Cap. 2
Luego de que los 3 ponis huyeran, Zecora intentó ponerse de pie, pero estaba muy lastimada que no se mantuvo mucho tiempo y cayó inconsciente. Horas después despertó en su cabaña y lo primero que vio fue a las mane 6 con ella
-¡Está despertando!- dijo Twiligt
-Espero que esté bien- dijo Fluttershy
-Déjenla, necesita espacio- dijo Applejack
-Chicas… me alegro de verlas- fue lo primero que dijo Zecora al despertar y levantarse
-¿Te encuentras bien?- dijo Twiligt al tiempo que ayudaba a sostenerse a la cebra, la cual aún estaba muy lastimada para caminar
-Si. Fue una pelea fuerte, pero pude alejarlos lo suficiente- dijo mientras intentaba dar unos pasos ayudada de la unicornio.
-Zecora, lanzaste la alarma. Dime que aun lo tienes- dijo preocupada Twilight.
-Así es Twilight Sparkle, pero es mejor que lo conserves tú de ahora en adelante- dijo la cebra mientras abría un compartimiento secreto en una pared y de ahí sacaba un cofre.
-¿Qué hay ahí? ¿Muffins? ¿Cupcakes? ¿Dulces? ¿Globos?- decía Pinkie Pie mientras daba saltos alrededor del cofre, pero fue detenida por Rarity.
-Pinkie querida, no creo que los ladrones hayan cruzado por el Bosque Everfree y peleado con Zecora solo para robar un dulce- dijo la unicornio mientras alejaba a Pinkie del cofre con su magia-
-Pero no sabes, talvez sea el dulce más delicioso y sabroso de todo el mundo- dijo la terrestre rosa mientras un hilo de saliva salía de su boca.
-Como sea ¿Qué hay en el cofre Twi?- pregunta Rainbow
-Esto…- dice Twilight abriendo el cofre, revelando el objeto.
-¿El Amuleto del Alicornio?- preguntaron las 5 ponis al unísono.
-Diablos, estaba segura de que era un dulce- dijo Pinkie al tiempo que guarda unos cubiertos en su melena
-Así es, Zecora lo conservó cuando se lo quitamos a Trixie. Yo le dije que si había alguna clase de emergencia relacionada con el amuleto lanzara una señal que pudiera ver desde mi castillo- explicó Twiligt. –Pero para tener mayor seguridad de que no volverán a intentar llevárselo yo me haré cargo de él ahora.
-Pero bueno, dinos quién te atacó Zecora. Si no entonces no podremos resolver esto- dijo Applejack en tono impaciente.
-La verdad no lo recuerdo, solo sé que eran 3 ponis que se querían llevar el amuleto- dice mientras se sentaba, pues con sus golpes no podía estar mucho tiempo de pie.
-No importa, estoy segura que no volverá a intentar robarlo. Y si lo intenta se las verá conmigo- dijo Rainbow Dash mientras tiraba golpes al aire.
-Rainbow tu siempre queriéndote llevar toda la diversión para ti sola- dijo Pinkie Pie dando saltos.
*En una parte muy alejada del bosque*
Los 3 ponis habían llegado a su escondite, una cabaña que por fuera parecía que tenía muchos años de no ser habitada, con madera podrida y láminas oxidadas, pero eso solamente era un camuflaje ya que por dentro estaba en muy buen estado, tenía varios artefactos como un monitor y un estante con varios artefactos que parecían ser armas, entonces los 3 ponis entran.
-"Es solo una cebra, ya hemos peleado con ellas y las hemos matado sin hacer esfuerzo"- decía en tono sarcástico Starblade –No puedo creer que nos convencieras de no llevar armas para pelear contra la cebra Stormcloud-
-Bueno, al menos sabemos que no es una presa fácil. La próxima vez iremos listos y robaremos ese amuleto- dijo el pegaso mientras se encogía de hombros.
-Eso solo si el jefe nos da otra oportunidad- dijo Quimic Poison.
La unicornio hizo brillar su cuerno y disparó un rayo hacia un espejo. Este empezó a oscurecerse y después de unos segundos mostró la imagen de un poni.
-Jefe, tenemos noticias sobre nuestra misión- decía Starblade un poco intimidada por el unicornio en pantalla.
-Ya sé que fracasaron, sentí con mi magia que el amuleto nunca se movió de lugar hasta hace poco más de una hora- dijo con un tono de voz macabro el poni en el espejo. Este no se podía ver muy bien ya que traía puesta una capucha que le tapaba el rostro, pero se alcanzaba a ver una parte de su cuello, tenía pelaje blanco.
