Las manos de Alexa le hicieron masajes a Teddy, empezando por los hombros y luego subiendo por el cuello.
El chico suspiro totalmente relajado con aquellas caricias. Ambos estaban en el sofá de la Sala Común mientras todos dormían.
-Me encantó como derribaste a Patrick en Defensa -susurró la chica en su oído con una sonrisa.
Teddy sonrió complacido.
-Le di su merecido a ese idiota -suspiró mientras la chica pasaba sus manos por debajo de su camisa y acariciaba su espalda con sus largas uñas -Mmm si... así...
Victoire bajó las escaleras y al encontrarse con aquella escena sintió demasiada rabia, una rabia que intentó ocultar. Estaba a punto de regresar a su habitación pero la voz de Lupin la detuvo:
-Victoire, ¿venías a estudiar? Alexa vete a dormir.
-¿Pero por qué? -se quejó la chica haciendo puchero.
-Mañana puedes seguir haciéndome masajes, ahora estoy cansado -se excusó el chico suspirando.
Alexa subió las escaleras lanzándole una mirada furiosa a la rubia.
Victoire miró a Teddy todavía enfadada. Estaba recostado en el sofá, con la camisa algo abierta, dejando ver aquellos perfectos músculos que no muchos chicos lucían a esa edad. Su cabello azul estaba despeinado y tenía un divertido brillo en los ojos, odiaba cuando la miraba así.
La bruja terminó de bajar las escaleras y se sentó en el sofá mas alejado que encontró.
-¿Estudias para el examen de mañana? -preguntó Teddy caminando descalzo hacia ella.
-Si. No te acerques.
El chico sonrió y ignorando por completo sus palabras se sentó junto a ella.
-¿Cuánto mas vas a estudiar? -preguntó observándola fijamente.
-Deja de mirarme así, no quiero distracciones -gruñó haciéndolo reír.
-Me alegra saber que soy una distracción.
Victoire levantó la mirada de su libro, y saltó al ver a Teddy convertido en el profesor Tanner.
-Lo sabía, ¿tanto te gusta ese perdedor?
-No me gusta -se defendió.
-Victoire, es mejor que te lo diga ahora así lo tienes bien claro, eres muy mala mintiendo -dijo con una sonrisa.
La sonrisa del profesor la dejó sin habla por un momento.
-Vuelve a tu apariencia normal idiota -soltó -, es una falta de respeto transformarse en un profesor...
-¿Una falta de respeto? -rio -Creo que tu eres la irrespetuosa aquí, babeando por un profesor -murmuró gateando hasta colocarse sobre ella.
Teddy se acercó totalmente divertido por la expresión de Victoire. Quería comerle la boca.
No es el profesor Tanner, no es el profesor Tanner, se repetía la rubia desesperada.
Teddy estaba a punto de comerle la boca de un mordisco como solía hacer, pero fue interrumpido cuando Victoire se tapó la boca con su libro.
Teddy terminó colocando sus labios sobre el libro. Sonrió por la picardía de la chica.
Estaban tan cerca, Victoire comenzó a respirar pesadamente, solo un pequeño libro separaba sus labios.
Los ojos verdes del profesor la observaron divertidos, esa sonrisa perfecta iluminaba su rostro dándole un aspecto angelical. Otra vez estaba siendo dominada por esa sensación embelesante que solo Teddy podía lograr.
-Suelta ese libro -murmuró totalmente perdido en aquellos sexys ojos azules.
Victoire inevitablemente sonrió.
-Nop.
-Es una orden -dijo seriamente imitando a la perfección la personalidad del profesor.
La chica se movió hasta quedar sobre Ted. Las manos de el, rápidamente fueron a su trasero para apretarla contra su creciente erección.
La rubia se acercó a su rostro, logrando que Teddy cerrara los ojos totalmente ansioso por sentir sus labios femeninos otra vez, Victoire sonrió, y cuando estuvo muy cerca, en vez de besarlo, mordió suavemente su nariz.
