Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

¡Hola! Paso a dejarles otro capítulo, esperando que sea de su completo agrado, muchas gracias por el apoyo, por sus favoritos, follows y reviews, significan mucho.

Guest: Muchísimas gracias por tu review, tengo que admitir que es una lucha constante el con quien se quedará Ginny; y bueno, lo de Arthur, él sabe mejor que nadie las cosas que pasó su hija que todas ellas, fueron causadas de sus malas decisiones, y por lo mismo, él sólo quiere que su nieto no sea víctima de una mala decisión; porque a consideración del señor Weasley, su hija sólo ha tenido hombres dañinos y perjudiciales a su alrededor (hablando sentimentalmente) y tanta "perfección" en Theo, le da desconfianza por todos los antecedentes de Ginny; muchas gracias por tu review. :D

Por cierto; cualquier error, no duden en hacérmelo saber, lo arreglaré.


Draco Malfoy se removió incómodo en su asiento; odiaba el momento en que se había vuelto más observador, analítico, y todo eso, siempre había estado bien siendo el centro de su propio universo; sin tener que entrar a dramas innecesarios, y justamente en ese momento se sentía en uno, podía sentir la incomodidad rodeándolo y abrazándolo, dio una mirada discreta de nuevo; Ginevra Weasley estaba evitando observar a Theodore Nott, y viceversa ¿qué había pasado en el maldito mundo que estaban así?

—Me encargaré de ello –contestó Ginny.

—No, lo haré yo –soltó Nott sin prestarle atención del todo.

—Se hará cargo Ginevra –soltó Draco sin prestar mucha atención.

—Concuerdo con Nott –soltó Barty –la señorita Weasley estará un poco ocupada, tres eventos juntos no son fáciles como para que se encargue de lo tuyo, además, es sólo un favor lo que nos hace –el hombre la observó –o dime, querida ¿también sus crisis personales terminará con nuestro trabajo?

—No señor –contestó ella –si lo que quiere es que Nott lleve el evento no tengo objeción –se observaron un segundo con intensidad –tengo mucho que hacer cancelando una boda –se puso de pie enfadada y avanzó hasta la puerta.

Draco giró en la silla, observándola sorprendido por lo que había dicho ¿cancelar la boda? ¿Theodore y ella había cancelado la boda? Eso tenía que ser música para sus oídos, pero no dijo, ni hizo nada, ni siquiera la más mínima mueca que dejara a la vista su felicidad.

Se puso de pie, después de todo, ya no tenían nada que discutir respecto a nada, así que fue tras ella, que estaba intentando controlar su mal humor, lo notó por la forma en que sus hombros estaban y su respiración.

—Sabías perfectamente que la mercancía tenía que llegar a la ciudad a más tardar hoy –bufó –no, es que a mí no me tienes que decir que se complicó un poco, tenemos un maldito contrato, no puedo decirle a Harry que todo se está cayendo a pedazos, no, no me importa como lo harás, simplemente lo harás ¿me comprendes? Quiero esa mercancía ordenada para más tardar mañana –hizo una pausa –no, no me importa si tienes que venderle tu alma a satanás, llama cuando tengas todo listo, y procura que no sea en un mes –colgó, para después lanzar su celular a la bolsa.

—Diez puntos por anotar –se burló, ella saltó asustada y se giró hasta él.

—Ahora estás a cargo de Nott –soltó –ya no soy tu niñera.

—Me gustas más como niñera que él –se acercó a ella –Nott, lo llamas Nott, y dices que tienes que cancelar una boda ¿por qué?

—Por que terminamos –soltó Theo detrás de él –por eso me llama de forma brusca.

—Tú estás muy feliz porque cancelamos la boda ¿no es así?

—Ginevra; ya hablamos de eso.

—No, no lo hicimos, no de la forma que deberíamos haberlo hablado –bufó.

—Sólo quiero saber ¿qué haremos con Ash?