-Denos otra oportunidad, le prometemos que esta vez no fallaremos- suplicaba el terrestre amarillo. El poni no estaba muy seguro, pero no tenía de otra.
-De acuerdo, pero esta vez mas les vale que traigan ese amuleto o los ofreceré de alimento para Cerberus- dijo este con furia, intimidando a los otros ponis.
-M-muchas gracias jefe le prometemos que no le fallaremos esta vez- dijo Stormcloud aterrado de lo que dijo el poni-
-Está bien, ahora tomen de esa poción que les mandé y tráiganme lo que quiero para la próxima. Ahora fuera de mi vista- dijo el poni, y entonces el terrestre volvió a usar la consola para cortar comunicaciones con él.
Habían pasado dos semanas desde el intento de robo por parte de aquel grupo de ponis. Se habían hecho investigaciones en el lugar de los hechos, habían hecho un retrato hablado con la información que Zecora dio a los guardias y habían puesto un perímetro hasta cierto punto del bosque pero no había rastro de los ladrones. Mientras tanto Zecora seguía investigando y cuidando parte del bosque, pero tampoco lograba encontrar nada. Había una parte en específico del Everfree que nadie había investigado, pero era por una precisa razón; esa parte aún seguía siendo virgen porque las bestias que habitaban ahí eran demasiado peligrosas para que algún poni las explorara. Era un lugar en donde ni siquiera en el día había luz, la espesura de los árboles hacía que la luz solar no pudiera llegar y con tan solo acercarte a su entrada ya te podías sentir observado. Twilight alertó a Celestia sobre el suceso y ella mandó más guardias a Ponyville, pero aún con eso no pudieron encontrar nada.
*Mientras tanto en Ponyville*
En el castillo se encontraba Twilight Sparkle revisando unos papeles en su escritorio, varios eran permisos, otros eran propuestas de nuevas leyes y lo demás era papelería sin importancia. Estaba totalmente aburrida ya que a ella no le importaba mucho la política, solo lo hacía porque Celestia le había dado el cargo de princesa y ella lo había aceptado pero la verdad le parecía totalmente aburrido. Estaba a punto de quedarse dormida, hasta que uno de sus guardias la llamó.
-Alteza- dijo el guardia –Lamento interrumpir sus deberes, pero hay un pony solicitando una audiencia con usted ahora mismo.
"Vaya, por fin algo más interesante que esto" pensó la princesa –Enseguida iré- entonces guardó los papeles restantes en un cajón y salió de su estudio escoltada por el guardia. Llegaron a la sala del trono, y Twilight se encontró con el poni. Un unicornio color blanco, melena y cola con dos tonalidades de naranja y de cutie mark tenía un sol mitad azul mitad naranja, y vestía un chaleco gris.
-Me presento su majestad. Mi nombre es Solar Blaze- dijo el unicornio al mismo tiempo que hizo una reverencia.
-Un gusto conocerlo Solar Blaze. ¿Puedo saber para qué solicitaste una audiencia conmigo?- preguntó Twilight.
-Para poder ayudar en el caso del intento de robo del Amuleto del Alicornio- dijo Blaze, lo cual tomó por sorpresa a la princesa.
-Un momento ¿Cómo sabes que intentaron robar el amuleto?- preguntó sorprendida Twiligt –Solamente mis amigas, Zecora, los investigadores y yo sabemos. Y lo hemos mantenido en secreto para no alarmar a la población de Ponyville-
-Pronto lo sabrá su majestad, necesito que estén aquí los demás elementos de la armonía- dijo el unicornio. Twilight no estaba muy segura de hacer una audiencia privada con sus amigas y ese unicornio, precisamente porque lo acababa de conocer y no sabía si creerle o no, pero si alguien había intentado robar un objeto tan poderoso no cabe duda que tarde o temprano intentaría hacerlo de nuevo por lo que no podían rechazar ninguna oferta de ayuda.
-De acuerdo- dijo la princesa –Ven mañana a las diez de la mañana para una audiencia privada-
-Muy bien princesa, con su permiso me retiro- dijo el unicornio mientras hacía una reverencia y salía de la sala.
*Mientras tanto en el Bosque Everfree*
Los 3 ponis estaban en su base secreta sentados alrededor de una mesa. Intentaban idear un plan para poder tener el Amuleto del Alicornio por fin entre sus cascos, pero ahora que la princesa se había hecho cargo de él se les iba a complicar mucho más el poder tomarlo.
