Victoire entró a la Biblioteca y buscó los libros que necesitaba. Se sentó en la mesa de siempre, y comenzó a estudiar. Minutos después, Patrick apareció y se sentó frente a ella.

-Hola -la saludó con esa sonrisa amigable que siempre le mostraba.

-Hola Patrick -saludó ella levantando la mirada de su libro.

-Veo que ya has empezado, ¿muy difícil?

-Mmm… un poco, pero creo que con un poco más de lectura podré aprobar el examen.

Patrick abrió su libro y comenzó a leer junto a ella.

Victoire se acomodó en la silla y se sumergió otra vez en el mundo de la Herbología, hasta que vio una sombra negra recorrer los estantes de libros.

Al levantar la mirada vio a Teddy allí mismo, vestido de negro como siempre, no encajaba con el aspecto que la mayoría de los estudiantes allí llevaban, se veía tan fuera de lugar.

Sus miradas se encontraron fue algo fugaz pero lo suficiente para hacerla estremecer.

Patrick giró y notó su presencia.

-Me pregunto que hará aquí -dijo con un tono enojado -Es la primera vez que lo veo en la Biblioteca…

-Si, es extraño.

-Siempre me pareció un idiota egocéntrico -dijo volviendo su mirada al libro -, siempre alardeando frente a los demás, peleando con otros...

-Si, es un idiota -contestó la chica automáticamente.

Un idiota pero te lo has cogido de todas maneras, la voz de Abby volvió a su cabeza como un doloroso recordatorio.

Vic observó a Teddy, quien se había sentado en una mesa y estaba leyendo tranquilamente.

Se veía terriblemente lindo apoyado cómodamente en la silla y con un libro en las manos. Victoire se pegó en la cabeza.

-¿Victoire?

La rubia miró a Patrick recordando que estaba allí.

-Un mosquito -mintió -Sigamos con esto.

Los minutos pasaron, Victoire cada tanto levantaba su vista del libro y comprobaba si Teddy seguía allí. El chico parecía no tener intenciones de irse, y la rubia no pudo evitar pensar si lo estaba haciendo a propósito, ¿acaso la estaba esperando?

Se emocionó con tan solo pensarlo, pero luego sacudió la cabeza, había decidido no dejarse llevar mas por Teddy después de lo que había visto en el Gran Comedor.

-Victoire, no entiendo esto -dijo Patrick algo avergonzado -, ¿podrías explicármelo?

La bruja asintió y llevó su silla mas cerca de su compañero para poder explicarle mejor.

Ted miraba la escena casi con los dientes rechinando, ver a Victoire tan cerca de Patrick comenzaba a ponerlo nervioso.

-Y esto significa que las algas del lago pueden incluso tener propiedades curativas para la fiebre, pero que puede causar serios problemas si el brebaje no se prepara bien... ¿fui clara?

Patrick miró a Victoire con sus dulces ojos color miel.

-Siempre sabes como explicar Vic, realmente cada vez me sorprendes mas -murmuró el chico. Las mejillas de Victoire subieron de tono, haciéndolo sonreír.

-¿De verdad? Pues... mmm... es en lo único que se me da bien.

-Victoire, ¿puedo hablar contigo un segundo? -la voz de Ted la sorprendió.

La chica levantó la mirada y se encontró con unos ojos oscuros realmente enojados.

-¿Por qué debería hablar contigo? -preguntó la chica de mala manera.

Teddy se acercó y le tomó el brazo.

-Suéltame idiota.

-Te dije que necesito hablar contigo -gruñó.

Patrick se levantó y se interpuso entre ellos.

-Suéltala -dijo desafiante.

Los ojos diabólicos de Ted se fijaron en el castaño, quien le sostuvo la mirada.

-¿Quién te crees que eres para hablarme así cerebrito? Vuelve a tus libros mojigato.

Patrick se acercó decidido a partirle la cara y Ted hizo lo mismo.

Victoire se interpuso entre los dos.

-¡Paren! ¡Por Merlín! -exclamó enojada -Ted, hablaré contigo, pueden dejar de pelear.

Victoire arrastró a Teddy fuera de la Biblioteca.

-¡¿Estás loco o qué?! -gritó enojada en el pasillo, miró hacia los lados y al comprobar que no había nadie y que estaba lo suficientemente oscuro para no ser reconocidos dijo: -¡Actitudes así pueden revelar lo que... ash!

Ted la acorraló contra la pared fría.

-Me importa una mierda si se dan cuenta o no -gruñó -, ese idiota se estaba pasando contigo.

-¿Qué? -exclamó atónita -¿Pasarse? ¡Solo estábamos estudiando!

El chico sonrió acercándose aún mas.

-Eres demasiado inocente Victoire, ¿cómo no puedes darte cuenta de qué ese chico quiere otra cosa? -murmuró mirándola profundamente, tan cerca que la rubia podía sentir su respiración sobre sus labios.

-¿Y qué? ¿Y qué si quiere otra cosa? ¿Te molesta? -preguntó entrecerrando los ojos, todavía no se acostumbraba a tenerlo tan cerca, todo su cuerpo temblaba con tan solo una mirada.