—Ash no es tu hijo –soltó enfadada y se alejó.

—Ya sé que no lo es, no tienes que repetirlo todos los días a todas horas, sólo quiero recordarte que tenemos ciertas rutinas con tu hijo…

—Ash entenderá que a partir de hoy, cada que quiera ir a Camden; irá sólo conmigo, y cuando tenga tiempo para hacerlo.

—Sabes que puedo llevarlo yo…

—No Theo, no te quiero cerca de mi hijo, y menos solo con él.

Theodore Nott retrocedió con la mandíbula tensa, asintió y observó a Draco, que estaba callado, mirando detenidamente la escena, suspiró para controlar la ira, si ella se estaba poniendo en ese plan, tal vez sus sentimientos por Malfoy habían vuelto, y no podía hacer nada, no sabiendo con cuanta intensidad lo había amado en el pasado ¿realmente podía competir con eso?

—Es hora de irnos, Malfoy, tenemos una cita con Moody, y no podemos llegar tarde.

—Claro –le dedicó una mueca a la pelirroja y se alejó.

El trayecto fue un poco incómodo, Theodore y él realmente sólo eran amigos cordiales, más por Ginevra que por otra cosa, y ahora, sin ella en común, no sabía de qué podían hablar.

—Ahora tenemos una cosa en común –se burló Malfoy –la misma ex novia.

—No es gracioso, y según lo que tengo entendido, ella y tú jamás tuvieron una relación seria.

—Bueno; no sé qué opines del sexo, pero yo llamo a eso tener una relación seria aunque jamás se le pregunte si son novios, amantes o qué.

—A ella siempre le ha gustado tener un panorama claro de donde está parada.

—Eso podrá ser ahora, antes no, ella era totalmente diferente.

—Ya sé que hay un antes y después de ti, Malfoy, no tienes que echarlo en cara.

—Yo sólo estoy diciendo que si Ginevra es la mujer que realmente amas, estás perdiendo el tiempo, tienes que decirle que la amas.

—Se lo he dicho todos los días por los últimos nueve años –soltó enfadado –se lo he demostrado y amo a su hijo como si fuese mío ¿tú serías capaz de algo así?

—No conozco a su hijo, y no soy mucho de niños, me desesperan y me hartan, así que no, posiblemente le pidiera que deje a su hijo con sus padres, y vaya conmigo a buscar la felicidad de una relación sin hijos –soltó.

—Mientes, es obvio que querrías un hijo.

—No, no lo hago, no quiero hijos, ni siquiera con ella.

La mejor prueba de ello era que le había pedido que abortara al que le engendró; era un maldito bastardo, estaba consciente de ello, pero no podía solucionar las cosas, no con un lo siento.

—Sabía que eras un idiota, pero no sabía cuánto –aceptó.

—No te sientas especial, la gente suele llamarme así todo el tiempo.

—Tampoco es como si no hubieses buscado ganarte esa reputación ¿no es así? Sólo un idiota deja a una chica como Ginny; y sólo un monstruo rompe a una chica tan maravillosa como ella, y camina como si nada por las calles ¿no?

—Cállate –bufó.

—&—

Ginny sonrió al ver a su hijo jugando con Ron, estaban tan entretenidos que ni siquiera se dieron cuenta de que estaban siendo observados por ella; no dijo nada, siguió observando en silencio, la risa divertida de su hijo mientras su tío hacía caras extrañas y sonidos tontos, su sonrisa se volvió melancólica, no importaba cuanto le tomara de su propia felicidad, lo único que le importaba era mantener a Asher así, feliz, siendo un niño alegre; no iba a dejar que la porquería que cada vez le costaba mantener detrás de esa puerta imaginaria lo alcanzara.

—Oh, mira quien está aquí, siendo nuestra porrista.

—Hola –saludó.

El niño la observó serio, y se giró sin dedicarle una sonrisa, ni una palabra, anda, así que ambos pelirrojos se quedaron completamente sorprendidos, esa no era la actitud de Asher.

