Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
¡Hola! Bueno, aquí estoy, como cada sábado desde hace algunos xD muchas gracias por el apoyo que le dan a la historia, significa mucho, quiero que sepan que no importa cuan perdida se vea la posibilidad del Drinny, la hay, la habrá, será, es firme, no hay posibilidad de cambio, Draco y Ginny, será el canon de esta historia, jajaja, eso sonó extraño, pero bueno, sólo quiero que lo sepan, les dejaré leer, así que gracias por todo.
Por cierto; cualquier error, no duden en hacérmelo saber, lo arreglaré.
La mirada de Draco estaba perdida en algún punto; seguía viendo hacia la ciudad, desde el mismo punto en el sofá donde se había sentado hacía media hora, dispuesto a develar todo su pasado, a un niño que apenas conocía, no tenía por qué hacerlo, decirle todo su pasado, hacerlo, sería sinónimo de debilidad.
—Te has dado cuenta de que no has dicho nada ¿no es cierto? –Habló el niño –y por esa expresión dura en tu rostro, supongo que no lo harás.
—Bueno, me gusta mantener mis asuntos privados, para ser honestos, decirte a ti todo eso, te dará una ventaja.
— ¿Y para qué la querría? –Se mofó el niño –no es como si a mi edad pudiese chantajearte ¿con qué lo haría? ¿Qué me compres un carro de helados? –sonrió –mi madre me enviaría a regresarlo tan rápido como lo viese, sin duda me hace preguntarme con qué clase de personas te has tenido que relacionar en todos estos años.
—Bien, conocí a tu madre en Abril del 2001 –habló como si nada –en un festival, aquí en Londres, la muy atrevida, se había colado a bambalinas, así que me la encontré, y en lugar de hablar a seguridad, le di un recorrido.
—No suena para nada a ti.
— ¿Tú qué sabes de mí? –frunció el ceño.
—Que eres un adulto, pero no siempre te comportas como tal, que odias leer, y que la televisión te da una extraña satisfacción de poder, que te crees el mejor cantante que hubiese pisado el mundo, pero tus letras carecen de sentido, tus fans siempre son jóvenes, no mayores, eso significa que se dejan ir por tu físico, más que por lo que cantas.
—Tú suenas muy listillo –soltó enfadado.
—Lo dijo Theo una vez.
—Así que sólo repites lo que escuchas.
—No tanto así, en ese festival pude presenciarlo, la mayoría eran jóvenes, mi madre era la única mujer madura presenciando el evento –se encogió de hombros.
—Y eso porque trabajaba para mí ¿no es cierto?
—Sí –aceptó –ahora, no quiero que me digas que se conocieron en 2001, quiero que me digas ¿cómo es que se hicieron amigos? Y porqué para ella es como si eso ya no existiera.
—Nos hicimos amigos porque yo no tenía nada más interesante que hacer, que intentar hacer que consiguiera su sueño –observó a Ash –pero aun así, no conseguí que conociera a su banda favorita, charlamos un poco sobre a lo que le gustaría dedicarse, así que le dije que la mejor forma de conocer artistas, era trabajar con uno, así que la invité, a unirse a mi gira por Reino Unido, ella se encargó de conseguir el permiso de tus abuelos, y me acompañó de gira.
—Eso es todo –gruñó el niño –sólo te odia porque sí.
—Me odia porque la corrí, al final, me aburrí de ella, y de cómo funcionaban las cosas con ella, así que le dije que no la ocuparía más.
— ¿Eso fue cuando? ¿Trabajaba para ti cuando se embarazó de mí?
—No.
Draco se quedó callado, sabía porque Asher quería saber todo eso, con la situación actual, posiblemente se estaba debatiendo si irse con su padre o quedarse con la mujer que todo este tiempo ha visto como madre, y él tenía la oportunidad de influenciar en la decisión que el niño pudiese tomar, sólo tenía que elegir muy bien que contarle, y qué no.
—Pero…
—Me imagino que ya conocía a tu padre cuando yo la corrí –musitó –tu madre no se iría con el primer hombre que le hablara bonito, ya viste, esperó bastante tiempo, en aceptar a Theo.
