Capítulo 10: La respuesta… Al fin

Puse todo mi empeño en levantarme sin ayuda y sin gritar por el dolor, para no despertar a Leon, logré sentarme sola en la silla de ruedas y salí de la habitación – ¿Clair estas aquí? - Llame ante la puerta de la habitación de mi amiga, pero no obtuve respuesta, así que decidí entrar, había una nota sobre su cama – (nombre_) mi novio vino conmigo de Francia, pero debe volver hoy así que lo llevaré al aeropuerto, te veré para cenar. Te ama Clair – guarde la nota en mi bolsillo y justo cuando iba a salir de la habitación escuche el sonido del teléfono de Leon, tome mi tiempo para volver a la habitación con él para darle tiempo de finalizar su llamada.

-Ya estas despierto- lo salude con una sonrisa – Adam quiere verme – mi sonrisa se desvaneció, pensé que tendríamos este día para nosotros, pero no fue así – Por cuanto tiempo te irás - - No lo sé, pero te prometo volver en cuanto termine – me acerque a él – Mi novio debe trabajar y lo entiendo, pero deberás compensármelo cuando vuelvas – él sonrió - Sabía que habría una condición, está bien nena haremos lo que quieras , por ahora tendrás más tiempo con Clair - - Por supuesto necesito más chicas en mi vida – la mayoría del tiempo estoy rodeada de hombres y hay cosas que ellos no logran entender de las chicas y de las que no puedo discutir con ellos – Por cierto ¿Dónde está ella? - - Fue a comprarse unas cosas volverá pronto – mentí – ¿Quieres ducharte conmigo? - - Por supuesto -.

Este baño no fue hot como los que acostumbramos, pero cada segundo con él cuenta, poder ser cargada por sus brazos me hace feliz y aunque nos despedimos con un – Te veo cuando vuelva – ambos sabemos que podría ser la última vez que nos veremos los rostros.

Una hora más tarde estaba sola en casa, otra vez me detuve en la sala junto a las escaleras y observé el retrato de mi abuela que aún estaba en esa pared, pero con un cristal nuevo – ¿Por qué lo recuerdo a él cada vez que veo esa fotografía de mi abuela? – viejos recuerdos comenzaban a inundar mi mente nuevamente.

Después del almuerzo, decidí liberar mi mente nadando un rato, me cambie de ropa y me lance a la piscina, cuatro vueltas después me enteré de que tenía un espectador - ¿Acaso nunca has visto a una chica nadar - - No a una tan linda - - Espero que eso no sea lo mejor que se te ocurre Capitán – Chris sonrió y se unió conmigo a la piscina – ¿Alguna vez lo has hecho en el agua? – él me pregunto – No, pero creo que en la base no es el mejor lugar - él me empujó hacia el borde de la piscina y acarició mi trasero por encima del traje mientras me daba un beso en la boca yo cerré los ojos, pero Wesker vino a mi mente y me aparte de inmediato - ¿Qué pasa? - - Sabes que nadie debe enterarse de lo nuestro – mentí ocultando mis verdaderos sentimientos, claro que quería estar con Readfield, pero no podía sacarme de la mente el hecho de poder estar embarazada de ese bastardo en ese mismo momento – Tienes razón me dejé llevar – él se alejó - ¿Quieres cenar conmigo esta noche? - - Claro, pero solo si es en tu casa – él sonrió y me derritió con un guiño como de costumbre.

Regrese muy temprano a mi casa en mi auto que había dejado en la base porque la otra noche el Capitán me llevo a casa en el suyo, entre y me quede un momento recostada en la puerta viendo los pedazos del cristal que aún estaban regados en la alfombra – Dios ¿Que hice? – pensé, corría a levantarlos de prisa y "deshacerme de la evidencia" mientras pensaba en qué demonios haría en caso de estar embarazada – Debo esperar unas semanas para estar segura, malditas pruebas – pensé – Estas semanas van a ser terribles.

...

Esta noche iba a verme con Chris – ¿Y si lo aborto? ¿O le digo a Chris que es suyo? – empecé a pensar locuras – No nunca podría hacerle eso a mi "novio" obligarlo a criar un hijo de su peor enemigo además el cabello rubio seguro y lo heredaría y él lo notaría al momento de verlo por primera vez (Si hubiese estado con Leon en ese entonces hubiese sido más fácil con su sexy cabello rubio y ojos hermosos color azul) – Coloque mi mano derecha en mi frente y sentí que estaba a punto de llorar - Basta de pensamientos tontos – me reprendí – Somos soldados nunca podremos ser padres, además si así fuera yo puedo sola nunca he necesitado ayuda de nadie – decidí que por el momento sería mejor no tener contacto de ese tipo con nadie así que llame a Redfield y cancele nuestra cita alegando que tenía un horroroso dolor de cabeza y que quería quedarme durmiendo y él lo acepto de mala gana; Tal vez Chris no sea el hombre más romántico o cariñoso del mundo, pero es muy comprensivo y realmente muy paciente, sin mencionar sus enormes facultades en la cama, pero ese es tema de otro día por el momento debía concentrarme en la situación.