—Ash –lo llamó Ginny –cariño ¿ocurre algo?

Se alejó a tomar el balón y avanzó enfadado rumbo a la casa de sus abuelos; pero le impidió el camino, observándolo completamente dolida.

—Estaré adentro –informó Ron y los dejó solos.

—Asher –la mujer se cruzó de brazos enfadada –te he dicho muchas veces que las cosas se arreglan hablando, no dejando de hacerlo.

—Y eres tú, la que se ofende –se burló el niño.

—No te has dignado a saludarme a nada –informó.

—Tal vez porque estoy enojado contigo, por eso, porque no quiero verte ni hablarte –la mujer bajó los brazos y su postura de regaño se desvaneció.

—Enojado conmigo ¿por qué?

—Terminaste con Theo ¿no es así? –le reprochó.

—Ash…

—Ni siquiera me lo dijiste mamá ¿pensaste siquiera decirme lo que pasó? ¿O pensaste que soy tan tonto para no darme cuenta de que las cosas andaban mal?

—Estás enfadado porque terminé con él…

—Sabes mejor que nadie que yo no tengo un padre ¿no?

—Sí, lo sé, pero él…

—Voy a la escuela, leo cosas como para saber cómo funciona lo de la paternidad, sé que no comparto ni una gota de sangre con él, ni ninguna clase de material genético con Theo, pero lo quiero como si fuese mi padre.

—Yo lo sé, pero tienes que entender que él no es tu padre.

—Lo entiendo más de lo que todos creen que lo hago; pero cuando tengo un problema el único a quien le importa lo suficiente aparte de a ti, es a él, es quien me cuidaba cuando te enfermabas; no sólo a mí, a los dos, ha estado contigo y conmigo desde que tengo memoria, mi foto favorita es donde aún soy una masa de vómito y pañales y él me está alzando.

—Asher –suplicó Ginny.

—Mamá, mi padre nos abandonó a los dos, y el único que hemos tenido es a él, sé que no puedo obligarte a amarlo, pero estoy enojado contigo, porque mi mejor ejemplo de ser un buen hombre, un buen padre, de ser un buen hijo, no va a volver.

—Tienes a tu abuelo, a tus tíos…

—Exactamente, tengo a mi abuelo y a mis tíos, pero no tengo a Theo, que es mi padre, porque para mí, es lo que es.

—Ahora estás enfadado, pero con el tiempo lo comprenderás.

—Sí, con el tiempo se me quitará lo enfadado –aceptó –pero jamás voy a comprenderte, y en éste momento, se me hace imposible la posibilidad de perdonarte –bajó la vista –le he pedido al abuelo que me deje quedarme aquí, con ellos, no quiero estar en la casa contigo, y no te preocupes, con el tiempo comprenderás, que quiero vivir con mis abuelos y no contigo, es mejor para los dos esta separación.

La pelirroja no siguió a su hijo, se quedó pegada al lugar donde estaba, se llevó la mano a la cara, y las lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas, no podía creer que Asher estuviese tan enfadado y decepcionado de ella, tanto que prefiriera quedarse con sus abuelos que volver a casa con ella.

—Deberías traerle más cosas, me dijo que si te era más fácil, podría darte una lista de lo que podrías traer primero, o que si no te enfadabas, podría decirle a Ron que lo acompañara para traer todas sus cosas.

Todas sus cosas –soltó incrédula.

—Bueno, terminaste con el hombre que quiere como a un padre, y ni siquiera lo tomaste en cuenta para tomar las decisiones –se burló el hombre.

—Dijiste que Asher podría volver a casa si terminaba con él, no estás siendo…

—No me culpes a mí, es él quien no quiere regresar, no yo, puedo obligarlo, pero no quiero que tus malos genes lo contaminen tan joven y haga algo como escaparse.

—Papá por favor, convéncelo de volver a casa –lo sujetó de los brazos.

