de querer matarme, era algo demasiado común ya estaba acostumbrado, además era más ágil y astuto que ese pato y cerdo juntos.
A pesar de todo no había podido acostumbrarme a esta vida que comenzaba a vivir, no había intentado comunicarme otra vez a casa de los Tendo, quería que pasara un poco más de tiempo para que así Akane pudiera acceder a hablar conmigo, no es que me importara tanto el hecho de que me esté rechazando, sólo estoy algo preocupado por la pelea que tuvimos.
No era la primera vez que peleábamos de esa manera pero si la primer pelea que nos ha mantenido sin poder hablarnos, además por más que quisiera no podía regresar a Nerima, nadamás porque si, había hecho una promesa a Shampoo de quedarme aquí seis meses y al parecer es tan astuta que no nos va a dejar ir a Jusenkyo hasta que todo ese tiempo se acabe, por lo tanto no podría comunicarme como yo quisiera. Pero en esa pelea ambos tuvimos algo de culpa, nos dejamos llevar, somos muy orgullosos así que ¿Si ella no quiere hacer el mínimo esfuerzo para hablar conmigo por qué yo si? Bueno, creo que porque yo sí quería arreglar las cosas y estar bien con ella.
Shampoo ha sido muy amable con todos nosotros estos días, bueno de Ryoga y Mousse no está muy contenta el que estén aquí pero comprendo ese sentimiento, a mí tampoco se me hace de lo mejor tener que convivir con esos dos aquí. Es demasiado irritante. Shampoo nos prepara comida deliciosa, aunque siempre termina dándome más platos a mí que a los otros dos e incluso es más linda conmigo, me da pena Mousse.
Hablando de esos dos el otro día tuve una pelea con ambos.
- Flash Back -
Me encontraba yo entrenando como todos los días, muy concentrado en cada movimiento que estaba haciendo, también era un buen pretexto para evitar que Shampoo estuviera todo el tiempo tratando de acercarse más a mí, esto mantenía también mi mente ocupada para no pesar en la tonta de Akane y su bobo berrinche. Cuando sentí la presencia de alguien más que se acercaba rápidamente.
Di un giro rápido y el cuerpo se estrelló directamente contra el piso, me puse en posición de defensa y cuando vi quien era sólo me rasqué la cabeza.
-Ryoga ¿Qué estás haciendo aquí?- pregunté limpiándome el sudor con el brazo.
-¡Eres un idiota!- se levantó de un empujó y su puño planeaba impactarse directo a mi cara.
Retrocedí ágilmente esquivando todos y cada uno de sus golpes que intentaba darme, lanzaba patadas al aire una y otra vez y gritaba totalmente desesperado, yo parpadeaba verdaderamente asombrado, no por su actitud, sino por la lentitud de su cuerpo, no era capaz de darme un solo golpe y este calentamiento me estaba aburriendo así que aproveché un espacio entre sus puños y le di un golpe en el estómago, abrió los ojos de par en par y cayó de rodillas.
-¿Podrías decirme qué te pasa? ¡Diablos!- exclamé confundido.
-¿Cómo pudiste dejar a Akane sola allá en Nerima? ¿Acaso no pensaste en ella? ¿Qué crees que piense si ella cree que tú estás aquí solo con Shampoo? ¿Cómo no pensé en quedarme allá con ella? ¡Yo la hubiese protegido! ¡Mi amada Akane!- puso cara de bobo.
-¿Eso es todo? ¡No es asunto tuyo? Además Akane sabe cuidarse sola, no necesita de mí todo el tiempo, puede que sea torpe y la coordinación de un gorila pero sabe defenderse. Además yo antes de venir aquí hablé con ella y dijo que no le importaba, supongo que ese fue un sí forzado-
-¿Cómo eres capaz de decir eso? ¡Akane no diría eso jamás!-
-Cree lo que quieras, yo estuve ahí y sé lo que dijo, aunque si P-chan hubiese aparecido en ese momento no estarías llamándome mentiroso- le grité.
-¡Eres un imbécil!-
-Ni te molestes en levantarte, te llevo mucha ventaja Ryoga-
-Sólo estaba calentando-
Se lanzó totalmente furioso y gritando a punto de lanzarme un golpe al costado del hombro, salté colocando una mano por encima de su cabeza y cayendo de pie detrás suyo, él se volteó y lanzó otro puñetazo, yo me puse de cuclillas y pase mi pierna debajo de sus pies haciéndole perder el equilibrio.
