Capitulo dedicado a Pilu que dejó un review hace poco, muchas gracias Pilu, me alegro que te este gustando la historia :3


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Victoire estaba llena de maletas y apenas podía caminar con todo lo que estaba cargando. Por eso, Godric, su gato negro, aprovechó la ocasión para escapar.

-¡Godric ven aquí! -gritó la rubia desesperada corriendo con su carrito detrás de su mascota, esquivando a los magos que caminaban apresurados por la estación.

Un chico de cabello azul, apareció con el gato entre sus brazos, hubiera sido una escena heroica si Godric no estuviera luchando contra Teddy. El gato negro le dio un arañazo, lastimando su mentón.

Victoire tomó rápidamente al gato y llevó una mano al mentón del chico.

-¿Estás bien? -murmuró, y fue como si todo el mundo alrededor desapareciera.

Ambos se perdieron en los ojos del otro.

La bruja sintió como su corazón comenzaba a palpitar rápidamente al volver a mirar esos labios... esos ojos... ese cabello...

Recordó cómo le había hecho el amor días atrás, y sintió toda su piel erizarse, acompañado por ese cosquilleo que comenzaba a ser conocido.

Teddy apoyó una mano en la de ella, que ahora había viajado hasta la mejilla del mago.

Ambos sabían que no debían arriesgarse a que los vieran, pero no pudieron evitar comenzar a acercarse.

-Por Merlín... no sabes cuánto te extrañé... -musitó el chico cuando apoyó su frente contra la de ella. Cerraron los ojos, totalmente embriagados por ese simple contacto.

-El tren está por salir -la voz de George los hizo saltar del susto.

Su tío estaba apoyado en una de las columnas mirándolos con una sonrisa.

Victoire se puso roja de la vergüenza, y Teddy no se quedó atrás.

-Es mejor que nos apresuremos -dijo la bruja y salió prácticamente corriendo.

-Bill te matará -soltó George divertido todavía incrédulo por lo que acababa de ver.

-¿No dirás nada, verdad? Eres mi tío favorito.

El pelirrojo rio.

-No diré nada, será más divertido cuando los otros lo descubran por sí mismos. Ya quiero ver la cara de Bill.

-Yo no -suspiró el chico.

-Espero que tengas una escoba cerca para escapar ese día -rio George -Perderás el tren Teddy, apresúrate.

El mago le hizo caso a su tío y caminó con sus cosas hacia el Expreso, allí volvió a encontrarse con Harry y el resto de su familia.

Su padrino lo miró con dulzura y le dio un abrazo como si fuera su primer año en Hogwarts. Teddy rio, y le devolvió el abrazo con fuerza.

-Te extrañaré Teddy, compórtate, ¿quieres?

-Lo haré -prometió, aunque ambos sabían que eso era imposible.

El metamorfomago abrazó a Ginny, y le dio un beso a la pequeña Lily, y a Albus.

Subió al tren y se despidió con una mano.

Adentro, se encontró con Jeremy que inmediatamente le dio un abrazo cursi frente a todos los Gryffindor.

-Cálmate amigo -dijo riendo.

-Abby me dejó -sollozó sorprendiéndolo.

-¿Qué?

I

-¿Jeremy y tú terminaron? -preguntó Victoire atónita.

-Si -contestó Abby mientras se sentaban en un compartimiento vacío.

-¿Pero qué sucedió?

-En Navidad fui a su casa, ¿y puedes creer que estaba con una chica en su cuarto?

-¡¿Qué?! ¡¿Quién?!

-Esa Katie que también anda detrás de Teddy -gruñó la bruja -, ella estaba encima de él en una posición muy comprometedora.

-Katie es una maldita zorra, todo Hogwarts sabe de tu relación con Jeremy, ¿cómo pudo...?

A Abby se le llenaron los ojos de lágrimas.

-Jeremy me dijo que no sucedió nada, pero no le creo...

-Oh no nena -dijo su amiga dándole un fuerte abrazo -, tienes que tranquilizarte... ¿y si Jeremy dice la verdad? Él te quiere Abby...

-¿Pero por qué la dejó entrar a su casa? ¡Es una zorra todos lo saben! -exclamó furiosa.

-Es verdad -suspiró la rubia -, aunque Katie debe haber inventado algo para lograr entrar... esa perra...

-No hablemos más de esto -murmuró su amiga -, hablemos de otra cosa, dime, ¿cómo te fue con Teddy en Navidad?

-Le pude regalar la escoba que el tanto quería... me siento mucho mejor ahora.

-¿Han logrado esconderse de los demás? -preguntó Abby, sonriendo, pero con los ojos llenos de lágrimas.

-Abby...

-Shh dime. Tus aventuras con Teddy logran distraerme.

Victoire sonrió tristemente.