-Me molesta mucho -susurró el chico rozando su boca contra su mejilla.

-No tendría que molestarte -dijo Victoire recobrando el aliento -, nosotros no somos nada Ted.

-No me importa eso -gruñó -, no quiero verte con otro...

Victoire rio.

-¿Y tú con Katie? ¿Qué? -dijo enfadada -¿Entonces tú si puedes estar con otras?

-Mmm... tal vez -murmuró divertido.

-Machista inmundo, ¿piensas que mientras tú estás con esas zorras yo voy a estar esperando por ti? Te equivocas Lupin, sabes, puedes meterte esas sesiones de toqueteo por el...

-Shh -dijo con una sonrisa colocando un dedo en sus labios.

De repente la abrazó, haciendo que su corazón martillara como loco contra su pecho.

Hasta que Victoire escuchó unos pasos. Solo la había abrazado para que no los vieran juntos.

Apenas la bruja dejó de escuchar pasos, empujó a Teddy enojada y comenzó a alejarse, pero eso no sirvió de mucho, porque el chico la tomó del brazo y la obligó a voltear.

-Me lastimas idiota -escupió -Si no dejas de...

La boca de Teddy chocó contra la de ella dándole uno de esos besos rompe bragas, aún así, la chica intentó alejarse pero Teddy la apretaba con sus brazos fuertes a tal punto que apenas podía moverse.

Solo tenía una mano para poder defenderse, la bruja la llevó a su cabello azul y comenzó a tironear de el con fuerza, haciéndolo gruñir.

-Me gusta lo duro Vic -susurró entre besos divertido.

-Suéltame... maldito...

Su mano tironeó de su oreja con fuerza.

-¿Eso es lo único que se te ocurre? -rio el chico -Mmm prueba con otra cosa...

Las uñas de Victoire se clavaron con fuerza en su cuello haciéndolo gruñir de dolor, comenzó a bajar su mano arañando a lo largo de su cuello.

Aún así, Teddy no la soltó, si no que la apretó con mas fuerza, llevándola contra la pared. Victoire se removió enojada, odiaba sentirse tan indefensa cuando se trataba de el.

La rubia mordió su labio con fuerza, sintió sangre entre sus dientes, pero aún así el metamorfomago no se detuvo. Victoire suspiró desesperada, totalmente histérica y enojada por disfrutar de un beso con gusto a sangre, porque sabía que solo Teddy podía lograr aquel efecto sobre ella.

Una mano del chico bajó y subió por debajo de su falda, haciéndola estremecer.

Victoire fingió dejarse llevar por sus besos, hasta que Teddy se convenció de que ya no escaparía, y en ese momento justo, cuando el aflojó su agarre, la rubia aprovechó para levantar una rodilla y pegarle en su parte varonil.

Teddy la soltó llevándose las manos a esa zona, con una expresión devastadora.

-Si piensas que seguiré acostándome contigo estás equivocado maldito, mujeriego, egocéntrico, idiota.

Victoire se alejó, dejando a Lupin en el suelo inmóvil por el dolor.

.

-Y luego le pegué en las bolas -confesó la bruja mientras su amiga y ella caminaban hacia Defensa contra las Artes Oscuras.

-¿Qué? ¿Le pegaste allí... ? -preguntó con los ojos muy abiertos.

Victoire asintió seriamente, y Abby no pudo evitar una carcajada.

Teddy apareció de repente y se unió a ella en el pasillo.

-Victoire.

-Ted.

Los dos se miraron con todo el odio humano posible.

-Supongo que me debes una disculpa -dijo Ted enojado.

-Ja. ¿Una disculpa? Nunca Teddy, nunca vas a recibir una disculpa de parte mía.

Abby sonrió divertida y se separó de ellos.

Teddy tomó el cabello rubio de la chica y tironeó.

-Pídeme disculpas ahora -dijo con los ojos relampagueando.

Victoire frunció el ceño totalmente furiosa, y su mano también fue al cabello del chico y tironeó.

-Tú pídeme una disculpa por casi violarme en el pasillo Lupin -gruñó.

-No dijiste lo mismo en la habitación de chicas Victoire, ¿qué sucede? ¿solo te gusta cuando tenemos público? -preguntó con una ceja levantada, haciendo que la rubia tironeara mas de su cabello azul.

-¡Eres un idiota!

-¡Y tú una zorra!

Victoire lo miró con la boca abierta.

-¡Vuelves a llamarme así y te juro que te arranco las bolas!

-¿Ah si? Puedes arrancármela con la boca si quieres -dijo con una sonrisa maliciosa.

Ambos se tironearon el cabello mas fuerte, caminando hacia la clase, en una competencia de quien cedía primero. Todos los demás, los miraban extrañados y algunos hasta reían.

-¡Suéltame idiota! -chilló ella cuando estaban por entrar a la clase.

-¡Tú suéltame!

Un hombre joven, alto, con cabello dorado y ojos verdes salió de la clase y los miró enfadado. Levantó su varita y exclamó:

-¡Everte statum!

Victoire y Teddy de repente sintieron que perdían el equilibrio y cayeron hacia atrás, teniendo que soltarse el uno al otro.

