Capítulo 17: Me quedé aquí.

La mano de Claire tocó mi frente - ¿Estás segura de que estas bien? Ahora estás aún más pálida – sus ojos azules me miran con preocupación, mientras me ayuda a recostarme en mi cama - Si, solo necesito dormir - - Esta bien te dejaré descansar, si me necesitas estaré abajo, aunque con Leon aquí creo que estoy de sobra – dijo con un guiño, yo solo sonreí, ella terminó de cubrirme con la sabana y se retiró, dejándome sola con mis revueltos pensamientos.

Leon salió de la ducha un rato más tarde – Por favor dime que pasa, sabes que te conozco y no me creo eso del dolor, tienes sedante suficiente como para dormir a un dinosaurio – no puedo mentirle a Scoth él lo notaría en un segundo me conoce demasiado – Confía en mi - se sentó junto a mí en la cama, después de pensarlo durante unos segundos, me libere de mi postura de defensa, baje los hombros en señal de derrota y extendí los brazos en busca de un abrazo, él se acercó rápidamente y me tomo entre sus brazos húmedos – La BSAA es mi familia, familia que en estos momentos se prepara para irse a la guerra … (Hice una pausa) sin mí – las lágrimas comenzaron a inundar mis ojos, tal vez no le dije toda la verdad, pero no le mentí en realidad es una porquería tener que quedarte inmóvil mientras las personas que amas se van lejos a arriesgar sus vidas a hacer lo que tú también amas hacer.

Kennedy me abrazó con fuerza (fue reconfortante) – Te propongo algo, por ahora necesito descansar, no he dormido desde que me fui de aquí, pero mañana iremos a ver al doctor para que nos digan cuando te quitarán esa maldita cosa - - Yo más que nadie necesita saber cuándo me libraré de esta molestia - - Haremos todo lo que esté a nuestro alcance, lo prometo – de pronto se levantó como si hubiese recordado algo importante, se puso unos pantalones cómodos, tomó su teléfono y salió de la habitación, yo me quedé ahí en silencio tratando de escuchar algo de lo que sucedía afuera, pero no pude obtener ninguna respuesta, unos minutos después él regresó como si nada hubiese ocurrido y se recostó nuevamente junto a mí - Está bien ahora descansa, ya no debes preocuparte por nada – besó mi frente y luego colocó su cabeza sobre la almohada – Ya quiero que estés bien… Cuando sanes… te lo voy a hacer… como nunca antes … - balbuceó antes de quedarse dormido - ¿Qué diablos fue eso? – me pregunté.

Desperté unas horas más tarde y Scoth ya no estaba junto a mí, tome el teléfono y llame a Claire – Hola amiga, necesitas bajar… ahora voy – dijo sin esperar mi respuesta, la puerta se abrió y ella me ayudo a colocarme en mi silla – ¿Claire, Leon está abajo contigo? - - No, salió hace una hora parecía llevar prisa - - ¿Qué demonios trama este hombre? – dije – No lo sé ahora vamos abajo, necesito contarte mi aventura de ayer…- baje las escaleras junto a mi mejor amiga - Sabes creo que debí irme donde Leon, no hay escaleras en su apartamento – una mueca de molestia se dibujaba en mi rostro cada vez que bajaba un escalón - Pero tu odias el ascensor - - Claro es por eso que estamos aquí, pero empiezo a creer que fue mala idea quedarme aquí – si me hubiese quedado en su apartamento no habría recibido tantas visitas espontaneas, no habría besado a Chris ni me habría acostado con Piers… He tomado demasiadas malas decisiones estos días.

Las horas pasaron en el reloj, entre un té y otro más y una conversación dinámica con mi mejor amiga, sin olvidar que mi corazón estaba terriblemente dividido, sin duda la historia de Claire sobre Francia es emocionante, pero no logra sacar a Leon, Piers y a su hermano (de Claire) de mi cabeza.

7:30 pm / La puerta se abrió y Scoth entró con una sonrisa en su rostro, es muy extraño verlo sonreír, pero esta vez lo hacía – ¿Dónde estuviste? Estaba muerta de miedo – me apresure a recibirlo, él se inclinó y besó mis labios - ¿Qué ocurre? – pregunte al verlo sonreír a la chica pelirroja - Te dije que volvería para la cena – se dirigió a Clair – Empezaba a creer que no lo lograrías – Clair Comenzó a reír – Ahora debes lavar los platos – Leon le respondió a la chica Redfield - ¿Qué? Tú sabías donde estaba y no me dijiste nada… Incluso hicieron una apuesta… - dije a mi amiga, totalmente desorientada – Yo se lo pedí como un favor, preciosa – Scoth me respondió aun sonriendo – Se supone que si lo conseguía debía ser una sorpresa y lo logre – finalizó – Si y ahora debo lavar los platos – Claire añadió derrotada – Y que se supone que es la sorpresa – dije empezando a molestarme, el agente se posó sobre su rodilla derecha ante mí y luego puso sobre mis piernas una caja, la abrí enseguida - ¿Qué diablos de donde la sacaste? – dije recuperando mi buen humor – Eso no es importante, lo que importa es que ahora podrás curarte mucho más rápido - - Yo… no sé qué decir – me sentía feliz, dentro de la caja, las hojas de una planta, centellaban en verde y rojo – No digas nada, solo tendrás que recompensarme – Leon dijo olvidando, creo, que nuestra amiga estaba en la misma habitación, ella sonrió y se retiró hacia la cocina, Leon es realmente muy reservado y jamás haría ese tipo de comentarios frente a ella, es por eso que creo que debió haberlo olvidado.

Tiré de su chaqueta para acercarlo mí y besé sus labios enérgicamente – Es por eso que te amo… – me interrumpí y retrocedí, jamás le había dicho esa palabra, él se sorprendió, pero se repuso en seguida – No quiero volver a verte jamás como esta mañana (susurro para mí) haré lo que tenga que hacer para mantenerte feliz… te amo – finalizó y besó tiernamente mis labios, mi corazón dio un vuelco cuando lo escuche corresponder a mis sentimientos, aunque aún me preguntaba si son reales o no.

Después de la cena ingerí las plantas medicinales rogando a los dioses que surtieran efecto, luego subimos a mi habitación, nuestra habitación, que justo ayer compartí con otro hombre – Por fin podré dormir en paz, mañana iré con el médico de la base para que me analice – dije acurrucándome en su pecho – Descansa ahora porque a partir de mañana las noches no serán más para dormir – yo me mordí el labio inferior ante sus palabras, me despedí con un beso apasionado de buenas noches.

Dos semanas más tarde me habían retirado la estructura de metal que me incomodaba, dándome la pésima noticia de que no se me permitiría regresar al frente de batalla hasta que cumpliera con 6 meses de terapia de rehabilitación para mi extremidad – Son solamente 6 meses – me dije para tratar de animarme, pensé que a partir de ahí todo estaría bien… pero no fue así.