Capítulo 20: Sobrevivir (Piers).
Caminamos por estos pasillos estrechos – Si (tu nombre) estuviera aquí apenas y podría respirar – pienso, el lugar es oscuro y huele muy mal creo que algo está pudriéndose aquí dentro, ya hemos luchado contra muchas estúpidas bestias mutadas por el virus C que nos ha indicado esta mujer…
Las manos me sudan dentro de los guantes, me siento muy ansioso, esta mujer no me genera confianza en lo absoluto, el Capitán nos ha ordenado vigilarla a Finn y a mí, él es muy perceptivo y ha notado que ella luce demasiado cómoda con la situación - ¿Cómo diablos una mujer como ella es la única superviviente de este lugar? Vamos, está usando un estúpido vestido y los demás guardias entrenados y los miembros del personal no pudieron sobrevivir – pienso con ironía, debe importarle poco andar por ahí enseñando las tetas o los calzones con cada grupo de bestias que debemos matar, es imposible que haya sobrevivido por su cuenta - (nombre) la habría sedado y la hubiese sacado de aquí arrastrando en lugar de tener que seguirla y arriesgarnos por ella – la imagen es graciosa, esta mujer con su horrible vestido azul siendo arrastrada en el piso por ella (Tú), ( nombre) siempre confía en sus instintos y no piensa dos veces antes de hacer las cosas que cree que son correctas, en verdad tiene agallas – Es por aquí – la mujer nos indica, Chris me lo indica y ambos entramos a la habitación, esta vacía el equipo entra tras nosotros y cuando giro me doy cuenta de que acabamos de cometer un terrible error – ¿Dónde está la mujer? – fui el primero en notarlo– ¡Finn! – le grito a quien se supone que debía vigilarla – Estaba aquí hace un momento – le quitó la vista de encima un segundo y desapareció – Genial – pensé; unas barras de metal descienden del techo Chris y yo nos arrojamos al suelo antes de que esas cosas nos atravesaran, resulta que la habitación era una jaula – Es una maldita trampa – pensé.
Chris se arroja contra el duro metal, pero es inútil no logra moverlo ni un poco, los demás miembros de la unidad están ahí dentro, de pronto Ada Wong aparece del otro lado de las rejas – Gracias por escoltarme, esto es para que no se olviden de mí – la mujer de azul arrojó una bola al centro de la habitación y de ella salieron despedidas varios dardos que se incrustaron en el cuerpo de mis compañeros – ¡Maldita sea! – Chris maldecía, intento desesperadamente deshacerme del metal que nos separa, mientras el Capitán se esfuerza por alcanzar al joven soldado que tanto lo admiraba; sus cuerpos estallan en llamas frente a nuestros ojos y luego se cubren de una sustancia viscosa – ¡Así nooo! – Chris continuaba gritando.
…
- Capitán tenemos que irnos - grité, pero el Capitán no me escuchó estaba en shock, cayó sobre sus rodillas rendido, no imaginé que le hiciera tanto daño, en un abrir y cerrar de ojos, el monstruo que antes solía ser mi compañero nos envistió (cuando las barras de metal volvieron a levantarse) aterrizamos sobre nuestra espalda, el golpe me dejo aturdido y con un fuerte dolor de cabeza y espalda, en cuestión de segundos el Napad sujetó a Chris y lo golpeo contra un muro, yo apenas puedo respirar no pude levantarme lo suficientemente rápido – Mierda, Chris ya voy – pienso, después de tres duros golpes en el pecho (que debieron quebrar las costillas del Capitán) logré levantarme, pero en cuanto me puse de pie, el cuerpo del Capitán cayó al suelo, temí que estuviera muerto, sé que ha salido de otras situaciones peores con vida, pero esta vez estamos solos, rodeados y muy cansados.
Corrí y tomé a Chris por el cuello de su uniforme con el brazo derecho, el Capitán Redfield es un hombre alto y musculoso, debe pesar casi el doble que yo, así que usé toda mi fuerza de voluntad, tomé con mi rifle con mi mano izquierda y disparé hasta el cansancio a ese maldito monstruo que aún estaba de pie casi sin daños.