-Prefiero morir antes que besarte de nuevo Lupin -susurró en su oído sensualmente -Bueno... creo que tienes razón, he estudiado lo suficiente -dijo con su voz normal y levantándose del sofá. -Nos vemos mañana Teddy.
El chico sonrió y la observó subir las escaleras.
Esa chica lo iba a volver loco.
.
-¿Cómo te fue en el examen? -le preguntó Patrick a Vic mientras caminaban por los pasillos.
-Logré terminarlo, creo que quedó perfecto, ¿y a ti?
-Lo mismo -dijo con una sonrisa.
Ambos se quedaron en silencio, Patrick miraba a la rubia inseguro.
-¿Sucede algo? -preguntó ella llevándose un mechón rubio detrás de la oreja. Patrick le sonrió, no entendía como ese simple movimiento la hacía ver tan hermosa.
-Victoire... ¿con quién irás al partido de Quidditch este sábado? -al fin soltó.
La bruja se sorprendió.
-Quería saber si te gustaría ir conmigo...
La rubia miró a Patrick, aquel rubor en sus mejillas era adorable, inmediatamente le vino la imagen de Teddy en su cabeza, el nunca se ruborizaba al hablarle.
¿Pero por qué pensaba en eso?
-Me encantaría -contestó con una sonrisa.
-Genial.
Ambos se separaron yendo a sus respectivas clases.
Victoire durante la clase de Transformaciones estuvo dispersa en sus pensamientos, preguntándose si había estado bien aceptar la propuesta de Patrick, claramente el chico parecía querer algo mas, como le había advertido Ted, pero la cosa le gustaba.
Patrick no era como la mayoría de los idiotas que la perseguían todo el día, el le daba su espacio, y además compartían esa pasión por los libros.
-¿Vic?
Victoire reaccionó y miró a Abby quien estaba sentada junto a ella.
-¿En qué piensas tanto?
-Patrick me preguntó si quería ir al partido de Quidditch con el y le dije que si.
Abby sonrió.
-¿Y Teddy?
-¿Ted? Ese tipo y yo no somos nada Abby, ¡ya te lo dije! -exclamó indignada.
-Me pregunto que pensará cuando los vea juntos...
-Me importa una mierda lo que el piense -dijo tercamente.
Victoire suspiró, y miró por la ventana. Desde allí se veía claramente la cancha de Quidditch, donde se encontraban varios jugadores de Gryffindor practicando para el partido. La rubia distinguió a Teddy entre ellos, el mago era cazador desde hacía años y recientemente el capitán del equipo.
-Después de la pelea que tuvieron Patrick y Teddy en la Biblioteca creo que el chico se pondrá furioso cuando te vea sentada en las gradas junto a el, ¡en su propio partido! -exclamó exageradamente.
-No es solo su partido, tengo derecho a llevar a quien quiera.
-En resumen, si vas con Patrick al partido significa que no irás conmigo -dijo Abby haciendo puchero.
La rubia rio y la abrazó con fuerza.
-Solo es por esta vez linda...
-Eso espero -rio su amiga.
.
Victoire se colocó su preciada bufanda con los colores de su Casa, y se colocó brillo de labios.
Se miró en el espejo y se acomodó el cabello largo y rubio. Cuando miró el reloj y se dio cuenta de que ya era tarde, salió de la habitación rápidamente.
Patrick la esperaba en la puerta de entrada del castillo, cuando la vio le regaló una sonrisa.
-¿Vamos? -preguntó tímidamente.
La chica asintió, y ambos caminaron hacia la cancha de Quidditch. Esta estaba dividida en dos, los de Slytherin y los de Gryffindor, todos gritaban y alentaban a sus respectivas casas.
Victoire y Patrick se sentaron juntos, y observaron como los dos equipos entraban a la cancha para comenzar el juego.
-¡Lupin! ¡Lupin! ¡Lupin! -canturreaba el publico de los leones.