Tomé dos de las botellas de agua que tenía cerca, las destapé antes de que Ryoga pudiera incorporarse. Di un salto. Observé como Ryoga miraba hacia todos lados tratando de encontrarme.
-¡Oye P-chan! Aquí arriba-
Él volteó y cuando lo hizo derramé el líquido sobre él provocando su transformación en un cerdo negro, cuando caí al piso de madera le encesté un puñetazo en la cabeza dejándolo inconsciente.
-¡Largo!- Lo pateé como si fuera una pelota de futbol hacía el cielo, sólo alcancé a ver una pequeña lucecita como rastro de que estaba yendo verdaderamente lejos. -¡Sólo vino a molestarme! Que desperdicio-.
Comencé nuevamente a entrenar, no pasó mucho tiempo cuando una cadena se enredó en mi tobillo derecho provocando mi caída, rápidamente puse ambas manos para evitarlo impulsándome con ellas caí arrodillado con una pierna de espaldas a la entrada del lugar.
-¿Y ahora qué?- pregunté enojado.
-¡Ranma Saotome!-
-¿¡Mouse!?- no estaba para nada sorprendido, sólo molesto -¡Tú también! ¿Es que ese cerdo y tú se pusieron de acuerdo? ¿Qué quieres?-
-No sé nada acerca de lo que Ryoga hizo o no, yo vengo por mi cuenta a obligarte a hacer algo muy importante- comenzó a reír.
-¿Qué quieres?-
De un salto bajó de un gran árbol que se encontraba en la salida del lugar, caminó despacio y se puso frente a frente con una pequeña figura de porcelana que estaba ahí. La tomó en sus manos y comenzó a estrangularla como si no fuese un ser inerte.
-¡Quiero que te vayas de aquí para que así Shampoo sea mía!-
-Ese pato es un tonto- susurré para mí. –Y si no lo hago ¿Qué?- pregunté retándolo.
-Bueno, creo que debes extrañar a Akane Tendo ¿No es así? ¿Qué te ata a ti? Podríamos ir por nuestra cuenta a Jusenkyo, nos convertiríamos y después te irías como si nada llevándote a Ryoga contigo, así mi hermosa Shampoo y yo podríamos tener un duelo y la vencería-
-¡No me pienso ir de aquí!- dije alzando los hombros.
-¿Qué? ¿Por qué?-
-Me quedaré seis meses aquí, así que no importa cuanto lo intentes, no lograras que me vaya-
-Traté de razonar contigo pero no me dejas otra opción-
Entró corriendo al lugar a gran velocidad, de sus mangas salieron las ya conocidas cadenas conteniendo un sinfín de juguetes en ellas en especial los patos de plásticos, salté esquivándolas todas cuando noté que algunas se dirigían a mis brazos y a mis piernas.
-¡Truco de las castañas calientes!- y fue así como una a una de las cadenas fueron cayendo al suelo.
-¡Eres de lo peor Ranma Saotome!-
-Ustedes sí que saben dar un buen calentamiento, pero tengo que entrenar de verdad-
Miré otra vez hasta donde estaban las botellas llenas de agua, corrí velozmente hasta ellas y destapé una, pero Mousse logró agarrarme un brazo justo cuando la botella estaba abierta.
-¡Te tengo!- Gritó.
-De acuerdo Mousse, iré hacía ti-
-¡Esto es increíble! Deja que le cuente a Shampoo que yo, Mousse ha derrotado a Ranma Saotome- nuevamente se hacía presente esa risa tonta-
Iba caminando hacía él cuando comencé a correr arrojándole otra vez el agua encima de él, convirtiéndose así en un pato.
-¡Lo siento Mousse! Pero por más que quiera regresar hasta donde está Akane, no puedo hacerlo-
Fin Flash Back
Después de eso recuerdo que me fui del lugar, no me iban a dejar entrenar otra vez, de esa vez fue ya hace como tres días, Ryoga regresó apenas esta mañana, hambriento, con la ropa rota y odiándome aún más.