—Dale tiempo, me encargaré de él.

Se zafó del agarre de su hija, le dedicó una mirada victoriosa; no importaba lo que había hecho, su padre era un hombre bastante inteligente, quería a Asher viviendo con él, y tenía un plan con un filo doble, algo que sin importar que hiciera ella, el pequeño rubio estuviera en la casa Weasley.

Cuando entró a la casa, su hijo no estaba en la parte de abajo; tragó saliva y sonrió a su madre que le miraba completamente confundida.

—Vas a dejarlo ¿verdad? –negó.

—No quiere ir conmigo, mamá.

—Es tu hijo, y tiene que hacer lo que tú dices, no hay mejor lugar para un hijo que estar junto a su madre.

—No siempre es así, Molly –interrumpió Arthur.

—Tú no sabes nada de hijos –bufó la mujer regordeta –sin importar nada, es la madre quien lleva al hijo en el vientre por nueve meses ¿no?

—Si no es que lo mata antes ¿verdad? –sonrió viendo a su hija.

—&—

«Cualquier cosa no dudes en llamarme».

Es lo que le había dicho a su madre antes de marcharse de la casa de sus padres hacía dos meses.

Asher no quería verla, no todavía; y su padre le había dejado en claro que sin Asher no era tan bien recibida como siempre pensó.

Su mirada se enfocó en la del hombre rubio y de ojos azules que estaba charlando con una atractiva mujer castaña que no conocía; los celos burbujearon en ella, más por la atención extrema que estaba recibiendo por parte de su ex novio.

Era la quinta vez que él la sujetaba del brazo, la tercera que la castaña se mordía el labio inferior y después le sonreía tan abiertamente, quería ir hasta ellos y decirle que se alejara de él, porque era de ella, y de nadie más.

—Vaya, vaya, si tus ojos fuesen un arma letal, Nott y esa tipa estarían muertos ahora mismo ¿no es así?

—Cállate –bufó enfadada.

—No comprendo la razón por la cual lo dejaste si claramente estás perdidamente loca por él.

—No es tu asunto, Malfoy, así que piérdete ¿quieres?

—Sólo quería ser de ayuda –se encogió de hombros –soy perfecto para todo, incluso siendo el tercero en discordia, pero –la sujetó del mentón –tendrás que sonreírme después de todo –le guiñó un ojo y caminó hasta la pareja que charlaba tranquilamente frente a ellos.

La mujer tenía una voz normal, su cabello castaño, rizado como si se tratase una enorme masa de algodón de azúcar marrón; se cruzó de brazos y sonrió encantado, aunque no lo estuviera.

—No lo sabía –admitió Theo.

—Pensé que eran pareja –informó ella.

—Bueno, solíamos serlo.

—Ron me dijo algo, pero…

—Tampoco comprendo que pudiese decir él.

—Fue a verme por una razón en particular, llegó desesperado a mi oficina, preguntando si su padre podía quitarle su hijo a su hermana.

Los dos rubios se quedaron completamente sorprendidos; observando a la mujer, eso explicaba a Draco la actitud tan iracunda de la pelirroja, nada parecía agradarle, nada parecía tranquilizarla, estaba alterada desde la primera hasta la última de sus células, y él lo sabía, mientras más obsesionada con la perfección de su aspecto, más alterada estaba.

—Pero… -intervino Theo –eso no es posible.

—Por todo lo que me contó y de lo que está al tanto –negó.

—Asher no permitirá…

—Por el momento el menor está viviendo en la casa de sus abuelos desde hace dos meses.

Theo observó a otro lado completamente enfadado, tratando de controlarse, pero no dijo nada, sólo apretó la quijada y observó a la mujer.

—Señorita Granger ¿Arthur Weasley puede quitarle al niño?