-Tengo una idea- dijo el pegaso –Que tal si nos metemos por una ventana en el castillo y buscamos en la habitación de la princesa mientras ella está ocupada con todos esos deberes reales.
-¡Que buena idea Storm!- dijo en tono sarcástico la unicornio –Tu plan funcionaría si no fuera por un solo detalle.
-¿Cuál?-
-Que mientras la princesa está haciendo toda esa mierda política debe de haber muchos guardias custodiando el castillo y más ahora que en su interior se encuentra lo que buscamos- dijo ella casi gritando.
-Bueno ¿Tienes una mejor idea acaso?- preguntó el pegaso molesto
-No, pero si la tuviera te apuesto a que no sería una tontería- dijo Starblade en tono de burla, lo que molestó más al pegaso.
-Se me acaba de ocurrir algo- dijo Quimic –Utilicemos un espía, este nos indicará en donde se encuentra el amuleto y nos ahorrará mucho tiempo de búsqueda. En caso de que se den cuenta de que el amuleto es falso y nosotros nos encontremos ahí lo utilizaremos como chivo expiatorio y nos dará tiempo de escapar.
-Nada mal Quimic, tiene más sentido y posibilidades de funcionar que el plan de Storm- dijo la unicornio, quien recibió una mirada molesta del pegaso – ¿Pero quién será el espía que entrará al castillo? Aunque no sea el castillo de Canterlot está muy bien custodiado por guardias, sería una misión suicida y no creo que nadie quiera hacerla.
-No te preocupes por eso Blade- dijo mientras se levantaba y se colocaba unas alforjas –También pensé en eso por lo que ya sé quién podría sernos útil en esta misión- entonces salió de la cabaña.
*Al día siguiente en Ponyville*
En el castillo se encontraban las mane 6 sentadas frente a una gran mesa en la sala de reuniones, a pesar de que casi eran las diez de la mañana el unicornio no aparecía y se estaban empezando a aburrir.
-Twilight ¿Cuándo va a llegar ese amigo tuyo que nos quiere ver?- preguntó Rarity mientras se ponía un poco de maquillaje en la cara.
-Así es Twilight, ya va a ser la hora a la que le dijiste que viniera y no hay rastro de él.- dijo Rainbow –Me pregunto por qué no ha aparecido.
-Calma chicas, estoy segura que no ha de tardar en llegar- dijo Twilight algo nerviosa –Parecía muy educado por lo que seguramente no nos dejará esperando por mucho.
-Eso espero, dejé a Gummy a cargo de la cocina en Sugar Cube Corner y no estoy segura de que sepa preparar mis cupcakes especiales de fresa- dijo Pinkie Pie un poco preocupada.
-¿En serio dejaste a Gummy a cargo de la cocina?- preguntó Applejack – ¿Los señores Cake saben de esto?
-No, ellos están ocupados con los gemelos por lo que no tienen mucho tiempo para estar en el restaurante y por eso me dejan a cargo a mí- respondió Pinkie sonriendo. Entonces el reloj empezó a sonar, dio diez campanadas y cuando dio la final un guardia entró a la habitación donde estaban las ponis.
-Su alteza, el señor Blaze llegó para su audiencia- dijo el guardia mientras hacía una reverencia.
-De acuerdo, hazlo pasar por favor- dijo Twilight.
-Muy bien- dijo el guardia y entonces salió de la habitación, después entró el unicornio quien hizo una reverencia y se sentó en la mesa.
-Vaya, sí que eres puntual- dijo Twilight –Llegaste justo a tiempo.
-Bueno, no me gusta incumplir con lo que prometo- dijo el unicornio un poco apenado.
-Pero bueno, ¿Cuál dijiste que es tu nombre cariño?- dijo Rarity mirando al unicornio, entonces Applejack le da un codazo.
-No es momento para eso Rarity- dice la vaquera en voz baja, llevándose una mirada seria de la poni modista.
-No importa, mi nombre es Solar Blaze. Un gusto conocerlas a todas- dijo el unicornio un poco sonrojado.
Bien, ya estamos aquí todas reunidas. Dinos ¿Cómo es que sabes del intento de robo del Amuleto del Alicornio?- preguntó Twilight
-Yo antes trabajaba en la real marina armada de Canterlot, serví por 5 años hasta que me retiré por motivos personales. Según las palabras de mis superiores era uno de los soldados más fuertes y mejor entrenados que había entonces, por lo que busqué un trabajo en donde pudiera aprovechar esas habilidades. Por desgracia eso no me ayudó a encontrar un trabajo decente, solo encontraba trabajos mal pagados o donde me trataban como esclavo, hasta que un día eso cambió.