(Actualidad) De pronto el sonido del teléfono me saco de mis pensamientos - Diga - - Hey (nombre_) - - Piers ¿Qué demonios? No deberías estar preparándote para China - - Si sobre eso... el grupo de nuevos reclutas llega hoy y el Capitán decidió quedarse un par de meses más para poder entrenarlos él mismo y llevarlos a China en su primera misión - - Bien y yo qué rayos tengo que ver en todo esto - - ¿Qué acaso no puedo solo llamarte y saludarte - - ¿Desde cuando eres tan buen compañero? - - Esta bien ¿Quieres ir a la playa conmigo? - - Lo siento soldado Clair no está aquí y no podrá IR CONMIGO A LA PLAYA – acentúe la última parte, lo escuche suspirar con decepción – Lo sabía no podías ser tan considerado, así como así - - Bueno aun así ¿Quieres ir? Si las chicas ven que cuido bien de mi hermana lisiada tal vez después quieran que las cuide en mi cama - - ¿Lisiada? Eres un pendejo (dije riendo) Está bien semental iré contigo, pero si encuentras una chica debes traerme a mi casa rápido ¿Si? - - Claro odiaría verte ahogada en el océano - - Cállate – corté la llamada. Tal vez no nos tratáramos con respeto o con cariño, pero podría dar mi vida por Piers y estoy segura que él lo haría por mí también.

Un rato más tarde el ruidoso motor del auto de Nivans se hacía presente frente a mi casa – Hola (nombre) ¿Estás lista no? - - Claro - - ¿Voy a tener que cargarte como a una maldita recién casada? - - Es una orden soldado - - Está bien, pero más vale que me des tu virginidad de otro modo no hay trato – Bromeó – Date prisa - - Si ahora voy ¿Y el tipo rubio dónde está? - - No te interesa un carajo, ya vayámonos - - Está bien – él me cargo hasta su auto, en realidad él no hacía muchas preguntas, pero esta vez estaba realmente interesado en Leon y me intrigaba por qué, aunque pienso que es porque de mis compañeros él es el único que sabe lo que hubo entre el capitán y yo, tal vez por la relación tan cercana que tienen ellos dos con como hermanos o quizás el mismo Chris se lo dijo, no lo sé y creo que nunca lo sabré.

Unas horas más tarde estábamos en la playa – ¿Qué, vas a decirme que hay trajes de baño que pasen en esa estructura de metal? Diablos pareces un maldito robot - - Cierra la boca o voy a partirte el culo cuando me quiten esta maldita cosa – le amenacé. Él me llevo cargando a la playa y nos sentamos a tomar el sol conversamos mucho tiempo hasta que el calor comenzó a hacer efecto – Diablos ¿Quieres una cerveza? O es que a los lisiados no les dejan beber cerveza – dijo jugando conmigo – Cierra la boca y ve por la maldita cerveza – dije riendo de nuevo. Lo observe alejarse, sin camisa solo con sus shorts ajustados en realidad nunca había notado lo guapo que era mi amigo, no habría sido una mala elección si no fuéramos tan buenos siendo casi hermanos. Una chica lo intercepto y la vi señalar hacia mí y luego el negó con la cabeza – Ahí va – pensé, un pequeño niño con el cabello del color de la luz del sol pasó frente a mí y me hizo recordar nuevamente.

(pasado) Pasaba mis días tratando de no pensar en lo que ocurrió, pero a menudo me encontraba reviviendo la última noche que pase con mi antiguo amor de la adolescencia.

