Hola, dejo la continuación.

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—Ya hablé con Fukui-san nos dejara salir antes del trabajo, a las seis ya podemos irnos-dijo Kuroko con un tono de voz algo ansiosa.

—Muchas gracias por todo, odio tener que causarte estas molestias.

—Izuki-kun deberías quedarte dentro, no salgas a atender las mesas por favor.

—Pero debo trabajar, no puedo estar sin hacer nada.

—Tranquilo les diré a todos que te sientes muy mal, que todavía no te recuperas—eran recién las 4 PM y los nervios le carcomían, sólo quería sacar a su amigo de ahí de una buena vez.

A cada tanto miraba hacia afuera a para ver si se veía algo o alguien fuera de lo común.

—Kuroko— le llamó Takao a lo que el peliceleste respondió con un sobresalto que hizo que el otro también se asustara—oye tranquilo soy yo, te quería preguntar ¿Qué le ocurre a Izuki?

—Izuki-kun se siente muy mal, lo acompañare a su casa nos vamos a retirar antes- le informó intentando disimular el notorio nerviosismo.

—Kuroko no soy tonto, siento que algo muy malo le está pasando, por favor ten en cuenta que todos somos compañeros y si necesitan ayuda pues…

—Takao-kun lo sé muchas gracias, te prometo que te diré si algo sucede.

Kazunari siempre había sido muy perceptivo, algo le decía que no era normal el estado de sus compañeros, regresó muy preocupado a atender— "Presiento que algo muy malo va a ocurrir" — pensó en voz alta mientras intentaba continuar con su trabajo.

— ¿Qué cosa? —preguntó Hanamiya algo sorprendido por lo que escuchó.

—Nada ¿sabes? yo soy muy perceptivo, a veces tengo malos presentimientos como el día en que los chicos resultaron heridos, anoche también me pasó y llame a Shin-chan pero no me contestó, esta mañana me mando un mensaje diciendo que estaba todo bien, pero no lo he visto y eso que somos novios y ahora siento feo, algo no anda bien con mi relación y con Izuki.

-¿Qué tiene que ver tu relación con lo que supuestamente le ocurre al chico lindo de Shun?

—Nada, son cosas distintas, sólo digo que algo no está bien ni con mi Shin-chan ni con Izuki.

—Son imaginaciones tuyas ¿qué cosa es peor que atender un día con la mitad del personal?

Takao se quedó pensando, en eso vio como a Hanamiya se le desfiguraba el rostro y se quedaba mirando fijo a la entrada del café.

— ¿Qué haces acá? — preguntó alterado a un chico pelinegro de lentes que había entrado.

—El idiota de Kiyoshi me dio la dirección, dijo que trajera la cartera que dejaste encima de la mesa ya que él no podía, creo que hubo un incendio y luego el edificio se derrumbó fue algo muy grave está en todas las noticias así que estará ocupado toda la tarde-le informó de lo más tranquilo observando con detención todo el local y la forma excéntrica en la que estaban vestidos los camareros.

—Maldito, le dije que no te comentara de mi trabajo—que imbécil había sido Kiyoshi pero más estúpido él por salir de prisa y olvidar todo sabiendo como era de preocupado su grandulón idiota "SU" se repitió mentalmente.

—No te apures por lo de tú trabajo, ya lo sabía te había seguido un par de veces, aunque jamás me atreví a entrar —Imayoshi si que era un "viejo zorro" colocó esa expresión escalofriante en su rostro.

— ¿Pero cómo? ¿Por qué nunca lo mencionaste?-Makoto estaba molesto, también podía ser muy aterrador, Takao se alejó del par de tipos que desprendían un aura demoniaca—además ¿cómo está eso que Kiyoshi anda en una emergencia "grave"?

