-¿Te mencioné alguna vez que me encanta el chocolate?

Victoire sintió su tibia lengua recorrer su cuello con suavidad, hirviéndole la sangre, haciendo erizar su piel.

La chica giró hasta quedar frente a él, parecía que estaba a punto de decir algo, hasta que se desmayó en sus brazos.

Teddy se sorprendió.

-¿Weasley? -la zamarreó, pero ella parecía haberse quedado dormida de tanto tomar.

El metamorfomago suspiró, y disimuladamente la llevó fuera del salón, escondiendo su rostro en su pecho, para que nadie se diera cuenta de su vergonzoso estado.

Cuando ya estaban afuera, Teddy la alzó, sosteniéndola con sus brazos. Subió las escaleras sin ninguna dificultad, mientras una dormida Victoire susurraba cosas en sueños.

-Calabaza encantada -le dijo el chico a la Dama Gorda quien lo dejó pasar.

El mago subió las escaleras hasta entrar al cuarto de las chicas, que por suerte estaba vacío. Depositó a la bruja en su cama con suavidad y se quedó allí, sentado junto a ella observándola.

Inconscientemente una de sus manos fue hacia el cabello de la chica y apartó un mechón de su cabello colocándolo detrás de su oreja. Su mano bajó un poco hasta acariciar su mejilla con suavidad.

Victoire se removió entre sueños, haciendo que Teddy apartara la mano rápidamente.

Se quedó allí inmóvil, sin saber por qué tenía ese sentimiento de querer acariciarla... de protegerla. Miró a aquella chica que comenzaba a hacerlo sentir diferente, sin entender como era que lo estaba logrando, sin entender como hacía que solo la deseara a ella, sin entender como era que lograba darle celos hasta querer morir.

Observó cómo su cabello oscuro volvía a su rubio natural de a poco, y por alguna razón sonrió, se imaginó el tiempo que le había tomado producirse para el baile, se preguntó si Abby la había ayudado, si se había puesto guapa para Patrick o tal vez para el... sabía que lo último era imposible, sabía que Victoire Weasley nunca se pondría guapa para él.

Esos últimos pensamientos lo hicieron enojar. Se preguntó si no tener sexo por semanas lo estaba volviendo un marica. Imaginar que podría volverse un idiota como Patrick le dieron nauseas.

Teddy se había prometido que nunca caería tan bajo, que nunca se enamoraría, que enamorarse volvía a los hombres idiotas.

Por eso, se levantó dispuesto a irse, a alejarse de esa chica que comenzaba a ocupar su mente gran parte del día. Se prometió que la iba a sacar de allí, que se acostaría con todas las chicas de Hogwarts si era necesario.

Pero antes de poder irse, la mano de Victoire tomó la suya, tirándolo de nuevo a la cama. El chico la miró sorprendido, la rubia le sonreía, todavía con una esencia anonada. Tomó el rostro de Lupin y lo acercó a ella.

-Teddy Lupin... -dijo volviéndose seria -, a veces no entiendo como pude acostarme contigo...

El chico no pudo evitar sonreír.

-Estas borracha Weasley.

-Lo sé -suspiró cerrando brevemente los ojos, luego volvió a mirarlo fijamente, y una mano fue llevada a su cabello azul revoltoso -Me gusta... me gusta tu cabello... -susurró -, me gusta cuando me hace cosquillas en las mejillas...

-Weasley...

-Shh... sabes... a veces pienso... como sería si tú y yo fuéramos novios de verdad... -confesó con tristeza -, pero sé que... que a ti eso no te gustaría... que yo no soy la adecuada para ti... y que tu no lo eres para mí... y que te gustan todas.

Aquellas palabras dejaron a Teddy inmóvil, en especial cuando un par de lágrimas bajaron por sus mejillas.

-Me encanta tener sexo contigo pero yo no puedo ser solo una puta para ti... -se quejó tomándolo de la camisa enojada -Yo quiero... yo quiero ser...

Victoire volvió a quedarse dormida, dejando caer las últimas lágrimas.