—Creo que lo que el señor Weasley está buscando es crear razones para pedir la custodia del niño, y si comprueba el hecho de que ella era una adicta, una alcohólica, lo más seguro es que no pueda mantener la custodia de su hijo, de ahí, a que el estado lo considere apto para quedarse con el niño –se encogió de hombros –Asher podría ir a un orfanato o a un hogar sustituto mientras todo se arregla.

—Pero ella ha dejado todo eso en el pasado, tiene nueve-diez años sobria –intervino Malfoy.

—Pues esperemos que las cosas se mantengan en ese camino, lo que su padre está intentando es desacreditarla por cualquier medio.

—Escuche… Granger ¿puedo hablar con usted un momento? Un café tal vez –sonrió Draco.

—Ah –hizo una mueca.

—Cosas de trabajo, nada personal.

—De acuerdo.

Theo caminó hacia la pelirroja que movía furiosa la cuchara en su té, hacía unos segundos que había quitado su vista de él y la castaña, y por extraño que sonara, le gustaba saber que verlo interactuar con otra mujer, provocaba celos en ella.

— ¿Cuándo ibas a decirme que Asher no está viviendo contigo?

—Cuando eso te concerniera –le sonrió enfadada.

—Algo muy en serio tuvo que pasar para que Asher tenga dos meses viviendo con tu padre y tú no hagas nada –soltó enfadado.

—No sé cómo te enteraste –frunció el ceño.

—Esa mujer –elevó las cejas –trabaja para el estado, trabajadora social –el rostro de Ginny perdió todo color y la taza resbaló de su mano cayendo al piso rociando el líquido y rompiendo la cerámica al chocar contra el piso en muchos fragmentos.

—Él no puede estarme haciendo esto –soltó fuera de sí.

—Ginny –la sujetó de los brazos –todo estará bien, no van a quitarte a Ash.

—Tu no lo entiendes –su respiración se agitó –si mi padre hace esto, si él se atreve –sus ojos se abrieron como plato y se llenaron de lágrimas –si él se entera…

—Ginny ¿enterarse de qué? –la observó confundido.

—Si él se entera, él no puede.

—Me estás asustando –la sacudió para que entrara en razón, no quería abofetearla, pero si seguía por ese camino, no le quedaría de otra.

—Tengo que irme –se soltó con dificultad –tengo cosas que hacer.

—No hagas nada estúpido –suplicó Theo.

—No te preocupes, estoy bien.

—Estás alterada y tienes ojos de loca, Ginevra.

—Estoy bien –le sonrió.

—Déjame llevarte.

—Me llevará el chofer de Draco –sonrió –tengo que hacerme cargo de unos mandatos de Harry, tiene que ser su gran noche.

—Ahora le haces los eventos personales –le otorgó una sonrisa burlona –la gran noche de Harry, significa que perderá su inocencia.

—Eres un tonto –se acercó a él dispuesta a besarlo, pero se alejó, no quería darle la última razón a su padre para quitarle a Ash.

El chofer manejó tan rápido como el tráfico se lo permitió, ella no dijo nada; tenía que esperar un poco para poder despejarse.

La bodega estaba completamente vacía, le dijo al hombre que se retirara, por si Draco lo ocupaba, así que así lo hizo.

Las manos le temblaron, observando el número, no muy convencida de querer marcarlo, pero no tenía otra opción.

Sus terminaciones nerviosas cada vez se alteraban más ante la espera de que ese alguien levantara el teléfono al otro lado.

—Si estás llamando significa que algo muy jodido está pasando.

—Necesito tu ayuda.

—Mi ayuda, la última vez que nos vimos me dejaste muy en claro que no ocuparías nada de mí, no de nuevo, dime, preciosa ¿nueva dosis?

—Necesito verte.

—Si no vas a comprar lo que vendo, o no ofertarás tus viejos servicios, no tenemos nada por lo cual vernos ¿lo sabes?

—Por favor, es sobre Asher.

—Asher; no sé de qué me hables.

—Sabes perfectamente de lo que hablo –soltó histérica.