—Es bombero, es su trabajo, ya sabes cualquier día se muere en una de sus misiones… tranquilo, es broma, te seguí porque sabes que me interesas y que Teppei es mi rival, noté lo extraño que andaba una vez que dijo que te había ido a ver a tu trabajo, entonces supuse que era algo sorprendente, una vez encontré una media de chica en la lavadora pensé que estabas con alguna mujer pero ahora entiendo todo, al principio imaginé que trabajabas en un café cosplay pero en ¿un Maid? woo has superado mis expectativas. Cielos ¡me agrada el lugar! —le entregó la cartera.

—Maldito, espero no pienses en quedarte a molestarme.

—Ya me voy, pero sabes que tenemos cosas que hablar. — se volteo y sin darse cuenta se estrelló contra uno de los camareros haciendo que callera y de pasó tirará la bandeja con la orden al suelo, Soichi sólo sintió el liquido caliente caerle en la manga.

—Lo siento… lo siento señor no me fijé— se disculpó Sakurai que había caído al suelo.

—No te disculpes yo soy quien debe… oye tú eres Sakurai, Ryou Sakurai ¿Me recuerdas? Soy Imayoshi Soichi fui tu senpai en Too el primer año el capitán del equipo de basquetbol— le recordó animoso ignorando el dolor de su brazo quemado.

—Imayoshi senpai, lo siento… lo siento claro que lo recuerdo claramente, no era mi intención mancharlo de café ni quemarlo lo siento, lo siento mucho, llevo poco trabajando en esto, perdón soy un tonto.

—Al parecer no has cambiado nada. —manifestó levantándose para luego ayudar al castaño a pararse.

—Imayoshi deberías tener más cuidado con ese hongo, apenas lleva dos días acá y vienes a darle problemas—de manera sorpresiva Hanamiya empezó a ayudarle a Sakurai a recoger todo.

Soichi observó detenidamente al que antes había sido su Kouhai, su actitud parecía no haber cambiado nada pero físicamente no podía negar que era mucho más atractivo, eso sumado al traje que vestía, se había quedado medio pasmado mirándolo tanto tiempo. Con esa fijación que tenía en Hanamiya hasta olvido que existían más chicos atractivos… Ryou estaba bastante bien.

—Imayoshi-senpai mis disculpas-hizo una reverencia disponiéndose a retirar.

—Sakurai, espera ¿podrías darme tu número? Me gustaría hablar contigo, saber que fue de tu vida— así de apresurado era, no podía evitar esas reacciones impulsivas, de pronto le surgió la enorme urgencia de saber más de él.

—Cla...claro anótelo…

A Hanamiya le pareció extraño el comportamiento del pelinegro ¿acaso intentaba sacarle celos? Lo que menos le importaba era eso, desde que el de lentes le avisó que Teppei estaba en un rescate peligroso no había podido dejar de pensar en aquello, siempre le preocupaba el que algo malo pudiera ocurrirle, se vio tentando a llamarle pero se contuvo, si estaba en algo delicado mejor ni distraerle.

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Dieron las seis de la tarde, Kuroko despertó a Izuki quien dormitaba en la banca del los camarines.

—Izuki-kun despierta ya es la hora— le removió despacio.

— ¡¿Qué pasa?! — se sobresaltó.

—Tranquilo, todo está bien, le marqué a Taiga pero parece que hay una emergencia grande y no me contesta, ya pedí el taxi y vigilé que no haya nadie sospechoso.

—Muchas gracias, Kuroko en serio siento causarte problemas—notó lo mal que estaba su amigo, pálido, mareado, seguramente no había comido nada, sumado a lo que recientemente les había ocurrido a todos hacía parecer a Shun alguien enfermo, le ayudó a levantarse con sumo cuidado y salieron discretamente, lo que menos quería Tetsuya era que el resto comenzara a hacer preguntas.

Se asomó a la calle y todo parecía normal, el vehículo los recogió, parecía que habían podido salir bien de ese lugar.

Tetsuya suspiró con alivio, marcó al número de Kagami pero no estaba disponible.

—Kagami-kun todavía debe estar en la emergencia, está fuera del área de servicio.

—Sigo pensando que entrometerlos en esto es una mala idea.