El chico voló por la cancha, su cabello ahora se veía de un hermoso color dorado al igual que su Casa. Las chicas gritaron y el para recompensarlas hizo sus mas famosas piruetas, ganándose aún mas gritos y ovaciones.
Victoire rodó los ojos, totalmente en desacuerdo con esa actitud arrogante.
-Ojala se caiga de su escoba -dijo Patrick suspirando -¿No volvió a molestarte, verdad?
-No, bueno... en realidad siempre me molesta, pero nada fuera de lo normal... -mintió.
Teddy se detuvo cerca de ellos sorprendido. Sus ojos oscuros se posaron en Victoire con reproche, luego miraron a Patrick con todo el odio del mundo.
-Ted, va a comenzar el partido -dijo Peter, un chico del equipo, colocando una mano en su hombro.
El metamorfomago apartó la mirada de ellos y giró su escoba, volando rápidamente hacia su lugar correspondiente.
-Que idiota, ¿seguro que no quiere nada contigo? -preguntó Patrick sacándola de sus pensamientos.
-Nunca podría pasar nada entre los dos... -contestó bajando la mirada.
Se maldijo por haberse quedado demasiado tiempo observando a Teddy, pero lo que sucedía era que la ropa de quidditch le sentaba demasiado bien.
Vio a Abby desde lejos, esta le guiñó un ojo divertida, claramente había observado la escena entretenida.
El partido comenzó, y Teddy Lupin no tardó mucho en moverse y clavar varios puntos para Gryffindor. El público gritaba su nombre eufórico, Victoire tuvo que admitir que el chico se movía excelente, la Nimbus 3000 que estaba usando le daba además mucha ventaja.
Los de Slytherin también lograron sumar varios puntos, casi al grado de empatarlos. Teddy se veía furioso con su Guardián, el chico temblaba de pies a cabeza cada vez que su capitán le lanzaba un improperio.
La lluvia comenzó a caer, dificultando aún mas el partido.
-¡Ben! ¡Atrapa esa maldita snitch de una buena vez por todas! -exclamó Lupin furioso por la falta de profesionalismo del chico.
-Teddy se está volviendo loco -comentó Patrick.
-Creo que esta bien, el buscador estaba algo distraído... ahora con la amenaza de Ted estará mas que concentrado -dijo Vic con una sonrisa.
Los truenos resonaron en el cielo, y la lluvia aumentó, pero los gritos de Gryffindor seguían tan alentadores como siempre.
Slytherin logró acertar dos veces mas, ganándole a Gryffindor con 160 puntos.
-¡Mierda! -exclamó Teddy furioso.
Logró atajar a la quaffle y se acercó a los arcos, y con un fuerte movimiento, logró que la pelota atravesara el arco limpiamente marcando otro punto.
Mientras tanto, el pequeño Ben perseguía a la snitch, la lluvia dificultaba bastante su vista, pero las palabras de Teddy resonaban en su cabeza como un torturante recuerdo. El pequeño rubio estiró su mano intentando alcanzar a aquella elegante y escurridiza pelotita dorada.
-¡Teddy! -exclamó Katie pasándole la quaffle con un rápido movimiento.
El chico volvió a tener aquella pelota en sus manos, miró el arco decidido y se acercó a toda velocidad, hasta que dos Slytherins lo acorralaron con violencia.
Sus empujones y sus codazos hicieron que Teddy cayera y solo se sostuviera de la escoba con una mano.
-¡Joder! -exclamó irritado.
Ben estaba a punto de atrapar la snitch, pero el otro buscador apareció, era el doble de grande que el, y no parecía muy amigable.
La serpiente empujó al pequeño león que estuvo a punto de caer de la escoba.
Puedes hacerlo. Puedes hacerlo. Se repitió decidido.
El león y la serpiente estiraron sus brazos a la misma vez para atrapar la snitch.
Victoire miraba la escena asustada, a tal punto que hasta se levantó de su asiento al ver a Teddy en esa situación tan peligrosa. Estaba colgado de su escoba a varios metros del suelo y la lluvia parecía empeorarlo.