No puedo más, mi brazo está demasiado cansado, mis dedos están entumecidos por presionar el gatillo de mi arma, apenas y puedo ingresar aire en mis pulmones, es el fin, los músculos de mis piernas están demasiado débiles, mi corazón late dolorosamente, por fin mis piernas ceden y caigo de rodillas a escasos metros de la salida – No puede ser, no moriremos así, la BSAA merece algo mejor de Chirs Redfield y Piers Nivans – pensé, en un reflejo rápido tomó una granada de las que trae encima mi Capitán, la arrojo a los pies del la B.O.W. que está a escasos metros de nosotros…
Dolor es todo lo que siento, creo que tengo trozos de asfalto incrustados en mi rostro, tal vez me quede sordo para siempre todo lo que puedo escuchar es un zumbido enloquecedor que viene desde dentro de mí, mi visión se vuelto borrosa, pero logro distinguir entre la nube de polvo que llena el pasillo que el Napad está aturdido, pero continua de pie – ¡Mierda, es que nunca vas a morir hijo de puta! – grito, al escuchar mi voz intenta rastrearme, le doy un vistazo rápido al Capitán – Espero que siga con vida – pensé… un lanza granadas, el Capitán tiene un maldito lanzagranadas, lo tomó sin comprobar si está cargado siquiera, giré y apunté al monstruo que está a punto de abalanzarse hacia nosotros.
Es cuestión de, si la suerte esta de nuestro lado o no, hay mil cosas que pueden salir mal, si tiro del gatillo y no hay munición dentro del arma, la bestia que antes era Finn me matará a golpes, además estoy demasiado aturdido, podría fallar el tiro aún estando tan cerca - De cualquier modo moriré, mejor que sea peleando – me digo a mí mismo, es una decisión de segundos… Gire con el arma en las manos y tiré del gatillo, el proyectil salió disparado hacia mi enemigo, la fuerza al lanzar la mina hace mi cuerpo retroceder, la explosión fue fuerte, logre cubrir mis ojos.
Si hay dos cosas que Piers Nivans jamás podría soportar, es el tener que vivir sin uno de sus sentidos en especial la vista, no soportaría no volver a ver el rostro de (tu nombre_) es curioso que en aún en los momentos más críticos ella está en mi mente, aunque no esté aquí siempre me da la fuerza para seguir luchando; la segunda cosa que no podría tolerar es ser infectado con uno de esos malditos virus, no podría cargar con tener que convertirme lentamente en lo que he prometido eliminar del mundo.
El Napad cae sobre sus rodillas (o lo que sean) y para asegurarme de que no volverá a levantarse disparo un último proyectil, la bestia explota en mil asquerosos y sangrientos pedazos, me doy el lujo de tomar unos segundos para descansar, aún estoy tirado en el suelo y Chris sigue junto a mí ni siquiera sé si está respirando, mi cabeza se detiene en el suelo duro y cierro los ojos sintiendo cómo cada músculo de mi cuerpo palpita dolorosamente – Este sitio aún está lleno de esas mierdas, debemos salir de aquí, descuida Chris saldremos de aquí a como dé lugar – no importa si le salvo la vida solo para que pueda quedarse con la chica que yo quiero, es mi Capitán y mi amigo. Me pongo de pie, ya habrá tiempo después de asegurarme si mis oídos van a sanar o si tengo huesos rotos, por ahora sobrevivir es todo lo que está en mi mente.
Solo faltan unos metros para la salida de este edificio del infierno, estoy utilizando ambos brazos para poder arrastrar a Chris – Solo un poco más Nivans, resiste – mi mente trata de darme fuerza. Unos metros más y seremos libres, podré dormir, dejar de correr, comer algo delicioso… - hago una pausa no lo puedo resistir –Iremos a la playa de nuevo y tal vez, sólo tal vez, pueda dormir en su cama una vez más – No puedo evitarlo (tu nombre) es mi principal razón para salir de aquí.