Miró al cielo y ya comienza a atardecer, no pude evitar suspiras. Akane… sin siquiera darme cuenta fue mi único pensamiento, ella era en lo único que podía pensar. ¿Cómo estarás?
Me levanté de la silla tan rápido como pude intentando agarrarme de algún lugar para evitar caer al suelo, me llevé ambas manos a la boca y las lágrimas salieron nuevamente, con el papel aún en mis manos corrí hacía la salida a encontrarme con el Doctor Tachibana. ¡Él tenía que saber de esto! Los segundos transcurrieron eternamente hasta que lo encontré sentado en una pequeña banquita al lado del jardín mirando cálidamente la tarde.
-¡Doctor Tachibana!- Sentí como la voz se me iba.
-¡Akane! ¿Qué sucede?- pero se detuvo en seco al ver mi expresión, estaba totalmente pálido.
Y no era para menos una chica en este estado con los ojos hinchazos, doliéndole todo y con la cabeza punzándole lloraba nuevamente enfrente de él sin poder decir nada claro con la mirada, aún tenía sujeta la hoja. Sorbí la nariz y me tranquilicé.
-¡Dios! ¿Qué pasó?- preguntó alterado.
-¡No estoy embaraza! ¡Doctor! ¡No lo estoy! ¡No lo estoy! ¡El resultado dio negativo!- las lágrimas cayeron con mas libertan.
Cuando vi el resultado, pensé que mi vista me estaba jugando una mala broma, cuando leí Negativo volví a respirar normalmente, esa presión que sentía en el pecho desapareció, el temblor en el resto del cuerpo se alejó de mí, después de mucho tiempo sonreí sinceramente colocando ambas manos en mi rostro.
No dude más y me acerqué hasta el doctor para abrazarlo, entonces comencé a llorar como una niña pequeña.
-¡No puedo creerlo! ¡Tenía muchísimo miedo! ¡Gracias! ¡Muchas gracias!- dije sinceramente.
El doctor Tachibana me abrazó un poco más y rió conmigo, compartía mi alegría, me pidió ver la hoja y después él asintió feliz.
-¡De verdad me alegro Akane! ¡Es una buena noticia!-
-Pero no entiendo algo y mejor pregunto antes de que pase otra cosa. ¿Por qué si el resultado dio negativo yo presenté todos los síntomas?- estaba muy confundida.
El Doctor se puso serió un rato y luego alzó el dedo índice como si estuviera pidiendo permiso para responder la pregunta.
-La única respuesta viable que conozco es un embarazo psicológico, es lo más probable que eso pasara-
-¿Todo estuvo en mi mente?- me toqué la cabeza.
Él asintió.
- La mente humana es muy poderosa y debido a que estabas sometida a una gran cantidad de presión y no dejabas de pensar en otra cosa es muy probable que te hayas sugestionado hasta el punto de presentar los síntomas de un embarazo común, aunque no lo creas, suele pasar más de lo que crees-
-¡Vaya! Pero la prueba dio…-
-Esas pruebas no soy muy confiables, es más seguro la prueba de sangre-
-De verdad nunca se me hubiera ocurrido- Sonreí.
-Es la primera vez en este día que te veo sonreír-
-Bueno Doctor, es que de verdad estoy muy feliz-
-Eso me alegra-
-¿Cuánto es?-
-¿Disculpa?- Parpadeó un poco.
-Si…la consulta ¿Cuánto es de la consulta?-
-No te preocupes, haberte visto sonreír así fue la paga más sincera que jamás me hayan dado, ahora regresa a casa, no te preocupes-
-Muchas gracias-
Me alejé corriendo del lugar, iba corriendo a lo que podía, me sentía libre, contenta, sentía que en ese momento podría correr con el viento, sin importarme nada más, podría regresar a mí vida de siempre, podría volverme a portar como antes, sería nuevamente yo, no le debería nada a nadie y haría mi vida como cualquier otra persona.
Necesitaba hablar con Ranma. Me paré en seco en cuanto recordé su nombre, en todos estos días era la primera vez que me detenía a pensar en Ranma de esta manera, mi mente había estado ocupada por todos esos problemas que yo misma me cree.
Y pensar que había sido tan grosera con él, probablemente no le queden ganas ni de hablarme, pero yo me lo tenía bien merecido por haberlo tratado de esa cruel forma cuando habló por teléfono, después de la discusión que tuvimos se tuvo que armar de valor para realizar esa llamada y a pesar de que escuchar su voz me hizo feliz fui consumida por la ira de lo que me había pasado y le contesté mal.