—Bueno, pero Theo es un tipo genial, si pudiese, le pediría que me reconociera, así nos libraríamos de todo esto ¿no?
—No lo sé, pero lo prefieres a él sobre tu verdadero padre –lo observó.
—Bueno, Theo siempre ha estado para mí en los momentos más difíciles, fue el que me ayudó a convencer a mi madre de que me dejara entrar a una escuela común, odiaba los tutores, quería ser un niño normal.
— ¿Ahora lo eres? –Ash asintió -¿y eres feliz con eso?
—Yo sólo sé que odio vivir encerrado, el mundo de la fama se ve bien, cuando no estás viviendo en eso todos los días de tu vida.
—Me gusta la fama, y todo lo que implica.
—La falsedad que hay detrás de cada prenda de vestir, la envidia y todo eso, no es lo mío –se encogió de hombros.
Draco le otorgó una sonrisa torcida, a veces, olvidaba que Asher apenas era un niño, le agradaba, porque a pesar de todo lo malo que le estaba pasando en esos momentos, intentaba mantenerse tranquilo, siempre queriendo lo mejor, pensando con la cabeza fría, e investigando por su cuenta, que clase de mujer era en realidad quien lo había "robado" de sus padres.
La charla entre los dos rubios se extendió, tranquilamente, mientras Draco le contaba todos los detalles sanos de Ginevra y lo que había pasado entre ellos, omitiendo deliberadamente que habían tenido una relación amorosa, que la había embarazado y pedido que asesinara a ese ser que crecía en ella.
Si Asher se enteraba, de que Ginevra había sido capaz de asesinar a su propio hijo, posiblemente terminaría yendo con Oliver, y no permitiría eso, haría todo lo posible, todo lo que estuviese en sus manos para mandar en lo que él consideraba la dirección correcta.
— ¿Y cuándo te diste cuenta de que estabas enamorado de ella? –la vista de Draco se desvió hasta el niño, que elevó las cejas aguardando la respuesta.
—Yo no dije que me enamoré de ella –contestó.
—Pero lo estás ahora, significa que te enamoraste de ella antes ¿no?
—No en realidad, sólo me gusta tu madre –se encogió de hombros.
—Por eso le escribes canciones de lo fácil que es amarla ¿no?
—Yo no dije que eran para ella –soltó frunciendo el ceño.
—Pero lo son ¿no?
—Sí –aceptó.
—Deberías intentarlo, escribirle como te sentías con ella antes de que yo llegara a la vida, ya sabes, así tal vez, ya no estaría tan enojada.
Draco guardó silencio, tal vez no era una locura como sonaba, podía intentarlo, tenía muchas cosas que decirle, y que ella simplemente no quería escuchar, si lo plasmaba todo eso, en una canción, tendría que, después de todo, la mayoría de las personas dicen que los artistas son los más grandes mentirosos, capaces de plasmar sentimientos que a veces no sienten, o cubriendo con algo sin importancia algo que lo significa todo.
Gruñó cuando su teléfono comenzó a sonar; observó la pantalla, pero prefirió ignorar la llamada de Pansy, no tenía ganas de charlar con ella.
—No es tan mala idea –admitió –si quisiera decirle algo importante realmente.
—Bueno, es tu damisela en peligro, a la que siempre rescatarás –sonrió el niño –y lo has demostrado, siempre que hay algo mal con nosotros, eres el primero o segundo en aparecer, sólo tú y Theo están ahí, o te sientes igual que él al respecto de mi madre, o simplemente estás intentando lavar tus culpas.
—Te crees que lo sabes todo, sólo porque lees mucho.
—Yo no creo que lo sé todo, y sí, leo mucho, pero porque me gusta leer personajes valientes e increíbles –sonrió.
La vista del varón fue de nuevo al celular, Pansy de nuevo. —Eso dices, finges humildad cuando no la tienes.
—Eso suena más a ti, que a mí –la mirada azul de Asher se posó en el celular, que sonaba por quinta vez –deberías contestar.
—Es la novia de tu tío Ron –soltó.
— ¿La señorita Granger? –cuestionó.
—No, Parkinson.