*Flashback*
-¡Ya voy!- decía Blaze al escuchar que tocaban la puerta. Cuando la abrió vio a un poni que vestía una capucha, antes de que pudiera reaccionar el poni le lanzó una especie de gas a la cara. Blaze unos momentos se desorientó, y después cayó al suelo inconsciente.
-Cuando desperté estaba atado a una silla de acero, no podía moverme porque aún estaba un poco débil por el gas que me roció el poni, pero estaba totalmente consciente.
-¿Dónde estoy?- decía el unicornio aún desorientado. Todo lo que veía era un lugar oscuro solamente iluminado por una débil luz producida por una lámpara de aceite, el suelo era completamente roca, entonces se dio cuenta de que estaba adentro de una cueva. Intentaba liberarse pero no podía debido a los efectos del gas, entonces escuchó una voz entre la oscuridad.
-No tiene caso que lo intentes, el material de la cuerda es irrompible y aún estas débil- decía la voz con un tono muy grave y seco. El unicornio intentó usar su magia para liberarse, pero esta no funcionó lo cual lo dejó sorprendido.
-¿P-por qué no puedo usar magia? ¿¡Qué me hicieron!?- preguntaba enojado Blaze al ver que su cuerno estaba cubierto de una especie de baba espesa y transparente, entonces la voz habló de nuevo.
-Tranquilo, solamente te colocamos un pequeño seguro. Esa baba absorbe la magia por lo que es inútil que intentes liberarte de cualquier forma - dijo la voz –Pero vamos al grano. Hemos visto que eres muy fuerte y sabes pelear muy bien, nos interesaría que formaras parte de nuestro pequeño grupo- dijo la voz y entonces un grupo de 3 ponis apareció de entre la oscuridad. Ninguno de ellos se alcanzaban a ver bien debido que vestían capuchas y la luz era muy tenue, solo se alcanzaban a ver sus siluetas.
-Somos parte de algo grande que puede beneficiarte si estas de nuestro lado, o puede perjudicarte si estas en nuestra contra.
-En ese momento yo no sabía muy bien lo que me estaban tratando de decir, me decían que me uniera a ellos, pero no me decían que eran o a que se dedicaban.
-Entonces díganme que es lo que hacen- dijo Blaze. Por unos segundos hubo silencio en el lugar, hasta que uno de los encapuchados lo rompió
-Nuestro trabajo no es importante, solo necesitamos saber si estarás de nuestro lado- dijo uno de ellos –solo trabajarás de vez en cuando y la paga será bastante buena- dijo otro, esta vez con voz femenina.
-Yo no sabía si unirme, por una parte no encontraba trabajo y era solo cuestión de tiempo para que me echaran del apartamento que estaba rentando y estaba pagando con la indemnización que me dio el ejército, pero por otra algo me decía que no confiara en ellos ya que sentía un escalofrío tan solo con estar en su presencia.
-Y… ¿Qué tan buena será mi paga?- preguntó el unicornio
-500,000 bits por trabajo. Es mucho dinero y solamente tendrás que trabajar pocas veces- dijo la voz femenina.
"Con esa cantidad de bits me alcanzaría para comprarme una casa y mudarme de este lugar" pensó el unicornio. –Está bien, acepto el trabajo- dijo firme.
-Excelente elección- dijo una voz masculina –Estate atento porque pronto recibirás tu primer trabajo- dijo y entonces la lámpara se apagó dejando la habitación en completa oscuridad.
*Fin del Flashback*
-Todo lo que recuerdo después de eso es que desperté en mi cama tiempo después. Eran alrededor de las ocho de la mañana y todo parecía haber sido solo un sueño, pero me di cuenta que no era así cuando recibí mi primera misión. No era nada difícil, simplemente era robar un objeto que tenía un potro en Las Pegasus. Cuando lo conseguí vi que era una piedra, pensé que era inútil pero supuse que ellos tendrían sus razones.
-¿Entonces lo único que hiciste fue robar una simple piedra?- Preguntó Rainbow
-Así es.- dijo Blaze –Pero no solo fue una piedra. Robé gemas, secuestré ponis y di palizas a muchos de ellos.
-No lo entiendo. No pienses que no nos interesa tu historia pero ¿A dónde nos lleva todo esto?- preguntó Twilight.
-Un día se me encomendó una misión muy importante y también muy peligrosa. Era un secuestro, pero no iba a secuestrar a cualquier poni, iba a secuestrar a la Princesa Cadence- dijo el poni en tono serio.
-¿¡Que!?- dijeron todas al unísono