La desesperación que sintió en su corazón fue demasiada, ¿por qué se preocupaba tanto por su bienestar? No lo sabía, pero aquel nudo en su garganta la obligó a gritar:
-¡Tú puedes idiota!
A pesar de la lluvia y los truenos, Teddy logró escuchar aquel grito enojado, de tal manera que le hizo sacar una sonrisa.
Los de Slytherin hicieron un intento inútil para arrebatarle la pelota. Y así, colgado de una mano, con la quaffle sostenida en la otra, movió el brazo hacia atrás y lanzó la pelota con toda la fuerza posible.
Todos miraron asombrados aquella increíble situación, todo pareció moverse en cámara lenta, y cuando la traviesa quaffle entró en el arco, el grito de Gryffindor se hizo escuchar hasta los terrenos mas alejados.
Y en ese preciso momento, un pequeño rubio de tan solo doce años, logró atrapar la preciada snitch dorada que hizo que el partido terminara, y Gryffindor venciera.
Victoire gritó emocionada y se abrazó con sus compañeras.
Teddy logró subirse otra vez a su escoba y se dirigió al pequeño Ben quien todavía miraba aquella pelotita dorada sin poder creerlo. El metamorfomago le dio un abrazo amistoso y le despeinó el cabello.
Luego, todos los del equipo se unieron en un abrazo grupal, donde Teddy era el mas querido.
Victoire miró a Patrick con una sonrisa.
-Voy a bajar a la cancha con mis amigos, ¿no te molesta, verdad?
-Tranquila, nos vemos luego en el castillo, ¿te parece?
-¡Si! ¡Nos vemos allí! -exclamó la chica saludándolo con la mano.
Todo Gryffindor se bajó de las gradas para felicitar a sus jugadores.
-¡Eres el mejor Teddy! -chillaban las chicas aferrándose a el.
El metamorfomago las apartó al ver a Victoire entre la gente.
Se acercó a ella rápidamente, y la fuerte y cegadora lluvia hizo que Victoire tardara en notar la presencia cercana de el capitán.
La rubia se encontró con su mirada, y vio a un Teddy totalmente empapado, su cabello dorado estaba pegado a su rostro, y las gotas de lluvia caían por su perfecta piel.
El chico colocó sus dos grandes manos en el rostro de ella, y su boca atrapó la suya con pasión, dejando a Victoire sumamente sorprendida.
Sintió sus labios mojados, y su lengua recorrer su boca con anhelo. Era un beso cargado de fuerza, como si Teddy descargara toda su euforia en aquello.
La chica empujó su pecho y logró apartarlo unos centímetros, Teddy la miró con sus ojos oscuros, y después de una picara sonrisa volvió a besarla de la misma manera, aprovechándose de su fuerza.
-Eres mía Weasley -susurró entre besos -, de nadie mas. No puedes... no puedes verte mas con ese idiota...
Victoire logró apartarlo definitivamente, miró hacia sus dos lados, parecía que nadie se había percatado de aquel beso, aún así, tomó la escoba de Lupin, y comenzó a pegarle con ella.
-¡Idiota! ¡¿Quién te crees que eres para besarme así?! -gritó todavía conmocionada.
Teddy intentó cubrirse con sus brazos, sintiendo como su propia y amada escoba era la causante de aquellos golpes.
Victoire siguió pegándole mientras Teddy gritaba enojado que se detenga, atrayendo todas las miradas del campo.
-¡Maldito engreído idiota! ¡No vuelvas a acercarte a mi! -chilló dándole el último golpe.
Un último golpe que hizo que la escoba se quebrara en dos.
Victoire miró la escoba con la boca abierta, y levantó lentamente la mirada, Lupin miraba la escoba como si se tratara de su propio corazón.
Los ojos furiosos de Teddy se posaron en ella.
Aquello no iba a ir bien.