—Los encontró.

—No, aún no, pero lo hará, y no quiero.

—Ginevra ¿qué es lo que está ocurriendo?

—Mi padre quiere quitarme a Asher, de modo legal.

—Me costó demasiado hacerle creer que tú y el bastardo murieron como para que ahora por un asunto legal te encuentre ¿te has vuelto loca? Déjale a tu padre quedarse con ese niño de forma extra oficial.

—Tengo dos meses sin verlo, pero mi padre planea hacerlo a la fuerza, no quiero que sepa…

—No señora, ya le he dicho que aquí no es una empresa de control de plaga.

—Está ahí –su voz tembló.

—Va a tener que deshacerse de la cría de ese animal usted sola.

—No.

—Lo mejor para evitar plagas, es matar a las crías, no sólo a los padres, no sé mucho del tema, pero hágalo, aunque tenga miedo –colgó.

Se sostuvo de una de las cajas frente a ella, todo su cuerpo estaba temblando ¿cómo es que iba a solucionar eso? La única persona que había querido ayudarle, se acababa de negar.

Era una estúpida; eso era, y jamás cambiaría.

—Dime por favor que vas a ayudarme –soltó histérica contestando el teléfono.

—Ayudarte ¿en qué? –la voz de Draco fue un poco confusa.

—En nada, lo siento, no me fijé en quien llamaba, te confundí con alguien más.

—Con Nott ¿no es cierto?

—Desde luego que no, él sonido de llamada de Theo es el único diferente, bueno, el de él y el de mi hijo.

—Gracias por decirme que no soy tan especial como pensé –soltó burlón.

—Ya ¿Qué es lo que quieres?

—El chofer me dijo que te llevó a una bodega ¿Qué es lo que está ocurriendo contigo?

—Nada de lo que te importe, y si no te molesta, estoy esperando una llamada importante.

No quitó la vista del aparato; no había sonado ni una vez, negó, mordiéndose la uña, levantó la vista y sus ojos derramaron lágrimas cuando el timbre sonó.

Sus manos seguían temblando, le costó un poco distinguir a quien estaba afuera de su puerta a causa de las lágrimas.

—Pensé que estarías mejor –soltó Ron preocupado.

—Hace dos meses que no veo a mi hijo ¿cómo crees que estaría? –Se alejó enfadada –dime ¿cómo está?

—Mejor que tu –se encogió de hombros –al menos él come por obligación, y porque es tan testarudo como tú, y para fingir que ha sido su mejor idea el quedarse en casa, pronto sucumbirá.

—Pero mi padre no –soltó –Theo ya me dijo –se cruzó de brazos.

—Tengo que decirte que mi padre ha comenzado a creer que la mejor forma de que Asher esté seguro, es saber qué clase de sangre corre completa la que corre por su torrente sanguíneo, sabes lo que significa.

La mujer parpadeó intentando de contener el llanto.

—Por el pánico de tu rostro creo que sí –se cruzó de brazos –Gin ¿tanto miedo le tienes al padre de Asher? Ese Diggory sí que tiene que ser…

—Es mejor que te vayas y me dejes sola.

—Ginny, no creo que sea la mejor idea dejarte sola.

—Por favor Ron, necesito estar sola para pensar mejor las cosas.

—Acudí con una trabajadora del Estado –soltó –está haciendo todo por ayudarte, así que si se acerca a ti, es mejor que cooperes.

—Sí, sí, lo haré, ahora vete –suplicó.

—Estaré pendiente de ti –besó la frente de su hermana y salió.

—&—

Los flashes dejaban ciegos a todos los que caminaban por la lujosa alfombra roja, sin duda Harry Potter sabía cómo hacer que la prensa se volviera loca, y es que ni siquiera había salido del año sabático, se las había arreglado bastante bien para que nadie lo encontrara en sus vacaciones de descanso; pero su regreso a Inglaterra, a Londres, específicamente estaba rompiendo con los rumores, los chismes, con todo.