-Entren a la clase antes de que les saque puntos a su Casa -ordenó.

Victoire se sorprendió.

¿Aquel hombre era el nuevo profesor de Defensa? Era demasiado joven y guapo para ser profesor, pensó.

Ambos chicos se levantaron, Teddy soltando una maldición, y la rubia todavía algo embobada con el profesor.

Cuando entraron a la clase, descubrieron otra vez que solo habían dos lugares disponibles, que por desgracia, estaban juntos.

Teddy y Vic soltaron un bufido a la vez, se miraron con odio, y caminaron hacia los lugares empujándose.

-Bueno, soy Bryan Tanner, su nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras -se presentó el joven frente a todos, haciendo suspirar a todas las chicas -, a lo largo del año serán evaluados a través de duelos, exámenes escritos, y demás, quiero que sepan desde ahora que no acepto ningún tipo de violencia -dijo posando sus ojos claros en Teddy y Victoire -, que a partir de este momento, cualquier agresión será suficiente para restar puntos. Quiero orden en mi clase, que escuchen. Defensa contra las Artes Oscuras no es una materia aburrida, es mas que interesante, y creo que todos podemos divertirnos si cada uno hace un esfuerzo. Bien, ahora, abran el libro en la página 11 y lean su contenido.

-Victoire no tengo libro asique tendrás que compartir... -dijo Teddy suspirando.

La rubia no le prestó atención, miraba al frente con expresión perdida.

-Victoire.

La chica reaccionó y observó a Teddy.

-¿Qué?

Teddy la miró con el ceño fruncido.

-¿Te gusta el profesor? -preguntó indignado.

-¿Qué dices? ¿Estás loco?

-Lo estabas mirando fijamente, ¿te parece guapo, verdad? -le acusó enojado.

-Teddy es mejor que te cayes antes de que te rompa la cara.

-La violencia no es tolerada por el señorito, y no creo que quieras contradecirlo -se burló.

La chica abrió su libro en la página correspondiente y lo puso entre los dos.

-¿Por qué nunca compras los libros? ¿Tu abuela no te envía dinero?

-Si, solo que lo utilizo para otras cosas -contestó con una pícara sonrisa -, ¿para que gastar en libros si siempre va a haber una mujercita dispuesta a compartirlo conmigo?

Victoire se mordió la lengua furiosa, pero decidió controlarse y volvió su mirada al libro.

"Hechizos aturdidores" era el tema de aquel día.

Pasados los minutos, el profesor se levantó del escritorio y miró a sus alumnos.

-Tú -dijo señalando a Teddy -Ven.

El metamorfomago se levantó de la mesa y pasó al frente.

El profesor siguió observando a sus estudiantes, hasta que se encontró con una cara interesante.

-Y tú -dijo señalando a Patrick.

El chico de Ravenclaw se levantó y se acercó al profesor.

-Bien. Quiero que ambos hagan una demostración, un duelo con los hechizos que acaban de repasar, ¿de acuerdo?

Teddy miró a Patrick divertido, sabía que era su oportunidad para vengarse, y recibió la misma mirada de parte de el.

-Colóquense en sus posiciones -ordenó el profesor.

Victoire miraba la escena totalmente asustada, sabía lo que Teddy podría llegar a hacer con su rabia.

-Listos... preparados... ¡ya!

Las luces de los hechizos lanzados comenzaron a iluminar la sala, Patrick comenzó a a contratacar con rapidez, haciendo retroceder a un sorprendido Teddy, quien pudo repeler todos los hechizos con protego, aunque no tardó mucho en ponerse a su altura, y devolverle todos los golpes. La ira dominaba a el mago de cabello azul, quien se había enfadado por comenzar perdiendo.

Victoire observó la escena comiéndose las uñas. Teddy iba ganando claramente, haciendo a su amigo de la Biblioteca retroceder, murmurando el hechizo protector que lo salvó de casi todos las embestidas.

-¡Flipendo! -gritó Teddy dando justo en el blanco, y aturdiendo a su contrincante que cayó de espaldas.

-Muy bien... ¿Lupin, verdad? -preguntó el profesor.

El chico asintió todavía feliz por ver a Patrick en el suelo.

-Tu forma de pelear es muy avanzada... -dijo aún sorprendido -, ¿cómo... ?

-Harry Potter señor -dijo con una sonrisa orgullosa -, el me ha enseñado todo.

El profesor sonrió dulcemente

-Harry... por supuesto, como no lo había pensado antes. Muy bien Lupin, puedes sentarte.

El profesor conjuró un hechizo que volvió a Patrick a la normalidad. Se veía enojado, totalmente avergonzado por haber sido derrotado por un anti-libros.

-¿No me felicitarás por haber acabado con tu amigo? -le preguntó Ted a Victoire.

La chica rodó los ojos.

-Oh, ¿qué sucede? ¿Acaso querías que el me venciera? Lo siento mucho...

-La próxima pediré un duelo directamente contra ti Lupin -dijo enojada -, y ya veras como te patearé el trasero.

El chico rio.

-Me encantaría ver eso.