Debía arreglar las cosas rápidamente con él, dejarle en claro que estaba bien, que ya no estaba enojada y mantenerme en contacto con él, así cuando regresara podríamos olvidar todo esto y empezar como siempre lo hemos hecho.
No podía dejar de sonreír estaba total y absolutamente feliz, liberada, así que eché a correr de vuelta al Dojo, sintiendo el viento en mi cara y sentir como mis cabellos danzaban enfrente de mis ojos. Era perfecto, todo estaba bien.
Cuando llegué al Dojo, Kasumi estaba adentro preparando la comida, Nabiki llegó un poco antes que yo y estaba sentada en la mesita que daba al estanque. Aventé mi mochila al suelo y corrí hacia Nabiki a abrazarla fuertemente, después me dirigí a Kasumi e hice lo mismo sólo que a ella le besé la mejilla.
-¿Qué te pasa Akane? ¿Te sientes bien?- pregunto Nabiki extrañada.
-De lo mejor- contesté sonriendo.
-Pero hasta hace unas horas te veías toda deprimida-
-Bueno, ahora me doy cuenta de que era una tontería. Kasumi ¿Qué vamos a comer?-
-Prepararé arroz y sopa de miso- pestañeó sorprendida.
-¡Perfecto! Por cierto ¿El teléfono de donde llamó Ranma quedó registrado?- pregunté tímidamente.
-Si, es el último de la lista- había duda en su tono de voz.
-¡Muchas Gracias! Quiero preguntarle cómo se la está pasando-
Subí corriendo las escaleras y entré a mi cuarto, tendí mi cama, acomodé las cosas que tenía en el escritorio mientras tarareaba una canción. ¿Hace cuanto no estaba así de tranquila y feliz? Tenía muchas ganas de hablar con Ranma, pero tenía que pensar muy bien lo que iba a decirle, justificar mi actitud de ese día y de cuanto intentó hablar conmigo.
De verdad me sentía muy avergonzada pero tenía mis razones para hacerlo, razones que no le iba a contar, él no tenía que enterarse nunca de lo sucedido si no hay consecuencias no hay secuelas, así que puedo sobrellevar esto.
Salí al pasillo que conectaba con las demás habitación y busqué el teléfono ansiosa, estaba muy nerviosa ya había pasado casi dos meses sin oír su voz, pensar que la oiría me ponía muy feliz. Marqué la tecla de llamar y esperé unos cuantos timbrazos, primero me mandó a buzón y volví a intentarlo, no me iba a rendir hasta que me contestara.
Por fin se escuchó cuando descuelgan la bocina, rápidamente hable.
-¡Ranma!- no pude evitar sonreír.
-Ranma no estar, Shampoo contestar ¿Quién habla?-
-¿Shampoo?-
-¡Akane! ¿Cómo conseguir este número?- preguntó molesta.
-Ranma llamó el otro día, me gustaría hablar con él- dije segura.
Shampoo dudó unos minutos y luego habló.
-Ranma no querer saber nada de Akane, así que no volver a llamar-
Y colgó, me quedé en shock aún con el teléfono en el oído esperando que todo fuese una broma, pero no era así, lentamente colgué el teléfono y sentí como toda esa felicidad que había sentido se evaporaba, no del todo. Sabía que Shampoo era una mentirosa, así que probablemente haya dicho eso para no dejarme hablar con él, lo cual me ponía bastante furiosa puesto que ella no era nadie para no pasarle las llamadas.
Por ahora me sentía bastante cansada como para volver a llamar, había pasado por un día lleno de muchas emociones que tuve que sobrellevar aunque no quisiera, me dirigí a mi cuarto, me puse mi pijama y por primera vez en tantos días disfruté de la suavidad de la almohada bajo mi cabeza y la calidez de las sábanas envolviendo mi cuerpo, suspiré y al poco rato me quedé dormida.
Ingenuamente pensé que…. Todo estaría bien.
NOTAS:
Realmente lamento no poder actualizar más rápido pero hago todo lo que puedo, gracias por todos los comentarios de verdad, me animan a seguir escribiendo :)