—No te preocupes, ya dije que te ayudaría, espero no te disguste pero ya le envíe un mensaje a Himuro—Kuroko de nuevo parecía calmado.

— ¡NO! ¿Por qué lo hiciste? No quiero pedirle ayuda a él…no es correcto—Shun se sentía mal y muy avergonzado, de todas las personas a las que no quería molestar Himuro era uno de los primeros.

—Él se preocupa por ti Izuki-kun, déjalo ayudarte, no es una mala persona y creo que deberías considerar deberle a él en vez de a la mafia—Kuroko apenas podía creer lo bien que estaba hablando del tipo que hace unos meses odiaba, Himuro le había demostrado ser de confianza luego de que le guardo su secreto.

Lo último que quería Shun era que Himuro se involucrara en algo por él, eran las desventajas de contarle algo a Tetsuya…

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Midorima debía hablar con Takao, no quería fallarle, finalmente decidió contarle todo, la enfermedad de sus madre, la cena, la próxima cita que tendría con la chica en cuestión organizada por su familia.

Esos días sin ver a Kazunari le hicieron reflexionar y decidir que la peor opción era mentirle por lo que fue a buscarle al local, la noche estaba algo fría, hace días que no veía al pelinegro y tenía muchas ganas de estar con él.

Le vio salir con el rostro preocupado, pero cuando se dio cuenta de que su Shin-chan lo había ido a buscar se le ilumino la expresión.

— ¡Viniste! desconsiderado no me contestas los mensajes ni las llamadas.

—Lo siento mucho, tuve algunos problemas en casa Takao—lo abrazó por la cintura dándole un beso en los labios—vamos hay algo que quiero contarte.

—Estas raro, sé que no eres muy expresivo, pero estas más frío de lo habitual.

Caminaron hasta el parque donde se dieron su primer beso, Takao le tomó la mano, todo el camino hasta allí habían estado muy callados.

— ¿Qué es lo que quieres decirme?

—Anoche Hubo un cena en mi casa para arreglar lo de mi compromiso.

— ¿Qué? ¿Por qué no me habías contado de eso Shin-chan?

—No estaba seguro de cómo te lo ibas a tomar, además mi plan era rechazar la propuesta de matrimonio.

—Y ¿lo hiciste? Supongo- le preguntó con notoria preocupación.

—No Takao, no pude decir nada, al contario de so mi madre arreglo una cita con la chica para que nos conociéramos mas—dijo seco.

— ¡Qué demonios Midorima! ¡ ¿Así es como dices amarme?! —No pudo evitar gritarle se sentía furioso.

¿"Midorima" le había dicho? Takao jamás lo llamaba así a no ser que estuviese realmente enojado.

—Takao déjame explicarte yo…

— ¡¿Explicarme qué?! ¡¿Que eres demasiado miedoso para oponerte a tu familia?! ¡COBARDE! ¡MENTIROSO! ¡Me dijiste que lucharías por esto! —en todo el tiempo que conocía a Kazunari jamás lo había visto de esa forma-no sé para que me pediste que fuéramos algo si te ibas a terminar casando con otra- bajó el tono de su voz, el peliverde notó como cambiaba su actitud furiosa a una triste y seria.

—Mi madre, ella está muy enferma, yo no pude hacerla pasar por ese mal rato Takao, no en la condición en la que se encuentra— el de lentes bajó la vista, Kazunari notó que de verdad su amor no estaba pasándola nada bien, intentó centrarse un poco dejando atrás su actitud hostil.

— ¿Que tiene tu madre Shin-chan?