Con frecuencia el Capitán me preguntaba si me ocurría algo y yo me moría de ganas de decirle, quería poder contarle a alguien, pero no podía estaba sola en esto y en ese momento Clair y yo no éramos amigas como lo somos ahora. La situación empeoró porque nos enviaron a Bélgica a rastrear una posible amenaza la misión duró tres semanas; En la tercera semana yo estaba realmente pálida, no podía conciliar el sueño ni podía comer, estaba volviéndome loca, el tiempo estaba pasando lo que significaba que si estaba embarazada el feto crecía cada vez más, Piers estaba muy asustado pensaba que tal vez había sido infectada con alguna sustancia desconocida o algo peor, se quedó conmigo toda la noche despierto mientras yo vomitaba todo lo que no había comido, esa fue la peor misión en la que he estado – Soldado ¿Cómo está?- Chris se acercó e interrogó a Nivans – No lo sé capitán, está muy mal debemos pedir apoyo hay que retirarla de aquí pronto ¿Hay forma de que la recoja el helicóptero aquí? - - Reagrúpate soldado - - Si Capitán – Chris esperó a que Piers saliera de la habitación – Soldado ¿Estuviste en contacto con algún agente extraño? - - No capitán – dije casi sin aliento después de otro ataque de vómito, él se acercó a mí asegurándose de que sus hombres no nos estuvieran observando - ¿Estás segura de que no me ocultas algo? – dijo en tono severo - ¿Qué? ¿De qué habla Capitán? – - ¿Por qué te has rehusado cada vez que he querido estar contigo en las últimas semanas? ¿Cuándo lo hicimos por última vez? ¿Tu periodo cuando lo viste por última vez? – me acribillo con preguntas – Diablos ya se dio cuenta y lo peor es que cree que es suyo – pensé – Tal vez deba decírselo... no, no aún no estoy segura de nada – dije para mis adentros – Señor creo que está equivocado yo … - - Capitán (Royers me interrumpió) recibimos una llamada de la base al parecer esta pista solo era una distracción por suerte el equipo Delta se hizo cargo al sur de Taipei, enviarán un avión a recogernos tiempo estimado 10 minutos - - Gracias, soldado – Chris se dirigió a mi compañero, espero a que se retirara y volvió a dirigirse a mí – Escucha Rubí puedes confiar en mí, no te preocupes, por favor te suplico que confíes en mi – Estuve a punto de decírselo, pero no pude – Lo siento Capitán yo… no sé qué me pasa – Vi un brillo extraño en los ojos de Redfield, tristeza es fue lo que vi – Prepárate soldado nos retiramos en 10 – dijo levantándose repentinamente y se retiró, sentí una lagrima rodar por mi mejilla – Necesitas ayuda Rubí – Piers volvió a la habitación, ese pequeño imbécil siempre está ahí para hacerme sentir bien.

Fui trasladada de emergencia a la base central donde me hicieron pruebas de todo tipo incluyendo las ansiadas pruebas de sangre que necesitaba, mi situación empeoró porque mi problema pasaría de ser personal a público ya que me darían los resultados en el cuartel y sabía que sí tendría un bebé seguro todos las sospechas caerían en mi pobre amigo Piers – Hola linda – la enfermera entro con una sonrisa – Te tengo buenas noticias – no tengo idea de que expresión tenía en el rostro porque ella notó mi terror en seguida – Cálmate, no quiero que te desmayes de nuevo aquí, te hicimos varias pruebas y no tienes ningún tipo de virus o has sido infectada con ningún agente desconocido nada por el estilo al contrario tu salud es casi perfecta; Sin embargo hay algo que debo decirte – Tome todas mis fuerzas para no desmayarme en ese momento – Te hicimos una prueba de embarazo y dio negativo - - ¿No estoy embarazada? – interrumpí a la enfermera- ¿Acaso tenías sospechas? – la chica me interrogó con la mirada – No yo … - no supe que decir, fui una imbécil me delaté yo misma ante ella, por suerte para mí ella no le tomó importancia y continuó dándome las noticias de mi condición.

Unos minutos más tarde salí del consultorio no sabía que era peor; la idea de tener un hijo de Wesker había empezado a agradarme así tendría algo para recordarlo de por vida; Sin embargo, el resultado fue negativo no iba a tener un bebé – Un defecto congénito en tus ovarios… Existe una enorme posibilidad de que jamás puedas tener hijos – las palabras de la enfermera taladraban mi conciencia, no sabía por qué me sentía tan mal por ese diagnóstico si era justo lo que esperaba oír, volví a mi casa saque la fotografía de mi armario y llore sosteniéndola en mi pecho hasta quedarme dormida. No lo admití nunca ante nadie, pero creo que si amé a Wesker de verdad aún tantos años después mis sentimientos por él seguían siendo fuertes.

Eran las 5:00 pm del día siguiente cuando presione el botón de los mensajes en el contestador – Estoy seguro que estás ahí preciosa por favor contesta... sé que me porte como un imbécil el otro día, pero por favor no me castigues, contesta por favor… Linda quiero verte llámame si – Chris había dejado un mensaje que me lleno de alegría - Creo que te visitaré esta noche Chris – dije y me di un buen baño escogí un vestido ajustado y la ropa interior más sexy y salí de mi casa con dirección al apartamento del Capitán decidí que la abstinencia se había terminado…