Por fin siento la puerta contra mi espalda, la libertad a solo unos centímetros de distancia… Utilizo la última pizca de fuerza que le queda a mis piernas para derribarla, estoy sorprendido, soy el único soldado en pie que queda de toda mi unidad, esos pobres hombres a los que traté muy mal por mis problemas personales, siento el remordimiento, pero este no es momento de lamentarse, así que tomo el comunicador de Chris, porque el mío se hizo trisas en la explosión y me dispongo a pedir ayuda…
/Tu perspectiva…/
Mis manos sudan y están frías, no había estado tan asustada desde aquella noche después de la muerte de mi abuela, cuando por fin me di cuenta de que estaba sola en el mundo y era exactamente como me sentía en este momento, el resto de mis compañeros se han reunido conmigo mientras aguardamos por las noticias, es año nuevo, mi época favorita del año, debería estar con Leon en casa en este momento, pero no puedo, solamente quiero saber si los chicos están vivos – ¿Cómo te sientes linda? – Marco se sienta junto a mí (Si has jugado Resident Evil 6 sabrás de cual Marco estoy hablando sino puedes ver las cinemáticas de la campaña de Chris) – No lo sé, solo quiero que nos informen de una maldita vez – no tome muchas medidas para ocultar mi preocupación - ¿Tienes dolor? - - Un poco - - Ten que las disfrutes – puso unas hojitas verdes en mi mano – Es justo lo que necesitaba - - Cuando el Capitán y Piers se reporten iremos a buscarlos a Edonia y no puedes ir si no puedes ni caminar - - James Marco, siento haberte pateado el culo desde que estábamos haciendo las pruebas en el ejército – dije a mi amigo, con el que fuimos reclutados por Chris – Hey si quieres podemos pelear ahora, verás que ya no podrás ganarme - - Puedo vencerte hasta con mi pierna lastimada – bromeé yo siempre lo llamé James, pero todos mis compañeros prefieren llamarlo Marco.
Varios miembros del personal pasaron corriendo frente a nosotros – Estática, se escucha estática – nos gritaron todos nos pusimos de pie inmediatamente y los seguimos – No te voy a esperar todo el día… Ven acá – Marco me cargó por los corredores de la base, porque, aunque el dolor se había desvanecido aún necesitaba las muletas por lo débil que me encontraba.
Una multitud de ingenieros se había reunido alrededor de una consola tratando de establecer comunicaciones con el grupo Alfa en Edonia – Esto es basura, le dije al Capitán que nosotros debíamos ir – Evans se quejó tras de mí - ¿Por qué el Capitán decidió ir con los novatos? - Pregunté, pero antes de que alguien pudiera responderme la bocina comenzó a sonar …
Aqu… ans… to ex… ta… te … ito… nece… cion… temente…-
Algo andaba mal la comunicación no se podía establecer de la base al comunicador de quien estaba hablando y al parecer el comunicador estaba dañado y no lograba transmitir el mensaje
Por… gui…spon…-
El hombre en el transmisor intentaba contactarnos
Aquí … ans … -
Al fin una simple palabra "Aquí" salió fluida de la bocina – ¡Es Piers! – grité con entusiasmo y demasiado fuerte para el tamaño de la habitación en la que estábamos - ¿Qué? – uno de los ingenieros me interrogó – Estoy segura es Piers, repárelo de prisa – volví a gritar – El hombre me miró con mal humor ante mi comentario, era obvio que eso era exactamente lo que intentaba hacer. Después de mover cables aquí, sensores allá, por fin las palabras salieron casi perfectas, casi porque era obvio que el problema era el estúpido comunicador que Piers intentaba usar para contactarnos.
-Aquí Nivans, solicito una extracción, necesito una evacuación inmediatamente- - Soldado ¿Cuál es tu posición? ¿Cuál es tu posición? Soldado responda – El hombre a cargo intentaba obtener una respuesta - ¿Qué pasa? – dije casi al borde de las lágrimas – Tal vez su auricular está dañado – dijo el tipo – O tal vez se ha quedado sordo – una voz habló a mi lado, tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para no dispararle en la cara – Cierra la maldita boca Ellis – grite de mal humor.
-Por favor, soy Piers del equipo Alfa, solicito extracción inmediata – su voz sonaba tan abatida que las lágrimas empezaron rodar por mis mejillas – Nuestra posición es … - dijo una serie de coordenadas que por el momento, para mí solo significaban números y letras – El Capitán está… - La voz se detuvo y el sonido de las balas inundo el aire – Nooo… ¿Qué pasó? – Marco estaba muy exaltado – El equipo bravo está cerca y se hará cargo inmediatamente – otro hombre hablo un poco más lejos de nosotros.
Uno a uno mis compañeros se retiraron para no levantar sospechas y yo los seguí cuando fue mi turno – Debemos ir a Edonia – les dije cuando nos reunimos en el hangar – Si pero no tenemos transporte – Yo no diría que no tenemos transporte – señale un avión gigantesco que estaba en el hangar – Bromeas si lo robamos podemos ser suspendidos o peor nos echarían de aquí, ya conoces el sistema - - Que se joda el sistema – respondí – Si quieren ir los veré en ese avión – todos se miraron unos a otros – No podemos desobedecer ordenes si nuestro Capitán no está para dárnoslas – los escuche discutir tras de mí – No me importa iré con o sin ellos – dije totalmente decidida …