—Ella enfermó de cáncer, como ves no es una padecimiento tan simple, cuando un paciente se deprime afecta a su tratamiento, mi situación no es nada fácil, por eso te pido que trates de entender que mis desplantes no eran oportunos, mi discurso inicial sobre tener una vida a tu lado no ha cambiado, no pienso casarme, te pido comprensión por mi madre-—Parecía sincero pero el pecho le dolía, sentía como una espina clavada en el corazón

—Está bien, aunque creo que lo mejor que puedes hacer ahora es casarte, creo que tú y yo somos de mundos muy distintos, es una necedad haber aceptado algo contigo, entiendo lo de tu madre pero tarde o temprano si decides quedarte a mi lado ella se enterara y será peor, siento decirte que no tienes más salida que enlazarte y cumplir con sus expectativas por tu bien y él de ellos—Takao parecía firme su voz no tembló ni un poco al decir esto

-— ¿Estás diciendo que se terminó?

— ¿Y para que alargarlo más? Tenemos tan poco tiempo juntos y ya hemos tenido tantos problemas como si lleváramo años.

— ¿No me quieres? mírame a los ojos y dímelo, si eres capaz de eso me alejaré.

—Carajo Midorima ¿cómo no te voy a querer? sí vivo pensando en ti, pero ahora tu prioridad es tu madre enferma y yo no puedo seguir así, viviendo con el miedo de que estés tan cerca de esa mujer que llegues a enamorarte, si eso pasa ¿Qué hago con lo que siento?

—Eso jamás ocurrirá, te amo Takao

— ¿Cuántas veces dijiste "eso jamás ocurrirá" cuando pensabas en mi y negabas tus sentimientos?

—De lo único que estoy seguro ahora es de que te amo y no te dejaré ir ¿si te pido que me apoyes? ¿Qué aguantes un poco? Takao yo te amo a ti, en mi cabeza y en mi corazón solo estás tú, casarme con otra nunca— se negaba a concebir un futuro sin su pelinegro, se sorprendía una y otra vez de ser tan abierto con sus emociones.

—Está bien, lo soportaré, soportaré tus cenas…tus mentiras ante la sociedad, aunque no se cuanto pueda resistir, pero si me llegó a enterar de que la relación que tienes con ella es más que una simple careta vete despidiendo de mi porque aunque me duela el alma y el corazón no seré jamás tu "amante".

—Gracias por entender Takao, te juro que intentare solucionar esto lo antes posible, lo prometo, te amo, te amo tanto gracias por entenderme, todo el tiempo pensaba en que te estaba traicionando-lo abrazó con todas sus fuerzas, al principio pensó que Takao le rechazaría pero al contrario sintió como los cálidos brazos del pelinegro lo envolvían con amor.

—Siento ser tan duro contigo sabiendo por lo que estas pasando, pero yo… no quiero, tengo miedo de volver a caer en lo que era antes, si me lastimas y me dejas no sé si podría soportarlo soy débil e idiota Shin-chan —le dijo con una sonrisa triste Midorima lo miró a los ojos, sus lindos ojos que lo hacían soñar se veían húmedos y llenos de nostalgia , era su culpa lo sabía , a veces la vida es cruel y no nos deja opciones, siempre alguien que amas resulta lastimado, Shintaro hubiese dado su alma porque ni su madre ni su precioso chico tuvieran que sufrir.

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Se bajó de la estación y corrió hacía su casa con el corazón acelerado a mil, lo único que quería era abrir la puerta y encontrarlo ahí en su sofá, estúpidos presentimientos de Takao que le creaban una mala imagen sobre lo que le podría haber ocurrido a Teppei, se detuvo de pronto en medio de la vereda dándose cuenta lo preocupado y estúpido que se sentía, intranquilo hasta el punto de correr, empujar gente, llamar 80 veces a su celular, impaciente, tan nervioso que sentía ganas de llorar de la angustia cada vez que la infernal maquina de teléfono le decía que estaba fuera del área de servicio.

Debía largarse de su lado antes de seguir cayendo en el abismo sin fondo al cual la gente llama coloquialmente "amor" estaba decidido, hoy hablaría con su par de compañeros de piso y se iría a mas tardar el fin de semana.

Siguió con su marcha apresurada, todavía debía cerciorase de que Kiyoshi estaba bien.