—Ella no es la novia de mi tío –soltó frunciendo el ceño –y contesta, o no dejará de insistir.
—Bien, papá –bufó Draco y tomó el teléfono –dime ¿qué quieres?
—Por fin contestas el maldito teléfono.
—Sí, deja de insultar al aparato, ha sido mi decisión ignorarte.
—Lo supuse, pero como soy una buena persona, se supone –se burló –te hablo para informarte que –hizo una pausa, ya que había un gran alboroto donde estaba.
— ¿Qué es todo eso? –frunció el ceño.
—Tu amada Ginevra que está a punto de volverse loca.
— ¿Ocurre algo?
—Bueno, creo que complicó un poco su asunto –gruñó –fue a gritarle a Oliver, y lo golpeó un par de veces ¿cómo puede gustarte la salvaje?
— ¿Por qué lo hizo? –cuestionó Draco poniéndose de pie y alejándose de Asher.
—Asher no aparece –el corazón del rubio latió fuertemente y giró para observar al niño que estaba sentado tranquilamente, para después observar el reloj.
—Ajá ¿Y?
—Ella asegura haberlo dejado en la escuela, pero la profesora jura que el niño jamás entró, así que, atando los hilos, sólo hay una persona que podría haber logrado eso ¿quién vino a tu cabeza?
— ¿Y qué importa quién? –gruñó.
—Ginevra lo acusa de haberse llevado al niño, es obvio que Oliver lo niega.
— ¿Y tú que crees? –cuestionó.
— ¿Recuerdas que ya intentó sacar a un niño del país? –El corazón de Draco se agitó de nuevo, al recordar la información -¿sabes por qué lo hizo?
—Desde luego que lo sé –el rubio no podía verla, pero podía saber que estaba sonriendo burlonamente –no llegó a Asher a la primera, buscó a todos los niños nacidos en las fechas que su hijo, por todo el país dime ¿pensaste que era un pedófilo sin sentimientos?
—Pásamela –ordenó.
—Bien.
La mirada del hombre no se despegó del niño, que en ese momento estaba bebiendo de lo que Draco le había ofrecido, la persona al otro lado de la línea le tardó en contestar, lo primero que escuchó fue como claramente Theo le pedía que se tranquilizara un poco, que lo encontrarían.
—Tienes que hacerle caso –habló cuando supo que ella lo escuchaba.
— ¿Cómo es que también pides que me calme? –Soltó desesperada –es que ¿has visto la hora? Es demasiado tarde y Ash no aparece –Draco cerró los ojos, sintiéndose culpable, ni siquiera se había percatado en qué momento el sol se había ocultado, Ash tenía más de doce horas ahí con él, y nunca se le ocurrió avisarle a Ginny.
—Porque tienes que controlarte ¿es acaso que quieres que Wood gane? –Soltó –si es así, mejor deja que se lo lleve y no pierdas el maldito tiempo –bufó.
—Vete al demonio –le colgó.
Suspiró, intentando controlar su temperamento, marcó de nuevo a Pansy pero ya no le contestó, pudo haberse detenido y marcado a cada uno de ellos, pero prefirió ahorrar tiempo, así que regresó hasta el niño, sujetó sus cosas y con un movimiento de cabeza le indicó que era tiempo de irse, Ash se levantó, entendiendo la conducta del hombre, sin tener que preguntar.
—&—
El trayecto había sido en completo silencio, bueno, al menos entre ellos, porque el pequeño rubio, iba jugando con las estaciones, después de quitar la que había calificado como "espantosa música" que él escuchaba, Draco odiaba todo lo referente a su padre y lo que él representaba en sus recuerdos, pero lo único que seguía, era el mismo gusto en música, tanto Lucius Malfoy, como Draco, preferían la música clásica.
Draco se perdió en el sonido de la música, el sonido tranquilo de las guitarras que no tardó en dar paso a la voz del cantante.
Fate Lies ahead
Like the Sun will Rise
The Light has been gone
Far too long from your eyes.
No tardó mucho en reconocer la voz del hombre que estaba cantando, su vista fue de forma disimulada hasta el niño, que iba en el asiento trasero —Porque era más seguro, según lo que su madre siempre decía— estaba cantando, así que no podía estar demasiado equivocado, por el contrario, estaba más que acertado.