-No lo sé... mi tío George recién nos vio en una situación comprometedora, logramos escondernos de los demás durante las vacaciones y en el último momento nos descuidamos y arruinamos todo... no sé si George les dirá a los demás... mi tío es muy impredecible...

-Tal vez ya es hora de que todos lo sepan...

Ambas escucharon un ruido. Miraron hacia la puerta del compartimiento y allí estaba Teddy. Le hizo señas a Vic para que saliera.

-¿Qué sucede?

-Tenemos que hablar...

-¿Pero dónde? Nos podrían v...

Lupin la arrastró hacia el final del tren, dónde se encontraban los compartimientos más viejos, que nadie habitaba.

-¿Ya te has enterado de lo de Abby y Jeremy? -preguntó Teddy cuando cerró la puerta, utilizó un hechizo silenciador y otro para oscurecer el vidrio por si a alguien se le ocurría husmear por allí.

-Sí, tu amigo es un gilipollas.

-¿Qué? ¡Tu amiga es una histérica! ¡No puede romper una relación por un mal entendido! -exclamó Teddy enojado.

-Katie estaba en su cama Teddy, ¡esa chica es una zorra!

-Pero Jeremy y Katie no hicieron nada, solo son amigos, ¡no pasó nada entre ellos!

-¿Amigos? -bufó la rubia -¡Ningún hombre realmente puede ser amigo de una zorra pechugona como esa!

-¡Jeremy es un tipo muy sociable Victoire! ¡¿Por qué no podría tener amigas?!

-¡Puede tener amigas pero no como esa!

-¿Por qué? ¿Solo porque tiene buenos pechos? -preguntó el chico sin darse cuenta de lo que podrían causar esas palabras.

Victoire se quedó con la boca abierta.

-¿Has llegado muy lejos con ella, verdad? -preguntó la chica furiosa.

-¿Qué?

-¡Dijiste que tiene buenos pechos! ¿Se los has visto, verdad?

Teddy sonrió.

-¡¿Por qué ríes?! -exclamó golpeando su pecho.

-Eres hermosa cuando te pones celosa -soltó él tomando sus muñecas.

-No estoy celosa.

-Sí, lo estás. Y sí Victoire, vi muchos pechos en mi vida, y sé que tú también has estado con otros chicos, pero no te reclamo eso, aunque realmente me molesta pensar en otro tocando tu cuerpo... -dijo el chico atrayéndola hacia él hasta pegarla por completo a su cuerpo.

-Solo he estado con dos chicos antes de ti -murmuró ella -, y... tú... seguramente con docenas de chicas...

-¿Con dos? ¿Quiénes? -preguntó -No... espera... no me lo digas, podría hacer una locura... -suspiró -, y sí, he estado con muchas, pero tú eres la más bonita...

-¿Crees que eso me calmará? -preguntó Vic todavía enfadada.

Teddy tomó su mentón.

-Y la más inteligente... -continúo, sacándole al fin una sonrisa. -Mmm... la más impredecible, me encanta eso de ti... -murmuró rozando su nariz contra la de ella.

-¿Qué más? -preguntó ella cerrando los ojos.

-La más sexy... mmm... y la única que logra... satisfacerme por completo...

Teddy comenzó a dar suaves besos por su rostro haciéndola suspirar. Victoire rodeó su cuello con sus brazos, dejándose besar por completo.

-No me gusta pelear por tonterías... -susurró Teddy dando pequeños mordiscos en su cuello -, no quiero pelear mas contigo aunque a veces suele ser divertido...

El chico tironeó su oreja con sus dientes haciéndola gemir.

-A mí tampoco... pero estoy preocupada por ellos dos...

Teddy la miró a los ojos.

-Ya se nos ocurrirá algo para volver a juntarlos...

-¿De verdad crees que Jeremy no hizo nada con ella?

-De verdad. Jeremy está llorando Vic, realmente está mal... nunca lo había visto así.

-Abby también está destruida... ¿crees que podamos hacer algo por ellos?

Teddy volvió a su cuello.

-Sí...

Victoire volvió a gemir al sentir nuevamente su boca húmeda allí.

-Podríamos pensar en algo... pero primero déjame tocarte un poco... -susurró él, haciendo cosquillear cada parte de su ser.

Una mano pasó por debajo de sus bragas, al instante metió un dedo en su interior, haciéndola jadear.

-Por dios... -masculló Victoire mientras Teddy jugueteaba con su dedo dentro de ella.

Teddy encontró su boca y la mordisqueo lentamente, sin dejar de mover ese dedo que estaba haciendo mojar a Victoire más rápido de lo normal.

La chica se aferró a su camisa, totalmente perdida en su toque.

-Me gusta mucho cuando usas esta falda -susurró él en su oído mientras la recostaba en uno de los asientos.