Al abrir la puerta de la casa todo estaba oscuro ¿eso significaba que Kiyoshi no había llegado? ¡Maldición! Bueno las malas noticias son las primeras en saberse si Teppei hubiese muerto en el incendio y posterior derrumbe del edificio ya lo sabría ¿o no? intentó tranquilizarse sabía que Imayoshi no estaba le había dicho que regresaría tarde a casa.

Encendió la luz quedándose apoyado en el marco de la puerta, de pronto lo vio, el idiota de Kiyoshi dormía sobre el sillón tranquilamente de alguna forma sintió como si el alma le regresara al cuerpo.

Siendo Hanamiya como es se le acercó tomándole por la solapa y zamarreándolo en repetidas ocasiones, el imbécil pagaría por preocuparle de esa forma.

— ¡Eres un idiota! ¡¿Acaso no sabes que debes prender tu jodido móvil?! —Le gritó fuerte mientras lo zarandeaba, Kiyoshi despertó abruptamente de su dulce sueño, a la primera impresión parecía que Hanamiya intentaba ahorcarlo pero no solo escuchaba vagas palabras sobre prender el celular—estuviste trabajando en una emergencia… Tú maldito idiota…no prendiste tu teléfono acaso no sabes que hay gente que lo pasa mal pensando en que moriste incinerado pedazo de mierda.

— ¿Hana-chan estaba preocupado por mi? — preguntó sonriendo mientras Makoto recién caía en cuenta de lo anteriormente dicho.

—No estaba preocupado trozo de estiércol mal hecho—se levantó de la posición dejando su bolso en el suelo.

— A mi me parece que sí, dime ¿si yo muriera llorarías? —La típica interrogante tonta que todos les hacemos a quienes nos importan, pero a Kiyoshi no parecía incomodarle preguntar tal cosa al cabreado "Bad Boy" ya estaba cansado de que huyera de él, que corriera cada vez que trataba de acercársele, esto se terminaba hoy.

—No, no lloraría ni me importaría. — le mintió descaradamente, claro que lloraría ya estaba casi sollozando de solo imaginar que algo malo le había pasado, pero ¿cómo decirle eso?

—No es cierto, estabas preocupado, lo sé, siempre te observo, te conozco más de lo que crees pensabas en que jamás me volverías a ver que me morí y que nunca me dijiste cuanto me amabas—sabía que recibiría un feo golpe en cualquier momento pero valdría la pena.

—No. Pensaba en que esto ya llegó demasiado lejos y debo irme de aquí, desde que cometimos el error de terminar en una sesión de sexo los tres las cosas no han sido fáciles, fue una tontería pensé que me confundiría mas pero únicamente me aclaró algo de lo que ahora debo escapar…

— ¿Escapar de mi, Hana-chan? —su tono de voz se volvió insinuante, Makoto se sonrojó Kiyoshi le tomó por los hombros.

—Déjame, no me toques —trató de apartarlo.

—No suenas convincente— El Teppei de ese momento era muy distinto al que estaba acostumbrado.

—Ya idiota, no juegues ¡déjame!

—NO. sabes que le temes a quererme pero a mí no me asusta amarte como te amo, no me interesa que me repitas cada día cuanto me detestas simplemente no te creo nada.

—No me puedes amar después de lo que te hice.

—Si puedo, la gente cambia, madura ¿Cómo puedo juzgarte por algo que hiciste hace tanto tiempo?

—Por mi culpa tuviste que dejar el basket, te despoje tus sueños, te partí la pierna, te humille ¿Cómo puedes decir que me amas? ¿O es acaso que quieres vengarte de mí?

—Déjame quererte. Acepta lo que sientes por mí…

—No. Ya te dije que es una tontería, entre tú y yo jamás funcionaría.

Kiyoshi se le acercó robándole un beso, eso era lo que quería hacer desde hace rato, quitarle el aliento, sacarle suspiros al igual como lo hizo aquella noche en la que se entregaron al deseo, sentir su cuerpo ardiente cerca del suyo, amarse de forma carnal ya que de manera emocional lo amaba más que a su propia vida, así era Kiyoshi Teppei apasionado, fuerte pero amable, esas cualidades únicas que enamorarían a cualquiera, pero nada era fácil cuando se trataba de Hanamiya Makoto.