But you never changed, never
Played your part
You have erased all the fear
From your heart
Se detuvo en el semáforo, recargando su brazo derecho en la ventanilla del auto que iba abajo, mientras sus dedos golpeaban suavemente el volante, sin saber exactamente que esperaba, que se terminara la maldita tortura de la voz masculina, o que la luz cambiara para poder avanzar, quizá, si avanzaba rápido, el tiempo caminaría a la misma velocidad y no tendría que escuchar más esa tortura.
And tried to forget
Intento distraerse en cualquier cosa, mientras tenía que estar ahí, esperando por avanzar, luchando con las ganas de cambiar de estación, tenía mala suerte, jamás los escuchaba en la radio, ¿Por qué tenía que escucharlos en ese momento? Precisamente con alguien que al parecer, los escuchaba, cambiar o apagar, sin duda ocasionaría un mar de preguntas, y ese niño no se estaría satisfecho con un "no me gusta esa clase de música"; lo sabía, ya había contado gran parte de su pasado, como para que aparte, no lo creyera.
The light in your eyes keeps
Fading out
The Night's falling deeper
In the heart
Hiding the truth and
Crashing down
My baby's a dancer in the dark
El golpeteo de sus dedos sobre el volante fue más rápido y ruidoso, mostrando la desesperación que sentía en momentos así, la última vez que había escuchado algo de ese hombre o su voz, había sido cuando había regresado a Londres, antes de firmar su sentencia definitiva de cinco años de estadía en Inglaterra, pensó que ya no volvería a escucharlos, en América, rara la vez lo tocaban en la radio, bueno, no era gran fan del radio, así que no podía saberlo, allá hacía su voluntad, y no la del niño cantando en la parte trasera.
You've seen it all
You don't mind going blind
You've seen it all
All the wonders of Life
La voz de Asher se elevó un poco más, mientras cantaba animadamente la canción, posiblemente ni siquiera se había dado cuenta de lo incómodo que era para él, y lo mucho que quería decirle que se callara la maldita boca, tenía que recordarle tanto a ella, posiblemente, por eso, aun aceptaba que el niño acudiera a él, en lugar de a otros, porque le recordaba tanto a Ginevra.
Run to your boy,
Don't conceal your scars
Run to your boy;
Let him feel your love
Sí, odiaba la forma en la que algo tan pequeño y banal, le recordaba demasiado a ella, y más, podía ver la razón por la que ese tipo le gustaba tanto, con tan sólo escuchar la letra, a pesar de que se negaba a ello, era algo que no podía evitar, seguía taladrándole la mente, la forma en la que sin quererlo, le recordaba a ella ¿por qué? ¿Por qué no simplemente salía de su cabeza?
Before it's too late
Apretó el acelerador en cuanto vio que pudo hacerlo, sólo escuchó a Ash quejarse por la brusquedad del acelere del auto, pero no se disculpó, mientras más rápido avanzara, más rápido sentiría el viento en el rostro y lo relajaría, no podía creer lo fácil que una canción podía ponerlo de malas, bueno, no era una canción cualquiera, no era un cantante cualquiera, era, la voz masculina más perfecta del mundo, según las palabras de Ginevra Weasley.
The light in your eyes keeps
Fading out
The Night's falling deeper
In the heart
Hiding the truth and
Crashing down
My baby's a dancer in the dark
Suspiró ¿cuánto más podía durar esa tortura? No podía recordar la última vez que se había puesto de esa forma, no podía evitar sentirse identificado con lo que ese tipo cantaba ¿Por qué?
Your sight in dying but you keep
On trying to save your boy
You keep on lying but your false
Illusions will be destroyed
La parte rápida de la canción comenzó a sonar, y con sus palabras, esa sensación, como si alguien estuviese claramente adivinando el destino de Ginny en una letra de canción, y no quería, no quería que esas palabras se volvieran en el futuro de Ginevra.
—Draco –la voz de Ash sonó un poco sobre la voz del hombre, que seguía cantando algo no tan bueno para el varón, que aceleró aún más.