Teddy las secó con sus grandes dedos y luego la cubrió con las sabanas.

Salió de la habitación, intentando ignorar aquel latido inquieto de su corazón.

.

Victoire se levantó asustada. Era de día ya, y solo ella estaba en la habitación.

Volvió a recostarse al recordar que era domingo.

Cerró los ojos y suspiró aliviada al recordar que no tenía clases aquel día.

Volvió a sentarse exaltada al recordar la noche anterior.

Le vinieron de repente varios flash de Teddy y ella en la cama.

Entró en pánico al considerar que podría haber pasado algo sexual entre los dos.

Levantó las sabanas y se sintió aliviada al ver que seguía teniendo el disfraz puesto.

-A menos que... lo hayamos hecho con la ropa puesta... -dijo asustada.

Se levantó precipitadamente y se duchó, y luego de ponerse ropa normal, bajó las escaleras.

Entró al Gran Comedor algo temblorosa y vio a Teddy allí, almorzando junto con sus amigos, riéndose, haciendo bromas.

La chica se acercó algo dudosa, Teddy y sus amigos levantaron la mirada al ver que se detenía junto a ellos.

-¿Qué sucede princesa? -le preguntó Ted en tono burlón.

-No me llames así. -se defendió sintiendo un dolor fuerte en la cabeza -Quiero preguntarte algo, ¿podemos hablar un segundo?

-¿Por qué Teddy tendría que hablar contigo? -chilló Katie abrazándose al metamorfomago.

-Katie, pórtate bien -dijo el mago apartándola -Hablemos.

Los dos chicos salieron del Gran Salón y caminaron hasta un pasillo vacío.

-¿Qué quieres? -preguntó el mago apoyándose en la pared gris.

-Esto va a sonar extraño... pero... ¿anoche tú y yo... ? Ya sabes... -preguntó con las mejillas ardiendo.

Teddy apartó la mirada al pensar que se veía adorable. Se regañó a sí mismo.

-No. No pasó nada. Solamente te acompañé hasta tu habitación porque estabas demasiado borracha... -suspiró.

-Oh. Bueno... ¿gracias?

-Ni lo menciones. -dijo el chico alejándose rápidamente.

Victoire notó a Teddy extraño, pero decidió olvidarse de aquello, ya que seguramente la resaca le hacía ver cosas que no eran.

.

-Todavía sigo teniendo chocolate hasta en las orejas -suspiró Patrick mientras ambos se sentaban en el Patio de baldosas.

Victoire sonrió.

-Lo último que recuerdo es que fuimos a la mesa de bebida y nos servimos, supongo que alguien le agregó alcohol.

-Cuando la directora se entere se pondrá furiosa, y no descansará hasta saber quién fue, aunque creo que está claro quién podría haber sido.

-Lupin -suspiró la chica rodando los ojos.

-Lo que no comprendo es de donde salió el chocolate, ¿tú no recuerdas?

La chica sintió un escalofrío al recordar una tibia lengua recorriendo su cuello.

Sacudió la cabeza sabiendo que seguramente era un recuerdo falso.

-¿Estas bien? -le preguntó Patrick colocando una mano en su hombro.

Victoire asintió.

-Un escalofrío, fue extraño.

-Mmm... no hay ningún fantasma cerca -dijo el Ravenclaw mirando hacia sus lados.

La bruja sonrió.

-Estoy bien, ¿pero tú? ¿no tienes resaca?

-Le pedí una pastilla a Madam Pomfrey -contestó -, de la cabeza estoy bien, pero me preocupa no recordar lo bien que la pasamos anoche...

Victoire lo miró sorprendida, chocándose con esos ojos brillantes que siempre la veían de forma dulce.

-Estoy segura de que fue una noche interesante... -murmuró la bruja al sentir que Patrick comenzaba a estar cada vez mas cerca.

-¡Chicos! -exclamó Abby haciéndolos saltar. Al ver que había interrumpido algo se llevó una mano a la boca -Lo siento, ¿interrumpí? Mejor me voy...