El beso se volvió difícil de dominar para el "iron Heart" el contrario no le rechazaba si no que intentaba tomar el control de la situación, lo sostuvo de la cintura mientras lo levantaba en un vago intento de recuperar el mando, sus lenguas bailaban una danza prohibida, ambos estaban al tanto que esto no iba a terminar bien, Hanamiya sintió como era arrojado al sillón, pronto Kiyoshi se posiciono por encima besando y lamiendo su cuello.

— ¿Sabes que lo que haremos hará que me quiera alejar más de ti? —le dijo excitado.

—Sabes que no lo permitiré porque te amo, te buscaré y te secuestraré hasta que reconozcas que tú sientes lo mismo- metió su mano bajo la playera mientras comenzaba a masajear sus ya duros pezones, por su lado Makoto únicamente podía dejarse llevar por aquellas caricias que lo hacían sentir vivo…

—Teppei yo te… —La puerta te abrió dejando a ver a un impresionado Imayoshi, este sabía que tal vez ese triangulo amoroso terminaría así, ya estaba comenzando a aceptar la idea pero no dejaba de molestarle lo que vio.

— ¡A follar a su cuarto pendejos!— fue lo que escucharon ambos mientras el megane corría a su habitación pegando un fuerte portazo, les había jodido el momento.

—Sabía que esto era mala idea— Hanamiya se levantó ordenándose la ropa- esto no cambia nada Teppei me iré de esta casa de locos a mas tardar el domingo.

— ¡Pero ibas a decirme que me amabas!- exclamó en tono suplicante ¿Que tan tsundere podría ser Makoto? Mucho ¡Estúpido! Imayoshi, Estúpidos impulsos que lo llevaron a no pensar bien donde estaban, estúpida actitud de su "amor", él era "corazón de Hierro" no se rendiría jamás, esta guerra la ganaría.

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—Entonces debes guardar algunos días de descanso, el golpe de tu cabeza fue muy fuerte y no queremos que queden secuelas— Murasakibara escuchaba aburrido las indicaciones de su doctora.

— ¿Cuando podré regresar al trabajo?

—Una semana más, tu cuerpo debe reponerse, gracias a tu fuerte contextura no sufriste un daño mayor.

—Eso es mucho tiempo ¿No puede darme menos? Me apura volver al trabajo.

—Veo que eres un chico muy entusiasta, pero debes cuidar tu salud.

—Bueno es que me urge ver a Aka-chin.

— ¿Quién es Aka-chin? —Le preguntó sorprendida—Como sea debes seguir la indicación médica y tomar tus antiinflamatorios si te sientes mareado o presentas algún síntoma fuera de lo común por favor regresa.

La indicación era clara pero a Atsushi no le gustaba nada, al fin el alta médica le había sido concedida pero ¿Qué de divertido tenía ir a casa a descansar?

—Si doctora, no se preocupe me encargaré que este cabeza dura haga caso. — contestó Himuro.

—Moo Muro-chin quiero ver a Aka-chin.

—Cuando salgamos de acá lo llamas a su móvil

— ¿Estará bien? dijo que me vendría ver a diario pero no cumplió.

-—Atsushi, él debía estar en reposo, hasta tú mismo se lo dijiste no seas consentido.

—Oh verdad lo había olvidado.

Salieron del Hospital y el rostro de Murasakibara se iluminó al divisar esa figura que tanto anhelaba ver.

— ¡Aka -chin! Viniste a verme—corrió a su encuentro.

—Sabía que saldrías hoy y quería asegurarme de que siguieras las instrucciones médicas.

—Claro que las seguiré ¿Me acompañaras a casa verdad?

—Si a tu amigo no le molesta que vaya a su casa claro.

—No me molesta, los amigos de Atsushi también son mis amigos—sonrió Himuro.