You heard it calling, but you
Turned your face never
Played your part
You heard it singing but you
Danced away like a falling star
—Draco, vas a matarnos –escuchó a Ash, justo cuando el hombre dejó de cantar para dar paso a la música final de la canción, frenó a centímetros del automóvil frente a ellos que se detuvo inesperadamente.
Dancer in the Dark
Dancer in the Dark
Dancer in the Dark
Dancer in the Dark
—No era mi intención matarte –soltó cuando estuvieron cerca de la casa de Ginevra.
—No hubiese sido nada grave, si hubieses contestado a una de las veinte veces que te llamé –gruñó el rubio que bajó del auto –gracias por traerme, por cierto.
—Voy a ir contigo –sacó la llave del interruptor, y salió, observó a Ash.
—Es la banda que a mi mamá le gusta, supongo que los conoces ¿no? –sonrió.
—Desgraciadamente, y no sé qué puede gustarle a tu madre de ellos.
—Yo tampoco, porque se derrite cada que les ve en televisión –se encogió de hombros –y bueno, sus canciones son buenas –justificó el niño –mi madre tiene la tonta idea de que el vocalista se inspira en su vida para escribir sus canciones.
—La mayoría de las fanáticas piensan eso –contestó grosero.
—Esa es la magia de la buena música, supongo, que la gente recuerde algo de sus vidas, que le den diferentes significados, a un solo sentimiento.
— ¿Quién lo dijo? –cuestionó con una sonrisa torcida.
—Mi madre –aceptó y cruzaron la calle.
Asher cantaba alegremente la canción que habían estado escuchando antes de que casi chocaran por la idiotez de Draco, por fortuna, parecía que no diría nada a Ginevra sobre el incidente, y si no lo hacía, sin duda, lo agradecería profundamente, ya que no quería ni imaginar cómo estaría de histérica en cuanto llegaran, Ash subió alegre por las escaleras, aun cantando el coro de la canción, haciendo que el estómago de Draco pesara cada vez más con desagrado.
—Vaya, parece que mamá montó una fiesta ahora que no estaba –sonrió Ash, buscó entre sus bolsillos y sacó las llaves, la puerta se abrió, provocando que en el interior hubiera un silencio extremo, a comparación de hacía cinco segundos atrás, así que Ash observó a Draco desconcertado antes de entrar.
Draco cerró la puerta, cuando todos lo ignoraron, la pelirroja corrió hasta su hijo, abrazándolo fuertemente, logrando que se quejara por la fuerza que estaba empleando, tenía los ojos hinchados, y los labios le temblaban un poco, acarició el rostro de su hijo, y su mirada se volvió furiosa, cuando se topó con la del rubio en la puerta.
—Ve a tu cuarto –ordenó.
—Pero mamá…
—Ahora mismo, Asher Weasley –ordenó en un tono que hizo que su hijo no repelara más y avanzara de forma rápida, le echó una mirada de enorme disculpa a Draco y se perdió de vista.
Nadie dijo nada, salvo Nott, que sujetó la mano de Ginevra, Malfoy sonrió de lado, haciendo que la pelirroja perdiera la poca serenidad que el apretón de su novio había logrado otorgarle, así que avanzó con grandes zancadas por el lugar, para quedar frente a él.
—Supongo que agrade…
La bofetada resonó en todo el pequeño apartamento, Nott, Potter y Parkinson se observaron entre sí, y se alejaron para darle más privacidad, la mejilla de Draco ardía, demasiado, y de inmediato sintió como le punzaba, frunció el ceño como acto reflejo, y su mueca de desagrado llenó su normalmente impasible gesto.
—No te vuelvas a acercar a mi hijo –soltó furiosa.
—Gracias Draco, por ser tú con quien estaba y no con su verdadero padre, sería mejor –la sujetó de la muñeca, completamente furioso.
—Aléjate, de mi hijo –repitió enfadada.
—Eso tienes que decírselo a él, no a mí, yo no fui y lo saque de la escuela, él llegó a mi apartamento, y agradece que no lo eché a la maldita calle, o hablé con Granger, para que fuera por él, y hubiese una gran mancha más en tu maldito expediente ¿eso es lo que quieres que haga? Lo haré la próxima vez –la soltó bruscamente.