El chico le sacó las braguitas, observando aquellas piernas largas y perfectas que siempre aparecían en sus sueños.

Su mano subió por sus piernas y pasaron otra vez por debajo de su falda, encontrándose con esa zona cálida y mojada.

El chico tragó saliva, sabiendo que aquella rubia iba a volverlo loco.

Se desabrochó rápidamente sus jeans y se colocó dentro de sus piernas. Colocó sus manos en la camisa de Victoire y le desabrochó los botones, dejando ver aquella piel blanca y suave, y esos pechos redondos que ansiaba por tocar.

-Te cogeré así -murmuró el mago mientras sacaba su miembro. Victoire arqueó sus caderas ansiosa por sentirlo.

Teddy colocó sus manos en las caderas de la chica y la penetró. Ambos cerraron los ojos por el intenso placer que los consumió.

El chico comenzó a moverse dentro de ella, mientras Victoire se aferraba a él y gemía con sus embestidas. Solo bastaron unos segundos para que la bruja se corriera, algo que hizo a Teddy gruñir.

-Por Merlín Vic, vas a volverme loco -jadeó el chico hundiendose en su cabello rubio, aspirando ese aroma que tanto le fascinaba. Continúo moviéndose en esa zona apretada y agradablemente tibia, escuchando como su chica retomaba aquellos gemidos y volvía al juego otra vez.

Las manos del chico fueron hacia sus pechos, donde pellizcaron con brusquedad, haciéndola gritar con fuerza. Victoire abrió sus piernas lo máximo que pudo, intentando sentirlo más profundo, más cerca, y terminando así, moviendo sus caderas al ritmo de él, de una forma desesperada y brutal, inundando el compartimiento con el sonido de sus respiraciones.

La rubia lo besó, mordisqueó aquellos labios varoniles, sintiendo aquella oleada de placer otra vez, sabiendo que se iba a volver a correr en cualquier momento.

Teddy acarició su cuerpo bañado en sudor, y colocó sus manos en las caderas de la chica. Sacó su pene de repente, y antes de que la bruja pudiera protestar, su boca chocó contra su feminidad, llenando a Victoire de sensaciones maravillosas y profundamente sucias. Sentir la boca caliente del león allí era dolorosamente placentero y fue mucho peor cuando pasó su lengua lentamente sobre su clítoris.

-Teddy... por favor... -pidió ella sufriendo por aquella lentitud.

Pero el metamorfomago la ignoró y siguió lamiendo con la misma velocidad, hasta que minutos después, Victoire se contrajo y con un grito cayó en el orgasmo más largo e intenso de su vida.

El chico no pudo esperar más y entró a ella con rapidez, observando el rostro de su compañera lleno de placer. Y no pudo soportarlo mucho, se corrió dentro de ella, sintiendo como sus uñas pintadas de rosa se clavaban en su espalda.

II

-Vic, ¿por qué te tardaste tanto? -preguntó su amiga cuando volvió a entrar al compartimiento.

-Me crucé con algunas chicas de Gryffindor en el camino -mintió, acomodándose el cabello. Todavía sentía como le temblaban las piernas por Teddy.

-¿Puedo hablar contigo Abby? -la voz de Jeremy las sorprendió a ambas.

-Si quieren los dejo solos... -dijo la rubia, pero Abby la tomó de la mano.

-No te vayas, no quiero hablar con él.

-Abby... por favor... -suplicó el chico y Victoire notó que estaba al borde de las lágrimas.

-No. Vete. No quiero verte nunca más.

Era la primera vez que Vic veía a su amiga así, tan fría y enojada. La rubia miró a Jeremy y le hizo señas para que lo intentara después, pero aun así el chico se fue totalmente deprimido.

Una chica morena y con grandes pechos se detuvo frente al vidrio y les regaló una sonrisa falsa, para después dirigirse hacia donde Jeremy se había marchado.

Victoire tuvo que aferrarse del asiento para no matarla.

-Zorra. Zorra. Zorra. -gruñó furiosa.

Abby no abrió la boca durante todo el resto del viaje, Victoire tampoco se atrevió a hablar, sabía que todavía no era momento para convencer a su amiga de que Jeremy era inocente, la chica estaba demasiado enojada.

Antes de que el tren se detuviera, Teddy apareció por un momento y le lanzó una rana de chocolate a Vic, que la aceptó con una sonrisa.

El chico le tiró un beso haciéndola reír y desapareció.

Y Victoire supo que el resto del año sería difícil, su objetivo sería volver a unir a sus dos amigos, y comenzar a pensar que haría con Teddy Lupin, quién últimamente estaba volviéndola completamente loca de amor.

La idea de confesarle a su familia sobre su relación la aterraba, pero sabía que tal vez ya era hora de dejarse llevar por su corazón.