Draco sonrió para las cámaras, sabía porque estaba ahí, y la razón era la pelirroja a unos pasos detrás de él, perdida en su mundo desde hacía un par de días, se giró hasta ella; dándole la espalda a todos.

—No estás feliz, es extraño, si no me querías aquí, no me hubieses invitado –soltó.

—Harry dijo que quería que invitara a las grandes estrellas, eso te incluye –él sonrió socarrón –sólo porque trabajo para ti –soltó haciendo que él pusiera los ojos en blanco.

—Di lo que quieras –acercó su rostro un poco al de ella –poner celoso a Nott podría ayudarte a volver con él.

—Sí, pero no lo pones celoso –hizo una mueca de pena y le arregló el cabello –así pensarán que sólo trabajo para ti, ahora avanza –le hizo una seña, Draco negó pero le hizo caso.

Se giró cuando las chicas comenzaron a gritar como locas desesperadas, y la prensa dejó de prestar atención a cualquier otro famoso para dirigirse al inicio de la alfombra; Draco lo observó a lo lejos, no pudo verlo muy bien, pero supo que el varón de cabello azabache y vestido casualmente era el famoso Harry Potter.

Frunció los labios y su sangre hirvió cuando éste se giró, sujetó la cintura de la pelirroja y posó para las fotos, dejando de lado a la alta y escultural chica de cabello azabache, que le miraba de manera colérica.

Por un momento su mirada chocó con la de él, y le dedicó una sonrisa coqueta; Draco le regresó el gesto, salvo que fue una mueca arrogante, sabía que la conocía, por supuesto, pensó.

Alta, de cuerpo escultural, su vista viajó por toda ella de arriba abajo, de abajo a arriba, de un lado a otro, nunca se fijaba en los demás, pero era una mujer atractiva, y se le hacía familiar, eso significaba que en su momento debió llamar su atención.

Sonrió divertido; claro que la conocía, pero la última vez que había tenido el disgusto de verla, no lucía para nada de esa forma, o posiblemente no la habría rechazado de la manera en la que lo hizo, no podía estar tan equivocado respecto a quien era la acompañante de Potter sin duda.

Era Pansy Parkinson.


Casi no hago ésto (tomar la parte de abajo para colocar algo, a menos que sea una aclaración de algo que va en la historia y para no spoilear el capítulo lo coloco abajo; ésta ocasión no es algo relacionado al fic (no del todo).

Querida/o An:

Lamento mucho que tengas esa opinión respecto a mí; sobretodo, por el hecho de que ni siquiera nos conocemos. Me hubiese gustado que tu crítica la dirigieras a mí de una manera más personal y privada, o por lo menos de una forma en la que pudiese contestar sin poner en evidencia que te has tomado la molestia de dejar un review anónimo en todas mis historias y en las adaptaciones que hago; no, no borré tus comentarios, así como no elimino NINGUNO de los otros reviews que llegan con su crítica, ya sea constructiva o destructiva; porque primero que nada, respeto la libertad de expresión que tienen todos, así como a ti, y posiblemente a muchos más mis historias pudiesen parecer o sean de las peores que hay en el mundo de los fanfics, hay posiblemente unos pocos o muchos, a quienes les guste lo que escribo; y disculpa si el hecho de que prefiera enfocarme en las personas que de alguna manera se sientan identificadas, les agrade, distraiga o por un momento les haga olvidar que en el mundo real están pasando cosas completamente espantosas, te parece una actitud arrogante, patética, oportunista y soberbia, jamás me he considerado una excelente escritora, escribo desde hace más de diez años lo que me gusta, y para nada me siento una visionaria de los fics; tampoco creo haber sido parida por Dios, de lo contrario no estaría escribiendo fics, sería líder de alguna secta o lo que se supone que tiene que hacer alguien parido por Dios; no me dedico a hacer adaptaciones porque considere que mis historias son tan malas que merezca robar crédito de alguien, sino porque admiro tanto el trabajo de alguien y si ese alguien me ha dado la oportunidad de adaptar DOS de sus historias (porque van conectadas, no son independientes una de la otra) lo aprovecharé, porque sí, las escribió una de mis fickers favoritas, jamás he presumido el hecho de tener 100 historias escritas a la vez, al menos no de manera pública (que yo recuerde) porque no son tantas. También sé que la calidad no es cantidad, y soy consiente de ellos; ¿Que no apoye recomendando las historias de escritoras novatas que recurren a mi en busca de ayuda es lo más soberbio? Eso es una clara muestra de que no me conoces, he recomendado todos los fics que me han dicho o me han pedido leer; pero no soy NADIE para obligar a las demás personas a que lean las historias; las agreguen a sus favoritos y le juren lealtad a un ficker, te lo digo de nuevo; no fui parida por Dios, por lo tanto es algo fuera de mis capacidades como simple mortal; que sólo tenga pocas historias agregadas a favoritos ¿por eso soy arrogante? Sigo bastantes historias, cuando las sigo las comento FIELMENTE; dejo review capítulo tras capítulo, así llegue a perderme actualizaciones, me pongo al corriente con los que sigo, soy una persona normal, por lo tanto, pueden agradarme fics, pueden gustarme fics, y puedo AMAR fics; eso no es algo exclusivo de alguien, y no creo que eso me haga hipócrita ¿o sí? y eso de que sólo agrego a mis favoritos las historias de mis "amiguitas"; permiteme aclarar algo, que tenga la fortuna y la suerte de poder hablar o llevarme bien con las personas a quienes admiro y que les hable, no hace que yo sea amiga de esas autoras (no digo que lo sea o no lo sea, sólo digo que no hay que confundir amabilidad con amistad).

"Hablemos personas que escribimos mejor que tú y no tenemos un mínimo de reconocimiento".

Voy a decirte algo; llegar a tener un poco de reconocimiento es algo que cuesta demasiado, si tu escribes, publicas y no tienes el éxito que esperabas, bueno, es normal, no todos tenemos la oportunidad de volvernos mega famosos con sólo publicar un capítulo, nos toma AÑOS en el mejor de los casos, la cosa está en la perseverancia; yo me esfuerzo en lo que hago; me costó mis buenos años llegar a las personas que me leen ahora; y si siguen a mi lado, es porque les respeto de verdad; por eso como ellos se toman tiempo de sus ocupadas vidas, yo tomo tiempo de mi ocupada vida para poder actualizar seguido; si se quiere ser escritor/ficker se tiene que tener en mente que hay cosas que se tienen que sacrificar; mi amor por la escritura ha sobrevivido a la secundaria, a la preparatoria, a la universidad y actualmente al trabajo, he sacrificado horas de sueño, salidas con amigos, con familia, vacaciones, tiempo libre que he podido pasar mirando una hormiga "robar migas de pan" por dedicar esos a veces cinco minutos de estirar las piernas para poder avanzar algo y actualizar, yo siempre he dicho que la constancia es lo que ayuda a un ficker a llegar poco a poco al lugar donde quiere, además escribo porque me gusta, no porque quiera jugarle a ser la nueva J.K. (porque sé que eso es imposible) y bueno no esperes publicar, tener millones de seguidores y comentarios, y perderte en la nada sólo para volver con algo y desaparecer; la gente que te lee merece todo tu respeto, y lo digo en serio, yo dejo de seguir historias, en el momento en que tengo que releer el capítulo pasado para entender el nuevo capítulo, en ese momento sé, que en algún momento, perderé el interés, porque si tienes que suplicar por actualizaciones, bueno, no es lo mío.

No voy a decir nada más al respecto; sólo voy a decirte que si acudiste a mí de alguna forma, y no encontraste el apoyo que necesitabas, lo siento mucho.