—Puedes hacer lo que se te dé la gana, hablar con Granger, hablar con Wood, hablar con la misma Reina si es lo que quieres –bufó –y agradece, que no le hablé a la maldita policía –bramó.
—Oh, no, verás, estoy tan agradecido –soltó con sarcasmo –pero ya que has dado la opción, lo haré yo, la próxima vez que tu hijo aparezca por mi apartamento, tal vez no eres la mejor madre del mundo ¿no lo has pensado? –se burló –ni todo el lío que te has creado al robártelo –Ginny retrocedió –madre no es la que lo tiene –le recordó –sino quien le cuida y los educa –sonrió enfadado –pues de ninguna has sido buena, porque prefiere a un maldito extraño al que le importa una mierda, lo que le pase, que a su propia disque madre, que hizo de todo, porque supongo que robarlo no fue tan fácil ¿eh? –elevó las cejas.
—Eres un maldito –soltó una risita enfadada –puedes decir lo que quieras, sólo escucha esto, cuando recapacites lo que dijiste esta noche, no esperes que rememorando el pasado harás que te lo perdone, jamás, voy a perdonarte esto.
—Pues no lo hagas, estoy harto, harto de ti, de tu hijo, de tus malditos problemas, intenta solucionarlos, espero que tu hijo robado no termine odiándote, cuando se entere de que lo robaste a él, intentando redimirte por tu hijo muerto, no, por el hijo que deliberadamente, decidiste matar.
La sujetó antes de que lo abofeteara de nuevo, con una sonrisa triunfal en el rostro, sintiéndose completamente satisfecho por haberla herido y humillando, echándole en cara todo lo que ni siquiera creía.
La sonrisa se borró de sus labios cuando sintió la pierna de la mujer entre las de él, todo en su cerebro se borró en ese momento, imaginando que así pasaría con las cosas cuando se les reiniciaba o reseteaba, su rostro su puso rojo, y le costó respirar, terminando hincado sobre el suelo, con ambas manos sujetándose su miembro dolorido.
—Largo de mi casa –ordenó la pelirroja, mientras abría la puerta.
El rubio le dedicó una mirada llena de furia, cuando para más humillación, tuvo que salir arrastrándose de ese lugar, se recargó en la pared cuando la puerta se cerró con un fuerte golpe, se quejó audiblemente cuando se encontró solo.
—Joder –soltó, unas octavas más arriba de lo normal.
La mirada de todos se puso sobre ella cuando se reunió con los demás adultos del lugar, ninguno dijo nada, aun sorprendidos por su actitud tan furiosa, posiblemente Draco no era tan inocente como pensaban, pero tampoco tan culpable, después de todo, había sido la misma Ginevra quien no le había dejado decir que Ash estaba con él, había arrojado el celular de Pansy contra la barda después de colgar con Malfoy.
—Eso sí que fue un espectáculo –soltó Pansy divertida –pero ya que tu hijo ha llegado, me iré.
—Yo te llevo –se apresuró Harry.
—No te preocupes, Potter, traje mi auto, además, tengo una cita.
— ¿A las doce de la madrugada? –cuestionó en un tono severo.
—La noche es joven, y contrario de Ash, yo no tengo horario de llegada, mi madre no se pondrá histérica –le guiñó un ojo a Ginny, que sonrió por primera vez en horas.
— ¿Con quién vas a salir? –cuestionó Theo.
—Alto, pelirrojo y atractivo.
— ¿Ron? –hizo una mueca de desagrado Ginny.
—Es tu hermano, no el mío –se encogió de hombros –espero que la próxima vez que me hables, no sea una situación así, cuñada.
Pansy salió del lugar, dejando a Harry a punto de seguirla, pero Ginny negó, con una sonrisa divertida.
—Has perdido a la chica, deja de insistir, no hay nada más patético.
—Yo no soy Malfoy –contestó enfadado y salió sin despedirse.
Los párrafos en inglés no me pertenecen, es la letra de la canción titulada Dancer in the Dark* y es utilizadas sin intención de lucro alguno, por favor Playground Music, no vayas a demandarme xD