Al llegar al lujoso departamento Tatsuya condujo al chico alto a su habitación y le encargó a Akashi que lo aconsejara sobre los cuidados que debía tener, se despidió de ambos y decidió salir a caminar, debía dejarlos solos, sabía que ellos deseaban intimidad, estaba saliendo de su hogar cuando recibió un mensaje "Es urgente que vengas a mi casa esta noche Himuro-kun" ¿Kuroko? ¿Qué es lo que había sucedido? ¿Acaso Taiga estaba en problemas? Aunque pensándolo si ese fuese el caso Tetsuya Kuroko estaría histérico. Con calma guardo su móvil en el bolsillo iría un rato a su trabajo luego se pasaría por la casa de su cuñado.

Mientras tanto Akashi le acomodaba la almohada a Murasakibara este sé dejaba consentir por su lindo pelirrojo desde que se había enterado de que su ex novio estaba de vuelta su vida había cambiado por completo ahora vivía para recuperarlo y tenerlo a su lado como siempre debió ser.

—Aka-chin debería recostarse a mi lado y descansar.

—No Atsushi, no empieces con tus cosas, en un rato me tengo que ir.

—Oh pero es que estas cansado.

—Estoy bien en dos días más puedo volver al trabajo, por cierto los sujetos que nos atacaron están en la cárcel eso me hace estar más tranquilo, ayer me llamó la policía, aunque tengo miedo de las represalias en la calle.

—Aka-chin no debe tener miedo, yo lo protegeré.

—La última vez casi te matan, no quiero que vuelvas a hacer algo así.

—No puedes pedirme eso, es lo único que no puedo cumplirte.

—Atsushi las cosas no están bien, mi padre me llamó en la mañana de verdad me descolocó, quiere que vuelva y temo que me este buscando, si eso ocurre tendré que escapar.

—Tú ya no te puedes ir de acá ¿Que fue lo que te dijo?-le preguntó cambiando por completo su actitud, así solía ser cuando sentía que algo malo amenazaba a quienes quería.

—El desea arreglar todo, quiere que vuelva a casa le dije que no y le corté, pero conociéndole no se quedara así de tranquilo, seguramente cuando me ingresaron al hospital le dieron el aviso de donde estaba.

Lo que Akashi le dijo le provocó un dolor de estomago, aplastaría a ese señor si se atrevía a dañar a su Aka-chin o le obligaba a hacer algo que no quería, aunque puede ser que de verdad el hombre este arrepentido y quiera hacer las paces con su hijo, no importa cual fuese el caso estaría al pendiente.

—No te preocupes ahora me tienes a mi Aka-chin…si tengo que matar para mantenerte a salvo lo haré.

—No Murasakibara esto lo voy a arreglar yo…—le dijo con voz enojada al ver la actitud violenta del pelilila no podía dejar que las cosas se salieran de su control de nuevo.

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Taiga llegó a su hogar bastante cansado, el día que tuvo fue del horror un edificio se incendio y colapso varios heridos y muertos no había parado desde las 9 AM quería llegar comer y dormir.

Al entrar a la sala se fijó en la extraña escena que ahí se sucedía.

Izuki Shun su ex compañero de Seirin temblaba y estaba a punto de ponerse a llorar mientras miraba fijamente el móvil y Kuroko intentaba tranquilizarle, ambos al escuchar que alguien había entrado desviaron la mirada nerviosos.

—Uf Kagami-kun eras tú—le habló Kuroko con un tono impaciente.

-¿Quién más va a ser? No me gustan sus caras ¿Les ocurrió algo? no me digas Kuroko ¿Qué es por ese bastardo que te molesta? ¿Te hizo algo malo? —Taiga pensó lo peor, mataría al bastardo si se atrevía a ponerle la mano encima a su Kuroko, se estaban tomando un tiempo como pareja pero sus sentimientos no habían cambiado seguía sumamente preocupado por el peliceleste y temía cada vez que se separaba de él que algo malo pudiera ocurrirle.