Abby estaba a punto de marcharse, pero Patrick se levantó y la detuvo.

-Quédate, de todas formas tengo que enviar una carta. -el chico se giró y miró a Vic -¿Nos vemos después?

Victoire asintió.

Apenas el chico se fue, Abby se sentó junto a su mejor amiga.

-¿Iban a besarse? -preguntó emocionada.

-Oh cállate, por favor...

-Creí que luego de lo que sucedió anoche estarías muerta por Teddy...

-¿Qué?

-¿No lo recuerdas? -preguntó divertida.

-¿Qué? ¡Dime! -exclamó la chica zamarreando a su amiga.

-Te vi por pura casualidad, Jeremy y yo nos fuimos del salón y nos escondimos en un pasillo para besuquearnos, y los vimos a Teddy y a ti pasar, él te llevaba en sus brazos como todo un príncipe...

-¡¿En brazos?! -chilló -¡¿Cómo que en brazos?!

Abby rio.

-Y cómo te miraba... por Merlín, ¿de verdad crees que no está enamorado de ti? Te juro que por un momento cualquiera lo hubiera creído...

-¿El me llevó en sus brazos? -murmuró -¡¿Alguien más nos vio?!

-Tranquila... todos estaban en el salón, dime, ¿no sucedió nada después?

-¡No! -gritó -Bueno en realidad... no lo recuerdo, pero él me aseguró que no.

-¡¿Y tú le crees?!

-¿Qué? ¿Dices que tal vez volvimos a... ?

-Tal vez... quién sabe Vic. Tal vez tuvieron una noche de pasión en la habitación de chicas mientras no estábamos.

Victoire se ruborizó, intentó creer que eso no podía ser cierto, pero recordar como Teddy semanas atrás la había tocado mientras las demás dormían la avergonzó.

-¿Y qué harás? Teddy te llevó en sus brazos hasta dejarte en la cama como todo un príncipe, ¿aun así seguirás saliendo con Patrick?

A Victoire se le aceleró el corazón de tan solo imaginar a Teddy llevándola en brazos. Frunció el ceño enojada con ella misma. Intentó pensar que solo el mago lo había hecho solo por amabilidad, aunque la amabilidad no era una característica de el precisamente. ¿Entonces por qué lo había hecho?

-No... de todas formas el sigue con la misma actitud de siempre Abby, en cambio Patrick... es tan dulce... creo que haríamos una pareja perfecta.

-¿Una pareja perfecta aburrida? Si te soy sincera yo prefiero una pareja imperfecta y divertida.

-¿Qué te sucede Abby? Hoy estás muy... ¿loca?

Su amiga sonrió.

-Sé que Jeremy es el mejor amigo de Teddy, y que tal vez te enfades pero... ¡me gusta mucho! Y no solo para besuquearme, él es... ¡por Merlín! Es tan guapo, tan divertido... por eso quiero preguntarte... ¿te molestaría que salga de verdad con él?

Victoire sonrió.

-Si él te hace feliz está bien Abby, no tienes que preocuparte por tonterías.

Su amiga la abrazó con fuerza.

-Te quiero.

-Yo más.

En ese momento Teddy salió al patio acompañado por Alexa quien saltaba para depositarle cortos besos en la mejilla.

La rubia aprovechó el abrazo de su mejor amiga para hundir su rostro en su hombro y no ver aquella escena que cada vez le causaba mas dolor.

Tal vez lo que Abby había dicho era cierto, que Teddy se había visto como un príncipe cargándola en brazos, pero Victoire sabía que aquel chico podía verse a simple vista como el príncipe azul que cualquier chica desearía, pero que si uno se acercaba lo suficiente, descubriría que es todo lo contrario, que es el chico malo, el villano del que cualquier madre alertaría a sus hijas.

Y a pesar de que su cuerpo cada vez que lo veía quería dejar que la tocara y la llevara hacia la cima, Victoire sabía que iba a tener que controlarse, porque Teddy Lupin era eso... un completo peligro que Hogwarts nunca había tenido en cuenta.