—No. No tiene que ver con el imbécil ese, siéntate te contaremos todo Kagami-kun.

Kagami imaginó de todo antes de que los chicos le empezaran a relatar lo que ocurría, las sorpresas malas no dejaban de perseguirle, ahora resultaba que la mafia perseguía a su amigo, sabía que no podía darle la espalda a Shun pero si le preocupaban las consecuencias de brindarle ayuda.

—Muy bien tranquilícense vamos a pensar en algo.

—É-l… acaba de mandarme un mensaje, dice que sé las pagaría por haberlo dejado esperando, tengo realmente mucho miedo, v-a a… m- matarme… —se aterrorizó el pelinegro, era su fin pensó.

—No nadie te hará nada, te protegeremos Izuki-kun-Kuroko le pasó un brazo por el hombro intentando confortarle.

En eso sonó el timbre los tres se atemorizaron, Taiga sigilosamente fue a mirar por la abertura de la puerta, se alivio al ver que quien tocaba era nada más y nada menos que Tatsuya, su hermano.

— ¡Hombre! casi nos matas de un susto, que bueno verte acá—le saludó contentó el pelirrojo, Tatsuya se veía desconcertado, fijó la vista en Kuroko e Izuki.

Shun agachó la cabeza, la cosa ya no podía ser peor, estaba a punto de involucrar a otra persona en su serio problema.

— ¿Que es lo que pasa? —preguntó notando angustia en los rostros de sus amigos.

—Himuro-kun tenemos que hablar, hemos tomado a la decisión de contarte ya que creemos que tú puedes ser de ayuda en este caso, te pediré el máximo de discreción y que esto se quede entre los cuatro ya que es muy delicado.

Taiga se sorprendió no le habían comentado nada sobre contarle a Himuro, Kuroko ya había tomado medidas al parecer.

— ¿En qué puedo ayudar? —no entendía bien la situación y estaba muy extrañado con la actitud de todos los presentes.

—Izuki-kun tiene un problema de vida o muerte, una emergencia y necesita 45385 yenes—dijo sin rodeo la ex sombra de Seirin.

—Lo siento yo… yo no quisiera llegar a esto, no es mi intención molestarte, te pagaré como sea, pero... pero— la voz de Izuki era de verdadero terror temblaba y ya no podía seguir reprimiendo el llanto.

— ¿Qué es lo que pasa Shun? Dime, claro que te ayudaré en lo que sea— se le acercó pero este le rehúyo retrocediendo y abrazándose así mismo.

—Yo te explicaré ya que él no está en las mejores condiciones. —de nuevo Tetsu tomó la palabra.

Le contó desde un principio la situación a Tatsuya, así que por eso lo estaban atacando el día que lo conoció, por eso no quería nada con él tenía miedo de involucrarle, El peliceleste le habló de las amenazas que Haizaki le había hecho a Shun con respecto a él.

— ¿Así que va a Matarme? La última vez que nos encontramos casi lo mato yo a él, ese fue el día que conocí a Izuki. Claro que lo entiendo. Las cosas empiezan a tener sentido, no me explico ¿Por qué no me dijiste antes? es como si deberme dinero a mi fuese peor que a la mafia. —se dirigió al pelinegro este solo desvió la mirada.

—Él no quiere molestar a nadie con sus problemas, hasta cierta parte lo entiendo.

Himuro se le acercó y suavemente tomó su mano.

—No dejare que nada malo te ocurra, si de mi depende tu seguridad y bienestar hare lo que sea.

Únicamente pudo responderle con un leve asentimiento de cabeza.

—Gracias… —en eso sonó el celular de Izuki, era Haizaki.

—Contesta Izuki-kun y dile que mañana tendrá su sucio dinero.

Con terror se acercó el aparato escuchando por fin la horrible voz.

—Perra estúpida, te has jodido, te advertí sobre desafiarme ya no tienes casa se quemó… —le informó con burla.

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Gracias por leer.